Comentario Bíblico Gratuito · Bob Utley
Apocalipsis 1: comentario de Bob Utley
Introducción a Apocalipsis
Afirmaciones iniciales
A. La mayor parte de mi vida adulta como académico y teólogo he tenido la preocupación de que quienes creen en la Biblia la interpretan “literalmente” (y para mí es verdaderamente una narración histórica). Sin embargo, cada día para mí es más evidente que tomar las profecías, la poesía, las parábolas y la literatura apocalíptica de forma literal es ignorar el punto de vista del texto inspirado. El intento del autor no es la cuestión literal, sino la verdadera comprensión personal de la Biblia.
Hacer que el texto bíblico diga más -por exactitud doctrinal- es tan peligroso e inconveniente como que hacer una interpretación donde el texto diga menos de lo que fue la intención del autor original inspirado. Primordialmente, el enfoque debe basarse en el contexto de referencia, la situación histórica y la intención expresada por el autor en el texto mismo, según la selección del género literario; el cual es un contrato entre el autor y el lector. ¡Perder estas claves interpretativas implica un mal análisis del texto!
El libro del Apocalipsis es verdadero, pero es no una narración histórica ni con la intención debe interpretarse de forma literal. Es un género atractivo al cual hay que prestar atención. Esto no significa que no sea inspirado o verdadero, simplemente es figurativo, críptico, simbólico, metafórico e imaginativo. ¡Los judíos y cristianos del siglo I estaban familiarizados con esta literatura, pero no así nosotros! El simbolismo cristiano puede ser comparado con lo figurativo de El Señor de los Anillos o Las Crónicas de Narnia, como paralelos modernos.
B. El Apocalipsis es un género literario judío particular: la apocalíptica. Generalmente era utilizado en contextos de mucha tensión para expresar la convicción de que Dios estaba en control de la historia, y que traería la liberación de su pueblo. Esta clave literaria se caracteriza por:
1. Un fuerte sentimiento de la soberanía universal de Dios (monoteísmo y determinismo).
2. Una lucha entre el bien y el mal, la actual edad corrupta y la era de justicia que está por venir (dualismo).
3. El uso de un código y un léxico secretos (normalmente extraído del Antiguo Testamento o del período intertestamental de la literatura judía apocalíptica).
4. El uso de colores, números, animales, y a veces figuras animales con formas humanas o viceversa.
5. El uso de la mediación angelical a través de visiones o sueños; pero por lo general mediante la mediación angelical y la interpretación.
6. El enfoque principal sobre el próximo suceso de eventos climáticos relacionados con el fin de los tiempos (Nueva Era).
7. La utilización de una simbología constante y no de la realidad, para comunicar el mensaje de Dios en torno al fin de los tiempos.
8. Algunos ejemplos de este género son:
a. Del Antiguo Testamento:
(1) Isaías 13-14; 24-27; 56-66 (2) Ezequiel 1:26-28; 33-48 (3) Daniel 7-12 (4) Joel 2:28-3:21 (5) Zacarías 1-6, 12-14 b. Del Nuevo Testamento (1) Mateo 24, Marcos 13; Lucas 21; I Corintios 15 (en cierto sentido) (2) 2 Tesalonicenses 2 (en su mayor parte) (3) Apocalipsis (capítulos 4-22) c. En la Biblia, Daniel 7-12 y Apocalipsis 4-22 son los clásicos ejemplos de este género.
9. No canónicos (tomado de D.S. Russell. El Método y Mensaje de la Literatura Apocalíptica Judía. p. 37-38).
a. I Enoc, 2 Enoc (los secretos de Enoc) b. El Libro del Jubileo c. Los Oráculos Sibilinos III, IV y V d. El Testamento de los Doce Patriarcas e. Los Salmos de Salomón f. La Asunción de Moisés g. El Martirio de Isaías h. La Apocalíptica de Isaías i. La Apocalíptica de Abraham j. El Testamento de Abraham k. 2 Esdras (IV Esdras) l. II y III Baruc
10. Hay un sentimiento de dualismo en este género, ya que observa la realidad como una serie de dicotomías, contrastes o tensiones (tan común en los escritos joaninos) entre: a. Cielo-tierra b. Edad corrupta (ángeles y humanos malvados) - la Nueva Era de Justicia (seres humanos y ángeles temerosos de Dios).
c. La existencia actual – la vida futura Todo esto se mueve hacia la consumación atraído por Dios, ya que éste no es el mundo que Dios quería; pero Él continúa planeando, trabajando y proyectando Su voluntad para una
restauración de la íntima comunión que inició en el Jardín del Edén. El evento de Cristo es el punto decisivo del plan de Dios, pero sus dos venidas han generado el dualismo actual. C. La literatura apocalíptica nunca fue presentada oralmente; siempre fue escrita. Las obras literarias, son altamente estructuradas; lo cual es la clave para su correcta interpretación. La estructura principal del libro de Apocalipsis son la siete unidades literarias que hasta cierto punto son paralelas entre sí (los siete sellos, las siete trompetas y las siete copas). A cada momento del Juicio se incrementan: los sellos, un cuarto de destrucción; trompetas, un tercio de destrucción; copas, destrucción total. En cada unidad literaria, la Segunda Venida de Cristo u otro evento escatológico aparece simbolizada en: (1) los seis sellos, 6:12-17; (2) las siete trompetas, 11:15-18; juicio del ángel del fin de los tiempos, 14:14-20; (3) las siete copas, 16:17-21; y nuevamente en 19:11-21, otra vez en 22:6-16 (fíjese también en el triple título para Dios en 1:4, 8; y para Cristo, en 1:17-18: “El es quienes, quien era y quien está por venir”; observe que el tiempo futuro no aparece en 11:17 y 16;5, lo cual significa que el futuro ya ha llegado (la Segunda Venida).
Esto demuestra que el libro no tiene una secuencia cronológica, sino que se desarrolla como un drama en diferentes actos que predicen el mismo período de tiempo para el motifs del juicio del Antiguo Testamento, progresivamente violento (James Blevins, El Apocalipsis como drama y El Género Apocalíptico, en Revista y Expositor. Septiembre,
- pp.393-408). En el texto del libro hay siete secciones literarias más un Prólogo y un Epílogo:
1. Prólogo, 1:1-8
2. Capítulos 1-3 (Cristo y las siete Iglesias)
3. Capítulos 4-8:1 (el cielo y los siete sellos I, 2:1-17, como interludio entre los sellos seis y siete)
4. Capítulos 8:2-11 (los siete ángeles con trompetas I 10:1-11:13 interludio entre las trompetas seis y siete)
5. Capítulos 12-14 (las dos comunidades y sus líderes)
6. Capítulos 15-16 (los siete ángeles con copas)
7. Capítulos 17-19 (El juicio de Babilonia)
8. Capítulos 20-22 (Juicio, el Nuevo Cielo y la Nueva Tierra)
9. Epílogo, 22:6-21 William Hendksen es un autor que cree en la Teoría de la Recapitulación. En su libro Más que Conquistadores, esquematiza el texto del Apocalipsis (p.28) de esta manera:
1. Capítulos 1-3, (Cristo en medio de los siete candelabros)
2. Capítulos 4-7 (el Libro con los siete sellos)
3. Capítulo 8-11 (las siete trompetas del Juicio)
4. Capítulos 12-14 (la Mujer y el Hombre-Niño siendo perseguidos por el Dragón y sus ayudantes. La primera Bestia y la Ramera)
5. Capítulos 15-16 (las siete copas de la ira)
6. Capítulos 20-22 (el Juicio sobre el Dragón –Satanás- seguidos por el Nuevo Cielo y la Nueva Tierra: la Nueva Jerusalén) William Hendriksen en Más que Conquistadores dice que el Apocalipsis tiene siete secciones: 1-3; 4-7; 8-11; 12-14; 15-16; 20-22, y que en cada una es paralela con la intención de cubrir el período entre la Primera y la Segunda Venida de Cristo. Cada una finaliza con algún aspecto relacionado con el Juicio y la Segunda Venida (p.22-31), Aunque estoy de acuerdo con el paralelismo dogmático de los sellos, trompetas y copas, también me siento muy inclinado hacia el 17-19, como paralelos al 20-22 (la Segunda Venida se encuentra en 22:6-46); ya que no veo cada una de estas secciones culminar con la Parusía, especialmente los capítulos 1-3, a menos que existiera un aspecto del Juicio que se comprenda como un evento escatológico (2:5, 7, 11, 16-17, 25-26; 3:5, 10, 12, 18-21). Sin embargo, desde mi punto de vista, esta recapitulación es frecuentemente una posibilidad interpretativa de la estructura paralela de todo el libro. D. Es evidente que el número siete (7) juega un papel determinante en la estructura y el contenido del libro, lo cual se puede ver en: las siete Iglesias, los siete sellos, las siete trompetas y las siete copas. Otros ejemplos del número son:
1. Las siete bendiciones, 1:3; 14:13; 16:15; 19:9; 20:6; 22: 7, 14.
2. Los siete candelabros, 1:12
3. Los siete Espíritus de Dios, 1:4; 3:1; 4:5; 5:6
4. Las siete estrellas, 1:16, 20; 2:1
5. Las siete lámparas de fuego, 4:5
6. Los siete sellos en el rollo, 5:1
7. Los siete cuernos y los siete ojos del Cordero, 5:6
8. Los siete atributos de Jesús glorificado, 5:12
9. Las siete señales en la Naturaleza, 6:12-14
10. Los siete tipos de seres humanos, 6:15
11. Los siete atributos de Dios glorificado, 7:12
12. Los siete ángeles delante de Dios, 8:26
13. Las siete trompetas sostenidas por siete ángeles, 8:6 (15:1, 6, 7-8; 17:1; 21:9)
14. Los siete sellos, 12:1, 3; 13:13-14; 15:1; 16:14; 19:20
15. Las siete cabezas y siete diademas del Dragón rojo, 12:3
16. Las siete cabezas de la Bestia marina, 13:1; 17:3, 7
17. Los siete ángeles, 14:8-20
18. Las siete plagas, 15:1; 21:9
19. Los siete montes, 17:9
20. Los siete reyes, 17:10
21. Las siete cosas que ya no están en los capítulos 21-22 (21:4 –cuatro veces-; 21:25; 22:3)
E. La interpretación del libro es susceptible al prejuicio teológico. La presuposición de una empuja a la interpretación ambigua de los detalles. Estas presuposiciones funcionan a diferentes niveles.
1. El origen de los símbolos
a. Alusiones al Antiguo Testamento (1) Los AT temas como creación, la caída, la inundación, el éxodo, restauró Jerusalén (2) Claves alusivas (no citas directas) a los Profetas
b. La literatura intertestamentaria judía (I Enoc, II Baruc, El Orador Sibilino, 2 Esdras) c. El mundo grecorromano del siglo I d. El antiguo relato cosmológico del Medio Oriente antiguo sobre la Creación (especialmente Apocalipsis 12).
2. La temporalidad del libro:
a. Siglo I d.C.
b. Cada siglo c. Última generación
3. Las dificultades de la Teología Sistemática (ver las definiciones de la p.14, Historia de las Teorías de la Interpretación –c-; un buen resumen: Cuatro Puntos de Vista; sobre el libro del Apocalipsis. Ed. C. Marvin Pate) a. Preterista b. Historisista c. Futurista d. Idealista
4. Las posiciones teológicas del capítulo 20 (ver cuadro en p.193; buenos resúmenes: (1) El Significado del Milenio: cuatro puntos de vista, ed. Robert G. Clouse y Tres Puntos de Vista sobre el Milenio y Más allá, ed. Darrell L. Bock). a. a Milenarista b. Post-milenarista c. Pre-milenarista d. Pre-milenarista dispensacionalista
A la luz de las divergencias hermenéuticas (los distintos acercamientos a la interpretación) y el dogmatismo (la actitud de conocerlo todo), ¿cómo debe proceder el intérprete?
1. Debemos admitir que los cristianos occidentales no entienden el género literario apocalíptico ni reconocen las alusiones históricas del texto, que los cristianos del siglo I entendían inmediatamente.
2. También debemos admitir que cada generación de cristianos ha enfatizado la interpretación del Apocalipsis en su propio contexto histórico, y hasta el momento todas ellas han sido erradas.
3. Debemos leer primero la Biblia antes de atender a los sistemas teológicos. Busque el contexto literario de cada visión/oráculo y anote la verdad central contenida en una sola oración expositiva. La idea central será la misma para cada generación de creyentes, mientras que lo específico y los detalles pueden ser relevantes únicamente para la primera y/o la última. Las particularidades pueden ser importantes, ¡pero la historia, no la teología, revelarán su propósito!
4. Recuerde que este libro es básicamente un paralelo de consuelo y motivación a la fidelidad en medio de la persecución a los creyentes por parte de los incrédulos. La intención del libro no es constatar la curiosidad de cada generación de cristianos o bosquejar un plan detallado de los eventos finales.
5. Podemos afirmar que la sociedad caída está en un proceso de colisión con el Reino de Dios. Al principio parecerá que el mundo ha ganado –como en el Calvario-; pero espere, Dios es soberano, Él está en control de la historia, de la vida y de la muerte. ¡Su pueblo es victorioso en Él!
6. A pesar de la dificultad y la ambigüedad de su interpretación, el libro tiene un mensaje y es palabra inspirada de Dios a su pueblo en cada edad. Vale la pena el plus esfuerzo necesario para estudiar este libro extraordinario. Su posición estratégica en el canon del Nuevo Testamento habla de su mensaje. Alan Johnson en El Comentario Bíblico Expositivo, volumen 12, dice:
De hecho, bien podría decirse que en todo el texto bíblico, con excepción de los Evangelios, la literatura apocalíptica contiene las enseñanzas más profundas y conmovedoras sobre la doctrina y el discipulado cristiano. No deben desanimarnos ni el fanatismo de quienes han puesto su atención en la profecía en vez de Cristo, ni la diversidad de interpretaciones nos debe desmotivar a perseguir la verdad cristiana en este maravilloso libro. (p.399).
