Guía interpretativa para la Biblia · Steven D. Anderson
Esdras 1: comentario de Steven D. Anderson (Guía interpretativa para la Biblia)
Introducción
I. Introducción
Esdras y Nehemías fueron originalmente un libro, y de hecho no están separados en ningún manuscrito hebreo antes del 1448 d. C.¹ Los judíos llamaron a este libro “Esdras” (עזרא). La tradición cristiana ha dividido este libro en dos obras separadas desde Orígenes en el siglo III d. C. Estos dos libros separados han sido conocidos por varios nombres en la tradición cristiana, a menudo como 1 y 2 Esdras, aunque, confusamente, hay libros apócrifos que también se llaman a veces 1 y 2 Esdras o 3 y 4 Esdras.² En los tiempos modernos, los nombres de Esdras y Nehemías han sido usados para los libros canónicos. Aunque estos fueron originalmente un libro, tiene sentido analizarlos por separado, no sólo porque los cristianos piensan en ellos como dos libros independientes, sino también porque hay una clara división entre la historia de Esdras y la historia de Nehemías. Esdras registra el restablecimiento de la vida religiosa de la nación de Israel después del exilio, mientras que Nehemías registra el restablecimiento de la vida política de Israel, los cuales cumplieron las predicciones de los profetas. Juntos, Esdras y Nehemías, como un solo libro original, traen la historia narrativa del Antiguo Testamento a su última extensión.
La historia registrada en Esdras y Nehemías establece el escenario para el resto de la historia judía en el período intertestamentario. La nación continuó enfrentando los mismos desafíos básicos hasta el tiempo de Cristo: presión para asimilar a los pueblos y culturas de los alrededores, el hostigamiento de los vecinos gentiles y la lucha de clases entre judíos ricos y pobres. Esdras–Nehemías también da antecedentes importantes para entender la lucha entre judíos y samaritanos en los Evangelios, que se extendió por lo menos tan lejos como los primeros días del regreso del exilio. Tanto Nehemías como Esdras consideraban a los samaritanos religiosa y físicamente impuros, y exigían que los judíos se separaran de ellos. Los samaritanos, por su parte, buscaban la supremacía política y religiosa sobre los judíos, y se metían continuamente en los asuntos judíos.
El libro de Esdras está escrito una parte en arameo (4:8–6:18; 7:12-26) y otra parte en hebreo (1:1–4:7; 6:19–7:11; 7:27–10:44); los judíos posexílicos entendían ambos.³ El hebreo era el idioma de su raza ancestral, mientras que el arameo era el idioma de sus tierras de exilio y la lengua franca del imperio persa. Aunque ambos idiomas eran generalmente entendidos por los judíos, se requeriría un alto nivel de educación para escribir bien tanto en hebreo como en arameo. Seguramente no es ninguna coincidencia que los dos libros del Antiguo Testamento con secciones arameas significativas, Esdras y Daniel, fueron escritos por los dos mayores eruditos profesionales de Israel, mientras que el versículo arameo de Jeremías 10:11 está asociado con el gran escriba de Jeremías, Baruc.
II. Autor
El único candidato razonable para la autoría del libro de Esdras es Esdras, el sacerdote-escriba que figura prominentemente en la narrativa de Esdras 7–10. El autor no fue Nehemías, ya que Nehemías empieza su parte del libro con un encabezamiento que lo identifica como las palabras de Nehemías, hijo de Hacalías (Nehemías 1:1). Hay múltiples usos de la primera persona singular en Esdras 8–9, lo que indica que el autor de esos capítulos fue Esdras. Puesto que Esdras 1:1-3 es casi idéntico a 2 Crónicas 36:22-23, parecería que el autor de la primera parte del libro de Esdras debe ser el mismo hombre que el autor de Crónicas, y este hombre fue casi con certeza Esdras.
