Comentario Bíblico Gratuito · Bob Utley

Juan 9: comentario de Bob Utley

Información contextual

A La sanidad de un ciego, un milagro frecuente en el ministerio de Jesús, se logra por diferentes técnicas.

B La sanidad del ciego fue una señal mesiánica (Isaías 29:18; 35:5; 42:7; Mateo 11:5). Su significado se ve en el contexto inmediato, en la afirmación de que Jesús es la luz del mundo (8:12 y 9:5).

C En parte, este capítulo es una parábola en donde primero se habla acerca de la ceguera física del hombre, y después sobre la ceguera espiritual de los fariseos (v. 39-41; Mateo 6:23).

Preguntas para la discusión

Juan 9:1

«…ciego de nacimiento» El único ejemplo de una cura de este tipo. No existía ninguna posibilidad de engaño.

Juan 9:2

«Sus discípulos…» Es la primera mención de los discípulos desde el capítulo 6. Esto puede referirse a (1) los discípulos de la región de Judá mencionados en el capítulo 7:3 o (2) los doce.

«¿quién pecó para que éste naciera ciego, él o sus padres?» Esta pregunta ha generado mucha discusión teológica. Hay que interpretarla en términos del Judaísmo primitivo, no según las religiones orientales. Existen diferentes posibilidades: (1) se refiere a pecado original que teorizaron los rabinos en Génesis 25:22; (2) esto se refiere a los pecados de padres que afectan a sus hijos aún los no nacidos (Éxodo 20:5; Deuteronomio 5:9); o (3) se refiere a la relación entre pecado y enfermedad, tan común en la teología rabínica (Santiago 5:15-16; Juan 5:14).

Lo anterior nada tiene que ver con la teología cíclica de la reencarnación ó la rueda de karma; estamos es un ambiente judío. Para una buena discusión sobre este asunto vea James W. Sire, Retorcer las Escrituras, pp. 127-144.

Juan 9:3

En este versículo, Jesús responde a los discípulos la pregunta del versículo 2. Se Hay implicadas varias verdades: (1) el pecado y la enfermedad no están intrínsecamente ligados, y (2) los problemas muchas veces proveen oportunidad para la bendición de Dios.

Juan 9:4

«Nosotros...Yo…»

Obviamente que estos pronombres no concuerdan. Varios manuscritos han cambiado el uno por el otro para lograr una concordancia gramatical. Todo indica que reflejan la posición teológica de que así como Jesús es la Luz del mundo, nosotros debemos reflejar esa luz en nuestro vivir. (Mateo 5:14).

«la noche viene…» Una comparación con el versículo 5 demuestra que obviamente esto es una metáfora. La noche puede representar (1) el juicio venidero, (2) un período de oportunidades cerrado o (3) el rechazo y crucifixión de Jesús.

Juan 9:5

«Yo soy la Luz del mundo…» Juan muchas veces usa la palabra “luz” y “oscuridad” como metáforas espirituales. Jesús como “luz del mundo” (1:4-5, 8-9; 3:17-21; 8:12; 9:5; 12:46) pudiera representar implicaciones mesiánicas provenientes del Antiguo Testamento (Isaías 42:6; 49:6; 51:4; 60:1,3). Ver nota en el 8:12.

Juan 9:6

«…hizo barro con la saliva» La saliva era un remedio casero judío, que no estaba permitido utilizar en sábado (v. 14). Los Evangelios presentan tres ejemplos del cómo Jesús usó la saliva (Marcos 7:33; 8:23; y siguientes). Al usar este método de curación popularmente aceptado, incluso esperado, Jesús animó físicamente la fe este hombre.

Juan 9:7

«El estanque de Siloé…» Siloé significa “el que ha sido enviado”. Este estanque se usaba en el ritual de la Fiesta de los Tabernáculos. El término “enviado” se relacionaba con el hecho de que el agua venía por tubería desde Gihon, fuera de los muros de la ciudad de Jerusalén. Los rabinos relacionaban la palabra “enviado” con implicaciones mesiánicas.