¡Recuerde que verdaderamente estas son las últimas palabras de Jesús a su Iglesia! ¡La Iglesia actual no debe atreverse a ignorar o minimizar esto! Por el contrario, debe prepara a los creyentes para la persecución y el conflicto a la luz de la soberanía de Dios (monoteísmo), la realidad del Maligno (dualismo limitado), el efecto permanente de la caída (rebeldía humana) y la promesa de Dios de redimir a la Humanidad (un Pacto incondicional, Génesis 3:15; 12: 1-3; Éxodo 19: 5-6; Juan 3:16; 2 Corintios 5:21).
Autor
A. Evidencia interna de la autoría del apóstol Juan:
1. El autor se mencionó a sí mismo cuatro veces con el nombre de Juan (1:1, 4, 9; 22:8).
2. También hace referencia a sí mismo como:
a. El “siervo encadenado” (1:1; 22:6) b. Un hermano y compañero partícipe en la tribulación (1:9) c. Un profeta (22:9), y llamo a su libro una profecía (1:3; 22:7, 10, 18-19)
3. Conoce el Antiguo Testamento (no utiliza la versión de los LXX, sino los Tarjémonos), así como el tiempo de la persecución en las montañas, el tabernáculo y los procedimientos contemporáneos de la Sinagoga.
B. Evidencia externa sobre la autoría del apóstol Juan, que aparece en los primitivos escritores cristianos:
1. Juan, el Apóstol, hijo de Zebedeo:
a. Justino Mártir (Roma 110-116 d.C.), en Diálogo de Trifo, 81.4.
b. Ireneo (Lyon 120-202 d.C., en Contra las Herejías. IV. 14.2; 17.6; 21.3, v.16 I; 28.2; 30.3; 34.6; 35.2).
c. Tertuliano (África del Norte 145-220 d.C.), en Contra Proxeos 27.
d. Orígenes (Alejandría 181-252 d.C.), en:
(1) Sobre el alma, 2:8:1 (2) Contra Marción, II:5 (3) Contra los Herejes, III: 14, 25 (4) Contra Celsio, VI:6, 32; VIII: 17 e. El Código Muritano (Roma 180-200 d.C.)
2. Otros candidatos:
a. Juan Marcos: Fue mencionado por primera vez por Dionisio, Obispo de Alejandría (247-264 d.C.), quien negó la autoría de Juan el Apóstol, pero sostenía que la obra era canónica. Basó su rechazo en el vocabulario y estilo de los otros escritos de Juan, así como en la naturaleza anónima de los otros escritos joaninos. Logrando, así convencer a Eusebio de Cesarea.
b. Juan el Anciano: Este viene de una cita en Eusebio de Papías (Historia Eclesiástica 3:39.1-7). Sin embargo, posiblemente la cita que Papías utilizó este título para Juan el Apóstol, en vez de confirmar a otro autor.
c. Juan el Bautista (con adiciones literarias posteriores): Ha sido sugerido por J. Massyngberde Ford en el Comentario Bíblico Anchor, basado presuntamente en el uso que Juan el Bautista hace del término “cordero” para Jesús; el único otro lugar donde se utiliza el término es en el libro de Apocalipsis.
C. Dionisio, Obispo de Alejandría (247-264 d.C.) y discípulo de Orígenes, quien fue el primero en expresar sus dudas (el libro de referencia se ha perdido, pero fue citado por Eusebio de Cesares, que estaba de acuerdo con él acerca de la autoría de Juan el Apóstol con base en):
(1) Juan el Apóstol no se refiere a sí mismo como Juan en el Evangelio ni en sus Cartas, pero el Apocalipsis es de “Juan”.
(2) La estructura del Apocalipsis es diferente a la del Evangelio y las Cartas.
(3) El vocabulario del Apocalipsis es de inferior calidad al del Evangelio y las Cartas. (4) El estilo gramatical del Apocalipsis también es de inferior calidad si los comparamos con el Evangelio y las Cartas.
D. Quizá el reto moderno más serio y profundo en torno a la autoría del apóstol Juan, viene de H.R. Charles en San Juan, Vol. I. p. xxxixff.
E. La mayoría de los eruditos modernos han rechazado la autoría tradicional de muchos de los libros del Nuevo Testamento. Con respecto al Apocalipsis, un buen ejemplo de esta tendencia podría ser Raymond E. Brown, conocido erudito jerónimo católico. El volumen introductorio de la serie de Comentarios Bíblicos dice:
Fue escrito por un profeta judío-cristiano llamado Juan, que no era Juan –hijo de Zebedeo- ni el autor del Evangelio joanino o el de las Epístolas. (p. 774) F. En muchos aspectos, la autoría no es clara. Existen paralelos similares con los escritos de Juan el Apóstol; pero también diferencias muy marcadas. La llave para la comprensión de este libro no es su autor humano, sino su autoría divina. El autor pensó ser un profeta inspirado (1:3; 22:7, 10, 18-19).
Fecha
A. Ciertamente está íntegramente ligada a la autoría y a la perspectiva interpretativa (teorías históricas).
B. Algunas posibles fechas:
1. La fecha tradicional se establece durante el reinado de Domiciano (81-96 d.C.), ya que calza con la evidencia interna de la persecución.
a. Ireneo (citado por Eusebio en Contra las Herejías. 5.30.3. La (persecución) hasta hace poco se miraba, para casi toda nuestra generación, a finales del reinado de Domiciano.
b. Clemente de Alejandría c. Orígenes de Alejandría d. Eusebio de Cesarea, Historia de la Iglesia, III.23.1.
e. Victorino, Apocalipsis X.II.
f. Jerónimo
2. Epifanio, un escritor del siglo III en Haer, 51.12,32 dice que Juan lo escribió después de ser liberado de Patmos, durante el reinado de Claudio (41-54 d.C.).
3. Otros creyeron que había sido durante el reinado de Nerón (54-68 d.C.), debido a: a. El obvio trasfondo de la persecución cúltica del Emperador.
b. César Nerón, escrito en hebreo, equivale al número de la bestia 666.
c. Si los preteristas están en lo correcto, el Apocalipsis de Juan se refiere a la destrucción de Jerusalén; por lo tanto, para que el libro sea una profecía debió ser escrito antes de 70 d.C.
Destinatarios
A. Desde el 1:4 es obvio que los destinatarios originales fueron las siete Iglesias de la provincia romana de Asia. Fue dirigido a ellas, de manera que puede esbozarse la ruta de los emisarios del documento.
B. El mensaje del Apocalipsis se relaciona de forma única con todos las Iglesias y creyentes que están padeciendo la persecución de un sistema imperial en crisis.
C. Como libro canónico ubica al final del Nuevo Testamento, el texto es un mensaje de la consumación de los tiempos a todos los creyentes de todas las edades.
Ocasión
A. El contexto fue la persecución provocada por la separación de las Iglesias locales de la protección legal de Roma, como un acuerdo con el Judaísmo. Esta escisión ocurrió oficialmente aproximadamente en 70 d.C., cuando los rabinos de Jamnia establecieron la formulación de un juramento que exigía a los miembros de las sinagogas locales maldecir a Jesús de Nazaret.
B. Los documentos legales establecen que el culto al Emperador alcanzó su punto crítico en el conflicto con las Iglesias cristianas entre los reinados de Nerón (54-68 d.C.) y Domiciano (81-96 d.C.). Sin embargo, no existe ninguna documentación sobre la persecución oficial a nivel del Imperio. Aparentemente el Apocalipsis refleja la extralimitación del culto de adoración local al Emperador en las provincias orientales del Imperio Romano. (“Revista de Arqueología Bíblica”. Mayo/Junio, 1993. Pp.29-37).
La sintaxis
A. Hay muchos problemas gramaticales en el texto griego.
B. Algunas posibles explicaciones para esto son:
1. El pensamiento y la construcción sintáctica aramea de Juan.
2. No hubo ningún escribano en Patmos que redactara para él.
3. La alegría abrumadora de las visiones.
4. Tienen el propósito de causar efecto.
5. El género apocalíptico es altamente figurativo.
C. En otros escritos judíos apocalípticos se encuentra una sintaxis similar.
Canonicidad
A. Fue rechazado por la primitiva Iglesia oriental; el libro no aparece en la Peshita (versión siria del siglo V d.C.).
B. Durante la primera parte del siglo IV d.C., Eusebio, seguidor de Dionisio de Alejandría a fines del siglo III-, dijo que el Apocalipsis no había sido escrito por el apóstol Juan. Fue catalogado como uno de los libros “en discusión”, pero lo incluyó en la lista canónica (Historia Eclesiástica, III.24,18; III.25.4; y III 39.6).
C. El Concilio de Laodicea (aproximadamente en 360 d.C.) lo sacó de la lista de libros canónicos. Jerónimo rechazó su canonicidad, pero nuevamente fue incluido en el Concilio de Cartago (397 d.C.). El Apocalipsis, junto a la Carta a los Hebreos, fueron incluidos en el Nuevo Testamento gracias a un compromiso entre las Iglesias de Oriente y Occidente.
D. Debemos admitir que es una propuesta de fe para los creyentes, que el Espíritu Santo guió el proceso histórico del desarrollo del canon cristiano.
E. Los dos principales teólogos de la Reforma Protestante rechazaron su lugar (del Apocalipsis) dentro de la doctrina cristiana.
1. Martín Lutero lo caracterizó como ni profético ni apostólico, y rechazó en esencia su interpretación.
2. Juan Calvino, quien escribió un comentario sobre cada libro del Nuevo Testamento –excepto para el Apocalipsis-, básicamente rechazó sus revelaciones.
Teorías históricas sobre su interpretación
A. Naturalmente, el libro ha sido muy difícil de interpretar; ¡por lo que el dogmatismo no es lo apropiado!
B. La simbología fue extraída de:
1. Los pasajes apocalípticos del Antiguo Testamento en:
a. Daniel b. Ezequiel c. Zacarías d. Isaías
2. La literatura apocalíptica judía intertestamentaria.
3. El contexto histórico grecorromano del siglo I (especialmente Apocalipsis 17).
4. Los relatos mitológicos del Oriente Medio sobre la Creación (en particular Apocalipsis 12).
C. En general, existen cuatro presunciones interpretativas:
1. Preterista: En primera instancia, este grupo mira el texto como o exclusivamente relacionado con las Iglesias de las provincias romanas del Asia Menor del siglo I d.C. Todos los detalles y profecías fueron cumplidos en este contexto (ver John L. Bray Mateo 24, ¡cumplido!).
2. Histórico: Para este grupo, el libro es un vistazo histórico a la civilización Occidental, y particularmente a la Iglesia Católica Romana. Generalmente, las cartas a las siete Iglesias, de los capítulos 2-3, son usadas como una descripción de un determinado período histórico. Algunos las ven como una etapa; y otros, como una secuencia cronológica.
3. Futurista: Este grupo tiene una visión del libro relacionada con los eventos inmediatos que precederán y sucederán a la Parusía (Segunda Venida de Cristo), que ocurrirá literalmente e históricamente se cumplirá. (Ver Dispensacionalismo Progresivo, por Craig A. Blaising y Darrell L. Bock).
4. Idealista: Según este grupo, el libro es una lucha simbólica entre el bien y el mal sin ninguna referencia histórica (ver Ray Summers. Digno es el Cordero. William Hendriksen, Más que Conquistadores).
Todos tienen algo de validez, pero pierden la intencionada ambigüedad de Juan en la selección del género y las imágenes. Aquí el problema es el equilibrio, no cuál es el más certero.
El propósito del libro
A. El propósito del Apocalipsis es enseñar la soberanía de Dios en la historia, y la promesa de la culminación de todas las cosas en Él. Los fieles deben continuar con fe y esperanza en medio de la persecución y la agresión de una sociedad global caída. El enfoque del libro es la persecución de los creyentes del siglo I (con motivo de la adoración al Emperador en las provincias orientales), y de cada siglo (2:10). Recuerde que los profetas hablan de un futuro basado en el esfuerzo para transformar el presente. El Apocalipsis no se relaciona únicamente con el fin de los tiempos, sino cómo se desarrolla la historia humana.
En su artículo titulado La Escatología Bíblica, en el Comentario Expositivo de la Biblia, Vol. 1, Robert L. Sancy dice:
En primera instancia, los profetas bíblicos no estaban preocupados por el tiempo final y los arreglos cronológicos de eventos futuros; para ellos, el estado espiritual de sus contemporáneos era el punto de vital importancia y la gran visitación escatológica de Dios para el juicio de los incrédulos, y para la
bendición a los piadosos fue puesta como recompensa por su impacto ético en el presente. (p.104).
B. El propósito general se resume muy bien en la breve introducción de la traducción a la Versión Actual (TEV, por sus siglas en inglés), y a la Nueva Versión de la Biblia del Rey Santiago (NJB, según la abreviatura inglesa):
1. TEV. P.1122: El Apocalipsis de Juan fue escrito en un mundo donde los cristianos fueron perseguidos por su fe en Jesucristo como el Señor. La principal preocupación del autor es dar esperanza y motivación, retando a sus lectores a ser fieles en tiempos de sufrimiento y persecución.
2. NJB, p.1416: La Biblia se resume en el mensaje de esperanza y el rico simbolismo de este libro. Es una visión que anima al pueblo de Dios en las pruebas que enfrenta, y también la promesa de un futuro glorioso. El mensaje se expresa mediante imágenes extraídas de toda la Biblia, para que cada visión, animal, color y número esté inmerso y pleno de alusiones para un lector familiarizado con el Antiguo Testamento. De esta forma, se convierte en un secreto y una revelación que hace referencia al futuro, aunque el simbolismo natural de los grandes actos de adoración, y la final visión del esplendor mesiánico de la Nueva Ciudad Santa sean muy claras. En el Judaísmo existía una tradición de este tipo de escritos, a partir de Daniel en adelante, para fortalecer durante la persecución al pueblo de Dios en la esperanza de una liberación eventual y victoriosa.