Esdras es tradicionalmente, y justificadamente, considerado como el arquitecto del judaísmo intertestamentario. El hecho de que él condujo a un grupo de judíos prominentes para volver a la tierra en el 458 a. C., pero aún seguía vivo más de sesenta años después para escribir Crónicas y Malaquías, demuestra que él todavía era un hombre joven cuando regresó. Como un hombre joven y un hombre viejo, Esdras tuvo una gran preocupación por la santidad personal. Quería seguir al pie de la letra la Ley, quería seguir el espíritu de la Ley (los principios detrás de los preceptos), y quería que todos los demás guardaran la Ley, también. Asimismo, quería saber todo lo que podía sobre Dios y Su Palabra, y quería enseñar a otros lo que había aprendido. En resumen, fue un fanático completo y total de la causa de Dios, como pocos otros en la historia. Evidentemente, organizó actividades sacerdotales y escriturales en Jerusalén, y fue el legado de Esdras el cual finalmente dio lugar al judaísmo rabínico. Parece probable que el favor mostrado a Esdras por Artajerjes I estaba de alguna manera relacionado con la influencia de Nehemías en la corte del rey; los dos hombres compartían el mismo espíritu de excelencia y celo por el Dios de Israel, e hicieron un equipo de ministerio natural en Judá, Esdras para dirigir la nación espiritualmente, y Nehemías para dirigirla políticamente.
III. Fecha y ocasión
La ocasión de escribir para el libro de Esdras–Nehemías fue el final cercano de los ministerios de Nehemías y Esdras, y también el final cercano de la era profética. El libro de Esdras–Nehemías fue escrito para ser la última narración histórica bíblica de los tratos de Dios con Su pueblo hasta la venida del Mesías. Lo más probable es que todo el libro se compusiera al mismo tiempo, pero con Esdras escribiendo su parte primero, y luego entregando la pluma a Nehemías, para que pudiera escribir el registro de la restauración que supervisó. Nehemías escribe en Nehemías 13:6 que regresó a Persia en el año treinta y dos de Artajerjes, que habría sido 433/32 a. C. En algún momento después de esto, regresó a Judá para comprobar el estado de los asuntos allí de nuevo, y probablemente escribió el libro durante ese tiempo. Una fecha aproximada de composición es el 425 a. C., el año de la muerte de Artajerjes (cf. Esdras 6:14), unos 110 años después del regreso del exilio.⁴ Esdras–Nehemías fue uno de los últimos tres libros del Antiguo Testamento en ser escrito, los otros dos son Crónicas y Malaquías. Malaquías parece abordar problemas similares a los de Esdras–Nehemías, pero en una situación algo posterior. Crónicas no describe la historia narrativa después del regreso del exilio, sino que incluye una genealogía en la que el último hombre, Anani, es seis generaciones después de Zorobabel, y es probablemente mencionado en una carta de Elefantina, Egipto que data del 25 de noviembre del 407 a. C. (1 Crónicas 3:24).⁵ Tanto Malaquías como Crónicas parecen intentar cerrar el canon del Antiguo Testamento, mientras que Esdras–Nehemías no lo hace.
IV. Propósito y mensaje
El propósito del libro de Esdras–Nehemías es registrar cómo Dios restauró a Su pueblo a la tierra, y renovó su vida nacional en la tierra, después de sus setenta años de cautiverio. El mensaje del libro de Esdras–Nehemías es: Dios cumplió Su promesa a la nación de Israel a través de los profetas para restaurar a Su pueblo a su tierra después de sus setenta años de exilio en Babilonia; a lo largo del tiempo, los que regresaron completaron la reconstrucción del templo y la ciudad de Jerusalén, mientras que los avivamientos dirigidos por Esdras y Nehemías renovaron el compromiso de los retornados de mantenerse separados de las naciones y sus ídolos.
V. Base textual
El texto hebreo/arameo de Esdras–Nehemías parece muy bien conservado; si bien hay el número normal de variantes textuales dentro de la tradición masorética, no hay problemas textuales importantes, fuera de las discrepancias aparentes en el material paralelo (especialmente comparando Esdras 2 con Nehemías 7). Es lógico pensar que los libros posteriores del canon del Antiguo Testamento tendrían un texto mejor conservado que los libros anteriores, simplemente porque había menos tiempo para acumular errores de copia. Hubo menos copias hechas de Esdras–Nehemías que de la mayoría de los otros libros del Antiguo Testamento, pero evidentemente las copias conservadas fueron hechas con cuidado y precisión, y menos copias pueden resultar en menos variantes.
