Comentario conciso de toda la Biblia · Matthew Henry
Salmo 127: comentario de Matthew Henry
Salmos 127:1-5
- El valor de la bendición divina.
Miremos siempre a la providencia de Dios. En todos los asuntos y quehaceres de la familia debemos depender de su bendición.
- Para formar una familia. Si no se reconoce a Dios, no tenemos razón para esperar su bendición; y los planes mejor trazados fracasan si él no los corona con éxito.
- Para la seguridad de una familia o de una ciudad. «Si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guardia», aunque los guardas no se adormezcan ni duerman; puede estallar un mal que ni aun descubriéndolo a tiempo se pueda evitar.
- Para enriquecer una familia. Algunos están tan ansiosos por el mundo que viven continuamente llenos de afanes, lo cual amarga sus consuelos y hace de su vida una carga. Todo esto para conseguir dinero; pero todo en vano si Dios no los prospera. En cambio, los que aman al Señor, poniendo la debida diligencia en sus ocupaciones lícitas y echando toda su ansiedad sobre él, tienen el éxito necesario, sin inquietud ni desazón.
Nuestro cuidado debe ser conservarnos en el amor de Dios; entonces podemos estar tranquilos, tengamos poco o mucho de este mundo. Pero debemos usar con mucha diligencia los medios adecuados.
Los hijos son dones de Dios, una herencia y una recompensa; hay que tenerlos por bendiciones y no por cargas: el que envía las bocas enviará el alimento, si confiamos en él. Son un gran apoyo y defensa para la familia. Los hijos, mientras son pequeños, pueden ser dirigidos rectamente hacia el blanco, que es la gloria de Dios y el servicio de su generación; pero cuando han salido al mundo son saetas que ya han dejado la mano, y entonces es demasiado tarde para dirigirlos. Pero estas saetas en la mano con demasiada frecuencia resultan saetas en el corazón, un dolor para los padres piadosos. Aun así, si se los ha criado conforme a la palabra de Dios, por lo general resultan la mejor defensa en los años de declive, recordando lo que deben a sus padres y cuidándolos en la vejez. Todos los consuelos terrenales son inciertos, pero el Señor ciertamente consolará y bendecirá a los que le sirven; y los que buscan la conversión de los pecadores hallarán que sus hijos espirituales son su gozo y su corona en el día de Jesucristo.
Traducción del inglés hecha con IA (Claude) para Berea.