C. Es crucial que el intérprete dé prioridad al tema redentor:
1. Dios ha traído a la comunidad salvación cósmica por medio de Cristo.
2. La redención que Dios ofrece es espiritual y física. La Iglesia está salva, pero no fuera de peligro. ¡Algún día será!
3. Dios sigue amando al caído, al rebelde, a la humanidad egoísta. El momento de Dios de los sellos y las trompetas de Dios es para la redención (9:20-21; 14:6-7; 16:9, 11; 21:6b-7; 22:17).
4. Dios no solamente restaura a la Humanidad caída, sino también a la Creación caída (Romanos 8:18-25). ¡La maldad a todos sus niveles será eliminada!
El esfuerzo constante de Dios por alcanzar con el Evangelio a la perdida Humanidad magnifica Su carácter grandioso. El Juicio de las Copas es el resultado del mal imperante, no únicamente de un Dios poco amable. Él juzga y rechaza el cuando alguien rechaza el arrepentimiento. El libro termina como una revelación del Evangelio (22:17).
D. Este libro no debe verse como un mapa cronológico de los eventos, tiempos y expresiones de la Segunda Venida. Por lo general, ha sido interpretado como el “secreto” de la historia occidental (donde las siete Iglesias son vistas como edades). Cada generación ha forzado su historia para interpretar los símbolos apocalípticos; pero hasta el momento, todos han estado equivocados. Los detalles de estas profecías serán evidentes para la última generación de creyentes que sufra bajo el Anticristo.
La interpretación literal ha provocado que el libro haya sido ignorado por algunos (Calvino), despreciado por otros (Lutero: “ni apostólico ni profético”) y sobrevalorado por muchos (milenaristas).
La llave de bob para la interpretación
A. Debemos considerar el Antiguo Testamento.
1. El género apocalíptico veterotestamentario es típico de la literatura altamente simbólica.
2. Algunas alusiones son sacadas del Antiguo Testamento (ciertos estudiosos estiman que de los 404 versículos, 275 incluyen alusiones a textos del AT); y el significado de estos símbolos ha sido reinterpretado a la luz de la situación histórica en la Roma en el siglo I.
3. La predicción profética toman sucesos actuales para arrojar luz sobre eventos escatológicos. Generalmente, los cumplimientos históricos del siglo I apuntan a la finalización de los tiempos.
B. Toda la estructura del libro nos ayuda a comprender el propósito del autor:
1. Los sellos, las trompetas y las copas básicamente cubren el mismo período de tiempo (capítulos 6-15): el Apocalipsis es un drama de actos consecutivos.
2. Es posible que los capítulos 17-19 sean paralelos al 20-22, ya que algunas partes del capítulo 19 son resúmenes del 20:7-10.
3. Vea en las afirmaciones introductorias las siete unidades literarias (c).
C. Para cualquier interpretación del libro debe considerarse el contexto histórico:
1. La presencia del culto al Emperador.
2. La persecución local en las provincias orientales del Imperio.
3. La Biblia no puede significar lo que nunca significó. La interpretación debe relacionarse con el contexto joanino; sólo así podrá tener los cumplimientos o aplicaciones múltiples, pero deberán basarse en situaciones históricas del siglo I. D. El significado de algunos términos crípticos se ha perdido para nosotros dado nuestro contexto cultural, lingüístico y existencial. Probablemente, los eventos finales iluminarán la correcta interpretación de estos símbolos, por lo cual no se debe forzar la interpretación de todos los detalles de este drama apocalíptico. Los intérpretes modernos deben buscar la verdad en estas visiones.
E. Permítame hacer un resumen de algunos elementos claves para la interpretación del libro:
1. Los orígenes históricos del simbolismo:
a. En temas y alusiones del Antiguo Testamento.
b. En la antigua mitología del Medio Oriente.
c. En la literatura apocalíptica intertestamental.
d. En el contexto grecorromano del siglo I:
2. La forma en que el autor define el simbolismo:
a. En las conversaciones con guías angélicos.
b. En el himno del coro celestial.
c. Cuando el propio autor las explica.
d. En la estructura del libro (paralelismo dramático).
F. Otros aspectos relevantes
1. Mis dos comentarios favoritos sobre el Apocalipsis son el de George Eldon Ladd y Alan F. Johnson, aunque no estén en concordancia. Existen tanto desacuerdos entre los eruditos temerosos de Dios, educados y sinceros, hasta el punto que es necesario tener cuidado con el tema. Voy a citar a Alan Johnson en su comentario sobre el Apocalipsis, publicado por Zondervan:
Por el uso de las imágenes y visiones desde el 4:1 hasta el final del texto, y la pregunta de cómo el material se relaciona con los capítulos 1-3, no debe sorprendernos que los comentarios difieran grandemente en el manejo de estos capítulos. El primer problema es la interpretación: ¿Qué significan las imágenes y las visiones? Otro involucra la cronología: ¿Cuándo sucederán los hechos?
Además, ¿es posible que Juan interprete correctamente las imágenes extraídas del Antiguo Testamento, según la propia fuente? ¿Su interpretación es literal?
¿Qué es lo simbólico y qué lo literal? Las respuestas a estas preguntas establecerán el acercamiento del intérprete. En vista que muy pocas de estas preguntas son susceptibles de respuestas dogmáticas, es necesario ser tolerante con los distintos métodos interpretativos, teniendo la esperanza de que el Espíritu pueda usar y abrir las mentes a la discusión que conducirá a un conocimiento más acertado del Apocalipsis. (p.69).
2. Para una introducción general a la relación entre el Apocalipsis y el Antiguo Testamento recomiendo a John P. Milton, Profecía Interpretada; y a John Bright, La Autoridad del Antiguo Testamento. En torno a una buena discusión del Apocalipsis y su relación con Pablo, aconsejo a James J. Steward, Un hombre en Cristo.
Trasfondo general
A. Esta unidad literaria (capíutulos 2-3) está relacionada con los títulos utilizados para YHWH en el Antiguo Testamento, y posteriormente usados para el Mesías (1:12-20). Es la forma cómo el autor neotestamentario afirma Su deidad:
transfiriere a Jesús, el Mesías que ascendió glorificado, títulos y acciones veterotestamentarios.
B. Su propósito es demostrar, en el siglo I, las necesidades espirituales de las Iglesias mencionadas; y por analogía, de todas la Iglesias. En su vejez, el ministerio de Juan se desarrolló en el Asia Menor, especialmente en Éfeso.
Obviamente, el autor conocía muy bien estas iglesias y ciudades. Las cartas demuestran el aspecto ético del Cristianismo, y son un llamado a la fidelidad y al temor a Dios. La Iglesia será juzgada (2 Corintios 5:10).
C. En los días de Juan, hubieron muchas Iglesias en la provincia romana de Asia Menor; entonces, ¿por qué el autor solamente le escribe a siete de ellas?
1. Es el número que en la Biblia denota la perfección (Génesis 1); para lo cual hay en la profecía de Juan, diversas estructuras literarias apoyadas en el número siete.
2. Estas Iglesias eran la ruta de viaje, que iniciaba en Éfeso y finalizaba en Laodicea. Posiblemente fue la ruta del correo imperial.
3. Hasta cierto punto, se corresponden con los distintos tipos de Iglesia que se pueden encontrar en cada era y cultura.
D. ¿Cuál es el significado de esta unidad literaria para nosotros hoy en día?
1. Algunos interpretan a estas Iglesias como las descripciones proféticas de la historia occidental desde Pentecostés hasta la Segunda Venida.
a. Éfeso: Período apostólico 33-100 d.C. (desde Pentecostés hasta Juan).
b. Esmirna: Período de persecución 100-313 d.C. (desde Juan hasta Constantino).
c. Pérgamo: Período de Constantino 313-590 d.C. (desde Constantino hasta Gregorio).
d. Tiatira: Roma papal 590-1517 (desde Gregorio hasta Lutero).
e. Sardis: Período de la Reforma, 1590-1790 (desde Lucero hasta Carey).
f. Filadelfia: Movimiento misionero moderno 1792-1914 d.C. (de Corey al rapto).
g. Laodicea: Período de apostasía, 1914-Parusía (de la I Guerra Mundial hasta la Parusía).
Este es un punto de vista reciente dentro de la interpretación que ha caracterizado al “Dispensacionalismo Premilenarista” (que por lo general mira Mateo 13 como el paralelo de las siete Iglesias). Sin embargo, no hay nada en el texto que apoye dicho punto de vista; aunque algunos aspectos de la historia de Occidente se adapten al esquema, otros no lo hacen. Es arrogante afirmar que la Biblia fue escrita exclusivamente enfocándose en la cultura occidental; ya que de ser así, este esquema no tendría ningún significado para la audiencia del siglo I d.C.
2. Algunos interpretan a las Iglesias señaladas como modelos representativos de las formaciones eclesiales que se pueden encontrar en todas las edades y culturas.
Unidad estructural de las siete iglesias
A. Muchos comentaristas consideran el siete (7) presente en la mayoría de las cartas, aunque no siempre está presente en cada Iglesia.
1. Hay un saludo común de Jesús, “al ángel de la Iglesia de… escribe… (2:1; 8, 12, 18; 3:1, 7, 14).
2. La descripción de Jesús que introduce el mensaje aparece en el 1:12-20, y son títulos tomados del Antiguo Testamento para referirse a YHWH.
3. Jesús conoce a las Iglesias en sus aspectos positivos como negativos: “Yo conozco…” (2:2, 9, 13, 19; 3:1, 8, 15).
4. Jesús se dirige a cada una de las Iglesias en particular al hacer referencias a sus posibilidades culturales, geográficas y espirituales.
5. Jesús se refiere al Juicio repentino, la pronta venida; ya sea un juicio temporal o a la Segunda Venida (1:1, 3; 2:5, 16, 25; 3:3, 11).
6. Jesús las amonesta para que haya vida espiritual y entendimiento (2:7, 11, 17, 29; 3:6, 13, 27), utilizando la frase de los Evangelios: “el que tenga oídos, que oiga” (Mateo 11:15, 13; 13:9, 43; Marcos 4:24).
7. Jesús les promete un galardón en su Segunda Venida (2:7, 11, 17, 25-26; 3:4-5, 11-12; 21).
Estas siete observaciones no son evidentes en cada una de las cartas; su orden puede cambiar y algunos elementos se omiten en los mensajes a ciertas Iglesias; pero a nivel general, la estructura establece la unidad literaria mediante el uso que Juan hace del número siete.
Las ciudades a las que fueron dirigidas las cartas
A. Éfeso:
1. Era la ciudad más grande de la provincia romana del Asia Menor; aunque no su capital pese a que allí vivía el Gobernador romano. Fue un centro comercial que contaba con un excelente puerto.
2. Era una ciudad libre con un gobierno local y mucha libertad, y donde no hubo ningún asentamiento militar romano.
3. Fue a la única ciudad donde se permitían celebrar los Juegos bianuales de Asia.
4. Allí se encontraba el templo de Artemisa (Diana, en latín), considerado una de las siete maravillas del mundo antiguo. Medía 425 x 220 pies, y estaba sostenido por 126 columnas cuya altura era de 60 pies; ochenta y seis cubiertas de oro. (Ver Historia Natural, de Plineo. 36:95). Se pensaba que la imagen de Artemisa era un meteoro que semejaba a una figura femenina con muchos pechos; siendo el principal culto de la ciudad, por lo cual proliferaba la prostitución como forma de adoración (Hechos 19). Como resultado, fue una ciudad inmoral y multicultural.
5. Pablo vivó en ella más de tres años (Hechos 18:18; 20:13).
6. La tradición afirma que tras la muerte de María, en Palestina; llegó a ser el hogar del apóstol Juan.
B. Esmirna
1. Se supone que fue fundada por una fuerte líder femenina de nombre Esmirna. En los días de Juan contaba con unos doscientos mil habitantes.
2. Estaba localizada en el Mar Egeo, y poseía un magnífico puerto natural, siendo por tanto un centro comercial relativamente importante en Asia Menor, sólo superado por Éfeso; lo cual la convirtió en una ciudad muy rica.
3. Fue destruida por los lidianos alrededor del 600 a.C., y reconstruida por Lisímaco siguiendo los planos trazados por Alejandro el Grande, donde la brisa marina soplaba en cada calle.
4. También fue una ciudad libre porque haber ayudado a los soldados romanos de la retaguardia tras la derrota de Mitrades.
5. Se constituyó en un centro de adoración para la diosa Roma (195 a.C.). Tenía el mayor templo de adoración dedicado al emperador Tiberio (26 a.C.).
6. Era un centro de adoración religiosa dedicado a la diosa Cibeles, y un contaba con el Panteón de Homero, ya que según la tradición allí había nacido el poeta. Sus múltiples templos se localizaban en la Acrópolis llamada Pagos, donde un camino de oro unía el templo de Zeus y el de la diosa.
7. Tenía una gran y muy activa población judía que se opuso a los cristianos.
8. En ella, Policarpo (el discípulo del apóstol Juan) fue mártir en 155 d.C.
C. Pérgamo
1. Era la capital del Asia Menor (desde 282 a.C.), una ciudad muy grande y rica; pese a no estar ubicada en la principal ruta de comercio.
2. ¡Su orgullo era poseer la mayor biblioteca del mundo romano fuera de Alejandría (Egipto), ya que contaba con doscientos mil rollos de papiro!
3. Aquí fue inventado el velum, un cuero procesado de animal usado para escribir, el cual fue desarrollado porque Alejandría no quiso seguir vendiendo papiro. Así, el rey Eumenes II (197-159 a.C.) trataba de controlar al bibliotecario de la ciudad Aristófanes. Cuando el rey Ptolomeo Epífanes (205-182 a.C.) de Alejandría se dio cuenta, arrestó al bibliotecario y decomisó el papiro de Pérgamo. Hubo una verdadera rivalidad entre ambos centros de aprendizaje. Más tarde, Antonio envió la biblioteca a Alejandría como un regalo a Cleopatra.
4. Fue el hogar del médico Galeno y del Centro de Artes Curativas de Asclepios, por lo que se decía que era “un dios de Pérgamo”; su símbolo era la culebra.
