Comentario Bíblico Gratuito · Bob Utley

Juan 20: comentario de Bob Utley

Información contextual

A. Todas las promesas que hizo Jesús a los Apóstoles en los capítulos 14-17 se cumplieron en la tarde de la primera resurrección del domingo. Vea nota en el 16:20. B. Los relatos de los Evangelios difieren en detalles alrededor de la resurrección debido a que (1) eran relatos oculares; (2) habían pasado los años; y (3) cada quien escribió para su grupo selecto y enfatizando cosas diferentes (Mateo 28; Marcos 16; Lucas 24).

Preguntas para la discusión

Juan 20:1

«…en el primer día de la semana» Era domingo, el primer día de trabajo después del solemne Sábado de la semana de la Pascua, cuando se ofrecían los primeros frutos en el Templo. Jesús fue el primer fruto de los muertos (I Corintios 15:23). Las apariciones de Jesús en tres domingos sucesivos por las noche establece las condiciones para que los creyentes adoraran en domingo (v. 19, 26; Lucas 24:36; Hechos 20:7; I Corintios. 16:2).

«María Magdalena» Es una de las mujeres que acompañaron a Jesús y a los Apóstoles. En Galilea, Jesús la liberó de varios demonios (Marcos 16:9 y Lucas 8:2).

Aunque Juan no afirma el propósito de la visita de María, Marcos 16:1 y Lucas 23:56 menciona que varias mujeres (v. 2) vinieron de mañana para ungir el cuerpo de Jesús con especies. Aparentemente no sabían que José y Nicodemo lo habían ungido o pensaron que necesitaba suplementarlo.

«…cuando todavía era oscuro» Aparentemente ella y los otros habían salido de casa cuando todavía era oscuro, pero cuando llegaron ya había luz (Mateo 28:1; Marcos 16:2).

«…la piedra removida de la tumba» Literalmente esto significa “sacado de su surco” (Mateo 28:2). Acuérdense que la tumba fue removida para que entraran los testigos oculares a la tumba, no para sacar a Jesús. Su nuevo cuerpo resucitado no tenía las limitaciones físicas de su cuerpo terrenal.

Juan 20:2-3

«Ella corrió…» Aparentemente dejó la tumba vacía temprano para decir a los discípulos que Jesús ya no estaba allí (Mateo 28:5).

«…el otro discípulo a quien Jesús amaba» La palabra griega para amar es phileo que tiene la connotación de “amor fraternal”. Sin embargo, en el griego koiné (300 a.C. - 300 d.C.) era usado como sinónimo de agapao. El discípulo mencionado parece ser Juan, el autor del Evangelio (v. 4-8 y 13:23); aquí está vinculado con Pedro.

«Han robado al Señor…» Esto es un INDICATIVO AORISTO ACTIVO, es una acción completada: Jesús se había ido. En la mente de María, “ellos” se refiere a los líderes judíos. ¡Aparentemente, los Apóstoles y los discípulos presentes en el aposento alto fueron sorprendidos por la resurrección!

«nosotros» Esto incluye a María Magdalena, María la madre de Santiago, Salomé, Juana y las otras mujeres (Mateo 28:1; Marcos 16:1; Lucas 24:10).

Juan 20:4

«El otro discípulo corrió más rápido que Pedro, y llegó a la tumba, y entró…» Juan quizás era el más joven de los apóstoles.

Juan 20:5

«agachándose» Las tumbas de la época tenían entradas bien bajas alrededor de 0.9-1.2 mts. de alto. Uno tenía que agacharse (v. 11) para entrar a la cueva/apertura.

«mirando dentro…» Esto es literalmente “cerrar los ojos para poder ver”, debido al contraste entre la luz de la mañana y la poca luz en la tumba.

«los lienzos puesto allí…» Dónde y cómo las bandas estaban puestas allí, no se especifica en el texto griego. ¡Si se hubieran robado el cuerpo, se hubieron llevado las bandas también porque las especies actuaban como pegamento!

Juan 20:6

«Simón Pedro» Simón (Cefas) era su nombre hebreo (arameo), mientras que Pedro (Petros) era el nombre griego que le había dado Jesús. En el griego significa “piedra quitada o roca grande redonda” (Mateo 16:18). En el arameo no existe ninguna distinción entre Petros y Petra.

