Guía interpretativa para la Biblia · Steven D. Anderson
Génesis 34: comentario de Steven D. Anderson (Guía interpretativa para la Biblia)
9. La huida de Jacob a Betel
En los capítulos 34–35, los hijos de Jacob empiezan a ocupar un lugar más prominente en la narrativa. En 34:1–35:15, Jacob tiene que mudarse de Siquem a Betel después de que sus hijos destruyeron con ira la ciudad de Siquem. La información antecedente se presenta en 34:1-17: la hija de Jacob, Dina, fue violada por el hijo del hombre principal de la cuidad, pero luego exigió permiso para casarse con ella. Los hijos de Jacob exigieron que todos los varones de Siquem fueran circuncidados primero, pero luego los mataron mientras estaban incapacitados y saquearon la ciudad (34:18-29). Jacob reprendió a sus hijos por este acto de furia ciega (34:30-31) debido a que solo el violador merecía ser castigado y ellos no han pensado sobre las consecuencias negativas de sus acciones. En este momento, Simeón y Leví no se arrepintieron, pero seguramente lo lamentaron en el capítulo 49 cuando descubrieron que sus acciones de ese día les habían costado la bendición del primogénito (que Rubén también había perdido). Probablemente en respuesta a la oración de Jacob pidiendo Su protección, Dios le dijo que se mudara a Betel (35:1), donde Jacob y su familia renovaron su compromiso con Yahvé (35:2-7) y donde, como se informa de paso, la nodriza de la madre de Jacob murió (35:8; cf. 24:59). En Betel, Dios reafirmó las promesas del Pacto Abrahámico a Jacob, y Jacob adoró allí cumpliendo el juramento que había hecho más de veinte años antes (35:9-15; cf. 28:18-22).
Texto en español: traducción de Claudia Murillo, revisada y aprobada por el autor.