Guía interpretativa para la Biblia · Steven D. Anderson
Cantares 1: comentario de Steven D. Anderson (Guía interpretativa para la Biblia)
Introducción
I. Introducción
El vigésimo segundo libro de la Biblia es conocido en español por el título “[El] Cantar de los Cantares”, que comúnmente es abreviado como "Cantares". En inglés también es conocido por dos nombres: “The Song of Songs” (El Cantar de los Cantares) y “The Song of Solomon” (El Cantar de Salomón). Ambos títulos podrían apoyarse en el encabezado del libro: “Cantar de los cantares, el cual es de Salomón” (1:1, RVR60). Sin embargo, Salomón compuso 1005 canciones (1 Reyes 4:32), de las cuales esta fue solo una. Por lo tanto, este no es el cantar de Salomón, ni se dice que sea así en 1:1. Este es, sin embargo, el cantar de los cantares. En hebreo esta es una construcción superlativa que se refiere al mejor de todos los cantares (comparar las expresiones paralelas “Dios de dioses”, “Rey de reyes”, etc.).
Ninguna traducción puede mantener la sorprendente belleza del lenguaje de este libro en el hebreo original; es absolutamente impresionante. La elección de las palabras utilizadas, la estructura de las oraciones, los modismos y el fraseo son insuperables, incluso increíbles. No hay canción como esta en ninguna otra parte de la Biblia. Es probable que el diálogo fuera originalmente hablado, y que después Salomón lo haya puesto en música. La melodía original de esta canción, como las melodías originales de los Salmos, lamentablemente se ha perdido con el tiempo, aunque es posible que porciones de la melodía se hayan conservado en la liturgia de las sinagogas judías durante milenios. Pero, aunque ya no podemos escuchar la letra original cantada con la melodía original, como la cantaron Salomón y la sulamita, muchos recién casados podrían cantar o recitar la letra con la misma pasión que los dos amantes originales de la canción. Tal es la belleza del matrimonio, es un regalo para ser disfrutado exclusivamente por dos, y sin embargo puede ser tenido por todos.
Solo hay una mención directa de Dios (Yah) en Cantar de los Cantares, en una expresión en 8:6. Pero, como en el libro de Ester, Dios siempre se asume en el fondo. Es Dios quien originalmente juntó al hombre y a la mujer en la unión marital (Génesis 2:21-25), y es Dios quien continúa uniendo a hombres y mujeres en el matrimonio. En la canción, Dios está dando a Salomón y a su esposa su amor apasionado el uno por el otro, y los está uniendo en un vínculo inquebrantable.
Muchos teólogos han sostenido históricamente, y aún hoy, que este libro debe tener un significado más profundo. Los eclesiásticos la alegorizaron como una descripción del amor de Cristo por Su iglesia; los rabinos la espiritualizaron como una alegoría del amor de Yahvé por Israel. Algunos teólogos simplemente no pueden entender por qué un libro entero de la Biblia estaría dedicado a expresar el ideal del amor marital, y por qué sería llamado el más grande de todos los cantares. ¿Dónde está el significado espiritual? La respuesta: el matrimonio es espiritual, y el amor marital es la expresión más profunda, más íntima y más bella del amor en las relaciones humanas. Los dos mandamientos más grandes son ambos mandamientos de amar, y Dios mismo es amor (Marcos 12:28-31; 1 Juan 4:8, 16). Una canción que da la expresión más auténtica del mejor tipo de amor humano, cuando Dios misteriosamente une a un hombre y a su esposa en unión sagrada, puede ser llamada con razón la más grande de todas las canciones; no es necesario leer en ella ningún significado alegórico o tipológico para elevarla a un plano superior. Una canción que celebra y glorifica la institución divina del matrimonio tiene su lugar legítimo en el canon de los escritos sagrados.
Este libro existe en el canon de la Escritura debido al gran valor que Dios pone en el amor marital. Presenta una visión idílica del matrimonio como la hermosa unión para la que Dios lo creó, una visión que se ha perdido casi completamente en la sociedad moderna. Debido a la incomprensión y perversión del amor conyugal por parte del hombre pecador, muchas figuras en la historia de la Iglesia se han sentido avergonzadas por el Cantar de los Cantares, considerando que su descripción del matrimonio es demasiado íntima para ser apropiado para el uso público. Ciertamente hay algunas cosas en la Biblia que pueden ser difíciles de explicar a los niños pequeños, o que necesitarían ser tratadas con delicadeza ante un público mixto. Pero hay una enorme diferencia cualitativa entre la descripción del amor romántico en el Antiguo Testamento y su descripción en la literatura extrabíblica del antiguo Oriente Próximo o en la literatura romántica de nuestro tiempo. Los diálogos de amor romántico en la literatura extrabíblica son básicamente pornografía verbal, y están escritos con la intención de despertar y gratificar deseos sexuales ilícitos. El Cantar de los Cantares, por el contrario, pinta un cuadro tan hermoso del matrimonio que hace que los sustitutos baratos del mundo parezcan patéticos en comparación. Este no es un libro que despierta pasiones de lujuria pecaminosa, sino un libro que lleva al lector a maravillarse por la belleza divina de la unión matrimonial. Cantares lleva a la gente a la pureza, no a la inmoralidad, ya que la inmoralidad arruina el hermoso cuadro de amor que Cantares presenta y no logra unir a los amantes en el vínculo puro e irrompible del matrimonio ejemplificado por Salomón y la sulamita.
