Guía interpretativa para la Biblia · Steven D. Anderson
Números 22: comentario de Steven D. Anderson (Guía interpretativa para la Biblia)
E. Viaje a las llanuras de Moab
En el capítulo 20, los israelitas finalmente terminaron su deambular de aquí para allá en el desierto del Sinaí, y se dirigieron al norte hacia Canaán. El primer evento importante en su viaje fue la muerte de Miriam, como uno de los miembros finales de la primera generación que desapareció (20:1). A medida que el pueblo se alejaba de su fuente de agua, el arroyo que fluía de la roca en Sinaí (cf. Éxodo 17:1-7; 32:20), condenaban severamente a Moisés y Aarón, quienes fueron instruidos por Yahvé para hablar a otra roca para obtener un nuevo arroyo (20:2-9). Sin embargo, Moisés, con la aprobación de Aarón, golpeó la roca con rebeldía en lugar de hablarle, y como resultado, a los dos líderes les fue negada la entrada a Canaán (20:10-13). Cuando el pueblo llegó a Cades nuevamente, en lugar de invadir Canaán desde el sur, pidieron permiso para viajar a través de Edom, con la intención de invadir Canaán desde el este (20:14-17). Los edomitas rencorosamente les negaron el paso y, como resultado, Israel se vio obligado a atravesar una ruta tortuosa a través de una tierra escarpada y desolada (20:18-21).⁵ Al comienzo del viaje, Yahvé mató a Aarón en la cima de una montaña en la frontera de Edom, y su hijo Eleazar fue nombrado sumo sacerdote en su lugar (20:22-29). Mientras los israelitas estaban acampados en este territorio fronterizo entre Edom y Canaán, un rey cananeo los atacó, lo que llevó a un contraataque israelita que lo aniquiló completamente (21:1-3). Luego, el pueblo se desanimó mucho debido al terreno seco y difícil que estaba obligado a atravesar, y habló en contra de Dios y Moisés, lo que provocó que Yahvé enviara serpientes ardientes en medio de ellos, de las que el pueblo fue curado al mirar a una serpiente de bronce que Moisés levantó en un asta (21:4-9). El viaje desde la frontera norte de Edom (el Zered) hasta la frontera norte de Moab (el Arnón) es registrado en 21:10-20. Una vez que la gente llegó a la frontera norte de Moab, estaban en territorio amorreo y solicitaron permiso para pasar por la tierra del rey amorreo Sehón, por el camino real, para acampar frente a Jericó (21:21-22). Sehón declaró la guerra a Israel y fue aniquilado completamente, junto con algunos vecinos amorreos (21:21-32). Og, un segundo rey amorreo, también atacó a Israel y fue aniquilado (21:33-35). Las tierras de ambos reyes fueron ocupadas por Israel y el pueblo acampó frente a Jericó.
⁵ Probablemente Israel marchó hacia el este hasta que llegaron a la frontera de Edom, luego al sur, hacia el Mar Rojo, luego al este otra vez, alrededor de Edom, y luego al norte.
1. Balaam y Balac
F. Israel en las llanuras de Moab (22:2–36:13)
Los últimos quince capítulos de Números, como todo el libro de Deuteronomio, ocurren mientras Israel está acampado en las llanuras de Moab/Sitim, frente a Jericó.
El primer evento significativo que ocurrió en las llanuras de Moab fue la llegada del vidente Balaam de Aram para pronunciar oráculos proféticos contra Israel a petición del rey moabita Balac.⁶ Cuando Balac envió por Balaam la primera vez, Yahvé le dijo a Balaam que no debía ir porque Israel era bendecido, y así rechazó la invitación (22:2-14). Balac envió por Balaam por segunda vez, ofreciendo riquezas y prestigio que Balaam codiciaba desesperadamente, aunque él profesaba que no (22:15-18). En lugar de enviar a los mensajeros de vuelta inmediatamente, ya que Yahvé nunca se contradice a Sí mismo, Balaam en cambio preguntó a Dios por segunda vez pidiendo permiso para ir con los hombres, indicando que estaba dispuesto a idear una manera de hacer a Israel maldito a cambio de los regalos de Balac (22:19). Dios permitió que Balaam siguiera su propio camino, pero también le impidió maldecir a Israel a través de un oráculo profético (22:20). Mientras Balaam viajaba, Dios le advirtió misericordiosamente que se estaba dirigiendo al desastre, pero Balaam persistió en su deseo de ir siempre y cuando Yahvé no bloqueara su camino (22:21-35). Balaam llegó a Moab exitosamente, pero bajo la imposición de Yahvé, no a crear sus propias (falsas) profecías (22:36-40).
El punto del primer oráculo de Balaam (22:41–23:12) es que Yahvé no le permitirá maldecir a Israel, sino que solo le permitirá bendecirlo, porque Israel está excepcionalmente bendecido como pueblo.⁷ El punto del segundo oráculo de Balaam (23:13-26) es que Dios no cambiará su determinación de bendecir a Israel, a pesar del intento de Balac para manipularlo. El punto del tercer oráculo de Balaam (23:27–24:11) es que Israel triunfará sobre todos sus enemigos y tiene un futuro maravilloso. El cuarto oráculo de Balaam (24:12-24) es un “oráculo extra” que contiene profecías de amplio alcance acerca del futuro lejano de Israel y las naciones vecinas. Números 24:17 es un versículo importante en el argumento del Pentateuco: Israel estaba siendo preparado para ser el pueblo del Mesías. Después de la conclusión del cuarto oráculo de Balaam, Balaam y Balac se fueron a sus hogares, aunque las narraciones posteriores indican que Balaam regresó poco tiempo después (24:25).
Aunque el episodio de Balaam es una triste historia de la apostasía de un hombre con gran privilegio y conocimiento espiritual, tanto Israel como Dios fueron magnificados para siempre por los oráculos de Balaam. También fue significativo para la nación de Israel que este hombre, quien tenía fama de pronunciar infalibles bendiciones y maldiciones, haya pronunciado palabras de gran bendición para Israel. Las declaraciones de Balaam sobre Israel son un ejemplo fabuloso de Dios trayendo providencialmente bendiciones a Su pueblo a través de las maquinaciones de hombres malvados.
⁶ En 1967, fue encontrada una inscripción en Deir 'Alla (el sitio de Penuel bíblico) que menciona a Balaam. Este fue un texto seudónimo del siglo VIII/VII a. de C. que decía ser “Un oráculo de Balaam, hijo de Beor, un vidente de los dioses”. No es casualidad que esta inscripción estuviera en arameo, ya que Balaam era de Aram (Números 23:7). Balaam era una persona tan importante que incluso 700 años después de su muerte, seguía siendo muy apreciado y conocido. Ver el capítulo sobre esta inscripción en Klaas A. D. Smelik, Writings from Ancient Israel (Edinburgh, T. & T. Clark, 1991). Ver también J. Hoftijzer y G. Van der Kooij, eds., The Balaam Text from Deir ‘Alla Re-Evaluated (Leiden: Brill, 1991).
⁷ Los oráculos de Balaam son una confirmación de la realidad, ya que el lector puede tener la impresión de las narraciones anteriores de que Dios está muy enojado con Israel y que Israel es una nación horrible. En realidad, Israel fue la nación más justa y bendita en la tierra.
Texto en español: traducción de Claudia Murillo, revisada y aprobada por el autor.