Kennicott catalogó 147 manuscritos masoréticos hebreos/arameos que contienen a Esdras–Nehemías en parte o en su totalidad. Para más detalles acerca de los manuscritos masoréticos importantes, vea la introducción detallada de Esdras–Nehemías en Biblia Hebraica Quinta.⁶ No existen rollos del Mar Muerto de Nehemías, y sólo hay uno con porciones de Esdras (4Q117/4QEzra). Esto se debe probablemente a que Esdras–Nehemías fue considerado un libro de menor importancia. Por la misma razón, tampoco existen rollos del Mar Muerto de 1 Crónicas o Ester. Con toda probabilidad, la comunidad de Qumrán tenía rollos de estos libros, pero se han deteriorado con el tiempo y se han perdido.
No hay tárgumes arameos de Esdras–Nehemías. Todos los demás libros del Antiguo Testamento excepto Daniel tienen al menos un tárgum. La falta de tárgumes para estos libros se debe probablemente al hecho de que Esdras, Nehemías y Daniel están escritos parcialmente en arameo, y no había necesidad de traducir estas secciones arameas.
Mientras que algunos críticos textuales hacen frecuentes referencias a pasajes paralelos en los libros apócrifos de Esdras, en realidad estas lecturas son secundarias o artificiales y tienen poco valor histórico o critica textual.
Muchas de los qeré en la sección aramea de Esdras son variantes ortográficas. Parece que los masoretas estaban actualizando el arameo imperial de la Biblia para igualar las formas posteriores del arameo que ellos hablaban. Con respecto al texto hebreo, Tov señala que “Los libros con la ortografía más completa son Eclesiastés, Cantares y Ester, seguidos de Esdras–Nehemías y Crónicas”.⁷
VI. Esquema de Esdras
Esquema general
- A. El regreso del exilio (1:1–2:70)
- B. La reconstrucción del templo (3:1–6:22)
- C. El regreso dirigido por Esdras (7:1–8:36)
- D. El avivamiento dirigido por Esdras (9:1-10:44)
Esquema detallado
- A. El regreso del exilio (1:1–2:70)
- 1. Decreto de Ciro (1:1-4)
- 2. El suministro para el retorno (1:5-11)
- 3. Lista de los exiliados retornados (2:1-70)
- i. Prefacio a la lista (2:1-2a)
- ii. Grupo principal de retornados (2:2b-35)
- iii. Sacerdotes que regresaron (2:36-39)
- iv. Levitas que regresaron (2:40-42)
- v. Sirvientes del templo (netineos) que regresaron (2:43-54)
- vi. Los hijos de los siervos de Salomón que regresaron (2:55-58)
- vii. Los retornados sin una genealogía (2:59-63)
- viii. Número de repatriados (2:64-67)
- ix. Ofrenda para el templo (2:68-69)
- x. Asentamiento en la tierra (2:70)
- B. La reconstrucción del templo (3:1–6:22)
- 1. La iniciación del trabajo (3:1-13)
- i. Adoración restaurada en Jerusalén (3:1-7)
- ii. La fundación del templo puesto (3:8-13)
- 2. La obstrucción del trabajo (4:1-24)
- i. Las tramas de los adversarios (4:1-6)
- ii. La carta de los adversarios (4:7-16)
a) Prefacio a la carta 4:7-10
b) El contenido de la carta (4:11-16)
- iii. La respuesta del rey (4:17-22)
- iv. La obra se detuvo (4:23-24)
- 3. Terminación del trabajo (5:1–6:22)
- i. Reanudación del trabajo (5:1-5)
- ii. La carta a Darío (5:6-17)
- iii. El descubrimiento del decreto (6:1-5)
- iv. Decreto de Darío (6:6-12)
- v. La terminación del templo (6:13-15)
- vi. La dedicación del templo (6:16-18)
- vii. Observación de la Pascua (6:19-22)
- C. El regreso dirigido por Esdras (7:1–8:36)
- 1. Resumen del regreso de Esdras (7:1-10)
- 2. La carta de Artajerjes (7:11-26)
- 3. La oración de acción de gracias de Esdras (7:27-28)
- 4. Los que fueron con Esdras (8:1-14)
- 5. Netineos (sirvientes del templo) y levitas llamados (8:15-20)
- 6. El ayuno para la protección divina (8:21-23)
- 7. Tesoreros nombrados (8:24-30)
- 8. El viaje y la llegada (8:31-34)
