Comentario Bíblico Gratuito · Bob Utley

1 Juan 1: comentario de Bob Utley

Introducción a 1 Juan

Introducción Cosas excepcionales de este Libro:

A. El Libro de Juan no es una carta personal o una carta a una Iglesia determinada, sino un memorando sin apasionamiento de la sede central (carta comunitaria).

1. No tiene ninguna introducción tradicional (remitente y destinatario).

2. No contiene saludos personales o mensaje de cierre.

B. No hace mención de nombres personales. Esto es poco común, excepto en los libros escritos a varias iglesias, como Efesios y Santiago. La única carta del Nuevo Testamento que no incluye el nombre del autor es Hebreos. Sin embargo, es obvio que fue escrita para creyentes que en ese momento estaban afrontando el problema de los falsos maestros dentro de la iglesia.

C. La Carta es un poderoso tratado de Teología, ya que aborda:

1. La centralidad de Jesús a. Totalmente Dios y totalmente hombre.

b. La Salvación viene por la fe en Jesucristo, no por una experiencia mística o por un conocimiento secreto (falsos maestros).

2. La exigencia de un estilo de vida cristiano (que trae pruebas de un Cristianismo genuino).

a. Amor fraternal b. Obediencia c. Rechazo al sistema del mundo caído

3. La seguridad de la Salvación eterna por medio de la fe en Jesús de Nazaret (el verbo “conocer” es usado 27 veces).

4. Cómo reconocer a los falsos maestros.

D. Los escritos de Juan, especialmente la Primera Carta, fueron redactados en koiné y son los menos complicados entre todos los otros escritos del Nuevo Testamento. Sin embargo, este libro, como ningún otro, baja a las profundidades y a las verdades eternas de Dios en Jesucristo (Dios es Luz, 1:5; Dios es amor, 4:8, 16; Dios es Espíritu, Juan 4:24).

E. Es posible que la Primera Carta de Juan fuese la cubierta para el Evangelio de Juan. La herejía gnóstica del siglo I es el trasfondo para ambos libros. El Evangelio tiene un contenido evangelístico, mientras la Primera Carta de Juan fue escrita para los creyentes. Westcott, el comentarista de renombre, afirma que el Evangelio presenta la

deidad de Jesús; mientras la Primera Carta afirma su humanidad. ¡Estos libros van juntos!

F. Juan escribe en términos de blanco y negro (dualismo), lo cual es característico de los rollos del Mar Muerto y de los falsos profetas gnósticos. En la Primera Carta de Juan se estructura en un dualismo literario que es tanto verbal (luz vrs. oscuridad) como de estilo (una afirmación negativa seguida de otra positiva); a diferencia del Evangelio de Juan donde se utiliza un dualismo vertical (arriba vrs. abajo).

G. Es difícil hacer un bosquejo de la Primera Carta de Juan por el uso de temas recurrentes. El libro es como un cuadro de Verdad interrelacionado por un estilo repetitivo (Bell Handrucks. Cuadro de Verdad: las Cartas de Juan).

Autor A. La autoría de Juan es parte del debate sobre sus escritos (el Evangelio, 1 de Juan, 2 de Juan, 3 de Juan y el Apocalipsis).

B. Hay dos posiciones básicas:

1.Tradicional a. La tradición predominante entre los Padres de la Iglesia primitiva era que Juan, el apóstol amado, fue el autor de la Primera Carta.

b. Resumen de las evidencias de la Iglesia primitiva:

1.Clemente de Roma (90 d.C.) hace alusión a la Primera Carta de Juan.

2.Policarpo de Esmirna, Filipenses 7 (110-140 d.C.) cita la Primera Carta de Juan.

3.Justino Mártir, Diálogo 123:9 (150-160 d.C.) cita la Primera Carta de Juan.

4.Se hacen alusiones a la Primera Carta de Juan en los escritos de:

a.Ignacio de Antioquia (la fecha de sus escritos no es muy precisa, pero se establece a inicios de 100 d.C.) b.Papías de Hierápolis, nacido entre 50-60 d.C., y muerto como mártir alrededor de 155 d.C.

5.Ireneo de Lyon (130-202 d.C.) atribuye la Primera Carta de Juan al apóstol Juan. Tertuliano, un apologeta que estuvo entre los primeros en escribir cincuenta libros en contra de los heréticos, citaba con frecuencia la Primera Carta de Juan.

6.Otros escritos tempranos que atribuyen la autoría de la Primera Carta al Apóstol son: Clemente, Orígenes y Dionisio, todos de Alejandría; el Fragmento Moratorio (180-200 d.C.) y el de Eusebio (180-200 d.C.).

