Guía interpretativa para la Biblia · Steven D. Anderson
Éxodo 7: comentario de Steven D. Anderson (Guía interpretativa para la Biblia)
6. El prefacio al ministerio
Como prefacio al ministerio principal de Moisés, 6:14-27 presenta la genealogía de Moisés y Aarón para establecer sus credenciales como israelitas de raza pura y para mostrar su posición dentro de la nación. A esto le sigue un resumen en 6:28–7:7 que recapitula los antecedentes del ministerio de Moisés como encabezado de la siguiente sección.
7. El segundo encuentro con Faraón
Habiendo sido recomisionados, Moisés y Aarón regresaron a Faraón y repitieron su demanda, esta vez mostrándole una señal (7:8-12). Faraón se negó a escuchar, forzando el comienzo de las plagas.
8. Las diez plagas
La narrativa de las diez plagas es simple desde un punto de vista estructural. Las plagas son: 1) agua convertida en sangre (7:14-25); 2) ranas (8:1-15); 3) “jejenes” (posiblemente mosquitos o piojos, 8:16-19); 4) moscas (probablemente moscas que pican, 8:20-32); 5) peste en el ganado (9:1-7); 6) forúnculos (9:8-12); 7) granizo (9:13-35); 8) langostas (10:1-20); 9) tinieblas (10:21-29); y 10) muerte de los primogénitos (11:1–12:36). Parece que siguen un orden de intensidad creciente, y al final, Egipto está literalmente destruido. Moisés también es muy respetado al final de las plagas; no hay duda de que él es el líder de Israel y el portavoz de Dios (11:3; 12:27-28). Finalmente, y lo más importante, las plagas hacen que tanto los egipcios como los israelitas reconozcan más allá de toda duda que Yahvé es Dios. La dureza del corazón de Faraón es la razón por la cual tantas plagas fueron traídas sobre Egipto antes de que se permitiera a Israel salir.¹¹
¹¹ En la narrativa se dice que Dios endureció el corazón de Faraón y que Faraón endureció su propio corazón, pero las referencias a Faraón endureciendo su propio corazón están primero. Se dice que Faraón endureció su corazón cuando Moisés y Aarón aparecieron por primera vez ante él (5:2), después de que Moisés y Aarón realizaron señales ante él (7:13-14), después de la primera plaga (7:22), después de la segunda plaga (8:15), después de la tercera plaga (8:19), después de la cuarta plaga (8:32), después de la quinta plaga (9:7), y antes y después de la séptima plaga (9:30, 34-35). También hay una indicación de que Faraón cooperó con Dios para endurecer su corazón antes de la décima plaga (13:15) y después de que los israelitas habían abandonado Egipto (14:5). Endurecer algo es dejarlo en su lugar, congelarlo donde está, no alterar esencialmente su inclinación. Faraón ya era increíblemente duro, y Dios simplemente confirmó su dureza. Dios no cambió la actitud de Faraón, sino que lo reafirmó en lo que de todos modos quería hacer.
Texto en español: traducción de Claudia Murillo, revisada y aprobada por el autor.