Juan 20:7

«el sudario» La cara se envolvía a con un trapo diferente (11:44). Es posible que este pañuelo fuese usado para (1) colocarlo sobre la cara; (2) envolver la cara (NJB); o (3) amarrar ligeramente la quijada y ponerla en su lugar (TEV).

«…envueltos en un lugar solo» Esto es otro PARTICIPIO PASIVO ACTIVO que implica que alguien tuvo sumo cuidado para envolverlos. Aparentemente es lo que llamó la atención a Juan y animó su fe.

Juan 20:8

«vio y creyó…» Juan vio la evidencia y creyó en la resurrección, ¿verdad? (v. 11 y 19)

Juan 20:9

«No entendieron las Escrituras…» Puede referirse al Salmo 16:10, que Pedro cita en el día de Pentecostés, en Hechos 2:27. Sin embargo, también se puede referir a Isaías 53:10-12 o a Óseas 6:2. El Sanedrín entendió la profecía de la resurrección por parte de Jesús (Mateo 27:62-66), en cambio los discípulos no. ¡Que ironía!

Este versículo pudo haber funcionado teológicamente para reforzar la verdad de que el Espíritu no había llegado en plenitud sobre los discípulos. Una vez otorgado, el Espíritu ayudaría a los creyentes a entender las palabras y acciones de Jesús (2:22; 14:26).

Juan 20:10

Esto puede significar que (1) regresaron a Galilea (Mateo 20:37; 28:7, 10,16; Juan 21 los encuentran pescando en el mar de Galilea) o (2) volvieron a sus viviendas en Jerusalén. Ya que la experiencia después de la resurrección fue en el aposento alto, es más probable que sea el número dos.

Juan 20:11

«llorando» Literalmente es “lamentándose” (11:31). Es un TIEMPO IMPERFECTO, que habla de acción continua en tiempo pasado. Las prácticas funerarias en el Oriente tenían características muy emocionales.

Juan 20:12-13

«…dos ángeles» Juan y Lucas están de acuerdo (24:23) que eran dos ángeles. ¡Mateo, quien siempre tiene dos puntos de vista de todo (8:28; 9:27; 20:30) solamente tiene un ángel! Es un ejemplo de las diferencias inexplicables entre los Evangelios.

Los Evangelios son narraciones de testigos oculares que seleccionan, adoptan y combinan palabras y obras de Jesús para sus propios propósitos teológicos y grupos escogidos (inspirados). Los lectores modernos con frecuencia se hacen preguntas sobre (1) ¿Cual de los evangelios es históricamente correcto? o (2) buscan más detalles históricos acerca de un evento o una enseñanza que fue narrada por el autor inspirado del Evangelio. Los intérpretes deben buscar primero el intento del autor original tal como fue expresado en un Evangelio en particular. No necesitamos más informaciones históricas para entender el Evangelio.

Juan 20:14

«…no sabía que era Jesús» María Magdalena no reconoció a Jesús. Las posibles razones para esto son: (1) había lágrimas en sus ojos; (2) miraba desde la oscuridad hacia la luz o (3) la apariencia de Jesús era algo distinta (Mateo 28:17 y Lucas 24:15).

Juan 20:15

«Señor» Es la palabra griega para kurios. Aquí es usada aquí en un sentido no teológico. Puede significar “señor”, “caballero”, “amo”, “dueño”, “marido”. María pensó que ella hablaba con (1) un jardinero o (2) el dueño del jardín.

«Si…» Es una ORACIÓN CONDICIONAL DE PRIMERA CLASE que se asume como verdad desde la perspectiva del que habla. Ella creyó que alguien había robado el cuerpo.

Juan 20:16

«María... Raboni» María literalmente significa Miriam. Ambos términos son arameos. Aparentemente Jesús dijo su nombre de una forma particular. Debe haberlo hecho de la misma manera cuando oró con los dos en el camino a Emaús (Lucas 24:30-31). La “i” al final de “Raboni” puede indicar “mi rabino”, “mi amo”, o “mi maestro”.