7. Jerónimo (segunda mitad del siglo IV) afirma la autoría de Juan, pero admite que hubo algunos contemporáneos suyos que lo negaban.

8.Teodoro de Mopuesta, Obispo de Antioquia (392-428 d.C.) negó la autoría de Juan.

a. Si la Carta de de Juan, ¿qué sabemos acerca de Juan, el Apóstol?

1. Era hijo de Salomé y Zebedeo.

2. Era un pescador en el Mar de Galilea junto con su hermano Santiago (posiblemente dueño de varios botes).

3. Algunos creen que su madre era hermana de María, la madre de Jesús (Juan 19:25; Hechos 15:20).

4. Aparentemente tenía recursos, ya que poseía:

 Jornaleros (Marcos 1:20)  Varios botes  Una casa en Jerusalén (Mateo 20:20)

5. Juan tenía acceso a la casa del Sumo Sacerdote en Jerusalén, lo que demuestra que era una persona reconocida (Juan 18: 15-16).

6. María, la madre de Jesús, fue entregada a su cuidado.

a. De forma unánime, la tradición de la Iglesia primitiva testifica que Juan sobrevivió a todos los otros Apóstoles, y después de la muerte de María en Jerusalén, se trasladó a Asia Menor, y se radicó en Éfeso, la ciudad más grande de la zona. De aquí fue exiliado a la isla de Patmos (en las afueras de la costa), y liberado más tarde, cuando regresó a Éfeso (Eusebio cita a Policarpo, Papías a Ireneo).

2. Erudición moderna c. La vasta mayoría de eruditos modernos reconocen la similitud entre los escritos joaninos, especialmente en las frases, el vocabulario y las formas gramaticales. Un buen ejemplo de ésta es el estricto contraste que caracteriza a sus escritos: vida vrs. muerte; verdad vrs. falsedad. Esta rigurosa dicotomía se puede ver en otros escritos de la época: los rollos del Mar Muerto y los incipientes escritos gnósticos.

d. Existen varias teorías acerca de la interrelación entre los cinco libros tradicionalmente atribuidos a Juan. Algunos grupos asignan la autoría a una persona, dos personas, tres personas, etc. La posición más razonable es que todos los escritos joaninos son el resultado del pensamiento de un solo hombre; aún si existiera la posibilidad de que hubiesen sido escritos por varios de sus discípulos.

e. Mi opinión personal es que Juan, el apóstol Juan, escribió la totalidad de los cinco libros al final de su ministerio en Éfeso.

2. La cuestión de la autoría es un asunto de hermenéutica, no de inspiración. ¡En última instancia, el autor de las Escrituras es Dios!

Fecha Obviamente, está relacionada con el autor.

A. Si Juan, el Apóstol, escribió estas Cartas, y particularmente Primera de Juan, entonces estamos hablando de un período de tiempo a finales del siglo I. Esto permitiría desarrollar los falsos sistemas teológico-filosóficos de los gnósticos, y calzaría muy bien con la terminología utilizada en la Primera Carta (“hijitos”), la cual parece haber sido empleada por un hombre mayor hablándole a un grupo de creyentes más jóvenes.

Jerónimo dice que Juan vivió 68 años después de la crucifixión de Jesús, lo cual coincide con la tradición.

B. A.T. Robinson cree que la Primera Carta de Juan fue escrita entre 85-95 d.C., mientras fecha el Evangelio hacia el 95 d.C.

C. I.Haword Marshall en La Nueva Base del Comentario Internacional sobre la Primera Carta de Juan afirma que el período entre el 60-100 d.C. es la fecha más cercana que la erudición moderna podría llegar a establecer para la escritura del texto joanino.

Receptores

A. La tradición afirma que este libro fue escrito en la provincia romana de Asia Menor (al oeste de Turquía), donde Éfeso fue la mayor área metropolitana.

B. Parece que la Carta fue enviada a un grupo particular de Iglesias del Asia Menor, que enfrentaban problemas particulares con los falsos maestros (similares a los de Colosenses y Efesios), y particularmente, con los maestros gnósticos que negaban la humanidad de Dios, pero afirmaban su deidad y (2) los gnósticos antinomianos, que separaban la teología de la ética y la moral.

C. Agustín (siglo IV d.C.) dice que fue escrito a los partianos (Babilonia); opinión que comparte Casiodros, (inicio del siglo VI d.C.). Probablemente esto surge por la confusión con las frases “la dama elegida” y “ella, que está en Babilonia”, usadas en 1 Pedro 5:13 y 2 Juan 1.

D. El Fragmento Muratorio, una antigua lista canónica de los libros del Nuevo Testamento, escrita entre 180-200 d.C. en Roma, afirma que la Carta fue redactada “después de la exhortación de sus compañeros discípulos y Obispos” (en Asia Menor).

