Guía interpretativa para la Biblia · Steven D. Anderson
2 Crónicas 33: comentario de Steven D. Anderson (Guía interpretativa para la Biblia)
14. Historia de Manasés
Aunque Ezequías fue uno de los mejores reyes que tuvo Judá, su hijo Manasés resultó ser el peor rey de Israel o de Judá. Los reyes idólatras anteriores habían participado en un culto pagano particular y centraron su idolatría en la adoración de uno o dos dioses falsos. Pero Manasés participó en todas las religiones paganas que se conocían en ese tiempo, adorando a sus dioses y siguiendo los ritos y ceremonias de estas religiones (33:1-9). Manasés y su pueblo rechazaron las advertencias de Yahvé de arrepentirse y como resultado Dios humilló a Manasés al hacer que los asirios lo encarcelaran en Babilonia, aparentemente como una premonición del cautiverio venidero de Judá en Babilonia como resultado de los pecados de Manasés (33:10-11). Manasés se arrepintió en el exilio y Yahvé misericordiosamente lo trajo de regreso a Jerusalén y restableció su realeza (33:12-13). Entonces Manasés fortificó de nuevo Jerusalén y Judá, llevó a cabo una purga parcial de adoración idólatra y persuadió a su pueblo a ofrecer sacrificios sólo a Yahvé (33:14-17). El cronista resume el reinado de Manasés en 33:18-20.
15. Historia de Amón
Manasés fue sucedido por su hijo Amón, quien no había seguido el arrepentimiento de su padre sino que poseía el carácter anterior de su padre. Amón restableció la adoración idólatra de Manasés, pero fue asesinado providencialmente en un complot del palacio después de un reinado de sólo dos años (33:21-25).
Texto en español: traducción de Claudia Murillo, revisada y aprobada por el autor.