«lavó…» Este fue un acto de fe. ¡Confió en las palabras de Jesús! Pero esto todavía no es “fe salvadora” (v. 11, 17, 36, 38). La fe es un proceso. De todos los Evangelios, Juan es el único que revela los “niveles” de la fe. El capítulo 8 muestra a un grupo que “creyó”, pero no para salvación (Mateo 4; Marcos 13; Parábola del Sembrador).

Tema especial: Tiempos de verbo en el griego usado para la salvación

La Salvación no es un producto, sino una relación. ¡No termina cuando uno confía en Cristo; a penas ha comenzado! No es una póliza de seguro contra el incendio, ni un boleto par ir al cielo, sino una vida de crecimiento según el modelo de Cristo.

SALVACIÓN COMO ACCIÓN FINALIZADA (AORISTO) - Hechos 15:11 - Romanos 8:24 - 2 Timoteo 1:9 - Tito 3:5 - Romanos 13:11 (combinando el AORISTO con una perspectiva FUTURA) LA SALVACIÓN COMO UNA EXPERIENCIA ACTUAL (PERFECTO) - Efesios 2:5,8 LA SALVACIÓN COMO UN PROCESO CONTINUO (PRESENTE) - I Corintios 1:18; 15:2 - 2 Corintios 2:15 LA SALVACIÓN COMO UNA CONSUMACIÓN FUTURA (como FUTURO VERBAL o en contexto).

Juan 9:8

«los vecinos…» En este capítulo aparecen tres grupos que dieron testimonio de este milagro: (1) sus vecinos (v. 8); (2) el hombre mismo (v. 11); y (3) sus padres (v. 18). Hubo desacuerdos entre los vecinos acerca de la sanidad, tal como sucedió entre los fariseos.

«¿No es éste el que se sentaba a mendigar?» La pregunta en griego espera un “sí” como respuesta.

Juan 9:9-10

«Yo soy aquel…» Es el mismo modismo griego que Jesús usa en 4:26; 6:20; 8:24, 28,58; 13:19; 18:5, 6,8. En este contexto demuestra que esta forma no tuvo automáticamente connotación, es divina. En el versículo existe la misma ambigüedad que con el término kurios usado en los versículos 36 (el señor) y 38 (Señor) de este capítulo.

Juan 9:11-12

Esta conversación demuestra que la sanidad de este hombre, no tuvo relación inmediata con su salvación espiritual. La fe de este hombre se desarrolló al reunirse con Jesús (v. 35).

Juan 9:13

«Ellos…» Debe referirse a los vecinos.

«los fariseos…» Se conocen a los líderes judíos por dos términos diferentes en Juan. Normalmente se refieren a ellos como los “judíos” (v. 18, 22); sin embargo, en este capítulo son llamados los fariseos (vv. 13, 15, 16, y 40).

Juan 9:14-15

«Era sábado cuando Jesús hizo el barro…» Las reglas tradicionales de los líderes judíos’ -tradición oral codificada en el Talmud- tenían prioridad sobre la necesidad de este hombre (5:9; 9:16; Mateo 23:24). Es casi como si Jesús actuara intencionalmente en sábado, con el propósito de entrar en diálogo teológico con estos líderes. Ver nota en el 5:9.

Juan 9:16

Es posible que los fariseos basaran su juicio sobre Jesús en Deuteronomio 13:1-5.

«…hubo división entre ellos» Jesús siempre causa este efecto (6:52; 7:43; 10:19; Mateo 10:34-39).

Juan 9:17-21

«Él es un profeta…» Este capítulo demuestra el desarrollo de la fe del hombre que fue sanado (v. 36, 38).

Juan 9:22-23

«…si alguien confesaba que Jesús era el Cristo» Esta es una ORACIÓN CONDICIONAL de TERCERA CLASE que expresa una acción potencial. Los padres tenían miedo de los líderes. Hubo muchos testigos que validaron su sanidad: (1) los vecinos (vv. 810); (2) el hombre mismo (vv. 11-17, 24-33), y (3) sus padres (vv. 18-23).