La Herejía A. Obviamente, la Carta por sí misma es una reacción en contra de algún tipo de falsa enseñanza (“Si decimos… “1:6. y “el que dice…” 2:9; 4:20 –diatriba-).

B. Por la evidencia expuesta en la Primera Carta de Juan podemos identificar algunas creencias heréticas:

(1) El rechazo a la encarnación de Jesucristo.

(2) El rechazo a la centralidad de Jesucristo en la salvación.

(3) La falta de un apropiado estilo de vida cristiana.

(4) El énfasis en el conocimiento (con frecuencia secreto).

(5) La tendencia hacia la exclusión.

C. El contexto del siglo I: El mundo romano del siglo I era un contexto ecléctico donde se mezclaban las ideas religiosas de Oriente y Occidente. Los dioses de los panteones greco-romanos tenían mala reputación. Las religiones místicas basaban su popularidad en el énfasis de una relación personal con la deidad y su conocimiento secreto. La filosofía secular griega era del conocimiento general e influenciaba otras ideas de la época. En este universo de religiosidad ecléctica surgió la fe exclusiva del Cristianismo (Jesús es el único camino a Dios, Juan 14:6). Cualquiera que haya sido la base de la herejía, fue un esfuerzo para hacer ver la exclusividad plausible del Cristianismo, pero intelectualmente aceptable para una audiencia más amplia dentro del mundo grecoromano. D. Algunas posibilidades para identificar al grupo gnóstico que Juan se refiere:

1. Naciente Gnosticismo a. La enseñanza básica del Gnosticismo incipiente del siglo I parece haber sido el énfasis en el dualismo ontológico (eterno) entre el espíritu y la materia. Lo aceptable era el Espíritu (Dios Supremo), mientras que la materia era intrínsecamente mala. Al parecer, esta dicotomía entre lo ideal vrs. lo físico; lo celestial vrs. lo terrenal, lo invisible vrs. lo visible, provino de la filosofía platónica. También se hacía demasiado énfasis en la importancia del conocimiento secreto (palabras claves o códigos secretos que permitían al alma atravesar las esferas angélicas –eones- hasta llegar al Ser Supremo) necesario para la salvación.

b. En el trasfondo de la Primera Carta de Juan podrían aparecer las dos formas de este gnosticismo incipiente:

(1) El Gnosticismo docético, que negaba la verdadera humanidad de Jesús porque la materia es mala.

(2) El Gnosticismo cerentino, que identificaba al Cristo con uno de los muchos eones o niveles angelicales entre el Buen y Alto Dios y la materia mala. Este “Cristo Espíritu” habitó en la humanidad de Jesús después de su bautismo, y lo abandonó antes de la crucifixión.

(3) De estos dos grupos, algunos practicaban el ascetismo (si el cuerpo lo quiere, es malo), y otros, el antinomianismo (si el cuerpo lo quiere, dáselo). No existe evidencia escrita del desarrollo de un sistema gnóstico en el siglo I; y no es sino hasta mediados del siglo II que ya existe evidencia documentada. Para mayor información acerca del Gnosticismo vea:

(a) La Religión Gnóstica. Hans Jonas; publicado por Beacon Press.

(b) El Evangelio Gnóstico. Elaine Pagels; publicado por Rondom House.

(c) Los Textos Gnósticos de Nag Hammai y la Biblia. Andrew Helmbald.

2. En sus escritos a la comunidad de Esmirna (IV-V), Ignacio sugiere otra probable fuente de la herejía: Negaban la encarnación de Jesús y vivían vidas antinomianas.

3. También existe una leve posibilidad de que la fuente del Gnosticismo sea Menadro de Antioquia, quien es citado en los escritos de Irenero, “Contra las Herejías”, XXII. Era seguidor de Simón, el Samaritano, y defensor del conocimiento secreto.

E. La herejía contemporánea:

1. El espíritu de esta herejía está presente hoy en día cuando la gente trata de combinar la verdad cristiana con otros sistemas de pensamiento.

2. El espíritu de esta herejía está presente actualmente entre nosotros cuando las personas enfatizan “la recta doctrina” aislándola de la relación personal y un estilo de vida de fe.

3. El espíritu de esta herejía está presente hoy cuando los individuos convierten el Cristianismo en la filosofía de una élite intelectual.

