Guía interpretativa para la Biblia · Steven D. Anderson

Salmo 9: comentario de Steven D. Anderson (Guía interpretativa para la Biblia)

Salmo 9

Tema: Yahvé alabado por Su liberación de los justos de las naciones paganas, e implorado para que los libre de nuevo.

Autor: David.

Esquema:

Los Salmos 9 y 10 están estrechamente relacionados y presentan muchas dificultades y problemas literarios complejos para el exégeta. Estos dos salmos están también entre los más difíciles de traducir en el Salterio; es necesario que las traducciones al español sean comprensibles, aunque el hebreo subyacente no lo sea.⁵⁸

Los Salmos 9 y 10 juntos constituyen un inusual acróstico roto, en el que casi todas las otras líneas comienzan con una letra consecutiva del alfabeto hebreo, pero con algunas irregularidades.⁵⁹ El Salmo 10 se salta el acróstico en 10:3-11 (la descripción del hombre malvado) antes de reincorporarse a él para las cuatro últimas letras. Sin embargo, suficientes letras están presentes para considerar el acróstico como legítimo, y no como una mera coincidencia o artilugio erudito.

Aunque los Salmos 9 y 10 están combinados en la Septuaginta, lo más seguro es que no lo hayan estado originalmente, ya que es altamente improbable que los manuscritos hebreos dividieran estos salmos en dos si originalmente eran una sola composición con una estructura acróstica y sin el sobrescrito esperado en el Salmo 10. La tendencia de los escribas habría sido combinar estos salmos, no separarlos. Además, el Salmo 9:20 suena como una conclusión, mientras que Salmo 10:1 suena como el comienzo de una nueva composición. Sin embargo, aunque estos son dos salmos, probablemente fueron compuestos juntos, con el décimo Salmo escrito para complementar el noveno.

Los Salmos 9 y 10 son similares en lenguaje y estructura, pero distintos en tono y tema. Las similitudes lingüísticas incluyen la expresión única לְעִתּוֹת בַּצָּרָה (en tiempos de angustia, 9:9; 10:1), el raro término דַּלֹ (oprimido, 9:9; 10:18), el raro término אֱנוֹשׁ para “hombre” al cierre de cada salmo (9:19-20; 10:18), “eternamente y para siempre” (9:5; 10:16), “Levántate, oh Yahvé” (9:19; 10:12) y otros. Sin embargo, mientras que en el Salmo 9 el escritor se refiere a sí mismo en primera persona, en el Salmo 10 nunca lo hace. Kirkpatrick observa otras diferencias en el tono y el tema de la siguiente manera:

El Salmo 9 es una acción de gracias triunfante, que rara vez pasa a la oración (9:13, 19): su tema es la manifestación de la justicia soberana de Dios en la derrota y destrucción de los enemigos extranjeros de la nación. El Salmo 10 es un discurso quejumbroso y una oración, que describe la conducta tirana de los hombres impíos dentro de la nación, y suplica que Dios no se demore más en vindicar Su justicia y probarse a Sí mismo el Defensor de los indefensos.

[…]

El Salmo 9 sin embargo parece estar completo en sí mismo, y parece preferible

considerar al Salmo 10 como una pieza complementaria más que como parte de un todo continuo.

La conexión del pensamiento es clara. El salmista ha observado el gran

conflicto entre el bien y el mal que se libra en dos campos: en el mundo, entre Israel y las naciones paganas; en la nación de Israel, entre los opresores impíos de los débiles y sus víctimas inocentes. Ha visto la soberanía de Dios reivindicada decisivamente en el mundo por la derrota de los enemigos de Israel: pero cuando examina el conflicto dentro de la nación, el mal parece triunfar. Así que él ora por una demostración igualmente significativa de la soberanía de Dios dentro de la nación a través de un castigo notable a los malvados que niegan Su poder o Su voluntad de interponerse.⁶⁰

⁵⁸ 58 Que el lenguaje es muy poético se muestra por las cinco ocurrencias del adverbio negativo בַּל en el Salmo 10, una concentración inusual.

⁵⁹ 59 Según la numeración hebrea de versículos, 9:8 parece que debe comenzar con ד o ה, pero en cambio parece que ambas letras se saltan (a menos que se sigan enmiendas), y en 9:8-11 todos los versículos comienzan con ו en su lugar. El Salmo 9:19 comienza con כ, aunque 9:20 tendría que ser el que comienza con esta letra para ajustarse al patrón de un acróstico de cada dos versículos (a menos que uno considere כ para ser representada por ק en 9:20). Hay seis letras omitidas en 10:2-11 (מ, נ, ס, ע, פ, צ), aunque esta sección contiene el número apropiado de líneas para incluirlas.

⁶⁰ Traducido de A. F. Kirkpatrick, The Book of Psalms, Cambridge Bible for Schools and Colleges (Cambridge: Cambridge, 1902), 41-42.

Texto en español: traducción de Claudia Murillo, revisada y aprobada por el autor.