Comentario Bíblico Gratuito · Bob Utley

Juan 10: comentario de Bob Utley

Información contextual

Preguntas para la discusión

Juan 10:1

«De verdad, de verdad…» Vea nota en el 1:49.

«…sube por otro lado, es un ladrón y un asaltante» Fíjese que hay algunas en el redil que no pertenece al Buen Pastor (ver 7:21-23 y la “Parábola del trigo y la cizaña”, Mateo 12:24-30). El problema aquí es que hay algunos que están tratando de obtener por esfuerzo personal lo que Dios gratuitamente ofrece por medio de Cristo (3:14-16).

Juan 10:2

«El que entra por la puerta es el pastor de las ovejas…» Existe una mezcla obvia de metáforas en este capítulo: Jesús es la puerta del redil (v. 7), y también el pastor de las ovejas (v. 11 y 14). Sin embargo, esta mezcla de metáforas es común en Juan y en el Nuevo Testamento:

1. Jesús es el Pan y el dador del pan ( v. 6:35,51)

2. Jesús es la Verdad y habla la verdad (v. 8:45-46 y 14:6)

3. Jesús es el Camino y demuestra el camino (14:6)

4. Jesús es el sacrificio y el que ofrece el sacrificio (el Libro de Hebreos) El título de “pastor” era un común en el Antiguo Testamento, tanto para Dios y como para el Mesías (Salmo 23; Salmo 80:1; Isaías 40:10-11; I Pedro 5:1-4). Los líderes judíos son llamados “falsos pastores” en Jeremías 23; Ezequiel 34 e Isaías 56:9-12. El término “pastor” en Juan, está relacionado con el término “pastor” en Efesios 4:11; Tito 1:5, 7.

Juan 10:3

«las ovejas oyen su voz…» Estas relaciones se basan en identificación y obediencia.

«…llama a las ovejas por su nombre» Jesús conoce personal e individualmente lo suyo. Los pastores tenían nombres para sus ovejas, aún en grandes manadas.

«las guía…» Esto se refiere, no solamente a la salvación, sino también dirección diaria (v. 4 y 9).

Juan 10:4

Esto puede referirse a la costumbre de mantener varios rebaños en el mismo corral durante la noche. Por la mañana el pastor llama y sus ovejas vienen donde él.

Juan 10:5

La iglesia siempre ha tenido que tratar con falsos profetas (I Timoteo 4:1-3, 2 Timoteo 4:3-4; I Juan 4:5-6).

Juan 10:6

«Jesús les habló con esta metáfora…» Este no es el término que normalmente se traduce como “parábola”, pero proviene de la misma raíz. La forma se encuentra sólo aquí en 16:25,29 y 2 Pedro 2:22. Aunque es diferente, se usa como sinónimo con el término “parábola” comúnmente utilizado. Por lo general, “parábola” quiere decir poner un hecho culturalmente generalizado al lado de una verdad espiritual para ayudar a comprenderlo. Pero también se refiere a algo que está escondido a los ojos espiritualmente ciegos (16:29; Marcos 4:11-12).

«…pero ellos no entendieron» Si el capítulo 10 está relacionado con el tiempo del capítulo 9; “ellos” se refiere a los fariseos.

Juan 10:7

«Yo soy la Puerta de las ovejas…» Esta es una de las famosas siete afirmaciones “Yo soy” de Juan. La metáfora ilumina la verdad de que Jesús es el único camino verdadero (8, 10; 14:6). A esto con frecuencia se le llama “el escándalo exclusivo del Evangelio”. Si la Biblia es la auto-revelación de Dios, entonces solamente hay un camino para estar bien con ´Él: la fe en Cristo (Hechos 4:12; I Timoteo 2:5). Vea nota en 8:12.

Juan 10:8

«Los que vinieron antes de mí son ladrones y asaltantes…» La Fiesta de la dedicación de Hanuka es el contexto de los capítulos 9 y 10, (10:22); por lo cuales posible que esto se refiera a las pretensiones mesiánicas de los Macabeos y sus descendientes durante el período intertestamentario. Sin embargo, también es probable que se relacione con los pasajes del Antiguo Testamento que habla de los falsos pastores (Jeremías 23 y Ezequiel 34).

El lenguaje altamente figurativo y su ambigüedad hicieron que los primeros escribas modificaran o expandieran el texto en un esfuerzo por explicar su significado. Un manuscrito (ms D) simplemente omitió el término inclusivo “todos”, y en muchos de los primeros manuscritos (P45, P75, ‫ )*א‬se omitió la frase “antes de mi”.

Juan 10:9

«…quien por mí entrara será salvo» Es una ORACIÓN CONDICIONAL de TERCERA CLASE con un VERBO FUTURO POSITIVO. Jesús es el único camino hacia Dios (14:6). El verbo “salvar” está contextualizado con la liberación física del Antiguo Testamento. Sin embargo, a veces Juan escogía términos con dos distintos significados. El concepto de salvación espiritual tampoco hace falta en este contexto. (v. 42).