4. El espíritu de esta herejía está entre nosotros cuando la gente busca el ascetismo o el antinomianismo.

Propósito A. Tiene un enfoque práctico para los creyentes, ya que trata de:

1. Darles alegría (1:4)

2. Animarlos a vivir vidas santas (1:7; 2:1)

3. Ordenarles (recordarles) que deben amarse el uno al otro (4:7-21), y no al mundo (2:15-17).

4. Darles seguridad de su salvación en Cristo (5:13).

B. Tiene un enfoque doctrinal para los creyente por:

1. El rechazo al error a la separación de la deidad y la humanidad de Jesús.

2. El rechazo al error de separa el intelecto y la vida temerosa de Dios.

3. El rechazo al error de creer que se puede ser siervo aislándose de los demás.

1 Juan 1:1

¡Lo que…!” Este libro comienza con un PRONOMBRE NEUTRO. Habla de la duplicidad de aspectos del mensaje de Dios, que es: (1) el mensaje acerca de Jesús, y (2) la persona misma de Jesús (1:8, 10; 2:20. 24; 3:11, 14). El Evangelio es una persona, el mensaje sobre ella y un estilo de vida.

«era…» Es un INDICATIVO IMPERFECTO. Afirma la pre-existencia de Jesús (tema recurrente en los escritos joaninos, v.2: Juan 1:1, 15: 3:13: 8:57-58; 11:5). Era una forma de afirmar su deidad, ya que Jesús revela al Padre porque ha estado con Él desde el comienzo.

«…desde el comienzo» Obviamente es una alusión a Génesis 1 y al Evangelio de Juan 1 (ver Tópico Especial: “Arche” en Juan 1:1). La venida de Jesús no era un “plan B”. El

Evangelio siempre fue el plan de Dios para la redención (Génesis 3:15; Hechos 2:23; 3:18; 4:28; 13:29). En el contexto, esta frase se refiere al primer encuentro personal de los doce apóstoles con Jesús. Jesús usa el concepto de “comienzo” (arche) frecuentemente. Por lo general, la mayoría de las referencias se establecen en dos categorías:

1. Desde la Creación

a. Juan 1:1-2 Jesús es el comienzo

b. 1 Juan 1:1 Jesús desde el comienzo

c. Juan 8:44; 1 Reyes 3:8 Satanás es asesino y mentiroso desde el comienzo.

d. Apocalipsis 3:14; 21:6,12 Jesús es el comienzo y el final

2. Desde el momento de la encamación de Jesús y su ministerio

a. Juan 8:25; 16:4; 1 Juan 2:7 (dos veces); 3:11; 2 Juan 5,6 Enseñanza de Jesús

b. Juan 15:27 Con Jesús

c. 1 Juan 2:13, 24 (doble) De la confianza de Jesús

d. Juan 6:64 Rechazado por Jesús

3. El contexto favorece la segunda categoría.

Tema especial: Compración del evangelio de san Juan y la primera carta universal de san Juan

Evangelio de San Juan

1. En el comienzo (1:1-2)

2. Palabra -logos- (1:1)

3. Vida –zoe- (1:4)

4. Luz en Jesús (1:4)

5. Luz revelada (1:4)

6. Oscuridad (1:5)

7. Testigos de la luz (1:6-8)

8. Humanos traidores a Dios

9. Vimos Su gloria (1:14)

Primera Carta de San Juan

1. Desde el comienzo (1:1)

2. Palabra –logos- (1:1)

3. Vida –zoe- (1:1-2)

4. Luz en Dios (1:5)

5. Luz revelada (1:4)

6. Oscuridad (1:5)

7. Testigos de la luz (1:3,5)

8. Humanos traidores a Dios (1:3)

9. Vimos Su gloria (1:1-3)

(1:7; 12:13)

«Nosotros» Esto implica el testimonio personal y colectivo de los apóstoles. El testimonio colectivo es una característica de I Juan utilizada más de 50 veces. Algunos consideran que el pronombre colectivo “nosotros” aparece para referirse a aquellos que son de la tradición joanina, lo cual implicaría el surgimiento de guardianes o maestros de la teología especial de Juan.

«…lo que oímos, lo que hemos visto» Son INDICATIVOS PERFECTOS ACTIVOS que expresan un resultado. Juan afirmaba la humanidad de Jesús al utilizar el PARTICIPIO,

relacionando permanente la acción con los cinco sentidos humanos, v.1:3. Así afirma ser un testigo ocular de la vida y la enseñanza de Jesús de Nazaret.

«…lo que hemos visto… lo que hemos palpado y tocado…» Los verbos son INDICATIVOS AORISTOS que enfatizan eventos específicos. “Ver” significa “examinar de cerca“- (Juan 1:14); “tocar, “examinar de cerca con las manos” (Juan 20:20,27). En el Nuevo Testamento, el término griego para “tocar” o “manejar” (psēlaphaō) se encuentra solamente aquí y en Lucas 24:39. En este último es usado para el encuentro con Jesús después de la resurrección; posiblemente, I Juan lo utilice con el mismo sentido.

