Guía interpretativa para la Biblia · Steven D. Anderson

Éxodo 25: comentario de Steven D. Anderson (Guía interpretativa para la Biblia)

2. Instrucciones para la morada de Dios entre Su pueblo

Como resultado de la ratificación del pacto entre Yahvé e Israel, Dios vendrá a vivir en medio de Israel de una manera especial. Sin embargo, Él debe dar instrucciones especiales con respecto a Su morada en medio de ellos, para que la gente pecadora no muera cuando se acerque a un Dios santo. Así, Dios llama a Moisés al Monte Sinaí otra vez, y durante cuarenta días le da instrucciones sobre la construcción de un tabernáculo para Su morada (25:1–27:21), el establecimiento de un sacerdocio para representar al pueblo ante Dios (28:1–29:37), y los medios por los cuales las personas deben acercarse a un Dios santo (29:38–31:18).

El primer conjunto de instrucciones dadas a Moisés se refiere a la construcción de un tabernáculo (tienda) para la morada de Dios (25:1–27:21). Primero, se necesitaba una ofrenda para recolectar las materias primas para la construcción de los muebles y la superestructura de acuerdo con las instrucciones detalladas dadas a Moisés (25:1-9). El primer elemento descrito es el arca (caja) del pacto (25:10-22), que era la pieza central de toda la estructura, ya que la presencia de Dios se manifestaba sobre ella en el Lugar Santísimo. Dos tablas con los términos básicos del pacto entre Dios e Israel debían colocarse dentro del arca (25:16). El segundo elemento descrito es la mesa para el pan de la Presencia (25:23-30), que debía colocarse en el Lugar Santo. El tercer elemento era la menorá o el candelero de siete brazos (25:31-40), que también se colocó en el Lugar Santo y se encendía continuamente. Hay indicios en el libro de Apocalipsis de que esta menorá era un símbolo del Espíritu Santo (Apocalipsis 4:5; cf. Hebreos 8:5; 9:24). El tabernáculo era una tienda de campaña con varias capas de tela, y se dan instrucciones para la elaboración tanto de las capas más bajas (26:1-6) como de las superiores (26:7-14) de las cubiertas exteriores. Dentro de estas cubiertas, dos salas debían estar formadas por una serie de tablas de madera revestidas de oro, unidas entre sí por uniones de mortaja y espiga y también reforzadas en las esquinas (26:15-25). Se pasaron barras a través de las tablas para dar estabilidad adicional (26:26-30). Un colorido velo de lino sostenido por cuatro columnas separaba el Lugar Santísimo del Lugar Santo, que era la primera habitación del tabernáculo (26:31-35). Otra cortina o telón, sostenido por cinco columnas, fue colocado en la parte delantera de la tienda (26:37). Afuera estaba el altar del holocausto (27:1-8), que era un cuadro hueco para ser llenado con tierra dondequiera que se estableciera, con el fin de proporcionar una plataforma para quemar los animales de sacrificio. Este altar estaba en un atrio, o recinto de protección, que fue cercado por más cortinas, incluido un telón en la entrada del lado este (27:9-19). Por último, se dan instrucciones para recolectar aceite de oliva del pueblo para mantener la menorá ardiendo continuamente frente al Lugar Santísimo (27:20-21).