Tema especial: La confesión

A. Hay dos formas de la misma raíz griega usadas para confesión o profesión, homologeo y exomologeo. El término compuesto usado en Santiago es: homo: el mismo, lego: hablar, y ex, salido de. Su significado base es: decir lo mismo o estar de acuerdo con. El ex añade a la idea de una declaración pública B. La traducción española para estos sinónimos es:

1. adorar

2. estar de acuerdo

3. declarar

4. profesar

5. confesar C. Los sinónimos aparentemente tenían sentidos opuestos

1. alabar a Dios

2. admitir el pecado Así pudo haberse desarrollado el sentimiento humano de la santidad de Dios y el estado pecaminoso de los seres humanos. Reconocer una verdad implica reconocer ambas cosas. D. El uso de estas palabras en el Nuevo Testamento es:

1. prometer (Mateo 14:7; Hechos 7:17)

2. ponerse de acuerdo o dar consentimiento para algo (Juan 1:20; Lucas 22:6; Hechos 24:14; Hebreo 11:13)

3. alabar (Mateo 11:25; Lucas 10:21; Romanos 14:11; 15:9)

4. dar consentimiento a/para a. una persona (Mateo 10:32; Lucas 12:8; Juan 9:22; 12:42; Romanos 10:9; Filipenses 2:11; I Juan 2:25; Apocalipsis 3:5) b. una verdad (Hechos 23:8; 2 Corintios 11:13; I Juan 4:2)

5. Hacer una declaración pública de sentido legal expresada en una afirmación religiosa (Hechos 24:14; I Timoteo 6:13) a. sin admitir la culpabilidad (I Timoteo 6:12; Hebreos 10:23) b. admitiendo la culpabilidad (Mateo 3:6; Hechos 19:18; Hebreo 4:14; Santiago 5:16; I Juan 1:9)

«…debía ser expulsado de la sinagoga» Obviamente, los padres temían ser expulsados (7:47-49). Este procedimiento data desde los tiempos de Esdras (10:8). Sabemos por la literatura que habían tres clases de expulsiones: (1) por una semana; (2) por un mes; o (3) por vida.

«confiesa…» Este es un término compuesto (“como” y “hablar”). Se usaba para confesar o declarar públicamente. Aquí se refiere a creer en Jesús como el Mesías.

«…debía ser sacado de la sinagoga» (12:42; 16:2).

Juan 9:24

«¡Da gloria a Dios…!» Era la formula de juramento para asegurar la fidelidad (Josué 7:19).

Juan 9:25-26

Esta respuesta debe referirse al v. 16. El hombre no quiere tener una discusión teológica, pero afirma el resultado de su encuentro con Jesús.

Juan 9:27

«¿Tú también quieres ser su discípulo, verdad?» La forma gramatical griega espera un “no” como respuesta, pero por el mero hecho de hacer la pregunta es una ironía que demuestra la gracia del mendigo ciego.

Juan 9:28-29

«Té eres su discípulo…» La pregunta principal durante el desarrollo del capítulo es en qué momento el hombre llegó a ser un creyente. Todo parece indicar que inicialmente la sanidad de Jesús no tuvo correlación con la fe del mendigo al aceptar a Jesús como el Mesías; no fue sino hasta más tarde que Jesús le confronta con su testimonio mesiánico (vv. 36-38). Este episodio demuestra que la sanidad física no necesariamente trae la salvación.

Aquí se demuestra la dificultad que afrontan los líderes religiosos. Trataron de comparar las interpretaciones detalladas y específicas de la tradición oral (Talmud) con la

revelación inspirada de Moisés; sus prejuicios teológicos no les permitían comprender (Mateo 6:23).

Juan 9:30

«Bueno, aquí hay cosas sorprendentes, ustedes no saben de donde vino y aún así me abrió los ojos» . Otro ejemplo de la fina ironía de este mendigo ciego, mientras rechaza la lógica de los fariseos.

Juan 9:31-32

¡Este hombre sin educación y ciego, tenía teología más consistente que los líderes religiosos!