5. También poseía un templo a Roma y al emperador Augusto (29 d.C.) siendo el centro administrativo (neokopros) del culto al Emperador. Fue muy conocida su lealtad a Roma.
6. Además se le reconocía por su adoración y defensa del panteón griego. En la Acrópolis, que se podía ver desde todos los ángulos de la ciudad, hubo un templo grande dedicado a Zeus y tenía la forma de un trono (el trono de Satanás).
D. Tiatira
1. Una ciudad menor dedicada al comercio, y hay mucha información sobre la variedad y los numerosos gremios que allí existían, cada uno con su propia deidad patronal. Se ubicaba en la ruta de comercio principal entre Pérgamo y Sardis, para continuar después hacia Filadelfia y Laodicea. Fue famosa por sus productos de lana. Lidia (Hechos 6:14) era una vendedora de púrpura en esta ciudad.
2. Creció gracias a Seleuco Nicoteo, quien acantonó a sus soldados macedonios aquí.
3. Tuvo varios templos dedicados a sus deidades locales:
a. Tirimnos (Apolo), el dios del sol.
b. Artemisa (Diana), la diosa del amor.
c. Sibila Sambate, una pitonisa local.
E. Sardis
1. Era una ciudad antigua, grande y rica; por muchos años gozó de la opulencia al ser la capital del Imperio Lidio, gracias a su extraordinaria posición estratégica (1500 pies sobre el nivel de una montaña). Se le menciona en la historia persa tras haber sido capturada por Ciro el Grande; y también aparece en Abdías (v.20); aunque en los días de Juan ya había declinado mucho.
2. Fue famosa por sus productos de lana teñidos. El proceso fue inventado allí, según ellos.
3. También fue centro de adoración a Cibeles, la diosa madre. Aún son visibles las ruinas del templo de la Acrópolis. Dentro del Imperio Romano, eran conocidos y lamentables sus excesos en la adoración.
F. Filadelfia
1. Se localizaba en una meseta protegida por el agua, lo cual le daba una posición envidiables desde el punto de vista militar. Fue fundada por Atolo II (159-138 a.C.). De las siete Iglesias, era la más nueva.
2. Estuvo localizada en la ruta comercial principal hacia Sardis, por lo cual floreció económicamente.
3. Su ubicación favorecía la agricultura, especialmente las uvas. El dios Baco o Dionisio fue una de sus deidades principales. También poseía gran actividad sísmica, siendo destruida por un gran terremoto en 17 d.C., que arrasó diez de las principales ciudades del área. Sin embargo, continuó temblando en la zona y la población se mudó a lugares próximos a la zona rural.
4. También era centro de culto al Emperador –junto a Esmirna y Pérgamo-, razón principal para la persecución contra las Iglesias en las provincias del Asia Menor.
5. Además, era un gran centro de enorme influencia para la cultura helenista; y al parecer fue fundada con ese propósito en la línea fronteriza con Mesia, Lidia y Frigia.
G. Laodicea, en el río Licus
1. Fue una de las tres ciudades asentadas en el valle del río Licus –las otras eran Colosas y Hierápolis-, y en cada una de ellas se fundaron Iglesias. Probablemente su conversión se deba al apóstol Pablo y Epafros (Colosenses 1:17; 4:12-13).
2. En 250 a.C. la fundó el líder seléucida Antíoco II, quien le dio el nombre de su esposa, Laodice. Estaba militar y estratégicamente localizada de manera que pudieses defenderse de Filadelfia.
3. Se encontraba sobre la ruta comercial principal entre el Este y el Oeste. Su principal actividad eran los bancos.
4. Su localización, en una fértil región agrícola y de pastoreo, era óptima para la crianza de ovejas negras, lo cual la hizo mundialmente famosa. Además, producía de forma masiva una vestimenta externa llamada “trimeta”.
5. Contaba con una gran población de origen judío.
6. Al igual que Pérgamo, fue un centro de culto y adoración al dios Asclepio. Tenía una famosa escuela de Medicina para el tratamiento de los ojos y los oídos con polvos de la zona (Frigia).
Información contextual del capítulo 1
A. Los versículos 1-8 forman el prólogo de toda la profecía; los primeros tres introducen al autor, el momento histórico, el género y la bendición.
1. El autor es Juan (nombre común judío).
2. El tiempo es pronto (1b; 3c).
3. El mensaje, la visión llamada profecía, es comunicada por una mediación angelical. Los tres capítulos utilizan una introducción similar a todas las correspondencias del siglo I d.C.
4. La bendición es para quienes oyen la lectura y obedecen su exhortación de fidelidad en medio de la persecución.
B. Los siguientes cuatro versos (4-7) están dirigidos a los receptores de las siete Iglesias (1:11) y a sus siete espíritus (1:4, 20; 3:1; 4:5; 5:6). La sección está marcada por:
1. La caracterización de YHWH (v.4).
2. Las características de Jesús (v.5, 6b y 7)
3. La identificación de los creyentes (v.6a)
4. Las palabras de YHWH (v.8) C. Los versículos 1:9-3:22 son las últimas palabras de Jesús a sus Iglesias. En 1:9-20 y al inicio del mensaje a cada una las Iglesias, a Jesús se le asignan los títulos utilizados para YHWH en el Antiguo Testamento.
Preguntas para la discusión
- ¿Por qué la profecía de Juan sobre los Últimos Días comienza con una carta a siete Iglesias (y solamente siete) en Asia Menor?
- ¿Por qué cada carta empieza con una descripción de Cristo tomada del capítulo 1?
- ¿Cómo se relacionan estas cartas con las Iglesias de hoy?
- ¿Cómo se interpretan estas fuertes advertencias dirigidas a las Iglesias?
- ¿Cómo se relaciona la doctrina “una vez salvo, por siempre salvo” con las advertencias y el llamado a perseverar en las cartas?
- ¿Por qué el 3:23 no es una promesa de salvación?
- ¿Cómo se relaciona la siguiente unidad literaria con las cartas a las siete Iglesias?
- ¿Salvará Dios a los creyentes en los últimos días de la persecución? ¿Y a los creyentes del primer siglo?
- APOCALIPSIS 2 - 3 UBS
Apocalipsis 1:1
«La revelación» El término griego es apocalipsis, y proviene de los vocablos cuyo significado es “lo escondido” o “revelar o develar algo”. Es utilizado en tres sentidos:
1. Lo que estaba oculto ahora es revelado (Lucas 12:2).
2. El hecho de que ahora tanto judíos como gentiles conforman el nuevo cuerpo de Jesucristo (“misterio”, Efesios 2:11-3:13).
3. Un género literario utilizado en ciertos libros del Antiguo Testamento, como por ejemplo en Ezequiel, Daniel y Zacarías. En el Nuevo Testamento en Mateo 24, Marcos 13, Lucas 21 2 Tesalonicenses 2 y el libro de Apocalipsis.
En este libro significa la Verdad de Dios a través de Jesucristo y transmitida por visiones e interpretación angelical. Se enfoca en el mal presente y en la victoria venidera de la Justicia mediante la intervención sobrenatural de Dios. ¡Dios pondrá todo en orden!
«De Jesucristo» Es un genitivo objetivo que relata el mensaje sobre Jesucristo (Gálatas 1:12); o bien, un genitivo subjuntivo que relaciona con su mensaje.
«(…) que Dios le dio» Jesús ni enseñó ni hizo nada sin el permiso y la revelación del Padre (Juan 3:11-13; 31-36; 4:34; 5:19-23, 30; 6:38; 7:16; 8:28-29; 12:49-50; 14:10, 24; 17); lo cual caracteriza teológicamente los escritos joaninos.
NASB, NKJV
NRSV
TEV
NJB
«Las cosas que pronto sucederán»
«Lo que pronto sucederá»
«Lo que sucederá pronto»
«Lo que ahora sucederá pronto»
El elemento temporal es muy importante para la interpretación de todo el libro, porque afirma concretamente la importancia que el mensaje de Juan tiene para su época y para el futuro. El término “debe” (dei) significaba “lo que une, lo que es moralmente necesario, lo que es adecuado o inevitable” (Apocalipsis 22:6).
Tema especial: Pronto retorno
Para el concepto de “tiempo venidero” compare Apocalipsis 1:3; 2:16; 3:11; 22:7, 10, 12, 20. Esto puede ser, en el Antiguo Testamento, una alusión a Daniel 2:28-29 y 45. Juan nunca citó directamente el texto veterotestamentario, pero hizo muchas referencias a él. Es posible que de un total de cuatrocientos cuatro versos (404), doscientos setenta y cinco (275) tengan su trasfondo en el AT. La opinión de los traductores está dividida en torno a la interpretación de esta frase dados sus presupuestos teológicos acerca del propósito del libro del Apocalipsis.
1. De repente
2. Cuando inicie sucederá de repente.
3. Pronto va a comenzar
4. Seguramente sucederá
5. Sucederá de forma inminente El uso del término en el Apocalipsis 22:7, 12, 2 demuestra que Juan esperaba que los eventos ocurrieran pronto a lo largo de su vida (ver explicación completa en v.3; 10:6). En vista de que ya han pasado dos mil años desde que el libro fue escrito hasta hoy, muchos aseguran que Juan estaba errado. Sin embargo, el uso de períodos de tiempo parece ser típico de la literatura profética del Antiguo Testamento, para afirmar que los sucesos actuales señalaban eventos finales. Juan utilizó la Roma del siglo I d.C. para indicar los últimos días, tal como Isaías y Ezequiel usaron la restauración de Judá (post-exilio) o como Daniel hizo referencia a Epífanes Antíoco IV. La llegada de la Nueva Era de Justicia es una esperanza y una motivación para cada generación de creyentes. (Ver nota completa en 22:6).
«(…) lo comunicó» La acepción exacta del término es “significado” (NKJV). Juan utilizó el término “signos” para comunicar este mensaje en su Evangelio (semeion: 12:33; 18:32; 21:19), lo cual puede hacer referencia a los profetas veterotestamentarios (Isaías 7:11,
14; 8:18; 19:20; 20:3; 37:30; 38:7-22; 55:13; 66:19; Jeremías 10:2; 32:20-21; 44:29; Ezequiel 4:3; 14:8; 20:12, 20).
El hecho de que el libro haya sido llamado “la revelación” nos da la clave de su género literario. La palabra apocalipsis no fue utilizada por Juan, es un término literario moderno para describir este tipo de literatura.
«(…) a su siervo encadenado, Juan» A diferencia de los otros autores de la literatura apocalíptica, Juan se identifica y estructura la introducción del testimonio profético como cartas a cada una de las siete Iglesias (capítulos 1-3). Algunos han negado que sea Juan el autor de este libro, ya que en sus otros escritos permanece anónimo (en el Evangelio se llama a sí mismo “el discípulo amado”, y “el Anciano” en la 2 y 3 Carta), pero se identifica plenamente en Apocalipsis 1:4, 9; 22:8.
Apocalipsis 1:2
«El testimonio de Jesucristo» Aquí se aplica la situación que vimos en el v.1 pudiendo ser un genitivo objetivo –el testimonio sobre Jesús- o un genitivo subjuntivo –el testimonio de Jesús. A veces en los escritos joaninos hay una intencionada ambigüedad que combina ambas connotaciones.
Apocalipsis 1:3
«Bienaventurado…» Es la primera de siete bendiciones a lo largo de este libro (1:3; 14:13; 16:15; 19:9; 20:6; 22:7, 14). El hecho de bendecir a los lectores no solamente demuestra su naturaleza inspirada, sino también su relevancia para la gente de la época y de todos los tiempos.
«el que lee…» La NRSV añade el término “fuerte” implicando una lectura pública (1 Timoteo 4:13). La lectura congregacional de las Escrituras fue realizada originalmente por miembros de la Iglesia entrenados para ese propósito, tal como se hacía en las sinagogas (cantor). La Iglesia adoptó las formas de adoración de las primeras sinagogas (Lucas 4:16; Hechos 13:15; Colosenses 4:16; 1 Tesalonicenses 5:27). Sobre este tipo de lectura existe la confirmación histórica de Justino Mártir (167 d.C.), quien indica que la Iglesia leía una porción de los Evangelios y otra de los Profetas.
«el que oye… y obedece» El “oír” y el “hacer” son la esencia del término hebreo “shema” (Deuteronomio 5:1; 6:4-6; 9:1; 27:9-10; Lucas 11:28). Fíjese en la naturaleza condicional de la bendición: quienes oyen deben responder. La condición “si…entonces” corresponde al estilo del Pacto, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. La bendición no solamente es tener conocimiento, sino desarrollar un estilo de vida.
«…de esta profecía» El termino se relaciona tanto con el contenido divinamente revelado del libro como con el género literario. Es una combinación de cartas (capítulos 13), presentación apocalíptica (sellos, trompetas, copas) y profecía (22:7, 10, 18-19). Es importante recordar que la palabra “profecía” tiene dos connotaciones: (1) discurso que contiene el mensaje de Dios a los oyentes; y (2) la demostración de ´cómo la fe existente afecta los eventos futuros; es una proclamación y una predicción.
«El tiempo está cerca…» Nuevamente, esto demuestra la relevancia de la profecía para su día (otro ejemplo está en Romanos 6:20) Ver nota más completa en el v.1.
NASB (ACTUALIZADO) 1:4-6
Juan, a las siete Iglesias que están en Asia: Gracia y Paz a vosotros, del que es, que era y que ha de venir, y de los siete espíritus que están delante de su trono; 5y de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de los muertos, el soberano de los reyes de la tierra. El que nos amó y lavó nuestros pecados con su sangre 6y nos hizo reyes y cerdotes para dios, su Padre; a él sea la gloria y el imperio por los siglos de los siglos, Amén.