II. Autor
El encabezado de este libro lo identifica como el cantar de Salomón (1:1), aunque los oradores incluyen a Salomón, la sulamita (“la salomona”, 6:13)¹ y las hijas de Jerusalén. Salomón escribió las palabras que los tres oradores pronunciaron. Salomón es nombrado seis veces en la canción (1:1, 5; 3:7, 9, 11; 8:11-12), y hay frecuentes referencias a su realeza y estatus real (p. ej., 1:4, 12, 17; 3:6-8; 6:8-9; 7:5). A pesar de la práctica polígama de Salomón, era el autor ideal de este libro como hijo y heredero de David, como el más próspero de los reyes de Israel y como el hombre más sabio que jamás haya vivido.
Hay clara evidencia interna para la autoría salomónica, si tan solo los eruditos incrédulos pudieran verla. El lenguaje de esta canción es tan elevado, y su celebración del amor marital tan perfecta, que solo el hombre más sabio que jamás haya vivido podría haber escrito sus palabras. Como canción de amor, este libro es también muy diferente de los poemas y mitos paganos, e incluso de los de los judíos en épocas posbíblicas. Cantares es estrictamente una celebración del amor marital, y no cruza la línea hacia la lujuria o la celebración de la inmoralidad sexual. No hay ni siquiera un indicio de gratificación sexual inmoral en toda la canción. Obviamente fue un siervo del único Dios santo quien la escribió.
Los eruditos críticos han objetado la autoría salomónica de Eclesiastés y Cantar de los Cantares basándose en el lenguaje supuestamente tardío. El lenguaje de estos libros es realmente único, debido al talento intelectual único de Salomón, pero no se puede demostrar que es tardío. Algunos eruditos sugieren que Cantar de los Cantares fue escrito en un dialecto del norte, debido al uso frecuente de la partícula relativa prefijada שַׁ. Sin embargo, si bien la sulamita probablemente era del norte, estos eruditos están asumiendo más de lo que se puede saber sobre las características de los dialectos locales en el antiguo Israel y sus alrededores en el siglo X a. C. Salomón también utiliza שַׁ con frecuencia en Eclesiastés, quizás porque simplemente prefería el pronombre relativo abreviado como un estilo literario más elevado. De hecho, la similitud en el estilo de escritura entre Eclesiastés y Cantar de los Cantares es evidencia de que el mismo hombre escribió ambos libros. Además, la mención de Tirsa en paralelo con Jerusalén en Cantares 6:4 señala una fecha de composición durante la monarquía unida, ya que Tirsa posteriormente se convirtió en la capital del reino del norte y un rival de Jerusalén.
III. Fecha y ocasión
Al parecer, este libro fue compuesto y cantado después de la ceremonia de la boda y la consumación del matrimonio de Salomón con la sulamita, durante o poco después de su “luna de miel”. Salomón reinó del 970 al 930 a. C., y probablemente este matrimonio tuvo lugar bastante temprano en su reinado. Cantares indica en 6:8 que Salomón para este momento de su vida se había casado con sesenta esposas (reinas) y ochenta concubinas (esposas de estatus secundario), que es el catorce por ciento del número final de sus esposas y concubinas (cf. 1 Reyes 11:3). También es evidente que Cantares fue compuesto después de que Dios le había dado una sabiduría incomparable a Salomón, y después de haber llegado a ser extremadamente próspero y bien establecido como rey. Sin marcadores más exactos de una fecha de composición, sugeriría que Cantares fue escrito en algún momento de los primeros cinco a doce años del reinado de Salomón.
IV. Propósito y mensaje
El propósito de Cantar de los Cantares es celebrar el matrimonio e ilustrar cuán perfectamente unidos se vuelven un esposo y una esposa cuando están casados. El mensaje de Cantar de los Cantares es que el matrimonio une a un hombre y a una mujer en un vínculo de amor único, maravilloso e irrompible.
V. Esquema y argumento de Cantar de los Cantares
El Cantar de los Cantares es un diálogo en el que Salomón y su mejor esposa (“la sulamita”) expresan su amor mutuo al comienzo de su matrimonio. También hay una tercera parte en el diálogo, “las hijas de Jerusalén”, quienes son las asistentes de la sulamita. Toda la canción fue cantada en una sola ocasión, y es una celebración del amor de la pareja casada. Sin embargo, parece haber una progresión en el libro desde la atracción inicial hasta la profundización del afecto, incluyendo varios recuerdos de las experiencias pasadas de la pareja. El libro termina con un epílogo que reflexiona sobre el amor, seguido de la partida de la pareja a un lugar privado.