Juan 9:33

«Si…» Esto es una ORACION CONDICIONAL de SEGUNDA CLASE que se conoce como “contraria a los hechos”. Debe ser entendida como: “Si este hombre no hubiera venido de Dios, y de donde vino, entonces no hubiera podido hacer algo como esto, pero lo hizo.”

Juan 9:34

«Naciste totalmente en pecado…» Es interesante notar que el Judaísmo rabínico no tiene ningún concepto de “pecado original” (Job 14:1. 4: Salmo 51:5). La caída de Génesis 3 no fue considerada del todo por ellos. Los judíos afirmaban que había un impulso (yetzer) bueno y malo en cada hombre. Los fariseos afirmaban que el testimonio y lógica de este hombre sanado eran nulos, porque obviamente era un pecador y la evidencia estaba en haber nacido ciego.

«…lo expulsaron» Esto es literalmente “lo tiraron afuera”. Está referido a (1) la membresía y la asistencia a sinagoga local o (2) la expulsión de las reuniones. El segundo contexto parece el más adecuado.

Juan 9:35

NASB, NRSV

TEV, NJB

NKJV

«¿Crees en el Hijo del Hombre?»

«¿Crees en el Hijo de Dios?»

El manuscrito griego uncial A tiene “Hijo de Dios”, pero la P66, P75, ‫א‬, B, D tiene “Hijo del Hombre”. Según el uso de Juan y la evidencia del manuscrito, "Hijo del Hombre" es mucho más apropiado y probablemente el original. La pregunta espera gramaticalmente un “si” como respuesta.

Juan 9:36-37

NASB, NRSV

TEV, NJB

NKJV

«Señor»

«Señor»

A lo largo del capítulo podemos ver el desarrollo de la fe de este hombre al ir cambiando su identificación de Jesús: (1) un hombre (v. 11); (2) un profeta (v.17); (3) al título honorífico de “Señor” (v. 36); y al final hacer (4) uso teológico del término (v. 38). La palabra griega es la misma en los vv. 36 y 38, solamente el contexto determina la connotación. Vea Tópico Especial: Nombres de la Deidad en el 6:20.

Juan 9:38

Este es el clímax del relato en lo que se concerniente a la salvación del hombre sanado. Es sorprendente que este versículo no esté en muchos manuscritos griegos antiguos (P75, ‫א‬, W) ni tampoco aparezca en el Diatesarón (una combinación primitiva de los cuatro Evangelios). Pero contiene dos términos raros: (1) la frase “el dijo” aparece solamente aquí y en el v. 1:23; y (2) el término “lo adoró”, que es utilizado solamente aquí en Juan. El versículo está incluido en la mayoría de las traducciones modernas.

Juan 9:39

«Vine para juzgar al mundo…» Esto parece corresponderse con el 5:22, 27 que habla del Juicio final (escatología); sin embargo, parece contradecir los vv. 3:17-21 y 12:47, 48. Habría que reconsiderarlo por el hecho de que Jesús vino por un propósito redentor, pero los seres humanos que rechazan su ofrecimiento automáticamente se juzgan a si mismos.

«…para que los ciegos, vean; y los que ven queden ciegos» Este es un doble cumplimiento de la profecía de Isaías: (1) los israelitas orgullosos no entendieron el mensaje de Dios (Isaías 6:10, 42:18-19; 43:8; Jeremías 5:21; Ezequiel 12:2); (2) el pobre, el marginado, los físicamente discapacitados que se arrepintieron y se humillaron sí lo, entendieron (Isaías 29:18; 32:3-4; 35:5; 42:7, 16). Jesús es la luz del mundo para los que escogen ver (1:4-5, 8-9).

Juan 9:40

«No estamos ciegos, ¿verdad?» La sintaxis griega espera la respuesta “no” (Mateo 15:14; 23-24). En este capítulo, los últimos versículos demuestran con el ejemplo que la ceguera espiritual que no puede ser sanada (la incredulidad como un pecado sin perdón), ¡pero la ceguera física, sí puede serlo!

Juan 9:41

El versículo expresa una verdad general (15:22,24; Romanos 3:20; 4:15; 5:13; 7:7,9).

Texto original en español (PDF de la editorial).