Tema especial: Las apariciones de jesus después de la resurrección

Jesús se apareció a varias personas para mostrar Su resurrección:

1. A las mujeres en la tumba, Mateo 28:9.

2. A los doce discípulos, Mateo 28:16.

3. Simón, Lucas 24:34 a. Las mujeres en la tumba, Mateo 28:9 b. Los once discípulos, Mateo. 28:16 c. Los dos hombres, Lucas 24:15 d. Los discípulos, Lucas 24:36 e. María Magdalena, Juan 20:15 f. Los diez discípulos, Juan 20:17 g. Los once discípulos, Juan 20:2 h. Los siete discípulos, Juan 21:1 i. Cefas (Pedro), I Corintios 15:5 j. Los doce (Apóstoles), I Corintios 15:5 k. los quinientos (500) hermanos, I Corintios. 15:6 (Mateo 28:16-17) l. Jacobo (su ministerio temprano), I Corintios 15:7 m. Todos los Apóstoles, I Corintios 15:7

n. Pablo, I Corintios 15:8 (Hechos 9) Obviamente algunas de estas se refieren a las mismas apariciones. ¡Jesús quería que fuesen testigos de que él estaba vivo!

Juan 20:17

NASB

NKJV

NRSV

TEV

NJB

«deja de estar tocándome»

«No te agarres de mí»

«No te sostengas en mí»

«No te sostengas de mí»

«No te sostengas de mí»

La KJV tiene “no me toques”. Esto es un IMPERATIVO PRESENTE MEDIO con un PARTICIPIO NEGATIVO que significa parar un acto que ya está en proceso. ¡María lo agarró y se estaba sosteniendo! Esto no tiene ninguna implicación teológica acerca de tocar el cuerpo de Cristo antes de la ascensión. En Juan 20:26, Jesús permitió que Tomás lo tocara; en Mateo

28:9 permitió que las mujeres le tocarán los pies.

«Todavía no he ascendido…» Esto es un INDICATIVO PERFECTO ACTIVO. Jesús no iba a ascender al cielo hasta 40 días después de su resurrección (Hechos 1:9).

«…ve donde mis hermanos» El Señor resucitado, glorificado llama a estos hermanos “cobardes” (Mateo 12:50).

«Voy para arriba…» Es TIEMPO PRESENTE. Esto no sucedió en ese momento sino cuarenta días después, mientras estaba en presencia de ellos (Lucas 24:50-52; Hechos 1:2-3). Juan consistentemente usa el dualismo vertical de “arriba” y “abajo”. Jesús es del Padre (preexistente) y regresa al Padre (glorificación).

«A mi Padre y su Padre…»

¡Que afirmación más maravillosa! Sin embargo, debe establecerse que no implica que el hecho que somos hijos de Dios iguale al hecho de que Jesús también es Hijo de Dios. Es el Hijo muy especial del Padre, totalmente Dios y totalmente hombre. Los creyentes llegan a ser miembros de la familia solamente por medio de Él. ¡Por tanto es Señor, Salvador y hermano!

Juan 20:18

¡María también es un testigo (testimonio)!

Juan 20:19

«Ese día, cuando era de tarde…» El tiempo judío inicia y termina en el crepúsculo (Génesis 1:5); aquí es el domingo alrededor de las 6:00 p.m.

«El primer día de la semana…» El domingo era el primer día de trabajo, como nuestro lunes. Este llegó a ser el día de reunión de la Iglesia para conmemorar la resurrección de Jesús. Él mismo Jesús dejó el ejemplo apareciendo en el aposento alto tres domingos continuos por la noche (v. 19,26; Lucas 24:36; Hechos 20:7; I Corintios 16:2).

Los creyentes de la primera generación siguieron reuniéndose en sábado en las sinagogas locales y en el Templo en los días de fiesta. Sin embargo, los rabinos pusieron un “juramento de maldición” que demandaba a los miembros de la Sinagoga rechazar a Jesús como el Mesías. Por tal situación dejaron de asistir los sábados a los servicios, pero continuaron reuniéndose con otros creyentes el día domingo, el día de la resurrección, para conmemorar la resurrección de Jesús.

«…puertas cerradas» Es un PARTICIPIO PRESENTE PASIVO. El PRURAL. Implica que tanto las puertas de abajo como las de arriba estaban cerradas. Se hace mención de esto para (1) acentuar la aparición de Jesús y (2) demostrar el temor de ellos al arresto.