Apocalipsis 1:4
«A las siete Iglesias» No está claro porqué se dirige precisamente a las siete Iglesias, aunque hay varias razones:
1. Algunos afirman que eran las Iglesias con las que Juan tenía y mantenía una relación muy especial.
2. Otros han afirmado que son parte de una ruta postal en la provincia romana de Asia.
3. El número siete tenía especial importancia para los judíos, particularmente en la literatura apocalíptica intertestamentaria. Representaba la perfección a partir del uso que Dios hizo de él en Génesis I; por tanto, es probable que fuese utilizado en sentido literal. Efectivamente, Juan escribió a varias Iglesias que formaban parte de la ruta postal en Asia Menor, y la frase es la representación simbólica de la Iglesia en todos los tiempos.
Tema especial: Iglesia (ekklesia)
El término griego ekklesia proviene de dos palabras: “salido de” y “llamado”. Por tanto, el vocablo implica a quienes divinamente han sido llamados para la misión externa. La Iglesia primitiva tomó esta palabra del uso secular (Hechos 19:32, 39, 41), y por su utilización en la Septuaginta para identificar a la “congregación” de Israel (Números 16:3; 20:4), y ellos lo adoptaron, dando continuidad a la referencia usada para el pueblo de Dios en el Antiguo Testamento. Eran el nuevo Israel (Romanos 2:28-29; Gálatas 6:16; I Pedro 2:5, 9; Apocalipsis 1:6) y el cumplimiento de la misión global de Dios (Génesis 3:15; 12:3; Éxodo 19: 5-6; Mateo 28: 18-20; Lucas 24:47; Hechos 1:8).
En Hechos y en los Evangelios el término es usado en diversos sentidos:
1. Reunión secular del pueblo, Hechos 19:32, 39, 41.
2. El pueblo universal de Dios en Cristo, Mateo 16:18 y Efesios.
3. Una congregación local de creyentes en Cristo, Mateo 18:17; Hechos 5:11 (en estos versículos, la Iglesia de Jerusalén).
4. La totalidad del pueblo de Israel, Hechos 7:38, en el sermón de Esteban.
5. El pueblo de Dios en una determinada región, Hechos 8:3 (Judá o Palestina).
«En Asia…» Se refriere a la parte occidental de la actual Turquía, que formaba gran parte del antiguo territorio de Frigia, constituyéndose en la provincia romana de Asia Menor.
«Gracia y paz a ti…» Era el saludo tradicional que con tanta frecuencia se encuentra en los escritos paulinos. Muchos afirman que los cristianos cambiaron el tradicional saludo griego de “chaerin” (Santiago 1:1) por “charis”, cuyo significado es “gracia”. El término “paz” puede referirse al vocablo hebreo “shalom”. Así, combinando las forma griega y la hebrea se interrelacionaban ambos grupos en la Iglesia; aunque lo anterior es simplemente una especulación.
«…del que es, que era y que ha de venir» Obviamente, este es un título para el Dios inmutable del Pacto (Salmo 102:7; Malaquías 3:6; Santiago 1:17). Su forma gramatical corresponde al griego antiguo, pero también refleja el trasfondo arameo. La frase literal es: “Del que es, del que fue y del Uno que viene” (4:8), la cual establece la identidad del “Yo soy” del Pacto en el Antiguo Testamento (YHWH, Éxodo 3:14). Es usada para Dios el Padre en los vv. 4 y 8; y para Jesucristo en los vv. 17-18 (Hebreos 13:8). Con relación a la transferencia de los títulos de YHWH a Jesús, era una forma en que los autores del Nuevo Testamento afirmaban la deidad del Hijo. La triple frase de Dios como pasado, presente y futuro ha sido modificada en 11:17 y 16:5 como la Segunda Venida al final de los tiempos, para referirse solamente al presente y al pasado; por que el futuro –tiempo final- ya ha llegado.
Observe la posible fórmula trinitaria del v.4 (“si las siete Iglesias representan el Espíritu Santo, que probablemente no es así…”). El término “trinidad” no es una palabra bíblica, pero el concepto de una sola esencia divina representada en tres personas eternas y activas en el acto redentor, ciertamente lo es. Ver Tópico Especial en el v. 22:17.
Tema especial: Siete espíritus
Existen varias teorías sobre la identidad de estos siete espíritus.
1. Debido a que la frase aparece como una referencia a Dios Padre y a Jesús el Mesías, muchos comentaristas han afirmado que definitivamente se refiere al Espíritu Santo; lo cual es probable, pero no seguro. La frase también se utiliza en 3:1; 4:5 y 5:6, donde no hay una total seguridad de que sea una referencia al Santo Espíritu, a no ser por una alusión en Zacarías 4 que lo asume como tal.
2. Otros creen que es una alusión a Isaías 11:2 en la Septuaginta, donde se mencionan los siete dones del Espíritu; sin embargo, en el texto masorético sólo aparecen seis.
3. Los que pertenecen al trasfondo judío intertestamentario identifican los ángeles con la presencia de los siete arcángeles ante el trono de Dios (8:2).
4. Hay quien los relaciona con los ángeles o mensajeros antes mencionados de las siete Iglesias.
Apocalipsis 1:5
«…y de Jesucristo, el fiel testigo» Es la primera de tres frases que aparecen al inicio y de forma paralela en 20:6-21y descubre a Jesús como el Mesías. En el Antiguo Testamento, fidelidad tenía la connotación de alguien que es leal, verdadero y de quien puede dependerse (Isaías 55:3-5): así como la palabra escrita de Dios (la Biblia) es de total confianza, igual lo es su Suprema revelación, la palabra viviente, Jesús (3:14). El Evangelio es un mensaje que debe ser creído, una persona a recibir y un vida vivida en la total emulación y entrega a Él.
«Primogénito entre los muertos…»
Tema especial: El primogénito
Es la segunda de tres frases descriptivas. La palabra “primogénito” (prototokos, es utilizada en la Biblia con diferentes sentidos:
1. En el Antiguo Testamento, su trasfondo se refiere a la preeminencia del primogénito de la familia (Salmo 89:27; Lucas 2:7; Romanos 8:29; Hebreos 11:28).
2. Su uso en Gálatas 1:15 habla de Jesús como la primera creación y es además, una posible alusión del Antiguo Testamento a Proverbios 8:22-31 o al agente de Dios en la creación (Juan 1:3; I Corintios 8:6; Colosenses 1:116; Hebreos 1:2).
3. En Colosenses 1:18; I Corintios 15:20 y aquí, su uso se refiere a Jesús como el primogénito de los muertos.
4. Es un título veterotestamentario utilizado para el Mesías (Salmo 89:27; Hebreos 1:6; 12:33). Además, combinaba diferentes aspectos de la primacía y la centralidad de Jesús, adaptándose muy bien a las situaciones antes mencionadas (3 y 4).
«El soberano de los reyes de la tierra…» Esta frase, como las anteriores, es una alusión al Salmo 89:27 (Salmo 72:11; Isaías 48:23), que identifica a Jesús como el Mesías prometido. También refleja la reacción de Juan ante: (1) la adoración al Emperador en las provincias orientales del Imperio Romano o (2) el uso de la frase real mesopotámica “Rey de Reyes” (Apocalipsis 11:15; 17:14; 19:16).
«Al que nos amó…» Es un PARTICIPIO PRESENTE ACTIVO que significa “Jesús continúa amándonos”. Tal afirmación es muy importante a la luz de las debilidades y fracasos de cinco de las siete Iglesias (capítulos 2-3).
- …y nos ha liberado de nuestros pecados” Es un PARTICIPIO AORISTO ACTIVO.
Las versiones coptas, la Vulgata y algunos manuscritos menores griegos, junto a la versión inglesa del Rey Jaime y la Reina-Valera (louo), utilizan el verbo “lavar” cuya pronunciación era similar a la palabra “liberar” (luō). Los primeros escribas reproducían los textos neotestamentarios escuchando la lectura de los pasajes mientras eran leídos por alguien en voz alta. El término “liberar” (con adiciones) aparece en los manuscritos griegos originales p18, *א, א2, A y C, mientras “louo” se encuentra solamente en los manuscritos unciales tardíos (P, siglo VI d.C.) y 046; así como en varios manuscritos menores griegos posteriores. Por lo tanto, “liberar” o “libre” es la interpretación preferida. La UBS4 privilegia “liberar”. Ver Apéndice 2: Crítica textual.
«En su sangre…» Es un alusión obvia a la muerte vicaria y sacrificial de Jesucristo (5:9; 7:14; 12:11; Marcos 10:45; 2 Corintios 5:21; Isaías 52:13-53:12). En cierta forma es el misterio de Dios, su justicia y su misericordia para con la Humanidad caída, realizada en la muerte vicaria de Jesús (Hebreos 9:11-28).
Apocalipsis 1:6
«Nos ha hecho…» Es un INDICATIVO AORISTO ACTIVO. ¡Así como Cristo nos liberó de nuestros pecados (v.5), también nos hizo un reino de sacerdotes para representarlo!
NASB
NKJV
NRSV
TEV, NJB
«Un reino, sacerdotes para su Dios»
«Reyes y sacerdotes para su Dios»
«Un reino, sacerdotes sirviendo a su Dios»
«Un reino de sacerdotes para servir a su Dios»
Es una alusión a los términos utilizados en el Antiguo Testamento (Éxodo 19:6 e Isaías 61:6) que identifica a Israel como la nación escogida para ser un reino de sacerdotes. Dios seleccionó a Abraham y por medio de él a Israel para salvar al mundo perdido (Génesis 3:15; 12:3). La intención era que Israel fuese una nación de testigos, pero fallaron en esta tarea asignada (Ezequiel 36:22-38); por tanto, Dios eligió a la Iglesia para alcanzar al mundo (Mateo 28:19-20; Lucas 24:47; Hechos 1:8). La misma frase que fuera utilizada para Israel es usada ahora para la Iglesia (Gálatas 3:29; 6:16; Filipenses 3:3; I Pedro 2:5, 9; Apocalipsis 1:6; 5:10; 20:6). Es muy importante atender el énfasis bíblico en la intensión comunitaria de la frase “sacerdocio de todos los creyentes”. El Cristianismo occidental ha sobrestimado el rol y el lugar de lo individual, en detrimento de la comunidad bíblica. La metáfora del Nuevo Testamento sobre el cuerpo de Cristo (I Corintios 12) tiene la misma similitud.
Los títulos asignados en el Antiguo Testamento nunca fueron utilizados con la excusa de que los creyentes afirmaran sus libertades individuales. Este enfoque se desarrolló en el contexto de la lucha histórica entre Martín Lutero y la Iglesia Católica. En estas circunstancias, el énfasis era la evangelización (v.7), que involucraba a cada creyente en la lucha por alcanzar a cada pecador necesitado y a cada ser humano creado a la imagen de Dios, por quienes murió Cristo (Juan 3:16; I Timoteo 2:4; 2 Pedro 3:9; I Juan 2:2; 4:14).
Tema especial: El cristianismo es comunitario
A. Como metáforas variadas en Pablo:
1. El cuerpo (I Corintios 12:12-20)
2. El campo (I Corintios 3:9)
3. El edificio (I Pedro 2:4-5) B. El término “santo” siempre es PLURAL (excepto en Fil. 4:21, pero siempre está relacionado con algo comunitario) C. El énfasis de la Reforma de Martín Lutero en torno al (sacerdocio de los creyentes” no es bíblico. Es el sacerdocio de los creyentes. (Éxodo. 19:6; I P. 2:5, 9; Apocalipsis 1:6). D. A cada creyente es obsequiado con el bien común (I Corintios 12:7) E. Sólo en comunidad, el pueblo de Dios puede realizarse. El Ministerio es comunitario (Efesios. 4:11-12)
«A Él sea la gloria y la potestad…» En el Antiguo Testamento el término “gloria” tuvo origen comercial (utilizado para denominar el fiel de la balanza), y su significado fue “ser pesado”, puesto que lo pesado (oro) tenía valor. La palabra llegó a asignarse al brillo de Dios, su majestad, santidad, al shekina –la nube de gloria en el éxodo-. En el Nuevo Testamento, con frecuencia el vocablo era atribuido a Dios Padre (Romanos 2:36; 16:27; Efesios 3:21; Filipenses 4:20; I Timoteo 1:17; 2 Timoteo 4:18; I Pedro 4:11; 5:11; 2 Pedro 3:18; Judas v.25; Apocalipsis 1:6; 5:13; 7:12). Ver tópico especial Gloria, en 5:8. El
término “dominio” se dirige a Dios Padre, y teológicamente es similar a la subordinación del Hijo (Juan 17). En todos los casos, el objetivo de Jesús como agente del Padre, es su (del Padre) suprema glorificación (I Corintios 15:27-28).
«Amén» Es una forma del término hebreo “fe” (Habacuc 2:4). La etimología original era “estar firme o seguro”; sin embargo, la connotación cambió para designar “lo que debía ser afirmado” (2 Corintios 1:20). También fue usado como metáfora para aludir la fidelidad, lealtad, firmeza y confianza de alguien (un título para Jesús, en 3:14; 2 Corintios 1:20).
Tema especial: Amén
I.
Antiguo testamento
A. El término “amén” es de la palabra hebrea para verdad (emeth) o total confianza (emun, emunah) y fe y fidelidad.
B. Su etimología viene de la estabilidad física de la persona, su postura. Lo opuesto es uno que es inestable, que resbala (Deuteronomio. 28:64-67; 38:16; Salmo 40:2; 73:18; Jeremías. 23:12) o cayendo (Salmo 73:2). Por el uso literal de este concepto se desarrolló la extensión metáfora de fidelidad, lealtad, tal confianza, y que podían depender en El. (Génesis. 15:16; Habacuc. 2:4).
C. Usos especiales
1. Un pillar, 2 Reyes 18:16 (I Timoteo. 3:15)
2. Seguridad, Éxodo 17:12
3. Firmeza, Éxodo 17:12
4. Estabilidad, Isaías 33:6; 34:5-7
5. Verdad, I Reyes 10:6; 17:24; 22:16; Proverbios 12:22
6. Fortaleza, 2rónicas 20:20; Isaías 7:9
7. Confiabilidad (Tora), Salmo 119:43,142,151,168 D. En el Antiguo Testamento se usan dos términos para la fe activa:
1. bathach, confiar
2. yra, temer, respeto, adoración (Génesis 22:12) E. Debido al uso de confiar o total confianza, se desarrolló la forma litúrgica, que fue usada para afirmar una oración del otro que expresa veracidad o confianza total. (Deuteronomio 27: 15-16, Nehemías 8:6; Salmo 41: 13; 70: 19; 106: 48).
