Comentario conciso de toda la Biblia · Matthew Henry
Salmo 67: comentario de Matthew Henry
Salmos 67:1-7
- Oración por la extensión del reino de Cristo.
Toda nuestra felicidad procede de la misericordia de Dios; por eso lo primero que se pide es: «Dios tenga misericordia de nosotros», de nosotros pecadores, y perdone nuestros pecados. El perdón se comunica por la bendición de Dios y queda asegurado en ella. Si por la fe andamos con Dios, podemos esperar que su rostro resplandezca sobre nosotros. El salmista pasa a orar por la conversión de los gentiles, lo cual muestra que los santos del Antiguo Testamento deseaban que también otros gozaran de sus privilegios. Y muchas profecías y promesas de la Escritura están envueltas en oraciones: la respuesta a la oración de la iglesia es tan segura como el cumplimiento de las promesas de Dios. El gozo que se desea a las naciones es un gozo santo. Alégrense de que el Señor, por su providencia, gobernará los asuntos de los reinos; de que aun los reinos de este mundo vendrán a ser del Señor y de su Cristo. Luego se anuncia una perspectiva gozosa de todo bien cuando Dios haga esto.
El avance del evangelio trae consigo misericordias externas: «la justicia engrandece a la nación». La bendición del Señor endulza todos nuestros consuelos terrenales y los convierte en verdaderos consuelos. Todo el mundo será llevado a adorarlo. Cuando el evangelio comienza a extenderse, avanzará más y más hasta llegar a los confines de la tierra. Es bueno unir nuestra suerte a la de los que son benditos del Señor. Si la Escritura no dijera nada sobre la conversión de los paganos, podríamos pensar que es vano emprender una obra tan sin esperanza. Pero cuando vemos con cuánta seguridad lo declaran las Escrituras, podemos dedicarnos a las labores misioneras, seguros de que Dios cumplirá su propia palabra. ¿Y seremos remisos en dar a conocer a los paganos el conocimiento con que hemos sido favorecidos y la salvación de la que decimos gloriarnos? No pueden aprender si no se les enseña. Avancemos, pues, en la fuerza del Señor, y esperemos de él que el Espíritu Santo acompañe la palabra; entonces el reino de Satanás será destruido y el reino de nuestro Redentor establecido.
Traducción del inglés hecha con IA (Claude) para Berea.