«los discípulos» Tomás no estuvo presente; pero otros discípulos además de los once Apóstoles estaban presentes (Lucas 24:33).

«La paz sea contigo…» Demuestra su sorpresa y posible temor. Jesús les prometió paz (14:27; 16:33; 20:21). Tal vez exprese el saludo hebreo de shalom.

Juan 20:20

«Les enseñó sus manos y su costado…» Aparentemente Juan se enfoca en el traspaso del costado Jesús más que los otros Evangelios (19:37; 20:25). Sus pies no se mencionan con excepción de Lucas 24:39 y Salmo 22:16. El cuerpo glorificado de Cristo mantuvo las marcas de la crucifixión (I Corintios 1:23; Gálatas 3:1).

«Señor» Este título es usado aquí en todo su sentido teológico, y se relaciona con YHWH del Antiguo Testamento (Éxodo 3:14). Los autores del Nuevo Testamento afirmaron la completa la deidad de Jesús, usando el título que daba el Antiguo Testamento para Dios, su Padre.

Juan 20:21

«Así como el Padre me envió…» Es un INDICATIVO PRESENTE ACTIVO (17:18). La iglesia tiene un mandato divino (Mateo. 28:18-20; Hechos 1:8); también los creyentes han sido enviados en misión sacrificial (2 Corintios. 5:14-15; I Juan 3:16).

Jesús usó dos términos diferentes para “enviar”, que en Juan son sinónimos. Esto se ve claramente en el capítulo 8, donde pempo es usado para presentar a Jesús siendo enviado por el Padre (8:16, 18, 26,29), y apostello es usado en el 8:42; lo cual también se aplica al capítulo 5,6. Ver Tópico Especial “Enviado” (Apostello) en el 5:24.

Juan 20:22

«Sopló sobre ellos…» Es un juego de palabras para el término “sopló”. El hebreo ruaj y el griego pneuma pueden significar “soplar”, “aire” o “espíritu”. El mismo VERBO en la Septuaginta fue usado en el Antiguo Testamento para la actividad creadora de Dios en Génesis 2:7, y la revitalización de Israel en Ezequiel 37:5,9. El pronombre “ellos” se refiere a un grupo más amplio que solamente los Apóstoles (Lucas 24:33).

«Reciban el Espíritu Santo…» Es un IMPERATIVO AORISTO ACTIVO. Ya que esto está relacionado con la llegada del Espíritu en Pentecostés. No es muy claro. Jesús cumplió con todo lo prometido a los discípulos en esta primera aparición. La expresión está relacionada con Jesús equipándolos para sus nuevas asignaciones ministeriales, así como el Espíritu lo había equipado (Jesús) en su bautismo. En la Iglesia primitiva, este versículo generó conflicto entorno a la cuestión de si el Espíritu procede del Padre o del Padre y el Hijo. En realidad las tres personas de la Trinidad están involucradas en todos los hechos de la redención.

En La Teología del Nuevo Testamento, George Ladd hace un resumen de la posible interpretación de este pasaje:

“Este pasaje presenta dificultades a la luz de la llegada del Espíritu en Pentecostés, que puede ser solucionado de alguna manera con tres opciones. Es posible que Juan no conociera nada acerca del Pentecostés y sustituyó la historia para que, en efecto, sea el Pentecostés joanino; o tal vez hubo dos derramamientos del Espíritu. Aunque, probablemente, la acción de Jesús soplando sobre los discípulos sea una parábola de la acción y un anticipo de la llegada del Espíritu en Pentecostés” (p. 289).

Juan 20:23

«A cualquiera que perdonen los pecados…»

Son dos ORACIONES CONDICIONALES DE TERCERA CLASE con un “que” usado generalmente con ORACIONES DE SEGUNDA CLASE, no un ean. Esta condición mixta aumenta la contingencia que se relaciona tanto con los que comparten el Evangelio como con aquellos que responden por fe. Algunos ya con el conocimiento del Evangelio deciden compartirlo, mientras otros lo oyen y escoge recibirlo. Ambos aspectos son necesarios. ¡Este versículo no da autoridad arbitraria al clero, sino un poder maravilloso a los testigos creyentes! Esta autoridad se evidencia en el viaje misionero de los setenta durante la vida de Jesús.

