Guía interpretativa para la Biblia · Steven D. Anderson

Génesis 49: comentario de Steven D. Anderson (Guía interpretativa para la Biblia)

13. La bendición de los hijos de Jacob

Habiendo distribuido la doble herencia del primogénito a José en el capítulo 48, Jacob ahora concluye su vida pronunciando una bendición (49:28) para cada uno de sus doce hijos. Los doce hijos de Jacob eran los patriarcas de las doce tribus del pueblo elegido por Dios y, por lo tanto, el progenitor de cada tribu debía recibir una bendición profética para establecer la posición y las fortunas futuras de su tribu en la tierra. Aunque todos los hijos de Jacob debían ser bendecidos como herederos de las promesas a Abraham, algunos habían perdido, debido a la desobediencia, los privilegios que podrían haber sido suyos. Después de la convocatoria a reunirse para escuchar la bendición en 49:1-2, Rubén, el primogénito de Jacob, es rechazado para la posición de preeminencia (49:3-4). Simeón, el segundo hijo de Jacob, y Leví, el tercero, también son rechazados (49:5.7). Sin embargo, se debe destacar que la obediencia de personas posteriores de la tribu de Leví convirtió la promesa de su dispersión en una bendición (Deuteronomio 10:8-9; Josué 13:33; 18:7), y que ni Simeón ni Leví serán dispersados en el reino milenario (Ezequiel 48:13-20, 24). Esta maldición no fue definitiva para ninguno de los dos, sino que trató con sus posiciones en la tierra desde la conquista hasta el exilio. La bendición más significativa de todas es la de Judá, que especifica las promesas mesiánicas a un Hombre de la línea de reyes descendientes de Judá (49:8-12). Después de las bendiciones de los dos hijos restantes de Lea, Zabulón (49:13) e Isacar (49:14-15), y el primer hijo de una sierva, Dan (49:16-17), Jacob expresa su esperanza por la salvación de Yahvé (49:18). Esto es seguido con las bendiciones de los otros tres hijos de las siervas, Gad (49:19), Aser (49:20) y Neftalí (49:21). Las dos bendiciones finales son las de los dos hijos de Raquel, José (49:22-26) y Benjamín (49:27).

14. La muerte de Jacob

Inmediatamente después de la bendición, Jacob repitió las instrucciones para su entierro, luego murió y fue embalsamado (49:28–50:3).

Texto en español: traducción de Claudia Murillo, revisada y aprobada por el autor.