«Palabra de Vida» El término logos se utilizó para llamar la atención a los falsos maestros griegos, tal como aparece en el Prólogo de Juan (1:1). La palabra fue usada ampliamente en la filosofía griega; aunque también tenía una significación específica en la religiosidad hebrea (ver Introducción a I Juan). Aquí, la frase se refiere a tanto al contenido como a la persona del Evangelio.

1 Juan 1:2

El versículo es un paréntesis que define “vida”.

«Vida» (v.2. doble) “Zōe” es utilizado constantemente en los escritos joaninos para referirse a la vida espiritual, vida después de la resurrección, vida de la nueva era o la vida de Dios (Juan 1:4; 3:15, 36 (doble); 4:14,36: 5:24 (doble), 29, 39, 40; 6:27, 33,35, 40, 47-48, 51, 53-54, 63,8; 8:12; 10:10, 28; 11:25; 12:25. 50; 14:6; 17:2-3; 20:31. I Juan 1:1-2; 2:25; 3:14-15; 5:1113,16, 20). Jesús se llamó a sí mismo “la vida” (Juan 14:6). -“…manifestado” (doble) Son INDICATIVOS AORISTOS PASIVOS. La voz pasiva es comúnmente utilizada para expresar la acción de Dios el Padre. El término (phaneroō) implica “traer a luz lo que ya estaba presente”. Es un término usado frecuentemente por Juan (Juan 1:31; 3:21; 9:3; 12:6. I Juan 1:2 (doble); 2:19; 3:5, 8, 10; 4:9). El tiempo AORISTO enfatiza la encarnación (Juan 1:14), lo cual era negado por los falsos maestros.

«testificamos…» Se refiere a la experiencia personal de Juan. El término era usado como testimonio ante un jurado. Es el verbo principal de los vv. 1-3, donde aparece repetido dos veces.

«estaba con el Padre…» Al igual que en Juan 1:1, el v. 1 es una afirmación de la preexistencia de Jesús. La deidad se ha encarnado como ser humano (Juan 1:14). Conocer a Jesús es conocer a Dios (Juan 14:8-11).

1 Juan 1:3

«y lo hemos visto y oído; eso les proclamamos…» Es una cláusula RELATIVA QUINTA, que resume la ideal del v.1 tras el paréntesis del v.2, repitiendo los verbos de percepción utilizados al inicio.

«…proclamamos también a ustedes» Es el verbo principal de los vv.1-4, y utiliza un INDICATIVO PRESENTE ACTIVO. ¡El conocer a Dios demanda una comunión con Su Hijo!

«…para que también tengan comunión con nosotros» Es una CLÁUSULA PROPOSICIONAL (hina) con un SUBJUNTIVO PRESENTE ACTIVO. Afirma la relación de igualdad (de humano a humano) que se da por la relación vertical (de humano a Creador).

También enfatiza la necesidad de esta relación para el gozo de la comunidad cristiana. El Verbo garantiza el inicio y la continuidad de esta experiencia comunitaria. (1:3 doble, 6, 7). El Cristianismo es comunitario.

Tema especial: Koinonía

El término “comunión” (koinonía) significa:

1. Asociación cercana con alguien a. Con el Hijo (I Juan 1:6; I Corintios 1:9) b. Con el Espíritu (2 Corintios 13:13; Filipenses 2:11) c. Con el Padre y el Hijo (I Juan 1:3) d. Con otros hermanos y hermanas de la comunidad (I Juan 1:3, 7; Hechos 2:42; Gálatas 2:19; Filemón 17)

2. Asociación cercana con cosas o grupos a. Con el Evangelio (Filipenses 1:5; Filemón 6) b. Con la sangre de Cristo (I Corintios 10:16) c. Con el sufrimiento (Filipenses 3:10; 4:14; I Pedro 4:13) d. Sin relación con la oscuridad (2 Corintios 6:14)

3. Regalos o contribuciones realizadas de forma generosa (Romanos 12:13; 15:26; 2 Corintios 8:4; 9:13; Filipenses 4:15; Hebreos 13:16)

4. La Gracia como don de Dios por medio de Cristo permite la comunión de la humanidad con Él, con sus hermanos y hermanas.

1. Las metáforas colectivas de Pablo a. cuerpo (I Corintios 12:12-20) b. campo (I Corintios 3:9) c. edificio (I Pedro 2:4-5)

2. El término “santo” es siempre colectivo (excepto en Filipenses 4:21, pero aún allí es plural).

3. El énfasis que hizo Martín Lutero durante la Reforma en torno al “sacerdocio de los creyentes”, realmente no es bíblico; es el sacerdocio de creyentes (Éxodo 19:6; I Pedro 1:5, 9; Apocalipsis 1:6).

