Guía interpretativa para la Biblia · Steven D. Anderson

Números 35: comentario de Steven D. Anderson (Guía interpretativa para la Biblia)

10. Ciudades de los levitas y de refugio

El capítulo 35 continúa la discusión de la división de la tierra dando instrucciones para la distribución de las ciudades a los levitas y para el nombramiento de ciudades de refugio, que también fueron ciudades levitas. Se debía dar a los levitas ciudades dispersadas por toda la heredad de las otras tribus (35:1-8). No necesitaban poseer mucha tierra arable, ya que debían ser sostenidos por el diezmo de las otras tribus.⁸ El resto del capítulo trata sobre las ciudades de refugio (35:9-15) y las ordenanzas acerca de la definición y el castigo del asesinato (35:16-21) y la definición y protección del homicidio involuntario (35:22-28). Un resumen de estas ordenanzas se da en 35:29-34. Las ciudades de refugio no son nombradas, ya que la narrativa fue escrita por Moisés antes de la conquista (cf. Josué 20).

⁸ Se podría preguntar por qué los levitas fueron dispersados por toda la tierra de Israel, en lugar de que todos ellos moraran alrededor del tabernáculo. De hecho, solo los levitas que eran descendientes de Aarón podían servir como sacerdotes, y solo un pequeño número de levitas adicionales fueron necesitados para los deberes alrededor del tabernáculo. El trabajo principal de los levitas en el Israel antiguo no era ofrecer sacrificios, sino estudiar la Ley y enseñársela al pueblo. De acuerdo con Isaías 5:13 y Oseas 4:6, Israel fue llevado cautivo debido a la falta de conocimiento. Oseas responsabiliza directamente a los sacerdotes y los levitas; más tarde, Malaquías enviaría un mensaje similar a la generación posexílica (Malaquías 2:7-8). El reino del norte abandonó completamente a los levitas cuando Jeroboam instituyó su propio sacerdocio. Ver Levítico 10:11; Deuteronomio 17:9-12; 24:8; 31:9-13; 33:10; 1 Samuel 12:23; 2 Crónicas 15:3; 17:8-9; 35:3; Nehemías 8; Jeremías 18:18; Ezequiel 44:23-24; Hageo 2:11; Mateo 23:2-3. Para la época de Cristo, el rol levítico había sido usurpado por los fariseos, quienes se habían designado ellos mismos como maestros (rabinos) de Israel.

Texto en español: traducción de Claudia Murillo, revisada y aprobada por el autor.