F. La clave teológica de este término no es la fidelidad de la Humanidad, sino la de YHWH (Éxodo 34:6; Deuteronomio 32:4; Salmo 108: 4; 115: 1; 117: 2; 138:
2). La única esperanza de la Humanidad caída es el pacto leal y misericordioso de YHWH y sus promesas. Los que conocen a YHWH deben ser como Él (Habacuc 2: 4). La Biblia es la historia y el expediente de Dios restaurando su imagen en la Humanidad (Génesis 1: 26-27). La Salvación restaura la capacidad humana para tener compañerismo íntimo con Él; por eso fuimos creados.
II. EL NUEVO TESTAMENTO A. El uso de la palabra “amen”, como una afirmación final, es una afirmación de
la total confianza- Es muy común en el Nuevo Testamento (1 Corintios 14: 26; 2 Corintios 1: 20; Apocalipsis 1: 7; 5: 14; 7: 12).
B. El uso del término al final de una oración es común en el Nuevo Testamento (Romanos 1: 25; 9: 5; 11: 36; 16: 27; Gálatas 1: 5; 6: 18; Efesios 3: 21; Filipenses 4: 20; 2 Timoteo 3: 18; 1 Timoteo 1: 17; 6: 16; 2 Timoteo 4: 18).
C. Jesús es el único que usa el término –muchas veces de forma doble en Juanpara introducir afirmaciones significativas (Lucas 4: 24; 12: 37; 18: 17, 29; 21: 32; 23: 43).
D. Es usado como un título para Jesús en Apocalipsis 3: 14 (posiblemente un título de YHWH, tomado de Isaías 65: 16).
E. El concepto de fidelidad o fe, como alguien de quien depender, o de confianza se expresa en los términos griegos de pistos o pistis, que traducido al español significa confiar, tener fe, creer.
Apocalipsis 1:7
«…viene en las nubes» El versículo puede haber sido la exclamación de un ángel (v.1). Es una referencia obvia a la Segunda Venida de Cristo.
Tema especial: Venir en las nubes
«Venir en las nubes» era una señal escatológica de mucho significado. En el Antiguo Testamento fue utilizado de tres maneras:
1. Para demostrar la presencia física de Dios, el shekina o nube de Dios (Éxodo 13:21; 16:10; Números 11:25).
2. Para cubrir su Santidad, impidiendo que los seres humanos le vienes y muriesen.
3. Para transportar la Deidad (Isaías 19:1) En Daniel 7:13, las nubes eran utilizadas como el transporte de un Mesías divino y humano. Esta profecía es citada al menos treinta veces en el Nuevo Testamento. La misma relación del Mesías con las nubes del cielo puede ser observada en Mateo 24:30; Marcos 13:26; Lucas 21:27; Hechos 1:9, 11 y I Tesalonicenses 4:17.
«…y todo ojo lo verá» Esto parece implicar el retorno físico, corporal, visible y universal de Cristo; no un rapto secreto de creyentes. En mi opinión, la Biblia no enseña un rapto o venida secreta. En los Evangelios, los versículos utilizados frecuentemente para apoyar la idea del rapto secreto (Mateo 24:37-44; Lucas 17:22-37) se relacionan contextualmente con los días de Noé, ¡en estos días quien era tomado y destruido! Tenga cuidado al aislar pequeños trozos de la Escritura como texto de prueba, sacándolos así del contexto inspirado original para utilizarlos como refuerzo y apoyo a los presupuestos de su sistema teológico-escatológico.
«Todo ojo le verá, y los que lo traspasaron y todos los linajes de la tierra se lamentarán por causa de Él» Es una alusión a Zacarías 12:10, 12 (Juan 19:37), y un
buen ejemplo de cómo el escritor reescribe los textos veterotestamentarios para hacerlos coincidir con el contexto romano –del estilo reinterpretativo judío llamado pasher-. La punta de lanza para la nueva aplicación de Juan es el texto de Zacarías; referido a los habitantes de Jerusalén que lloraban por aquel que fue “traspasado”; pero aquí Juan lo utiliza para referirse a los romanos y los líderes judíos que crucificaron a Cristo (Juan 19:37). El pronombre “ellos” del texto masorético fue cambiado por “todas las tribus de la tierra” (Mateo 25:30, la frase no se encuentra en la Septuaginta).
En este contexto, el término “lamentar” del pasaje de Zacarías es frecuentemente interpretado en relación con Romanos “donde los judíos se arrepintieron y confiaron en Jesús como el Mesías”. Sin embargo, en Apocalipsis 1:7 la lamentación no es arrepentimiento ya que el Juicio de Dios ha caído sobre los incrédulos de todas las tribus (Mateo 24:20). El contexto de Zacarías se refiere al Juicio de las Naciones en el fin de los tiempos al mencionar “la planicie de Megido”, que en hebreo se denomina “Armagedón” (Zacarías 12:11; 2 Crónicas 35:22; Salmo 2; Apocalipsis 16:16) como el sitio donde se llevará a cabo la última batalla entre Dios y su pueblo contra Satanás y sus huestes, las naciones incrédulas.
«Así sea, Amén» Son palabras afirmativas en griego (nai) y en hebreo (amén), que unidas para enfatizar la expresión (22:20).
NASB (ACTUALIZADO) 1:8 8”
Soy el Alfa y el Omega”, dice el Señor, el que es ha sido y será, el Todopoderoso.
Apocalipsis 1:8
YHWH mismo expresó este verso afirmando la verdad de lo previamente dicho acerca de Jesús. Se designa a sí mismo con cuatro títulos con una posible alusión a un quinto y un sexto. Aparentemente, en el v.8, Dios agrega una afirmación personal a la anterior donde fueron utilizados estos tres nombres magníficos.
1. “Yo soy” es la alusión al nombre del Pacto YHWH (Éxodo 3:14), una forma del verbo “ser”. Jesús utilizó esta expresión para sí mismo (Juan 8:5659). En el Nuevo Testamento, el título “Señor” (Kurios) es su equivalente veterotestamentario.
2. “Alfa y Omega” son la primara y la última letra del alfabeto griego, por lo cual se asume que Dios es el comienzo y el final, el Señor de la historia (Isaías 44:6; Apocalipsis 21:6). En el Apocalipsis, el título también se aplica a Jesús (1:17; 22:13).
3. “Señor” es la traducción moderna de YHWH.
4. “Dios” en Génesis 2:4, donde combinan YHWH y Elohim (el Señor-Dios) del nombre de la deidad EL, nombre común para los dioses del Oriente Medio, originado en la raíz del término “ser fuerte”.
5. ”El Uno que es el que fue, y el Uno que vendrá” Es la frase utilizada en el v.4 para referirse al Dios eterno e inmutable (Salmo 102:27; Malaquías 3:6; Santiago 1:17).
La expresión es usada en los vv. 4 y 8 para Dios Padre, YHWH; y para Jesús, el Hijo de Dios, en los vv. 1-18 y 22 (Hebreos 13:8).
6. “El Todopoderoso” Era el vocablo veterotestamentario para “el Shadai”, nombre patriarcal de Dios (Éxodo 6:3). El primitivo manuscrito griego aleph ( )אy otros posteriores añaden la frase “el comienzo y el final” después de la expresión “Alfa y Omega”. Los escribas lo tomaron del 21:6, aunque probablemente no formase parte del griego original inspirado. La UBS4 cataloga su exclusión como “certera”
Tema especial: Nombres para la deidad
A. EL
1. El significado original del término genérico de la deidad es incierto, aunque muchos eruditos creen que viene de la raíz akadia, “ser fuerte” o “ser poderoso” (Génesis. 17:1; Números 23:19; Deuteronomio 7:21; Salmos 50:1).
2. En el panteón cananeo el dios todopoderoso es EL (texto Ras Samra)
3. En la Biblia EL usualmente no está combinado con otros términos. Estas combinaciones llegaron a ser términos para caracterizar a Dios a. EL-Elion (Dios Todopoderoso): Génesis 14:18-22; Deuteronomio. 32:8; Isaías 14:14 b. EL-Roi (“Dios que ve” o “Dios quien se revela a sí mismo”): Génesis 16:13 c. EL-Shadai (“Dios poderoso” o “Dios de toda Compasión” o “Dios de las montañas”), Génesis 17:1; 35:11; 43:14; 49:25; Éxodo 6:3.
d. EL-Olam (Dios eterno), Génesis 21:33. Este término está ligado teológicamente a la promesa de Dios a David, 2 Samuel 7:13,16 e. EL-Berit (“Dios del Pacto”), Jueces 9:46
4. El se compara con a. YHWH en Salmo 85:8; Isaías 42:5; b. Elohim en Génesis 46:3; Job 5:8, “Yo soy El, el Elohim de su padre; c. Shadai en Génesis 49:25; d. “celo” en Éxodo 34:14; Deuteronomio 4:24; 5:9; 6:15; e. “misericordia” en Deuteronomio 4:31; Nehemías 9:31; “fidelidad” en Deuteronomio 7:9; 32:4; f. “grande y impresionante” en Deuteronomio 7:21; 10:17; Nehemías 1:5; 9:32; Daniel 9:4; g. “conocimiento” en I Samuel 2:3; h. “mi refugio” en 2 Samuel 22:33; i. “mi vengador” en 2 Samuel 22:48; j. “El Santo” en Isaías 5:16; k. “poder” en Isaías 10:21; l. “mi salvación” en Isaías 12:2; m. “grande y poderoso” en Jeremías 32:18; n. “castigo” en Jeremías 51:56;
5. En el Antiguo Testamento, una combinación de todos los grandes nombres de Dios se encuentra en Josué 22:22 (EL, Elohim, YHWH, repetido) B. Elion
1. Su significado básico es “alto,” “exaltado,” o “levantado” (Génesis 40:17; I Reyes 9:8; 2 Reyes 18:17; Nehemías 3:25; Jeremías 20:2; 36:10; Salmo 18:13).
2. Es usado forma simultánea con otros nombres/títulos de Dios a. Elohim - Salmo 47:1-2; 73:11; 107:11; b. YHWH – Génesis 14:22:
c. EL-Shadai - Salmo 91:1,9;
d. EL - Número 24:16; e. ELA – usado con frecuencia en Daniel 2-6 y Ezra 4-7, vinculado con illair (término arameo para “Dios Alto”) en Daniel 3:26; 4:2; 5:18,21.
3. Es usado con cierta frecuencia por el pueblo no israelita.
a. Melquisedec, Génesis. 14:18-22; b. Balam, Números 24:16; c. Moisés, hablando de las naciones, en Deuteronomio 32:8; d. En el Nuevo Testamento, el Evangelio de Lucas, escrito para los gentiles, también utiliza el equivalente griego Hupsistos (1:32, 35,76; 6:35; 8:28; Hechos 7:48; 16:17). C. Elohim (plural), Eloa (singular), usado básicamente en poesía.
1. Este término no se utiliza fuera del Antiguo Testamento.
2. Esta palabra puede designar al Dios de Israel o a los dioses de otras naciones (Éxodo 12:12; 20:3). La familia de Abraham era politeísta (Josué. 24:2).
3. Puede referirse a los jueces de Israel (Éxodo 21:6; Salmo 82:6).
4. El término elohim también es usado para otros seres espirituales (ángeles, el demonio), como aparece en Deuteronomio 32:8 (LXX); Salmo 8:5; Job 1:6; 38:7. También puede referirse a jueces humanos (Éxodo 21:6; Salmo 82:6)
5. En la Biblia es el primer título/nombre para la deidad (Génesis. 1:1). Es usado exclusivamente en Génesis 2:4 donde se combina con YHWH. Básica y teológicamente se refiere a Dios como creador, sustentador, proveedor de toda la vida en este planeta (Salmo 104). Es sinónimo de Él (Deuteronomio 32:15-19); y también es paralelo con YHWH, como en el Salmo 14 (elohim), y tiene exactamente el mismo significado en el Salmo 53 (YHWH), con excepción del cambio de los nombres divinos.
6. A veces es plural, y entonces es utilizado para otros dioses. Este término muchas veces designaba al Dios de Israel, pero normalmente tiene el verbo singular para denotar su uso monoteísta.
7. El término se encuentra en la boca de los no israelitas como nombre de su deidad. a. Melquisedec, Génesis 14:18-22ª, b. Balaam, Número 24:2a, c. Moisés, cuando está hablando de las naciones, Deuteronomio 32:8
8. ¡Es extraño un nombre común para el Dios monoteísta de Israel en plural! Aunque no hay certeza, son teorías.
a. El hebreo tiene muchos plurales utilizados generalmente para dar énfasis. El “plural mayestático” característico de la gramática hebrea –este plural se usa para magnificar un concepto- tiene relación con esto.
b. También puede referirse al concilio angelical, donde Dios se reúne con ellos en el cielo y hace su propuesta. (1 Reyes 22:19-23; Job 1:6; Salmo 82:1; 89:5, 7).
c. Existe la posibilidad de que en el Nuevo Testamento esto refleje la revelación de un solo Dios en tres personas. En Génesis 1:1 Dios crea; Génesis 1:2; el Espíritu incuba; y en el Nuevo Testamento, Jesús es el agente de Dios en la creación (Juan 1:3,10; Romanos 11:36; I Corintios 8:6; Colosenses. 1:15; Hebreo 1:2; 2:10).
D. YHWH
1. Este nombre refleja a la deidad como el Dios de Pacto que hace las cosas; ¡Dios como Salvador y Redentor! Los humanos quiebran los pactos, pero Dios es leal a su Palabra, Promesa y Pacto (Salmo 103).
