Comentario conciso de toda la Biblia · Matthew Henry
1 Reyes 4: comentario de Matthew Henry
Resumen del capítulo
- La corte de Salomón (1-19).
- Los dominios de Salomón; su provisión diaria (20-28).
- La sabiduría de Salomón (29-34).
1 Reyes 4:1-19
Sin duda, la sabiduría de Salomón se manifestó en la elección de los altos funcionarios de su corte. Varios son los mismos que sirvieron en tiempos de su padre. Se estableció un plan por el cual ninguna parte del país quedaba agotada por abastecer a la corte, aunque cada una enviaba su porción.
1 Reyes 4:20-28
Nunca brilló tanto la corona de Israel como cuando la llevó Salomón. Tenía paz por todos lados. En esto su reino fue figura del reino del Mesías, pues a él se le ha prometido que tendrá por herencia las naciones y que los príncipes lo adorarán. La paz espiritual, el gozo y la santa seguridad de todos los súbditos fieles del Señor Jesús estaban prefigurados en la de Israel. El reino de Dios no es, como el de Salomón, comida y bebida, sino algo infinitamente mejor: justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo. La provisión que se hacía cada día muestra el gran número de sus servidores y la gran afluencia de gente que acudía a él. En esto Cristo supera con mucho a Salomón: alimenta a todos sus súbditos, no con el pan que perece, sino con la comida que permanece para vida eterna.
1 Reyes 4:29-34
La sabiduría de Salomón era para él una gloria mayor que su riqueza. Tenía lo que aquí se llama «anchura de corazón», pues el corazón se usa a menudo para designar las facultades de la mente. Tenía el don de la palabra, además de sabiduría. Es muy deseable que quienes tienen grandes dones de cualquier clase tengan también un corazón grande para usarlos en bien de los demás. ¡Cuántos tesoros de sabiduría y conocimiento se han perdido! Pero todo conocimiento necesario para la salvación se halla en las Santas Escrituras.
Venían personas de todas partes, más ávidas de conocimiento que sus vecinos, para oír la sabiduría de Salomón. En esto Salomón fue figura de Cristo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento; y escondidos para nosotros, porque Dios lo ha hecho para nosotros sabiduría. La fama de Cristo se extenderá por toda la tierra, y hombres de todas las naciones vendrán a él, aprenderán de él, tomarán sobre sí su yugo fácil y hallarán descanso para sus almas.
Traducción del inglés hecha con IA (Claude) para Berea.