Guía interpretativa para la Biblia · Steven D. Anderson
2 Reyes 14: comentario de Steven D. Anderson (Guía interpretativa para la Biblia)
22. Reinado de Amasías sobre Judá
De vuelta en Judá, el hijo del otro Joás, llamado Amasías, comenzó su reinado bastante bien, siguiendo a Yahvé exteriormente y obteniendo una gran victoria sobre Edom (14:1-7). Sin embargo, Amasías comenzó tontamente una guerra de venganza y arrogancia con Israel, para lo cual se dan más antecedentes en 2 Crónicas 25. El rey israelita Joás, quien entendió claramente que su ejército era muy superior al de Judá, trató sin éxito de disuadir de la guerra a Amasías (14:9-10).⁵⁸ Cuando el ejército aficionado de Judá comenzó a ser derrotado, sus hombres huyeron del campo de batalla y volvieron corriendo a sus hogares (14:11-12). Entonces Joás tomó a Amasías, marchó a Jerusalén sin prisa e impuso una pena severa a Judá (14:13-14). El narrador concluye el reinado de Joás con un resumen final (14:15-16).
Los estudios cronológicos indican que Amasías fue sucedido por su hijo Azarías/Uzías después de su desastrosa derrota por Joás, aunque vivió durante quince años después de esto y siguió siendo un rey titular (14:17). Fue asesinado en una conspiración que posiblemente fue una retribución por su tonta expedición militar contra Israel, y fue sucedido formalmente por su hijo Azarías, quien había comenzado a reinar cuando tenía dieciséis años (14:21). Luego, el narrador señala un acto de Azarías como único regente (después de la muerte de su padre), el cual fue la expansión del reino del sur para abarcar la antigua ciudad edomita de Elat, en el Golfo de Aqaba, una expansión que fue posible gracias a la derrota de Edom por parte de Amasías (14:22).
⁵⁸ En la parábola declarada en 14:9 (ver 2 Crónicas 25:18), Joás es el cedro del Líbano, y Amasías es el cardo. Amasías tiene una visión inflada de sí mismo, pensando que es un gran poder, porque ha derrotado a un país pequeño. En la parábola, el cardo piensa que es igual o mejor que el cedro, y hace una demanda del cedro sobre esta base. El reclamo de igualdad es probado por la bestia salvaje, que representa la guerra. Cuando llega la bestia salvaje, destruye el cardo sin dañar el cedro. Joás dice que es mucho más fuerte que Amasías como lo es un cedro del Líbano para un cardo. La guerra destruirá a Amasías sin lastimar a Joás. La razón probable de esto es que el ejército de Israel tenía un excelente entrenamiento y disciplina que había surgido de muchas décadas de constantes luchas con los arameos, mientras que el ejército de Judá consistía en todos los granjeros aptos del país, la mayoría de los cuales tenían poca o ninguna experiencia en combate o entrenamiento militar. Uzías/Azarías evidentemente reconocieron este problema después de la guerra y construyeron un ejército profesional fuerte.
23. Reinado de Jeroboam II sobre Israel
El reinado de cuarenta y un años de Jeroboam II, quien desde un punto de vista político fue uno de los reyes más importantes de Israel, solo tiene siete versículos en la narración de 2 Reyes. Algunos antecedentes históricos serán útiles antes de proceder con la narración bíblica. Poco antes de las ascensiones de Jeroboam II en el norte y Azariah en el sur, el rey asirio Adad-nirari III había derrotado decisivamente a Damasco, lo que efectivamente eliminó la presión de los arameos sobre Israel. Con el levantamiento de la amenaza aramea, Uzías en el sur y Jeroboam II en el norte disfrutaron de largos y prósperos reinados; no se vuelve a saber de los arameos en la narración hasta que aunaron esfuerzos con Israel contra Judá durante el reinado de Acaz. Jeroboam II expandió el territorio de Israel hacia el norte y el este, en el vacío dejado por la eliminación de los arameos, pero fue una expansión ominosa, ya que empujó la frontera de Israel hasta el borde del imperio asirio. Aun cuando Jonás profetizó sobre la expansión física de Israel (2 Reyes 14:25), Oseas profetizó su caída y condenó su estado espiritual; todo el ministerio de Oseas en el norte ocurrió durante el reinado de Jeroboam II (Oseas 1:1).
Las actividades de Jeroboam II se describen en 14:23-27. Los puntos principales son que Jeroboam II persistió en la idolatría iniciada por Jeroboam I, pero también que su reinado le otorgó a la nación de Israel un breve respiro y una oportunidad final de arrepentirse antes del declive final de la nación y su exilio a Asiria. El profeta Jonás, que por lo demás solo se conoce por el libro de Jonás, se menciona en 14:25, un detalle incidental que demuestra que el libro de Jonás no es una alegoría ni un cuento de hadas.⁵⁹ Una declaración resumida final del reinado de Jeroboam II es dada en 14:28-29.
⁵⁹ La mención de Jonás en este versículo también es importante para comprender los antecedentes históricos del período, ya que los ninivitas se arrepintieron ante la predicación de Jonás. Parece que, por lo tanto, hubo una generación de asirios temerosos de Dios durante el reinado de Jeroboam II. Esa generación no hubiera querido atacar al pueblo del Dios a quien temían, ni al pueblo del profeta que les había traído el mensaje de Dios. Los asirios esencialmente le dieron a Jeroboam II un pase libre sobre su actividad. También se debe tener en cuenta que Asiria enfrentó una serie de problemas internos y externos en este momento, lo que hizo que la advertencia de Jonás de que Nínive sería derrocado en cuarenta días fuera creíble (Jonás 3:4). Todas estas cosas juntas muestran que Yahvé estaba obrando en la historia secular para permitir a Israel un respiro en el que pudieran recuperar mucho territorio y tener una última oportunidad de arrepentirse.
Texto en español: traducción de Claudia Murillo, revisada y aprobada por el autor.