Este nombre es mencionado por primera vez junto a Elohim en Génesis 2:4. No existen dos relatos de creación en Génesis 1-2, sino dos énfasis: (1) Dios como el creador del universo (físico) y (2) Dios como el único creador de la Humanidad. Génesis
2:4 inicia con la revelación especial acerca de la posición privilegiada y el propósito de los seres humanos, y también narra el problema de la rebelión y el pecado asociados con
esta posición única.
2. En Génesis 4:26 se dice que “los hombres empezaron a invocar el nombre del SEÑOR (YHWH). Sin embargo, Éxodo 6:3 significa que el pueblo del primitivo Pacto (los Patriarcas y sus familias) conocieron a Dios solamente como EL-Shaddai. El nombre YHWH se explica solamente una vez en Éxodo 3:13-16, especialmente en el versículo
14. Sin embargo, los escritos de Moisés muchas veces interpretan las palabras con un sentido popular, no etimológico (Génesis 17:5; 27:36; 29:13-35). Existen muchas teorías con respecto al significado de este nombre (tomado de IDB, vol. 2, pp. 409-11).
a. de la raíz de una palabra árabe, “demostrar amor ferviente”; b. de la raíz de una palabra árabe “soplar” (YHWH como tormenta de Dios); c. de raíz ugarte (cananeo) “hablar”; d. siguiendo una inscripción cananea, un PARTICIPIO CAUSATIVO que quiere decir “El que sostiene” o “el que establece”; e. de la forma hebrea Qal “el uno que es,” o “el que está presente” (en sentido futuro, “el que será”); f. de la forma hebrea Hiphil “el que generó el ser”; g. de la raíz hebrea “vivir” (Génesis. 3:20), significa “el que vive siempre, el único vivo”; h. en el contexto de Éxodo 3:13-16 un juego de palabras en la forma IMPERFECTA usado con sentido PERFECTO, “continuará siendo lo que era” o “continuará siendo lo que siempre era” (J. Wash Watts, Introducción al sintaxis en el Antiguo Testamento, p. 67. El nombre completo YHWH a veces se expresa en abreviación o posiblemente en una forma original 1) Yah (Halelu - yah) 2) Yahu (nombre, Isaías) 3) Yo (nombre, Joel)
3. En el Judaísmo antiguo, el nombre del Pacto se hizo tan santo (el tetragrámaton) que los judíos tenían temor en pronunciarlo por la posibilidad de quebrantar el mandamiento de Éxodo 20:7; Deuteronomio. 5:11; 6:13. Así que sustituyeron el término hebreo por “dueño”, “amo”, “marido” o “señor”—adon o adonai- (Mi Señor). Cuando llegaban a la palabra YHWH en la lectura del Antiguo Testamento decían “Señor”. Por eso en las traducciones inglesas y españolas YHWH se escribe SEÑOR.
4. Como sucede con EL, a veces YHWH se combina con otros términos para enfatizar ciertas características del Dios del Pacto de Israel. Existen muchas posibles combinaciones, aquí tenemos algunas:
a. YHWH - Yire (YHWH proveerá), Génesis 22:14 b. YHWH - Ropeka (YHWH es tu sanador), Éxodo 15:26; c. YHWH - Nisi (YHWH es mi estandarte), Éxodo 17:15; d. YHWH - Macadiskem (YHWH El que santifica), Éxodo 31:13; e. YHWH - Shalom (YHWH es paz), Jueces 6:24; f. YHWH - Sabaoh (YHWH de los ejércitos), I Samuel. 1:3,11; 4:4; 15:2; usado con frecuencia en los Profetas); g. YHWH - Ro‘I (YHWH es mi pastor), Salmos. 23:1; h. YHWH - Sidquenu (YHWH justicia nuestra), Jeremías 23:6; i. YHWH - Shama (YHWH está allí), Ezequiel 48:35
NASB (ACTUALIZADO) 1:9-11
Yo, Juan, su hermano y compañero en la tribulación, en el Reino y en la perseverancia de Jesucristo, estaba en la isla de Patmos, por causa de la palabra y del testimonio de Jesucristo. 10Estando yo en el Espíritu en el día del Señor, oí detrás de mí una gran voz, como de trompeta, 11que decía: “Escribe en un libro lo que ves y envíalo a las siete Iglesias que están en Asia: a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea.
Apocalipsis 1:9-10
Es la versión joanina del Cristo resucitado, ascendido y exaltado. Estas mismas descripciones se usan para dirigirse a las siete Iglesias (capítulos 2-3). Juan demuestra su identificación con los lectores mediante: (1) el uso del término “su hermano” y (2) haciendo mención de su propia experiencia de sufrimiento, el Reino y la perseverancia. Estos términos claves –tribulación, Reino y perseverancia- también son ejemplos de la vida de Jesús, que los lectores, así como Juan, deben emular (Juan 16:33; Hechos 14:22; Romanos 8:17). Una de las razones por las que los intérpretes modernos occidentales no entienden el Apocalipsis es que nunca hemos experimentado las persecuciones y pruebas del mundo romano del siglo I d.C. El Apocalipsis es palabra de consuelo para creyentes adoloridos, asustados y agonizantes.
«Hermano y compañero en la tribulación» Ver nota en 7:14.
«…en la isla llamada Patmos» Los romanos usaban las pequeñas islas en las costas de Asia Menor para exiliar a los prisioneros políticos (Tácito, Anales, 3.68; 4.30; 15.71). Aparentemente, Juan fue exiliado en esta pequeña isla en forma de semicírculo, con diez millas de largo hacia el este, seis millas de ancho y a 37 millas de Mileto.
«…por causa de la palabra de Dios y del testimonio de Jesucristo» Existen dos posibles interpretaciones para esta frase, ya que puede referirse a: (1) la predicación del Evangelio de Juan o (2) la revelación recibida por Juan. Hay varias referencias históricas sobre el destierro político del autor.
1. Tertuliano, “La Persecución de los heréticos”, 36.
2. Orígenes, “Homilías sobre Mateo”.
3. Clemente de Alejandría, “La Salvación del Hombre Rico”, 47.
4. Eusebio, “Historia Eclesiástica”, III.20.8-9, y
5. Jerónimo, “Respecto a los hombres ilustres”, 9.
«…en el día del Señor» Esta frase es la única referencia bíblica sobre el domingo como “el primer día de la semana” (Juan 20:19; Hechos 20:7; I Corintios 16:2).
«…como el sonido de una trompeta» La frase fue usada en el contexto del Sinaí, donde Dios entrega los diez mandamientos (Éxodo 19:6); sin embargo, por la interpretación de los vv. 12ª y 4:1 puede referirse a la voz del ángel. La mediación angelical es propia de la literatura apocalíptica judía; y es en este libro, más que cualquier otro del Nuevo Testamento, es donde se les menciona con mayor insistencia.
Apocalipsis 1:11
«…en un libro» Corresponde al término griego biblion. Se usaba en sentido de un folleto o pergamino; más tarde se transformó en el vocablo técnico para códice o libro. A Juan le fue ordenado escribir sus visiones; son las autorevelaciones de Dios, no para el beneficio personal de Juan, sino para la Iglesia. La literatura apocalíptica como género literario –al igual que las profecías veterotestamentarias- poseía como característica ser altamente estructurada y de carácter escrito, no de tipo oral. En la literatura apocalíptica judías existen varios libros o pergaminos como una manera de trasladar su mensaje a las generaciones futuras.
«…envíalo a las siete Iglesias» El orden en que aparecen estas Iglesias sigue la ruta postal romana que iniciaba y terminaba en Éfeso. La Carta a los Efesios –carta circular de Pablo- pudo haber viajado sobre la misma ruta. ¡La revelación de Dios nunca es para un solo individuo, sino para todo el pueblo de Dios, el cuerpo de Cristo!
- La versión inglesa/española del Rey Jaime añade nuevamente la frase “yo soy el Alfa y el Omega”, pero no hay ningún manuscrito griego antiguo que apoye esta inserción. NASB (ACTUALIZADO) 1:12-16
Me volví para oír la voz que me hablaba. Y vuelto vi siete candelabros de oro, 13y en medio de ellos a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido con una ropa que le llegaba hasta los pies, y tenía el pecho ceñido con un cinto de oro. 14Su cabeza y cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llamas de fuego. 15Sus pies como en un horno, de bronce pulido, refulgentes como en un horno; y su voz como el trueno de muchas aguas. 16En su diestra tenía siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos, y su rostro era como el sol cuando resplandece con toda su fuerza.
Apocalipsis 1:12
«Vi siete candelabros de oro» Esto no se refiere a la ménora (candelabro de siete puntas) que estaba en el Tabernáculo (Éxodo 25:31-40) ni al candelabro de Zacarías 4:2. Eran candelabros sencillos que por separado representaban simbólicamente a las siete Iglesias (1:20; 2:1).
Apocalipsis 1:13
En esta descripción de Jesús, hay dos posibles relaciones con el Antiguo Testamento para la mayoría de las imágenes: (1) YHWH; pero también (2) el Ángel, en Daniel 10.
NASB
NKJV
NRSV
TEV
NJB
«Uno como un hijo de hombre»
«Uno como el Hijo del Hombre»
«Uno como el Hijo del Hombre»
«Parecido a un ser humano»
«Uno como un Hijo de Hombre»
Fíjese en la variedad de las letras mayúsculas, lo cual se explica por la ambigüedad del término. En el Antiguo Testamento describía a los seres humanos (Salmo 8:4; Ezequiel 2:1); pero también fue utilizado en Daniel 7:13, y posteriormente en Ezequiel 1:26 para referirse al Mesías humano, cuya deidad debe asumirse porque:
1.Aparece delante de Dios 2.Viaja en las nubes del cielo 3.Le es dado el Reino eterno Jesús lo utilizó para referirse a sí mismo ya que no tenía ninguna connotación rabínica ni nacionalista o militarista; además que combinaba en su personas el aspecto humano y divino (I Juan 4: 1-3; Juan 1:1-2, 14). Observe que tanto la NKJV como la NRS utilizan “él”, mientras la NASB, TEV y JB usan “un”. En el texto griego original NO aparece ningún artículo definido (Daniel 7:13; Hebreos 1:2; 3:6; 5:8; 7:2; 8); sin embargo, por ser un título requiere este artículo. La ambigüedad puede tener un propósito (un aspecto particular de los escritos joaninos): Jesús es verdaderamente humano pero también es el Mesías divino.
«…vestido con una ropa que le llegaba hasta los pies, y tenía el pecho ceñido con un cinto de oro» La frase ha sido interpretada de diversas formas:
1. Como referencia al Sumo Sacerdote (Éxodo 28:4; 29:5; Levítico 16:4; Zacarías 3:4).
2. Como referencia a alguien adinerado y de la realiza (I Samuel 18:24; 24:12; Ezequiel 26:16).
3. Como una visión de la interpretación de Daniel 10:5-21 desde una perspectiva gloriosa, lo cual puede representar a Jesús trayendo el mensaje de Dios. En su libro “Antigüedades Judías”, III.7.2., 4, Josefo expresa que el Sumo Sacerdote utilizaba un cinturón entrelazado con oro. Por tanto, Jesús es el Sumo Sacerdote del santuario celestial (Hebreos 8:11-13; Salmo 110).
Apocalipsis 1:14
«Su cabeza y sus cabellos eran blancos, como la blanca lana» Es una alusión al Anciano de los Días, en Daniel 7:9. Es un ejemplo de cómo los autores neotestamentarios atribuyen títulos y descripciones de YHWH a Jesús para enfatizar su deidad.
«…sus ojos como llamas de fuego» Esto simboliza su penetrante conocimiento (Daniel 10:6; Apocalipsis 2:18; 19:12).
Apocalipsis 1:15
NASB
NKJV
NRSV
TEV
NJB
«Como bronce pulido, cuando se hace refulgir en un horno»
«Como metal fino, como si fuese refinado en un horno»
«Como bronce pulido, refinado al horno»
«Como metal que ha sido refinado y abrillantado»
«Como bronce pulido cuando fue refinado en un horno»
El término para bronce (cholkolibanon) es incierto. El vocablo “metal” se relaciona con la palabra cholkos (Mateo 10:9; I Corintios 13:1; Apocalipsis 18:22). Fue usado en Ezequiel
1:7 al referirse a los pies de los querubines, y en Daniel 10:6 para el mensajero angelical.
Los pies de Jesús son descritos en estos mismos términos (1:15; 2:15) para demostrar su origen celestial y carácter majestuoso.
NASB, NKJV, NRSV
TEV
NJB
«Su voz era como el sonido de muchas aguas»
«Su voz se oía como un ruidoso salto de agua»
«Su voz era como el sonido del océano»
La descripción era usada para: (1) YHWH, en Ezequiel 1:24; 43:2; (2) las alas del querubín, en Ezequiel 1:24; y posiblemente (3) el mensajero angelical, en Daniel 10:6. Aparentemente simbolizaba la voz de autoridad de una ser angelical (14:2; 19:6).
Apocalipsis 1:16
«En su mano derecha tenía las siete estrellas…» Esta frase se repite en 1:16, 20; 2:1; 3:1, y demuestra el cuido personal de Jesús para con sus Iglesias locales.
«De la boca salía una espada aguda de dos filos» Hromphaia, se refiere a la espada grande que llevaban los soldados romanos. La metáfora aparece en el Antiguo Testamento en Isaías 11:4; 49:2, y simboliza tanto (1) la guerra (2:16; 6:8) como (2) el poder de la Palabra de Dios, especialmente con relación al Juicio (2:12; 19:15, 21; 2 Tesalonicenses 2:8). Hebreos 4:12 habla de otro tipo espada (macheira), pero para referirse al mismo concepto, la Palabra de Dios.
«Su rostro era como el sol cuando resplandece con toda su fuerza» Una frase similar se usa para describir al mensajero angelical en Daniel 10:6 y en Apocalipsis 10:1. En Daniel 12:3 (Mateo 13:43) es un símbolo del Justo resucitado; Jesús es descrito en término similares durante su transfiguración (Mateo 17:2).