- 9. Las ofrendas de los exiliados retornados (8:35-36)
- D. El avivamiento dirigido por Esdras (9:1–10:44)
- 1. Esdras informado de matrimonios mixtos (9:1-4)
- 2. La oración de confesión de Esdras (9:5-15)
- 3. El consejo de Secanías (10:1-4)
- 4. Las acciones de Esdras (10:5-8)
- 5. La asamblea (10:9-15)
- 6. El asunto resuelto (10:16-17)
- 7. Lista de los culpables (10:18-44)
- i. Sacerdotes que se casaron con mujeres extranjeras (10:18-22)
- ii. Levitas que se casaron con mujeres extranjeras (10:23)
- iii. Cantores que se casaron con mujeres extranjeras (10:24a)
- iv. Porteros que se casaron con mujeres extranjeras (10:24b)
- v. Israelitas que se casaron con mujeres extranjeras (10:25-44)
VII. El argumento de Esdras
El libro de Esdras es una narrativa histórica, y procede en orden cronológico. El libro contiene cuatro historias principales: el regreso del exilio (1:1–2:70), la reconstrucción del templo (3:1–6:22), el regreso dirigido por Esdras (7:1–8:36), y el avivamiento dirigido por Esdras (9:1–10:44).⁸ Los 110 años de historia registrados en los libros de Esdras–Nehemías están estrechamente enfocados en la restauración de Dios de Su pueblo a la tierra después de sus setenta años de cautiverio.
VIII. Comentarios sugeridos
A. Comentario en español
- Martin, John A. “Esdras”. Traducido por Elizabeth M. de Carpinteyro. Páginas 219-241 en El Conocimiento Bíblico: Un Comentario Expositivo. Antiguo Testamento Tomo 3: 1 Reyes–Ester. Editores en inglés John F. Walvoord y Roy B. Zuck. Editores en castellano Julián Lloret y Jack Matlick. Puebla, Pue., México: Ediciones Las Américas A. C., 1999.
B. Comentarios en inglés
1. Comentarios clásicos excelentes
- Keil, C. F. The Books of Ezra, Nehemiah, and Esther. Traducido por Sophia Taylor. Biblical Commentary on the Old Testament. Reimpreso: Grand Rapids: Eerdmans, 1950.
- Rawlinson, George. “Ezra.” Páginas 385-424 en The Holy Bible with an Explanatory and Critical Commentary, tomo 3, ed. F. C. Cook. New York: Charles Scribner’s Sons, 1901.
- casado con esposas extranjeras fueron atrapados en un aprieto: era un pecado casarse con estas mujeres, que
- ahora estaban corrompiendo la nación y llevando a sus maridos, familias, y todo el pueblo a la idolatría. La
- opción era entre honrar su pacto matrimonial y permitir que ellos mismos y su nación cayeran en la idolatría,
- o volver la nación de la idolatría por romper ese pacto sagrado y enviar a las esposas extranjeras y sus hijos
- lejos. Esos hombres estarían haciendo algo malo, en cualquier caso, y no había otras opciones, porque el
- pecado crea situaciones desordenadas. Esdras les ordenó hacer lo que era mejor para la nación, y él no tiene
- por qué sentirse mal por su consejo, ya que Esdras no tendría que responder por el pecado de esos hombres
- (Romanos 14:12). Aquellos hombres que se casaron con las esposas extranjeras y cayeron en la idolatría, luego
- se divorciaron de sus esposas tendrán que responder ante Dios por todos sus pecados y por el daño que ellos
- causaron a sí mismos, a sus familias y a su nación. Nadie más es responsable, y no había forma más fácil de
- salir de esa situación. Cabe señalar que la orden de divorcio en Esdras 9–10 no fue dada para la causa de adulterio, lo que significa
- que no proporciona apoyo para el argumento de que Mateo 5:32 y 19:9 permiten el divorcio en el caso de
- adulterio. Los divorcios en Esdras 9–10 no pueden justificarse sobre la base de la supuesta “cláusula de
- excepción” en Mateo. Además, el caso de Esdras 9–10 incluía el divorcio de los hijos, así como de las esposas,
- que está ciertamente fuera del alcance de lo que algunos cristianos aseguran sobre la cláusula de excepción.