4. Todo creyente está dotado para el bien común (I Corintio s 12:7).

5. El pueblo de Dios solamente puede ser efectivo trabajando en equipo.

«con el Padre… con su Hijo…» Las frases presentan paralelos gramaticales en la PREPOSICIÒN y el ARTÍCULO DEFINIDO. Por tanto, la sintaxis afirma la igualdad y la deidad de Jesús (Juan 5:18; 10:33; 19:7). Es imposible tener al Padre (Dios Altísimo) sin el Hijo (Dios Encarnado), tal como lo asumían los falsos maestros (I Juan 2:23; 5:10-12). La comunión del Padre y el Hijo es semejante al pasaje de “convivencia” mutua en Juan 14:23.

Tema especial: El cristianismo comunitario

A. Como metáforas variadas en Pablo:

1. El cuerpo (I Cor. 12:12-20)

2. El campo (I Cor. 3:9)

3. El edificio (I P. 2:4-5) B. El término “santo” siempre es PLURAL (excepto en Fil. 4:21, pero siempre está relacionado con algo comunitario) C. El énfasis de la Reforma de Martín Lutero en torno al (sacerdocio de los creyentes” no es bíblico. Es el sacerdocio de los creyentes. (Ex. 19:6; I P. 2:5, 9; Apo. 1:6).

D. A cada creyente es obsequiado con el bien común (I Cor. 12:7) E. Sólo en comunidad, el pueblo de Dios puede realizarse. El Ministerio es comunitario (Ef. 4:11-12)

1 Juan 1:4

«Estas cosas escribimos…» Aquí el autor afirma uno de sus objetivos (2:1):

«…para que nuestro gozo sea completo» Es una PERIFRÁSTICA DEL SUBJUNTIVO PERFECTO PASIVO (Juan 15:11; 16:20, 22, 24; 17:13; 2 Juan 12; 3 Juan 4). El gozo del creyente se completa en la comunión con el Padre, el Hijo y el Espíritu. Este era un elemento importante a la luz de las descripciones de los falsos maestros. Juan escribió este libro por las siguientes razones: (1) la comunión con Dios y con su Hijo; (2) el gozo y (3) la seguridad. Por otro lado, en su aspecto negativo, su propósito era dar herramientas al creyente para luchar en contra de la falsa teología de los maestros gnósticos.

1 Juan 1:5

«…el mensaje que hemos oído» El pronombre “hemos” (nosotros) se refiere a Juan y a los otros testigos oculares, oidores y seguidores de Jesús durante su vida terrenal. Juan habla directamente a sus lectores (ustedes); aunque en 2:1 probablemente se refiere a las Iglesias de Asia Menor. El verbo “oído” es un INDICATIVO PERFECTO ACTIVO, que repite el tema relacionado con los sentidos físicos del 1:1-4. En cierto sentido es una afirmación del apóstol Juan para recalcar su presencia física en las sesiones de enseñanza de Jesús. Juan está expresando las revelaciones de Jesús, ¡no las suyas! Pero también es posible que las

afirmaciones “Yo soy” del Evangelio joanino sean recuerdos del Apóstol sobre las enseñanzas privadas de Jesús.

«…de Él» Este es el único pronombre en toda la sección del 1:5-2:2 que se refiere a Jesús, quien vino para revelar al Padre (Juan 1:18). Teológicamente hablando, la venida de Jesús tuvo tres propósitos: (1) para revelar al Padre (1:5), (2) para dar ejemplo a los creyentes de lo que deben hacer (1:7), y (3) morir en favor de la Humanidad pecadora (1:7; 2:2).

«Dios es luz…» No hay ARTÍCULO, lo cual enfatiza los aspectos éticos de Dios y la revelación (Salmo 27:1; I Isaías 60:20; Miqueas 7; 8; I Timoteo 6:16; Santiago 1:17). Los falsos maestros gnósticos aseveraban que la luz se refería al conocimiento, pero Juan afirma que también se trata de la pureza ética.

«Luz» y “oscuridad” eran términos comunes (dualismo ético; el uso de estos vocablos también aparece en los rollos del Mar Muerto y en el gnosticismo primitivo). Establecen una relación entre el bien y el mal, y posiblemente, en el dualismo gnóstico entre espíritu vrs. materia.

Además, aquí tenemos una de las más sencillas pero profundas afirmaciones teológicas sobre la deidad. Otras son: (1) “Dios es amor” (4:8, 16), y (2) “Dios es Espíritu” (Juan 4:24). La familia de Dios, al igual que Jesús (Juan 8:12; 9:5), debe reflejar su carácter (Mateo 5:14). Esta vida de transformación continúa transformándose en Amor, Perdón y Pureza, y es una de las evidencias de la verdadera conversión.

