Guía interpretativa para la Biblia · Steven D. Anderson
Números 15: comentario de Steven D. Anderson (Guía interpretativa para la Biblia)
1. Instrucción acerca del pecado expiable e inexpiable
D. Deambulando en el desierto (15:1–19:22)
Los capítulos 15–19 ocurren cuando los israelitas están deambulando en el desierto. Pocos eventos son registrados en estos treinta y ocho años de deambular; los capítulos 15–17 parecen haber ocurrido poco después de la rebelión en Cades-barnea.
Siguiendo la apostasía del pueblo y la negativa de Dios para ceder de Su castigo hacia ellos, en el capítulo 15 Dios le da a Israel instrucciones acerca del pecado que puede ser expiado por sacrificios y el pecado que no puede. La razón para esta instrucción es que el pueblo ya ha pecado altivamente (en abierto desafío), con el resultado de que no se puede hacer ningún sacrificio para expiar su pecado, y simplemente deben ser eliminados como castigo. El pueblo había tenido una experiencia plena y total del poder de Yahvé, ellos habían experimentado una revelación plena de Su persona, y habían recibido pleno conocimiento de Sus mandamientos, y lo rechazaron descarada y abiertamente. Sin embargo, otro pecado con altivez ocurrió poco tiempo después, como se registra en el capítulo 16. El propósito de este capítulo es, por lo tanto, enseñar a la gente que algunos pecados no pueden ser expiados. Para la generación a la que se dio esta instrucción, la lección fue que todos ellos morirían a causa de su pecado; ninguna cantidad de luto y arrepentimiento podría recuperar la bendición que habían perdido (cf. 14:39; Deuteronomio 1:45).
El capítulo 15 da instrucciones sobre los holocaustos (15:1-16) y ofrendas alzadas (15:17-21) que se ofrecerán en la tierra, así como sacrificios por expiación por el pecado de la congregación (15:22-26). Yahvé entonces advierte, sin embargo, que solo se pueden hacer sacrificios por el pecado que no se hace de manera desafiante, es decir, en una rebelión abierta o apostasía contra Dios; el pecado de apostasía será castigado con la muerte (15:27-31). Una breve narración sirve para ilustrar este principio: un hombre que fue hallado recogiendo leña en el día de reposo, y por lo tanto despreciando el pacto de Yahvé con Israel, fue apedreado a muerte fuera del campamento (15:32-36). El capítulo concluye con un mandato de que los israelitas se vistan con flecos distintivos para marcarlos como personas que son leales al pacto de Yahvé, lo opuesto a un apóstata (15:37-41).
Texto en español: traducción de Claudia Murillo, revisada y aprobada por el autor.