- La mejor interpretación de Mateo 5:32 y 19:9 es que el divorcio es siempre un pecado, pero no hace a una mujer
- una adúltera en los casos en que ya lo es. 2. Bueno comentario homilético/aplicación
- McGee, J. Vernon. “Ezra.” En Thru the Bible with J. Vernon McGee, tomo 2, 477-500. Nashville: Thomas Nelson, 1981.
3. Comentarios evangélicos más conservadores
- Breneman, Mervin. Ezra, Nehemiah, Esther. New American Commentary, tomo 10. Nashville: Broadman & Holman, 1993.
- Kidner, Derek. Ezra and Nehemiah: An Introduction and Commentary. Tyndale Old Testament Commentaries. Downers Grove, IL: Inter-Varsity Press, 1979.
- Rata, Tiberius. Ezra–Nehemiah. Mentor Commentaries. Fearn, Ross-shire, Scotland: Christian Focus, 2010.
4. Otros comentarios evangélicos útiles
- Fensham, F. Charles. The Books of Ezra and Nehemiah. New International Commentary on the Old Testament, ed. R. K. Harrison. Grand Rapids: Eerdmans, 1982.
- Yamauchi, Edwin M. “Ezra-Nehemiah.” Páginas 563-771 en The Expositor’s Bible Commentary, tomo 4. Grand Rapids: Zondervan, 1988.
¹ Algunos comentaristas sugieren que Esdras y Nehemías fueron originalmente dos libros separados y que los judíos los combinaron en uno para tener el número de libros en el canon del Antiguo Testamento igual al número de letras en el alfabeto hebreo. De hecho, Josefo (Contra Apión 1.8), Orígenes (citado en Historia eclesiástica de Eusebio 6.25) y otros afirman que hay veintidós libros en el canon hebreo. En un esfuerzo por hacer el número de libros igual al número de letras en el alfabeto hebreo, los doce profetas menores fueron combinados en un solo rollo (el “Libro de los Doce”), al igual que Jueces & Rut y Jeremías & Lamentaciones. Sin embargo, estos otros grupos se subdividen normalmente en sus unidades compositivas originales en manuscritos hebreos, mientras que Esdras y Nehemías no. Esto indica que Esdras–Nehemías era una sola composición original.
² Ver gráfico en The SBL Handbook of Style: For Ancient Near Eastern, Biblical and Early Christian Studies (Peabody, MA: Hendrickson, 1999), 168. Desafortunadamente este gráfico ha desaparecido de la segunda edición de The SBL Handbook of Style. En los manuscritos más tempranos de la Septuaginta, la Vetus Latina y la versión siríaca, el Esdras apócrifo se colocó antes de Esdras-Nehemías y se llamó “Primero de Esdras” o “Esdras A”, mientras que Esdras y Nehemías fueron juntos llamados “Segundo de Esdras” o “Esdras B”. Orígenes fue el primero en separar Esdras y Nehemías, llamándolas 1 y 2 Esdras, aunque observó que eran un libro en el texto hebreo. Jerónimo colocó los libros apócrifos al final de la Vulgata, lo que resultó en que Esdras y Nehemías se convirtieran en 1 y 2 Esdras, el Esdras apócrifo se convirtió en 3 Esdras y el Apocalipsis de Esdras (obra pseudoepigráfica) se convirtió en 4 Esdras. Jerónimo fue el primero en referirse a 2 Esdras como “Nehemías”. En español, la Biblia del Oso (1569) usó los títulos “El libro de Esdras dicho comúnmente el Primero” y “El libro de Nehemías comúnmente dicho Segundo de Esdras”. La Biblia de Valera (1602) usó los títulos “El libro de Esdras” y “El Libro de Nehemias” (sic). Las traducciones al inglés de la Biblia originalmente usaban los títulos “1 Ezra” (1 Esdras) y “2 Ezra” (2 Esdras), pero a finales del siglo XVI, 2 Esdras se llamaba “Nehemias” (Nehemías). La traducción alemana de Lutero también adoptó los títulos “Esra” (Esdras) y “Nehemia” (Nehemías). Hoy en día, los nombres 1 Esdras, 2 Esdras y 4 Esdras se utilizan generalmente de obras apócrifas. Ver más, Herbert Edward Ryle, The Books of Ezra and Nehemiah (Cambridge: Cambridge UP, 1923), xi-xv.