«…los pecados les serán perdonados» Esta construcción gramatical es INDICATIVO PEFECTO PASIVO. La voz pasiva implica el perdón de Dios, disponible totalmente por medio de la proclamación del Evangelio. Los creyentes tienen las llaves del Reino (Mateo 16:19) y las usaron. Es una promesa para la iglesia, no para individuos, y teológicamente similar al “de atar y desatar” de Mateo 18:18.

Juan 20:24

«Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estuvo con ellos cuando Jesús vino,» Dídimo en griego significa “gemelo” (11:16). Muchas veces las personas han usado este pasaje para llamar a Tomás, el que duda, pero acuérdese del 11:16. Tomás aparece con mayor frecuencia en el Evangelio de Juan que en cualquier otro (11:16; 14:5; 20:24, 26, 27, 28,29; 21:21).

Juan 20:25

«A menos que... no creeré…» “A menos que” es una ORACIÓN CONDICIONAL DE TERCERA CLASE con un negativo doble fuerte, “Nunca, jamás lo creeré” sin la visión y el toque. Jesús honra esta solicitud, aunque ya había trabajado con la fe de los discípulos por medio de: (1) sus milagros y (2) sus profecías. El mensaje de Dios era radicalmente nuevo, les dio tiempo para entender y asimilar las afirmaciones e implicaciones del Evangelio.

«señal» Ver Tópico Especial “Forma” (tupos). Abajo.

Tema especial: La forma (tupos)

El problema es que la palabra tupos, que tiene diferentes usos. Según Moulton y Milligan, El Vocabulario del Griego del Nuevo Testamento, p. 645, puede significar:

a. modelo b. plan c. forma o manera de escribir d. decreto e. sentencia o decisión f. modelo del cuerpo humano como ofrenda votiva al dios sanador.

g. uso como verbo en el sentido de forzar los preceptos de ley.

2. Según Louw y Nida, Léxico Griego-Inglés, vol. 2, p. 249:

a. señal (Juan 20:25) b. imagen (Hechos 7:43) c. modelo (Hebreo 8:5) d. ejemplo (I Corintios 10:6; Filipenses 3:17) e. prototipo (Romanos 5:14) f. términos (Hechos 23:25) g. contenidos (Hechos 23:25)

3. También en Harold K. Moulton, El Léxico Griego Analítico Revisado, p. 411.

a. Un golpe, una expresión, una marca (Juan 20:25) b. Un delineado c. Una imagen (Hechos 7:43) d. Una fórmula (Romanos 6:17) e. Formar, pretender (Hechos 23:25) f. Una figura, contraparte (I Corintios 10:6) g. Una figura, un tipo (Romanos 5:14; I Corintios 10:11) h. Una figura modelo (Hachos 7:44; Hebreos 8:5) i Una figura moral (Filipenses 3:17; I Tesalonicenses 1:7; 2 Tesalonicenses 3:9; I Timoteo 4:12; I Pedro 5:3).

En este contexto, el primero parece ser el mejor. El Evangelio es tanto una doctrina y como una implicación en el estilo de vida. ¡La salvación en Cristo como regalo también exige una vida como la de él!

Juan 20:26

«…después de ocho días» Otro domingo por la tarde y durante tres domingos seguidos por la noche. Jesús se aparece a los discípulos en el aposento alto (posiblemente en el hogar de Juan Marcos), estableciendo un precedente para la adoración cristiana.

Juan 20:27

«…no seas incrédulo, sino creyente» Esto es un IMPERATIVO MEDIO PRESENTE con PARTICIPIO NEGATIVO que significa detener un acto en proceso. ¡Para todos los creyentes es una extraña mezcla de duda y fe!

Juan 20:28

La confesión de Tomás puede estar relacionada teológicamente con el v.17. ya que es algo incómodo para Jesús llamar al Padre “mi Dios”; parece distraerlo de su propia deidad. Esta afirmación de deidad por parte de Tomás puede alejar tal implicación.

