Guía interpretativa para la Biblia · Steven D. Anderson
Jueces 13: comentario de Steven D. Anderson (Guía interpretativa para la Biblia)
L. Sansón y la opresión filistea
La opresión y el juicio final descritos en la narrativa de Jueces es la opresión filistea y el juicio de Sansón (capítulos 13–16). La historia de cómo se resuelve finalmente la opresión filistea viene en 1 y 2 Samuel; el narrador de Jueces simplemente observa la profecía de que Sansón “comenzará a salvar a Israel de mano de los filisteos” (13:5, RVR60). El juicio de Sansón probablemente comenzó después de la muerte de Elí, cuando los filisteos capturaron el arca del pacto (1 Samuel 4), y continuó durante los primeros veinte años de la judicatura de Samuel (cf. 1 Samuel 7:2). Para dar a Israel un alivio durante los cuarenta años de opresión filistea (13:1), el Mensajero de Yahvé anunció el nacimiento de un niño especial a una mujer danita sin nombre y sin hijos (13:2-7). El Mensajero de Yahvé hizo el mismo anuncio a su esposo (13:8-14), quien presentó un sacrificio que confirmó la divinidad del Mensajero (13:15-20). La promesa del nacimiento de un hijo se cumplió, y el Espíritu comenzó a moverse en el joven Sansón (13:21-25).
La liberación de Israel de los filisteos por parte de Sansón se inició a través de un amor divinamente designado por una mujer filistea, con la que Sansón deseaba casarse (14:1-4).¹² Dios envió un león a Sansón en su camino a la ciudad de la mujer, el cuál despedazó (14:5-9).¹³ Sansón luego usó este evento para hacer lo que él pensó era una apuesta amistosa con los jóvenes filisteos en la fiesta de bodas (14:10-14), pero que se volvió muy grave y arruinó la boda (14:15-18). Sansón reaccionó a la traición de los invitados a la boda pagándoles con el botín de treinta filisteos muertos, y luego regresando a casa con ira (14:19-20). Esto inició un ciclo de venganza entre Sansón y los filisteos: cuando fue a reclamar a su esposa y descubrió que ella había sido entregada a otro hombre, quemó el grano de los filisteos, y los filisteos quemaron a su esposa y a su padre en represalia (15:1-6). Sansón tomó represalias a su vez matando a un gran número de filisteos, y luego, furioso, se instaló solo en la hendidura de una peña (15:7-8). Los filisteos buscaron venganza al obligar a los judíos a entregar a Sansón a ellos atado (15:9-13), pero Sansón rompió los lazos y mató a mil soldados en el ejército filisteo (15:14-20). La grandeza de la fe de Sansón se demuestra en este episodio, tanto por su voluntad de dejar que los judíos lo aten de manera segura, como por orar con éxito para que Dios le sacara agua de una roca.
Después de veinte años de juzgar a Israel, las pasiones de Sansón finalmente lo vencieron y lo llevaron a la ruina. Primero, visitó a una prostituta en Gaza, pero se liberó de una trampa para matarlo al levantar la puerta de la ciudad directamente de sus piedras y llevarla a una gran distancia (16:1-3). Su estilo de vida inmoral finalmente lo alcanzó cuando se mudó con una mujer filistea llamada Dalila, a quien permitió molestarlo hasta que le contó el secreto de su fuerza (16:4-17). Los filisteos decidieron humillar a Sansón en lugar de matarlo, arrancándole los ojos y sometiéndolo a trabajos forzados (16:18-22). Sansón aparentemente tuvo un avivamiento espiritual como resultado de su humillación, y cuando los filisteos lo llevaron al templo de Dagón para una celebración de la victoria, oró por fuerzas renovadas, luego derribó el templo sobre la asamblea de los príncipes filisteos al noquear los pilares centrales de la casa (16:23-31). La historia de Sansón termina con Yahvé triunfante sobre Dagón, mientras Sansón gana la venganza máxima por la desgracia máxima y muere como mártir.¹⁴
¹² El deseo de Sansón de casarse con esta mujer filistea evidentemente no fue un pecado, ya que 14:4 dice que fue de Yahvé. Presumiblemente, Sansón le pidió a la mujer que aceptara adoptar su religión. La prohibición de los matrimonios con mujeres extranjeras estaba destinada a prohibir los matrimonios con no creyentes; se podrían hacer excepciones para los extranjeros que profesaron lealtad a Yahvé, como en el caso de Rut.
¹³ Aunque algunos comentaristas afirman que tocar el cadáver del león de Sansón fue un pecado, no lo fue, ya que era la ocasión que Yahvé estaba buscando (así 14:4). Según Números 6:6-7, a un nazareo solo se le prohibía acercarse a un cuerpo humano muerto; obviamente él podría matar animales para sí mismo cuando lo necesitara. Sería imposible vivir en una cultura agraria sin hacerlo. Además, Sansón obviamente se acercó a muchos hombres muertos cuando los mató, y, sin embargo, Dios quería que los matara, por lo que estas no fueron violaciones de su voto nazareo. Lo que a menudo se pierde en los sermones de este pasaje es lo increíblemente rápido que Sansón debe haber sido para quitarle el panal a las abejas.
¹⁴ Sansón es una figura difícil de evaluar. Por un lado, claramente tenía el Espíritu de Yahvé, y se adhirió a algunos principios espirituales, como su voto nazareo y su fe en Yahvé. Seguramente debe haber tenido un avivamiento espiritual en prisión. En cierto sentido, es un personaje literario perfecto, con su fuerza épica, sus hazañas heroicas, su debilidad fatal y su triunfo final. Su vida es trágica y heroica. Tenía dones tan maravillosos que se mostraban en momentos de increíble intensidad, y sin embargo también tenía deficiencias morales trágicas, descontroladas y, en última instancia, fatales. Aunque la mayoría de los pastores y maestros de la Biblia no tienen nada bueno que decir sobre Sansón, se le recuerda en Hebreos 11:32 entre los héroes de la fe. Hebreos 11:32 es la única referencia a Sansón en la Biblia fuera de Jueces 13–16.
Texto en español: traducción de Claudia Murillo, revisada y aprobada por el autor.