Juan 10:10

«El ladrón…» Se demuestran los motivos interesados de los falsos profetas. ¡También demuestra un falso interés! La actitud del “yo que pierdo” del trabajador asalariado puede ser percibida en los vv. 12-13.

«destruir…» Vea tópico siguiente.

Tema especial: La destrucción (apollum)

Este término tiene un campo semántico muy amplio que ha causado mucha confusión para entender el concepto teológico de juicio o aniquilación. Su significado literal viene de aplo, más; ollumi, arruinar, destruir.

Hay problemas con el uso figurado del término, lo que se puede ver claramente en el Léxico Griego-Inglés del Nuevo Testamento, y referido a los Dominios Semánticos de Lauw y Nidia, (vol. 2, p. 30). Allí se enumeran diferentes significados para este término.

1. destruir (Mateo 10:28; Lucas 5:37; Juan 10:10; 17:12; Hechos 5:37; Romanos 9:22, vol. 1, p.232)

2. no se obtuvo (Mateo 10:42, vol. 1, p.566)

3. perder (Lucas 15:8, vol. 1, p.566)

4. no saber el lugar (Lucas 15:4, vol. 1, p.330)

5. morir (Mateo. 10:39, vol. 1, p.266) Gerhard Kittel, en el Diccionario Teológico del Nuevo Testamento, vol. 1, p. 394, trata de delinear los diferentes usos enumerando ciertos significados

1. destruir o matar (Mateo 2:13; 27:20; Marcos 3:6; 9:22; Lucas 6:9; I Corintios 1:19).

2. perder o sufrir pérdida (Marcos 9:41; Lucas 15:4,8).

3. perecer (Mateo 26:52; Marcos 4:38; Lucas 11:51; 13:3, 5,33; 15:17; Juan 6:12,27; I Corintios 10:9-10).

4. estar perdido (Mateo 5:29-30; Marcos 2:22; Lucas15:4,6, 24,32; 21:18; Hechos 27:34). Entonces, dice Kittel:

«…en general podemos decir que la No. 2 y la 4 subrayan afirmaciones relacionadas con este mundo, tal como aparecen en los Sinópticos; mientras la No.1 y la 3 subrayan aquellas relacionadas con el otro mundo; así mismo en Pablo y Juan» (p. 394)”.

Aquí está la confusión. El término tiene un uso semántico tan amplio, que diferentes autores del Nuevo Testamento lo usan de diversas formas. Me gusta Robert B. Girdlestone, en Sinónimos del Antiguo Testamento, pp. 275-277. El autor relaciona el término con los seres humanos que moralmente destruidos y esperando ser separados de Dios; frente a quienes conocen a Cristo y tiene vida eterna en él. Estos últimos son “salvos”, mientras que los primeros, serán destruidos Personalmente no creo que el término denote aniquilación. En Mateo 25:46, la palabra “eterno” se usaba tanto para castigo eterno como para vida eterna. ¡Despreciar uno de ellos es despreciar ambos!

«Vine para que tengan vida, y la tengan en abundancia…» Muchas veces se liga esta frase a una promesa de bienes materiales, pero en el contexto está relacionado con el conocer personalmente a Jesús y sus bendiciones espirituales; no con la prosperidad material, que él trae. ¡No se trata de tener mucho en esta vida, sino de conocer y adquirir la Vida verdadera!

Los Sinópticos enfatizan en Jesús el mensaje del Reino; Juan lo hace sobre la persona Jesús y su mensaje de vida eterna.

Juan 10:11-13

«El buen pastor da su vida por las ovejas…» Esto se refiere a la muerte vicaria y sustituta de Cristo (v. 11, 15, 17,18). Voluntariamente entregó su vida a favor de la humanidad pecaminosa (Isaías 52:13-53:12; Marcos 10:45; 2 Corintios 5:21). La vida verdadera, la vida abundante, solamente vienen por medio de su muerte.

Bruce M. Metzger: Un Comentario Textual sobre el Griego del Nuevo Testamento tiene un punto interesante sobre este verso:

En vez de usar la expresión “entregar la vida de uno” que es una característica joanina (10.15, 17; 13, 37,38; 15,13; I Juan 3.16), varios testigos (P45, ‫*א‬, D), el autor sustituyen la expresión por “dar la propia vida”, tal como aparece en los Evangelios Sinópticos (Mateo 20,28; Marcos 10.45). (p. 230).

Juan 10:14

(v. 3-5)

Juan 10:15

«Así como el Padre me conoce y yo conozco al Padre…» Este es un tema recurrente en Juan. Jesús habla y actúa desde su relación íntima con el Padre.

La sorprendente analogía del v. 14-15 es que la intimidad entre el Padre y el Hijo es comparada a la intimidad entre el Hijo y sus seguidores (14:23). Juan se enfoca en la connotación hebrea de “conocer” como relación íntima, no como hecho cognitivo. Jesús conoce al Padre, los que conocen a Jesús, conocen a Dios.