Dado que el tabernáculo restringía el acceso a Dios, se necesitaba un sacerdocio para representar al pueblo ante Dios y ministrar en el tabernáculo. Las instrucciones para el establecimiento del sacerdocio israelita se dan en 28:1–29:37. Primero, se tuvo que hacer prendas santas (28:1-43). Después de una declaración resumida (28:1-5), se dan instrucciones detalladas para el chaleco especial del sumo sacerdote, llamado “efod”, que incluía hombreras con dos piedras especiales (¿ónix?) incrustadas en cavidades de oro (28:6-14). Estas piedras estaban grabadas con los nombres de las doce tribus de Israel: seis en una piedra y seis en la otra. Las hombreras estaban unidas a un pectoral (28:15-30), un trozo cuadrado de nueve pulgadas de tela gruesa (doble espesor) con cuatro hileras de tres piedras preciosas incrustadas en cavidades de oro (28:15-21). Cada piedra preciosa estaba grabada con el nombre de una de las doce tribus (probablemente nombrando a Efraín y Manasés por separado, y excluyendo a Leví, que estaba representado por el sumo sacerdote). El pectoral se colgaba de las hombreras por medio de anillos y cadenas de oro que estaban conectadas a las cavidades de las piedras de ónix en las hombreras (28:22-28). Las doce piedras en el pectoral fueron llamadas Urim (“luces”), mientras que las dos piedras en los hombros fueron llamadas Tumim (“perfecciones”) (28:29-30).¹⁶ Debajo del efod estaba la sólida túnica azul del sumo sacerdote, con campanillas doradas y granadas alrededor del dobladillo inferior (28:31-35). El sumo sacerdote también llevaba un turbante de lino con una lámina de oro en el frente con la inscripción “Santo a Yahvé” (28:36-38). Debajo de la túnica del sumo sacerdote había una túnica de lino con una faja o cinturón, y este tipo de túnica y faja también debían ser usados por los otros sacerdotes, junto con los tocados de lino (28:39-41). Por último, se les da instrucciones a los sacerdotes de usar ropa interior de lino (“calzoncillos”) debido a la preocupación de Dios por la modestia y la reverencia (28:42-43).

Después de confeccionar las vestiduras sagradas, el método de consagración (ordenación) de los sacerdotes se especifica en 29:1-37. Primero, los sacerdotes debían ser ungidos e investidos en el tabernáculo (29:1-9). Luego se ofrecían tres sacrificios de consagración: un becerro (29:10-14), un carnero (29:15-18) y otro carnero (29:19-25). Seguía una ofrenda mecida (29:26-28). Se especificaba un procedimiento para la reconsagración de las vestiduras sagradas después de la muerte del sumo sacerdote (29:29-30). Una comida ceremonial, que consistía en la carne y el pan consagrados, era comida por los sacerdotes (29:31-34). Esto era seguido por un período de siete días de ceremonias de consagración adicionales (29:35-37).

El conjunto final de instrucciones estipula los medios por los cuales las personas deben acercarse a un Dios santo (29:38–31:18). Primero, es prescrito un sacrificio diario por la mañana y la tarde (29:38-46). A continuación, se dan instrucciones para construir el altar del incienso (30:1-10). Este altar se colocó directamente frente al Lugar Santísimo, probablemente con el velo colocado sobre él (cf. 1 Reyes 6:20-22; 8:8; Hebreos 9:4), ya que el humo del incienso representaba las oraciones de los santos que van a la presencia de Dios (ver Salmo 141:2; Lucas 1:10; Apocalipsis 5:8; 8:3-4). Como una consagración inicial del pueblo, a cada hombre adulto que se contaba en el censo (aparte de los levitas) se le exigía que pagara medio siclo de plata como un impuesto por persona (30:11-16). Cabe destacar que cuando se recolectó este dinero en 38:25-26, la suma total pagada coincide exactamente con las cifras del censo, lo que demuestra que estas cifras deben entenderse literalmente. El agua se usaba con frecuencia para el lavado y la limpieza ceremonial en los ritos del tabernáculo, y fue construida una pila de bronce para satisfacer esta necesidad (30:17-21). Una comparación con los paralelos egipcios indica que esta pila era algo así como una gran caldera sobre un soporte, e incluía una tapa, así como un aguamanil o cucharón para sumergir en el agua. Los objetos no se lavaban directamente en la propia pila, sino que se limpiaban con agua vertida desde el aguamanil. Luego se dan las recetas para el aceite de la santa unción (30:22-33) y el incienso (30:34-38). El método de construcción del tabernáculo se especifica en 31:1-11, artesanos israelitas expertos, que habían sido entrenados en técnicas egipcias, convertirían las materias primas en productos terminados. Finalmente, se ordenó a los israelitas que santificaran el séptimo día de la semana (el sábado), y que no trabajaran ese día como una señal de su relación con Dios (31:12-17).

Después de que todas estas instrucciones fueron promulgadas, Dios le dio a Moisés dos tablas con los diez mandamientos escritos en cada una, como los términos básicos del pacto entre Yahvé e Israel (31:18).

¹⁶ Para obtener más información sobre Urim y Tumim, consulte la publicación de mi blog en http://wp.me/p5bD3a-fA.

Texto en español: traducción de Claudia Murillo, revisada y aprobada por el autor.