La confesión de Tomás puede tener un precedente en el Antiguo Testamento, porque cada vez que aparecen juntos los títulos YHWH-Elohim, su traducción es “Señor Dios”. Jesús acepta totalmente esta espantosa afirmación de su deidad. En el Evangelio de Juan, el v. 1:1 afirma la deidad de Jesús de Nazaret. Muchas veces, En el texto joanino, muchas veces Jesús reclamó su deidad (8:58; 10:30; 14:9; 20:28), por tanto, el autor la afirma en los versículos 1:1,14-18; 5:18. Otros autores bíblicos también afirman claramente que Jesús es divino (Filipenses 2:6-7; Colosenses. 1:15-17; Tito 2:13).

Juan 20:29

Esta frase de apertura puede ser una afirmación o una pregunta en espera de una respuesta afirmativa; la estructura gramatical es ambigua. Es similar a la bendición en 17:20 (I Pedro 1:8).

Juan 20:30

Los versículos 30-31 obviamente son el tema y propósito del Evangelio. ¡Es un tratado evangelístico! Los escritores de los Evangelios, bajo inspiración, tenían el derecho y la habilidad dada por Dios para seleccionar, arreglar, adoptar y hacer un resumen de los hechos y palabras de Jesús, para comunicar claramente las grandes verdades sobre él a audiencias selectas de judíos, romanos y gentiles. El Nuevo Testamento no es un Talmud.

Carl F. H. Henry, es un ensayo titulado “La Autoridad e Inspiración de la Biblia” en el Comentario de la Biblia Expositiva, Vol. 1, dice:

La meta de la Biblia no es presentar una cronología completa de los eventos, sea que trate de la narración de la Creación o de la historia de la Salvación, incluyendo el tema de la Encarnación. Pero el propósito principal de los escritos bíblicos es darle al hombre lo suficiente y necesario para su salvación redentora y el servicio obediente a su Creador. Aunque la Única obra salvadora de Dios a veces sea vista por los escritores bíblicos desde diferentes ángulos y con propósitos diferentes, nos indica que es adecuada y digna de confianza. Mateo subordinó mucho la cronología del ministerio de Jesús a un típico arreglo apropiado para la enseñanza. Lucas omite mucho del material contenido en Marcos, pero todavía es un relato ordenado y un baluarte para el aprendizaje de los nuevos creyentes (1; 4). Juan comenta abiertamente la selección radical, base del cuarto Evangelio (20:30,31). (pp. 27-28).

Juan 20:31

NASB, NKJV

TEV, NJB

NRSV

«para que puedas creer»

«para que puedan llegar a creer»

Algunos de los primeros manuscritos -P66, N*, Η, B- y el texto griego usado originalmente tienen un SUBJUNTIVO PRESENTE, lo cual implica que Juan escribía para motivar a los creyentes a continuar en la fe. Todos los otros manuscritos tienen un SUBJUNTIVO AORISTO, lo que implicaría que Juan estaba escribiendo a no creyentes. El versículo es la afirmación del propósito del Evangelio. Como los otros Evangelios Juan es un tratado evangelístico.

«El Cristo» Es la traducción griega del término hebreo “Mesías” que literalmente significa “el Ungido”. En el Antiguo Testamento era el descendiente David, quien fuera profetizado como el iniciador de la nueva era de justicia. Jesús de Nazaret (1:45) es el Mesías judío (11:27). Esta designación para Jesús se encuentra al inicio del Evangelio (1:41). Sin embargo, el título utilizado generalmente en el contexto gentil para Jesús era el de “Señor” no “Mesías” (Romanos 10:9-13; Filipenses 2:9-11).

El concepto de “Mesías” presentaba implicaciones escatológicas (1) para los fariseos era de carácter político e implicaba una expectativa nacional, y (2) en la literatura judía apocalíptica, una expectativa cósmica, universal.

«El Hijo de Dios» Este título se usa poco en los Sinópticos (ya que posiblemente podía generar malentendidos entre los gentiles), pero es utilizado desde el inicio y con frecuencia en Juan (1:14, 34,49). Era la forma como Juan afirmaba la relación especial entre Jesús y el Padre. Juan usa esta metáfora familiar de varias maneras (1) un título; (2) en conexión con “el Unigénito” (monogenes, cf. 1:18; 3:16; I Juan 4:9); y (3) en combinación con el uso del título “Padre” (20:17).

Texto original en español (PDF de la editorial).