«en Él no existe ninguna oscuridad…» Es un NEGATIVO DOBLE para dar énfasis, y una afirmación del carácter santo y sin mutaciones de Dios (I Timoteo 6:16; Santiago 1:17; salmo 102:27; Malaquías 3:6).

1 Juan 1:6-7

«Si decimos…» Es la primera de un grupo de ORACIONES CONDICIONALES DE TERCERA CLASE relacionadas con las afirmaciones de los falsos maestros (1:8, 10; 2:4, 6, 9). Estas palabras, que podrían ser de los primeros gnósticos (incipiente), son la única forma de identificar las falsas afirmaciones. La técnica del objeto supuesto se denomina diatriba, y consistía en presentar la verdad en forma de pregunta/respuesta. Puede verse claramente en Malaquías (1:2,6-7, 12; 2:14, 17; 3:7,14) y en Romanos (2:3, 17, 21-23; 3:1, 3, 7-9, 31; 4:1; 6:1; 7:7).

«…tenemos comunión con él» Los herejes decían que la comunión se basa solamente en el conocimiento. Era un aspecto de la filosofía griega paltónica. Sin embargo, Juan afirma que los cristianos deben vivir una vida como la de Cristo (v.7; Levítico 19:2, 20:7; Mateo 5:48). Ver Tópico Especial en el 1:3.

«…todavía camina en la oscuridad» El verbo “camina” es un SUBJUNTIVO PRESENTE ACTIVO. Esta metáfora bíblica expresa un estado de vida moral (4:1, 17; 5:2, 15). Dios es luz sin ninguna oscuridad, y sus hijos deben ser como Él. (Mateo 5:48).

«…mentimos, y no practicamos la verdad» Son verbos en PRESENTE. Juan llama mentirosos a diferentes tipos de personas religiosas (1:10; 2:4, 20; 4:20; Isaías 29:13). Las acciones y el estilo de vida revelan la verdad del corazón (Mateo 7). Ver Tópico Especial: “Verdades en los Escritos joaninos”, en Juan 6:55. .

«…pero si andamos en la luz» Es otro tiempo PRESENTE que enfatiza la acción continua. En el Nuevo Testamento, “andar” es una metáfora para la vida cristiana (Efesios 4:1, 17; 5:2, 15). Fíjese que frecuentemente “andar” y los verbos en PRESENTE están relacionados con la vida cristiana. ¡La verdad es una forma de vida, no solamente un conocimiento! Por tanto, es un concepto clave en Juan. Ver Tópico Especial de Juan en 6:55 y 17:3.

«…como Él es la Luz» Los creyentes deben pensar y vivir como Dios (Mateo 5:48), si vamos a reflejar Su carácter a un mundo perdido. La Salvación es la restauración de la imagen de Dios en la Humanidad, dañada durante la caída (Génesis 3).

«…tenemos comunión el uno con el otro» El término comunión proviene del vocablo griego koinonía, que significa participación conjunta de dos personas (ver Tópico Especial en 1:3).

El Cristianismo está basado en que los creyentes comparten la vida de Jesús. Si aceptamos su vida de perdón, debemos aceptar su ministerio de amor (I Juan 3:16). Conocer a Dios no es una verdad abstracta, es una relación que inicia con la comunión y se desarrolla en un estilo de vida similar al de Dios. La meta del Cristianismo no es únicamente llegar al cielo cuando muramos, sino hoy mismo, ser como Cristo. Los herejes gnósticos tenían una tendencia al exclusivismo. Sin embargo, cuando uno se relaciona correctamente con Dios, también está adecuadamente relacionado con su hermano(a) en Cristo.

La falta de amor hacia otro cristiano es una clara señal de un problema en nuestra relación con Dios (4:20-21 y Mateo 5:7; 6:14-15; 18:21-35).

«…la sangre de Jesús» Se refiere a la muerte vicaria de Cristo (Isaías 52:13-53; 2 Corintios 5:21), y es muy similar al 2:2: “Y es la propiciación por nuestros pecados”. Este es el énfasis de Juan: “he aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo” (Juan 1:29). ¡El inocente muere a favor del culpable! Los primeros gnósticos negaban la verdadera humanidad de Jesús. Juan utiliza el término “sangre” para reforzar el aspecto humano de Jesús.

«…nos limpia de todo pecado» El verbo es un INDICATIVO PRESENTE ACTIVO. El vocablo “pecado” es SINGULAR y no utiliza ARTÍCULO, lo cual implica toda clase de pecado. Fíjese que el versículo no enfoca una única limpieza (salvación, v.7); sino una constante purificación (la vida cristiana, v.9); ambas son parte de la experiencia en Cristo (Juan 13:10).

