Guía interpretativa para la Biblia · Steven D. Anderson

1 Reyes 9: comentario de Steven D. Anderson (Guía interpretativa para la Biblia)

4. La grandeza alcanzada por Salomón

Los capítulos 9–10 describen la grandeza que Salomón alcanzó en la cima de su reinado. Después de que Salomón completó sus proyectos de construcción —veinte años después de su ascenso (9:10)— Yahvé renovó su promesa condicional de establecer el trono de Salomón para siempre, pero con la advertencia de que la nación enfrentaría el exilio si apostataba (9:1-9). La narración describe una transacción comercial realizada entre Salomón e Hiram (9:10-14), el método de Salomón de reclutar trabajo forzado para sus proyectos de construcción (9:15-22), los principales oficiales de Salomón (9:23) y la casa apartada que Salomón tuvo que construir para su esposa egipcia para que no habitara en la ciudad santa de Jerusalén (9:24). Salomón mantuvo fielmente la celebración de las tres grandes fiestas nacionales de pascua, expiación y tabernáculos (9:25). También mantuvo una flota mercante en Ezión-geber (Aqaba) en el Mar Rojo, la única flota mercante que Israel del Antiguo Testamento tuvo alguna vez, ya que carecía de puertos naturales en el Mediterráneo (9:26-28).

La narración a continuación describe cómo la Reina de Sabá visitó a Salomón en Jerusalén durante los años dorados de su reinado (10:1-13). Su viaje a través de más de dos mil kilómetros de desierto (desde el país moderno de Yemen) fue específicamente para escuchar sobre la fama de Salomón relacionada con su Dios (10:1, 9), y Jesús lo cita como un gran acto de fe (Mateo 12:42; Lucas 11:31). La reina de Saba trajo grandes regalos a Salomón que incluían especias exóticas (10:10), y el narrador señala que Salomón también recibió bienes preciosos y exóticos a través de un viaje comercial a la costa de Malabar (suroeste) de la India (10:11-12). La narración de la visita de la reina de Saba concluye señalando que Salomón también le dio grandes regalos, a cambio de los regalos que ella le dio a él (10:13). El narrador continúa el tema de la riqueza y el esplendor de Salomón al describir las enormes cantidades de oro y objetos de oro que poseía (10:14-22). El narrador da un resumen de la prosperidad de Salomón en 10:23-25, lo cual muestra que Dios había cumplido la promesa que hizo en 3:11-13. Luego se da un resumen de la prosperidad de la nación de Israel durante el reinado de Salomón (10:26-29). Salomón claramente manejó la economía nacional con gran habilidad, y fue capaz de disuadir las invasiones extranjeras al mantener unidades en masa de carruajes y caballos en ciudades fortaleza especialmente construidas que se distribuían en todo el país, pero, fundamentalmente, prosperó gracias a la bendición de Dios.

Texto en español: traducción de Claudia Murillo, revisada y aprobada por el autor.