Guía interpretativa para la Biblia · Steven D. Anderson

Hebreos 7: comentario de Steven D. Anderson (Guía interpretativa para la Biblia)

1. Cristo, un Sacerdote de un orden superior

D. La superioridad de Cristo sobre el sistema de expiación de la Ley (7:1–10:39)

Los capítulos 7–10 tratan del sacerdocio, el pacto, el tabernáculo y el sistema sacrificial, mostrando cómo la Ley instituyó tipos que eran solo sombras de las realidades celestiales y apuntaban al cumplimiento en Cristo. La sección de información (7:1–10:18), que se lee como un tratado de alto nivel sobre teología sistemática, argumenta que la Ley y su sacerdocio, sistema sacrificial, tabernáculo y pacto ya no tienen validez, y que hay un sistema nuevo vigente con Jesús como Sumo Sacerdote. El autor se da cuenta de que no puede exhortar al pueblo a la acción sin antes enseñarle y darle información para respaldar lo que está diciendo. La sección concluye en 10:19-39 con exhortaciones y advertencias basadas en las verdades comunicadas en 7:1–10:18.

En el capítulo 7, el autor de Hebreos compara el sacerdocio melquisedeico con el sacerdocio levítico⁴⁶ para mostrar cuán diferentes son y cómo el sacerdocio de Cristo es superior al sacerdocio levítico porque Él es un sacerdote según el orden de Melquisedec. El argumento fluye hábilmente de 6:20 a 7:1, donde el autor comienza a desentrañar el significado del sacerdocio melquisedeico. La idea principal de 7:1-3 es, “Porque este Melquisedec […] permanece sacerdote a perpetuidad” (LBLA), es decir, el sacerdocio melquisedeico es eterno. Luego, los versículos 4-10 muestran que Cristo es un sacerdote superior a los sacerdotes levíticos porque Melquisedec era superior a Leví y superior a Abraham, el antepasado de Leví. La primacía de Melquisedec sobre Abraham se demuestra por dos hechos históricos registrados en el libro de Génesis: Abraham pagó diezmos a Melquisedec, y Melquisedec bendijo a Abraham. En sentido figurado, Leví el descendiente de Abraham pagó un diezmo a Melquisedec cuando Abraham le pagó un diezmo.

En 7:11-25, el autor argumenta que cuando entró en vigor el sacerdocio melquisedeico de Cristo, se dejó a un lado el sacerdocio levítico porque era inadecuado. Si el sacerdocio levítico pudiera hacer el trabajo suficientemente, no habría necesidad de que se levantara otro sacerdote del orden melquisedeico. La mención de un regreso al sacerdocio melquisedeico en el Salmo 110:4 implica una intención de acabar con el sacerdocio levítico, y en particular con el sumo sacerdote.⁴⁷ Según 7:12, esto requiere un cambio en el tipo de ley que está vigente, ya que la Ley dada por Moisés estableció el sacerdocio levítico. La Ley mosaica no hizo una provisión para un sacerdocio melquisedeico, así que, si un nuevo sacerdocio se introduce, la Ley se debe cambiar o terminar, como el autor explica en 7:13-14. Luego, los versículos 15-25 enuncian cuatro ventajas que Cristo tiene sobre el sacerdocio aarónico: Él tiene una vida indestructible (7:16), ofrece una mejor esperanza (7:18-19), tiene un sacerdocio que se fundamenta en un juramento (7:20-22) y tiene un sacerdocio eterno (7:23-25). Los versículos 26-28 resumen el argumento del capítulo 7: el sacerdocio de Cristo es perfecto, en contraste con el sacerdocio de la Ley, que era insuficiente por su propia naturaleza.

⁴⁶ La comparación en 4:4–6:20 era con sumos sacerdotes humanos, mientras que el asunto en el capítulo 7 se refiere al sacerdocio levítico en general.

⁴⁷ Ezequiel 40–48 describe un sacerdocio en funcionamiento en el milenio, pero es un sacerdocio sadoquita en lugar de un sacerdocio aarónico, y no hay mención de un sumo sacerdote en ninguna parte de estos capítulos, ya que Jesús es ahora el Sumo Sacerdote según el orden melquisedeico. Por tanto, el sistema sacerdotal que está vigente en el milenio no es el ordenado por Moisés en la Ley.

Texto en español: traducción de Claudia Murillo, revisada y aprobada por el autor.