Guía interpretativa para la Biblia · Steven D. Anderson

Salmo 119: comentario de Steven D. Anderson (Guía interpretativa para la Biblia)

Salmo 119

Tema: Una meditación y oración personal sobre la ley de Dios.

Autor: No se indica.

Esquema:

Este salmo es un acróstico dispuesto en veintidós estrofas, cada una de las cuales tiene ocho líneas que comienzan con una sola letra del alfabeto hebreo. Estas veintidós estrofas suelen estar marcadas en las Biblias en español por las letras con las que comienzan las líneas de cada estrofa. Es el acróstico el que da estructura al salmo, que por lo demás sigue un tema en lugar de un esquema. Kugel señala que “en algunos alfabetos bíblicos, como el Salmo 119, se puede observar un debilitamiento marcado del paralelismo semántico e incluso el desdibujamiento de la secuencia de pausas. Presumiblemente, la existencia de un sistema de alineación permite la flexibilidad del otro”.⁷⁸ Murphy observa que “los salmos alfabéticos generalmente consisten en peticiones y lecciones simples”.⁷⁹

El Salmo 119 se lee como una entrada de diario, es como leer el diario personal o espiritual de alguien. El salmista habla de su caminar con el Señor en este salmo. Es realmente una oración. Casi todos los versículos de este salmo contienen el término “ley” o un sinónimo de ella.⁸⁰ Este salmo enseña que la piedad genuina está marcada por el amor y el deleite por la Palabra de Dios. Mientra el salmista compuso este acróstico, imagino que podría haber pensado: “¿Qué observación en mi caminar con Dios puedo expresar en una frase que comienza con esta letra?” “¿Cómo puedo captar el pensamiento del versículo anterior con otra palabra de esta letra?”. En su mayor parte, existe una variación considerable en las palabras iniciales para cada letra acróstica. Esto no solo se suma a la belleza poética del acróstico, sino que también crea una agradable mezcla de pensamiento, asegurando que una variedad de verdades espirituales sea expresada.

Este salmo suena muy parecido a la oración de un joven, y especialmente de aquel joven David (cf. vv. 9, 46, 67, 99). El autor es un hombre que ha completado la etapa inicial de crecimiento como un creyente adulto y que ahora está deseando una vida de servicio a Dios. Ama a Yahvé con todo su corazón y medita continuamente en Su palabra, sin embargo, sigue luchando con el pecado y la tentación (vv. 37, 115, 136). Su fe es vibrante y apasionada, y él es bendecido por Dios, sin embargo, sigue siendo presionado por los enemigos (vv. 68, 139, 153, 157, 170).

⁷⁸ Traducido de Kugel, The Idea of Biblical Poetry, 311

⁷⁹ Traducido de James G. Murphy, A Critical and Exegetical Commentary on the Book of Psalms with a New Translation (Andover: Warren Draper, 1876), 189.

⁸⁰ Las excepciones son 119: 90, 121, 122 y 132.

Texto en español: traducción de Claudia Murillo, revisada y aprobada por el autor.