Guía interpretativa para la Biblia · Steven D. Anderson

Génesis 43: comentario de Steven D. Anderson (Guía interpretativa para la Biblia)

8. La segunda visita de los hermanos de José

La segunda visita de los hermanos de José se registra en los capítulos 43–45. El regreso de los hermanos a Egipto se explica en 43:1-15. Cuando se agotó la provisión de grano, Jacob pidió a sus hijos que fueran a Egipto a comprar grano. Debido a que Rubén había sido rechazado, Judá tomó la posición del líder del grupo, primero insistiendo en que Benjamín regresara con ellos, y luego se ofreció como garantía para Benjamín. Jacob les dio permiso, enviando con ellos un regalo para ganar el favor del gobernante.

Cuando los hermanos llegan a Egipto, son recibidos en la casa de José en lugar del granero como antes (43:16-34). En 43:16-25, mientras se preparan para encontrarse con José, inicialmente tienen miedo, pero luego se sienten tranquilos. En 43:23, los hermanos aparentemente creen la explicación del mayordomo de que Dios había puesto el dinero en sus bolsas sin contar con un agente humano, lo que también les hace creer en el capítulo 44 que Dios pudo haber colocado la copa de plata del gobernante en el saco de Benjamín. Cuando José llega para la comida del mediodía, primero intercambian palabras amables (43:26-30) y luego disfrutan un banquete (43:31-34).⁴⁹ José sentó a sus hermanos de acuerdo con sus edades —y ordenó a su mayordomo que buscara en sus sacos en el mismo orden (44:12)— para justificar su afirmación en 44:5, 15 de que puede adivinar con su copa de plata. Los hermanos habrían visto esta copa de plata frente a él cuando se sentó a comer, ya que aparentemente era su copa normal (44:2). Los hermanos no podían explicar el conocimiento extraordinario del gobernante por ningún otro medio, ni podían entender todas las formas contradictorias en que eran tratados por el gobernante. Tampoco sabían cómo su dinero fue devuelto. Deben haber sentido que algo extraño estaba sucediendo, pero su conciencia culpable los llevó a sentir que era la mano de Dios obrando para castigarlos.

Al final del capítulo 43, la actitud de los hermanos ha cambiado de miedo al gobernante (43:18) a una de calma (43:34). Ellos creen que el mandato de Jacob del favor divino (43:14) ha sido otorgado, y que su viaje a casa continuará sin problemas. Pero todo cambia de nuevo en el capítulo 44, donde la historia alcanza su clímax dramático. José incrimina a los hermanos colocando su copa de plata en el saco de grano de Benjamín, pero logra convencerlos de que descubrió esto por adivinación y que Dios los ha incriminado (44:1-13). Luego, Judá asume el mando entre los hermanos, reconociendo que no pueden probar su inocencia, pero declarando que todos ellos serán esclavizados al gobernante, no solo Benjamín (44:14-16). José responde que no los hará culpables a todos por el pecado de un hombre; solo Benjamín permanecerá como su esclavo mientras que los demás llevarán su grano y regresarán a casa en paz (44:17). José esencialmente ha recreado la situación en la que Judá lo vendió a la esclavitud (37:27) para ver si él y sus hermanos actuarán de manera diferente unos veinte años después. Judá responde admirablemente, suplicándole al gobernante que lo acepte a él como esclavo en lugar de Benjamín (44:18-34). Ahora, José ha visto una evidencia concluyente de que sus hermanos fueron hombres cambiados, y él quiere restaurar su relación con ellos.

El capítulo 45 describe la esperada revelación de la identidad de José. Primero, en 45:1-15, José se revela a sus hermanos, luego los perdona y los tranquiliza. En 45:16-20, el faraón le ordena a José que traiga a su familia a Egipto y los cuide. Los hermanos regresan e informan a Jacob en 45:21-28, quien experimenta un avivamiento personal cuando finalmente está convencido de la noticia. Esto marca un punto de inflexión en la vida personal de Jacob, así como en la historia de la nación de Israel.

⁴⁹ El texto no dice directamente el propósito de invitarlos a este banquete. Una razón obvia era darles a los hermanos la oportunidad de robar la copa de plata de la casa de José (cf. 44:8). Otra razón probablemente era mostrar a los hermanos que no tenían nada más que temer de él si tomaba a Benjamín como esclavo en el capítulo 44 y enviaba a los demás en paz a la casa de su padre. También quería observar su comportamiento en la presencia de Benjamín, y ver si estarían celosos si Benjamín era favorecido. Otra razón era simplemente mostrar bondad hacia ellos, especialmente hacia Benjamín.

Texto en español: traducción de Claudia Murillo, revisada y aprobada por el autor.