³ La historia de Nehemías está escrita completamente en hebreo.
⁴ La traducción e interpretación de Nehemías 12:22 es difícil, pero probablemente se refiere a Darío I Histaspes.
⁵ Además, 1 Crónicas 9:1-34 contiene un registro de los habitantes posexílicos de Jerusalén.
⁶ David Marcus, “Ezra and Nehemiah”, en Biblia Hebraica: quinta editione cum appartu critico novis curis elaborato, ed. A. Schenker et al., fasc. 20 (Stuttgart: Deutsche Bibelgesellschaft, 2006), 5-16.
⁷ Traducido de Emanuel Tov, Textual Criticism of the Hebrew Bible (3rd ed..; Minneapolis: Fortress Press, 2012), 218.
⁸ Algunos dividen el libro de Esdras en dos partes, combinando los primeros seis capítulos como la historia de los primeros retornados y la reconstrucción del templo, y combinando los últimos cuatro capítulos como acerca de Esdras y su trabajo. Según esta división, los seis primeros capítulos se centran en el restablecimiento de las instituciones religiosas nacionales, y los cuatro últimos se centran en el restablecimiento de la pureza religiosa nacional.
A. El regreso del exilio
La primera sección mayor del libro de Esdras, del 1:1 al 2:70, continua el registro narrativo del Antiguo Testamento de la historia de Israel donde el libro de Reyes lo dejó, describiendo el regreso del exilio.⁹ En el año 536 a. C., unos setenta años después de la deportación de los primeros judíos exiliados a Babilonia en el 605 a. C., y cincuenta años después de la destrucción del templo en el 586 a. C., el rey Ciro de Persia decretó que los judíos podían regresar a su patria y reconstruir su templo (1:1-4). El regreso fue dirigido por un hombre llamado Sesbasar, quien tomó con el grupo de retornados una ofrenda dada por “todos los que habitaban alrededor de ellos” y 5400 utensilios del templo que habían sido tomadas por Nabucodonosor del templo de Salomón (1:5-11). Los retornados son enumerados en 2:1-67, incluyendo los del grupo principal (2:2b-35), los sacerdotes (2:36-39), los levitas (2:40-42), los netineos (sirvientes del templo, 2:43-54), los descendientes de los siervos de Salomón (2:55-58), y los retornados cuya genealogía no pudo ser encontrada en el registro oficial de ciudadanos (2:59-63). Unos 42 360 hombres adultos regresaron, junto con sus familias, sus sirvientes y su ganado (2:64-67). Una vez que llegaron a la tierra, fueron primero a Jerusalén y pagaron dinero en el tesoro del templo para la reconstrucción de la casa de Dios (2:68-69), luego volvieron a sus ciudades ancestrales y reasentaron la tierra (2:70).
⁹ No es técnicamente exacto hablar del “primer” regreso del exilio babilónico. El retorno en 536 a. C. fue el regreso; varios grupos posteriormente se filtraron de vuelta a la tierra durante las décadas y siglos siguientes, uno de los cuales fue el grupo de Esdras. Nehemías no dirigió un regreso, sino que vino a Jerusalén por sí mismo, y sólo temporalmente.
Texto en español: traducción de Claudia Murillo, revisada y aprobada por el autor.