NASB (ACTUALIZADO) 1:17-20
Cuando lo vi, caí a sus pies como muerto. Y él puso su mano derecha sobre mí, diciéndome: “No temas”. Yo soy el primero y el último, 18el que vive. Estuve muerto, pero vivo por los siglos de los siglos. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades. 19Escribe, pues, las cosas que has visto, las que son y las que han de ser después de éstas. 20Respecto al misterio de las siete estrellas que has visto en mi mano derecha, y de los siete candelabros de oro: las siete estrellas son los ángeles de las siete Iglesias, y los siete candelabros que has visto, las siete Iglesias.
Apocalipsis 1:17
«Caí a sus pies como hombre muerto» Este tipo de revelación siempre ha causado consternación s los seres humanos que la reciben (Daniel 8:17; 10:9; Ezequiel 1:28; 3:23; 2 Baruc 21:26; 4 Ezra 5:15); revelarse a los humanos es algo majestuoso dentro de la esfera espiritual.
«…puso su mano derecha sobre mí» El gesto demuestra el cuidado y la atención de Jesús hacia su pueblo (Daniel 8:18; 10:10, 18).
«No tengas miedo» Esto generalmente es una referencia a YHWH (Isaías 41:4; 44:6; 48:12), pero se usa para el Cristo exaltado (v.8). Es el equivalente a la frase “Alfa y Omega”. Ver notas en vv. 4 y 8.
Apocalipsis 1:18
NASB, NRSV
NKJV
TEV
NJB
«El Uno que vive»
«Yo soy el que vive»
«Y soy el Uno que vive»
«Yo soy el Uno que vive»
Es una alusión al nombre del Pacto de Dios, YHWH, que viene del verbo hebreo “ser” (Éxodo 3:14). Ver Tópico Especial: Nombres de Dios en 1:8. Él es el que siempre vive, el único que vive (Daniel 12:7). Nuevamente, el autor neotestamentario aplica a Jesús un título propio de Dios en el Antiguo Testamento; tal como Jesús lo hace para sí mismo en Juan 8:58.
«Estuve muerto, pero vivo por los siglos de los siglos» La resurrección era:
1. El sello de la aprobación del Padre (Hechos 2:24; 3:15; 4:10: 5:30; 10:40; 13:30, 33-34, 37; 17:31; Romanos 4:24; 10:9; I Corintios 6:14; 15:15; Efesios 1:20; Colosenses 2:12; Hebreos 13:20; I Pedro 1:21).
2. Una demostración del poder del Espíritu (Romanos 8:11).
3. Una demostración del poder personal de Jesús (Juan 10:11, 15, 17-18).
La referencia a la muerte de Jesús, bien pudo haber sido una manera para convencer a los falsos maestros gnósticos, quienes negaban la humanidad de Cristo.
«Tengo las llaves de la muerte y del Hades» Los judíos entendían la muerte como una prisión con puertas (Job 38:19; Salmo 9:13; 107:18; Isaías 38:10; Mateo 16:19). Las llaves son la metáfora de la autoridad; y simbolizan la autoridad de Jesús sobre su propia muerte y la de sus seguidores (5:9-10; I Corintios 15).
NASB, NKJV
Nrs, njb
TEV
-“Hades”
«El mundo de la muerte»
La versión del Rey Jaime (versión inglesa) traduce el texto como “infierno”, que es la traducción inglesa/española para la palabra griega hades y gehena; la primera corresponde al término seol del Antiguo Testamento (6:8; 20:13-14). En los textos veterotestamentarios se representa a los seres humanos descendiendo a la tierra donde se reunían con su familia; era una existencia consciente, pero sin gozo. Gradualmente, Dios empezó a revelarse más y más (revelación progresiva) en torno a la vida después de la muerte.
Los rabinos afirmaban que habían un área para los justos (paraíso) y otra para los malos (tortura) en el seol (Lucas 23:43). La Biblia no detalla la vida después de la muerte, pero habla metafóricamente del cielo (collar de oro, 150 millones cúbicos, sin puertas cerradas, etc.) y del infierno (fuego, oscuridad, gusanos, etc.).
Tema especial: ¿dónde están los muertos?
Antiguo Testamento A. Todos los seres humanos van al seol (no hay certeza de su etimología), el cual es una forma para referirse a la muerte o a la tumba, sobre todo en la literatura sapiencial y en Isaías. En los textos veterotestamentarios era un lugar oscuro, de existencia consciente; pero sin alegría (Job 1’:21-22; 38:17; Salmo 107:10, 14).
B. Caracterización del Seol
1. Está asociado con el juicio de Dios –fuego- (Deuteronomio 32:22).
2. Se relaciona con el castigo aún antes del Día del Juicio (Salmo 18:4-5).
3. Se asocia con Abaddon (destrucción), pero también está abierto a Dios (Job 26:6; Salmo 139:8: Amós 9:2).
4. Se refiere a “la fosa” –tumba- (Salmo 16:10; Isaías 14:15; Ezequiel 31:1517).
5. Los malos descienden vivos al seol (Números 16:30, 33; Salmo 55:15).
6. Con frecuencia es personificado como un animal con una boca enorme (Números 16:30; Isaías 5:14; 14:9; Habacuc 2:5).
7. Allí las personas son llamadas shades (Isaías 14:9-11).
II. Nuevo Testamento A. El término hebreo seol es traducido al griego como hades (el mundo invisible). B. El Hades se caracteriza por:
1. Estar relacionado con la muerte, Mateo 16:18.
2. Estar unido a la muerte, Apocalipsis 1:18; 6:8; 20:13-14.
3. Frecuentemente es similar a un lugar de permanente castigo (gehena), Mateo 11:23 (cita del Antiguo Testamento); Lucas 10:15; 16:23-24.
C. La opinión de los rabinos posiblemente está dividida:
1. Existe un área para los justos llamada paraíso (realmente es otro nombre para el cielo, 2 Corintios 12:4; Apocalipsis 2:7); Lucas 23:43.
2. También hay otro sector para los malos llamada oscuridad (2 Pedro 2:4), que es un lugar de espera para los ángeles malos (Génesis 6; I Enoc.) D. Gehena
1. Concreta la frase veterotestamentaria “el valle de los hijos de Hinon” (al sur de Jerusalén). Era un lugar de adoración mediante sacrificios infantiles para el dios fenicio del sol, Malec, (2 Reyes 16:3; 21:6; 2 Corintios 28:3; 33:6) y prohibido en Levítico 18:21; 20:1-5.
2. Jeremías lo transformó de un sitio de adoración pagana al un lugar de Juicio de YHWH (Jeremías 7:32; 19:6-7), llegando a representar el Juicio Final en I Enoc 90:26-27; Sib. 1:103.
3. Los judíos contemporáneos de Jesús estaban tan horrorizados por la participación de sus ancestros en la adoración pagana que practicaba el sacrificio infantil y convirtieron este lugar en un basurero para Jerusalén.
Muchas de las metáforas de Jesús sobre el Juicio Final utilizan esta tierra llena de fuego, humo, gusanos, hedor, etc. Marcos 9:44, 46. El término gehena es utilizado solamente por Jesús, con excepción de Santiago 3:6.
4. Uso de Jesús del término gehena:
a. Fuego, Mateo 5:22, 18:9; Marcos 9:43.
b. Permanente, Marcos 9:48 (Mateo 25:46).
I.
c. Lugar de destrucción corporal y espiritual (del cuerpo y del alma), Mateo 10:28.
d. Sinónimo de seol, Mateo 5:29-30; 18:9.
e. Caracteriza a los malos como “hijos del infierno”, Mateo 23:15.
f. Es el resultado de un veredicto judicial, mateo 23:33; Lucas 12:5.
g. El concepto de gehena es paralelo al de la segunda muerte (Apocalipsis 2:11; 20:6, 144) o al lago de fuego” (Mateo 13:42, 50; Apocalipsis 19:20; 20:10, 14-15; 21:8). Es posible que “el lago de fuego llegue a ser un lugar de habitación permanente para los seres humanos (del seol) y los ángeles malos (de torturas, 2 Pedro 2:4; Judas v.6 –o el abismo-; Lucas 8:31; Apocalipsis 9:1-10; 20:1. 3).
h. No fue asignado para los seres humanos, sino para Satanás y sus ángeles, Mateo 25:41.
E. Es posible dada la coincidencia entre seol, hades y gehena que:
1. Originalmente todos los humanos fueran al seol/hades.
2. Allí su experiencia (buena/mala) será exacerbada después del Día del Juicio, que para los malos resulta ser el mismo lugar. Por eso la versión inglesa del Rey Jaime (KJV) traduce el término hades como tumba; y gehena, como infierno.
3. El único texto del Nuevo Testamento que menciona el tormento antes del Juicio es la parábola de Lucas 18:19-31 (Lázaro y el Hombre rico). El seol también es descrito como el actual lugar de tormento (Deuteronomio 32:22; Salmo 18:1-5); sin embargo, no se puede establecer una doctrina sobre una parábola.
III. El Estado intermedio entre la muerte y la resurrección A. El Nuevo Testamento no enseña la “inmortalidad del alma”, que es uno de los puntos de vista primitivos en torno a la vida después de la muerte:
1. El alma humana existió antes de la vida física.
2. El alma humana es eterna, permanece antes y después de la muerte física.
3. Frecuentemente, el cuerpo mortal es visto como una prisión; y la muerte, como un retorno al estado pre-existente.
B. El Nuevo Testamento da a entender lo siguiente acerca del estado del cuerpo desmembrado entre la muerte y la resurrección:
1. Jesús habla de una separación entre el cuerpo y el alma, Mateo 10:28.
2. Abraham puede tener un cuerpo ahora, Marcos 12:26-27; Lucas 16:233. Moisés y Elías tienen un cuerpo físico en la transfiguración, Mateo 17.
4. Pablo afirma que en la Segunda Venida las almas con Cristo serán las primeras en conseguir sus nuevos cuerpos, 2 Tesalonicenses 4:13-18.
5. Pablo afirma que los creyentes obtendrán sus nuevos cuerpos espirituales el día de la Resurrección, I Corintios 15:23, 52.
6. Pablo afirma que los creyentes no van al hades, sino que desde la hora de su muerte están con Jesús, 2 Corintios 5:6, 8; Filipenses 1: 23. Jesús venció a la muerte y tomó a los justos para ir al cielo con él, I Pedro 3:18-22.
IV. El Cielo A. En la Biblia, el término es usado en tres sentidos:
1. La atmósfera sobre la tierra, Génesis 1:1, 8; Isaías 42:5; 45:18.
2. Los cielos estrellados, Génesis 1:14; Deuteronomio 10:14; Salmo 148:4; Hebreos 4:14; 7:26.
3. El lugar del trono de Dios, Deuteronomio 10:14; I Reyes 8:27; Salmo 148:4; Efesios 4:10; Hebreos 9:24 –tercer cielo, 2 Corintios 12:2-.
B. La Biblia no revela mucho sobre la vida después de la muerte; quizá debido al hecho de que la Humanidad caída no tiene ni la forma ni la capacidad de poder entenderlo (I Corintios 2:9).
C. El cielo es al mismo tiempo un lugar (Juan 14:2-3) y una persona (2 Corintios 5:6, 8). También puede ser el Jardín del Edén restaurado (Génesis 1-2; Apocalipsis 21-122). La tierra será limpia y restaurada (Hechos 3:21; Romanos 8:21; 2 Pedro 3:10). La imagen de Dios (Génesis 1:26-27) ha sido restaurada en Cristo, y nuevamente es posible la íntima comunión del Jardín del Edén; sin embargo esto pudiera ser una metáfora (el cielo como una gran ciudad de forma cuadrada), y no en sentido literal. En I Corintios 15 se descubre la diferencia entre el cuerpo físico y el cuerpo espiritual, como lo es la semilla a la planta madura. ¡También en I Corintios 2:9 –una cita de Isaías 64:4; 65:17- está la gran promesa y esperanza de que cuando le veamos seremos como Él! (I Juan 3:2).
V. Recursos útiles A. William Hendriksen. “La Biblia y la vida después de la muerte”.
B. Maurice Rawlings. “Más allá de la puerta de la muerte”.
Apocalipsis 1:19
La frase ha sido utilizada como el esquema interpretativo del Apocalipsis, y puede tener dos o tres significados. La frase griega es una doble descripción de lo ya existente y de lo que ocurrirá. Juan hablaba a sus contemporáneos como también a las generaciones futuras. El libro combina ambas realidades en el sentido profético tradicional de eventos actuales que apuntan a eventos escatológicos. El libro anuncia la persecución en los días de Juan y las persecuciones en todas las edades; pero también; en última instancia, la persecución del Anticristo en los tiempos finales (Daniel 9:24-27; 2 Tesalonicenses 2).
Apocalipsis 1:20
«…misterio de las estrellas» El término misterios fue utilizado con diversos sentidos por Pablo, pero en todos se relaciona con el Plan secreto y eterno de Dios para la salvación humana, para que los creyentes, tanto judíos como gentiles, sean un solo cuerpo en Cristo (Efesios 2:11-3; 13). Sin embargo, aquí parece realizarse con las siete Iglesias a quien Jesús se dirige en los capítulos 2-3. Es obvio que en el v.20 los siete espíritus, las siete estrellas, los siete candelabros de oro y los siete ángeles son todos elementos simbólicos de las siete Iglesias. El término tiene un significado secreto similar al de 17:7. Ver notas y Tópico Especial en 10:7.
«Los ángeles» El término griego (aggelos) y el hebreo (malak) pueden ser traducidos como “mensajeros” o “ángeles”. Existen varias teorías respecto a su referencia:
1. Algunos dicen que se trata de los siete espíritus a los que se hace referencia en el v.4.
2. Otros, que fueron los portadores de las cartas a las Iglesias.
3. Hay quienes afirman que se relaciona con el ángel guardián de estas Iglesias (Daniel 10:13, 20-21).
Aunque lo más probable es que se refiera a las Iglesias en su totalidad, ya sea simbolizando a su Pastor o a un ángel.
Texto original en español (PDF de la editorial).