1 Juan 1:8

«Si decimos que no tenemos ningún pecado…» El pecado es la realidad espiritual de un mundo caído. El Evangelio de Juan toca este punto frecuentemente (9:41; 15:22, 24; 19:11). El versículo rechaza toda afirmación antigua o moderna que niegue la responsabilidad moral del individuo.

«…estamos engañándonos» La frase griega se refiere al rechazo voluntario y personal y por ignorancia de la verdad.

«la verdad no está en nosotros…» Para ser aceptado por un Dios Santo, debemos reconocer nuestro pecado, no negarlo; aceptando además, su provisión en Cristo. “La verdad” puede referirse al mensaje acerca de Jesús o a su persona (Juan 14:6). Ver Tópico Especial en Juan 6:55 y 17:3.

1:8,9 “Si…” Son ORACIONES CONDICIONALES DE TERCERA CLASE que implican una acción potencial.

1 Juan 1:9

«confesamos…» El término griego se compone de las palabras “hablar” y “lo mismo”. Los creyentes están de acuerdo con Dios en que han violentado su Santidad (Romanos 3:23). El verbo está en PRESENTE, lo cual implica una acción permanente. La confesión significa:

1. Manifestación de pecados específicos (v.9)

2. Admisión pública de los pecados (Mateo10:32; Santiago 5:16).

3. Dejar de cometer pecados específicos (Mateo 3:6; Marcos 1:5; Hechos 19:18; Santiago 5:16) Con mucha frecuencia, I Juan utiliza el término (1:9: 4:2-3, 15¸2 Juan 7). La muerte de Jesús es la única forma para obtener el perdón, pero la humanidad pecadora debe responder por fe y continuar haciéndolo para ser salva (Juan 1:12; 3:16). Ver Tópico Especial: “confesiones”, en Juan 9:22-23.

«…nuestros pecados» Fíjese en el PLURAL. Se refiere a acciones específicas de pecado.

«Él es fiel…» Está relacionado con Dios el Padre (Deuteronomio 1:9; 32:4; Salmo 36:5; 40:10; 89:1-2, 5, 8: 92:2; 119:90; Isaías 49:7; Romanos 3:3; I corintios 1:9; 10:13; 2 Corintios 1:18; I Tesalonicenses 5:24; 2 Timoteo 2:13). ¡Esta verdad es nuestra seguridad más real! La frase acentúa la fidelidad de Dios a su Palabra (Hebreos 10:23; 11:11). Aquí también se refiere a la promesa del Nuevo Pacto de Dios hecho en Jeremías 31:34, donde asegura el perdón de los pecados.

«…y justicia» El término aparece en un contexto poco común y se relaciona con un Dios Santo que perdona gratuitamente a un pueblo pecador. Sin embargo, teológicamente es correcto, porque Dios mira nuestro pecado como algo sucio; y pese a ello, ha provisto nuestro perdón en la muerte vicaria de Cristo. Ver Tópico Especial en 2:29.

«…perdona …limpia» Ambos verbos son SUBJUNTIVOS AORISTOS ACTIVOS. En este contexto, los términos son sinónimos y se refieren tanto a la salvación del perdido como al perdón permanente necesario para la comunión con Dios (Isaías 1:18; 38:17; 43:25; 44:22; Salmo 103: 3, 11-13; Miqueas 7:19). Los falsos maestros que rechazaban el Evangelio necesitaban la Salvación (ORACIÓN CONDICIONAL); así mismo, los creyentes que continúan pecando necesitan restablecer su comunión. Al parecer, Juan se dirige directamente al primer grupo; y explícitamente, al segundo.

1 Juan 1:10

«Si decimos…» Ver Nota en 1:6

«…no hemos pecado» El verbo es un INDICATIVO PRESENTE ACTIVO, lo cual implica que uno nunca peco ni en el pasado ni en el presente. El término “pecó” es SINGULAR, y se refiere al pecado en general. El vocablo griego significa “fallar al blanco”, de esta forma el pecado es tanto una comisión como el abandono de todo lo revelado en la Palabra de Dios. Los falsos maestros decían que la Salvación estaba únicamente relacionada con el conocimiento, no con la vida práctica.

«…le hacemos mentiroso» El Evangelio se basa en el estado de pecado de toda la Humanidad (Romanos 3:9-18, 23; 5:1; 11:32). Los que dicen estar sin pecado mienten, o lo hace Dios (Romano 3:4).

«…su Palabra no está en nosotros» Esto involucra una dualidad del término logos, que se presenta como un mensaje y como una persona (1:1,8; Juan 14:6). Frecuentemente, Juan se refiere a esto como la “verdad”.

Texto original en español (PDF de la editorial).