Una característica gramática del texto hebreo original de Cantar de los Cantares es que el género y el número de los hablantes y receptores están contenidos en casi todos los verbos, sustantivos y pronombres. En español normalmente el género solo es marcado en los sustantivos y en los pronombres relativos y demostrativos. Por lo general, esto es suficiente para entender quién está hablando a quién, pero se debe tener en cuenta que los encabezados en las traducciones que marcan los hablantes tienen una base objetiva, que es los marcadores gramaticales en el texto hebreo. Cuando los cambios del orador están marcados así, la forma del diálogo se vuelve clara y el libro se entiende fácilmente.
Dado que el Cantar de los Cantares es un diálogo, el argumento y el esquema se combinan a continuación en un formato de diálogo. Casi todas las versiones de la Biblia en español marcan los participantes en el diálogo usando términos generales, ya que muchas personas niegan la autoría salomónica y las identidades de los hablantes que se dan en el texto bíblico. Así, las traducciones en español marcan a la mujer como “la esposa” o “la amada” o “la joven”, marcan al hombre como “el esposo” o “el amado” o “el novio” y marcan a las hijas de Jerusalén como “el coro” o “el cortejo de bodas” o “el cortejo nupcial”. Sin embargo, es mejor usar los nombres de los hablantes que se dan en el texto bíblico, incluso si esto ofende a quienes niegan la veracidad de la información del trasfondo dado en este libro.
VI. Comentarios sugeridos
A. Comentarios en español
- Deere, Jack S. “Salmos”. Traducido por Elizabeth M. de Carpinteyro. Páginas 395-415 en El Conocimiento Bíblico: Un Comentario Expositivo. Antiguo Testamento Tomo 4: Job—Cantar de los Cantares. Editores en inglés John F. Walvoord y Roy B. Zuck. Editores en castellano Julián Lloret y Jack Matlick. Puebla, Pue., México: Ediciones Las Américas A. C., 2000.
- Ehlke, Roland Cap. Eclesiastés, Cantar de los Cantares. Traducido por Gonzalo Delgadillo López. En La Biblia Popular [The People’s Bible], editado por Roland Cap Ehlke, John C. Jeske y John A. Trapp. Milwaukee, Wisconsin: Editorial Northwestern, 2002.
B. Comentarios en inglés
1. Comentarios clásicos excelentes
- Delitzsch, Franz. Commentary on the Song of Songs and Ecclesiastes. Traducido por M. G. Easton. Biblical Commentary on the Old Testament. Reprint: Grand Rapids: Eerdmans, 1950.
- Ginsburg, Christian D. The Song of Songs: Translated from the Original Hebrew, with a Commentary, Historical and Critical. London: Longman, Brown, Green, Longmans, and Roberts, 1857.
- Kingsbury, T. L. “The Song of Solomon.” En The Holy Bible with an Explanatory and Critical Commentary, editado por F. C. Cook, tomo 4, 664-702. Cambridge: C. J. Clay, 1892.
2. Comentarios evangélicos conservadores
- Brug, John F. Commentary on Song of Songs. Milwaukee: Northwestern, 1995.
- Garrett, Duane A. Proverbs, Ecclesiastes, Song of Songs. New American Commentary, tomo 14. Nashville: Broadman & Holman, 1993.
- Rydelnik, Michael y Tim M. Sigler. “Song of Solomon.” Páginas 987-1003 en The Moody Bible Commentary. Chicago: Moody Publishers, 2014.
- Wiersbe, Warren W. Be Satisfied. Wheaton, IL: SP Publications, 1990.
3. Comentarios críticos útiles
- Barbiero, Gianni. Song of Songs: A Close Reading. Traducido por Michael Tait. Supplements to Vetus Testamentum, tomo 144. Leiden: Brill, 2011.
- Gordis, Robert. The Song of Songs and Lamentations: A Study, Modern Translation and Commentary. ed. rev. New York: Ktav, 1974.
¹ 1 En hebreo, “sulamita” (שׁוּלַמִּית) es la forma femenina del nombre “Salomón” (שְׁלֹמֹה).
Capítulo 1
Encabezado (1:1): El encabezado del libro lo identifica como el cantar supremo, cuyo autor es Salomón.
Sulamita (1:2-4a): La sulamita expresa su anhelo y amor por Salomón.
Hijas de Jerusalén (1:4b): Las amigas de la novia expresan su felicidad por ella.
Sulamita (1:5-7): La sulamita expresa su anhelo de ser tomada por Salomón y encontrar descanso.
Hijas de Jerusalén (1:8): Las amigas dirigen a la sulamita hacia la residencia de Salomón.
Salomón (1:9-10): Salomón, hablando por primera vez, alaba la belleza de su novia.
Hijas de Jerusalén (1:11): Las amigas responden a la alabanza de Salomón prometiendo hacer ornamentos para la novia.
Sulamita (1:12-14): La sulamita describe la dulzura de su esposo para ella.
Salomón (1:15): Salomón alaba brevemente la belleza de su esposa una vez más.
Sulamita (1:16–2:1): La sulamita alaba la hermosura de Salomón, y observa cuán bellamente encajan esposo, esposa y su casa.
Texto en español: traducción de Claudia Murillo, revisada y aprobada por el autor.