Juan 10:16

«Tengo otras ovejas, que no son de este redil…» Esto es una alusión a Isaías 56:68. El contexto parece señalar que se refiere a (1) los samaritanos (4:1-42) o (2) la iglesia gentil (4:43-54). Por tanto, se habla de la unidad de todos los que practican la fe en Cristo.

«…llegaron a ser un solo rebaño, con un pastor» Esta siempre ha sido la meta de Dios (Génesis. 3:15, 12:3; Éxodo 19:5-6). Los distintos aspectos de esta unidad son discutidos en Efesios 2:11-3:13 y 4:1-6.

Juan 10:17

«Por esta razón el Padre me ama…» Así como el Hijo no fue forzado a entregar su vida, el Padre tampoco fue forzado a entregar a su Hijo. Esto no debe ser interpretado como que Dios premió al hombre Jesús por su obediencia (esta herejía es llamada “adopcionismo”).

«Pongo mi vida para tomarla de nuevo…» Esto implica la resurrección. Por lo general, en el Nuevo Testamento es el Padre quien resucita al Hijo (18b) para demostrar la aceptación de su sacrificio. Pero aquí el poder absoluto de Jesús se afirma en su resurrección. Esta frase es una excelente oportunidad para demostrar que a veces el Nuevo Testamento atribuye la obra de redención a las tres personas de Dios:

1. Dios Padre resucita a Jesús (Hechos 2:24; 3:15; 4:10; 5:30; 10:40; 13:30, 33, 34, 37; 17:31; Romanos 6:4,9; 10:9; I Corintios 6:14; 2 Corintios 4:14; Gálatas 1:1;Efesios 1:20; Col. 2:12; I Tesalonicenses 1:10)

2. Dios Hijo se resucita a sí mismo (Juan 2:19-22; 10:17-18)

3. Dios Espíritu resucita a Jesús ( Romanos 8:11)

Juan 10:18

«Tengo autoridad…» Es el mismo término usado en el v.1:12. Puede ser traducido como “autoridad”, “derecho legal” o “poder”. El versículo demuestra el poder y la autoridad de Jesús.

Juan 10:19

En vista de que hubo división de opiniones acerca de Jesús en os vv. 6:52; 7:12,25; 9:8-9, 16; 10:19-21; 11:36-37, este es un tema recurrente en Juan. ¡El misterio de que algunos reciban el Evangelio y que otros lo rechacen es la tensión entre predestinación y libre albedrío humano!

Juan 10:20

«Tiene un demonio, es un demente…» Esto era una acusación común hecha contra Jesús desde dos perspectivas diferentes: (1) en este versículo, así como en el 7:20, es usada para decir que Jesús era un enfermo mental; y (2) esta misma acusación es utilizada por los fariseos para tratar de explicar la fuente del poder de Jesús (8:48,52; 10:21).

Juan 10:21

La sanidad del ciego era una señal mesiánica (Éxodo 4:11; Salmo 146:18; Isaías 29:18; 35:5; 42:7). Así se demuestra la ceguera de Israel (Isaías 42:19), como aparece en el capítulo

Juan 10:22-23

«…la Fiesta de la Dedicación» Josefo la llama “el Festival de la Luz”; actualmente es conocida como Hanuka. Era una fiesta de ocho días que se celebraba generalmente en diciembre. Festejaba la rededicación del Templo en Jerusalén después de la victoria militar de Judas Macabeo en el 164 a.C. En 168 a.C., Antioquio Epifanes IV, un líder seleúcida que trató de forzar a los judíos a cumplir las prácticas helénicas (Daniel 8:9-14); convirtió el Templo de Jerusalén en un santuario pagano, ubicando el altar de Zeus en el lugar santo. Judas Macabeo, uno de los hijos del sacerdote Modin, derrotó al líder sirio, limpió y rededicó el Templo.

«Pórtico de Salomón…» Lugar ubicado al este de la Corte de Mujeres, donde Jesús enseñó. Según Josefo, sobrevivió a la destrucción babilónica del 586 a.C.

Juan 10:24

«Si…» Es una ORACIÓN CONDICIONAL de PRIMERA CLASE asumida como verdad desde la perspectiva del autor o para su propósito literario. Hay diferentes ORACIONES CONDICIONADAS de PRIMERA CLASE en este contexto (v. 24, 35, 37, y 38). Su uso en el

v. 24 demuestra el sentido literario de esta construcción. Los fariseos realmente no creían que Jesús fuese el Mesías; estaban burlándose de él.

«…dínoslo francamente» Hay varias observaciones en este verso. Primero, Jesús enseñaba en parábolas, en lenguaje figurado, y con afirmaciones duales y ambiguas. Esta multitud en el Templo quería que hablara claramente. Vea Tópico Especial: Parresia en el 7:4.

En segundo lugar, los judíos contemporáneos de Jesús no esperaban que el Mesías fuese una deidad encarnada. Jesús en varias ocasiones había hecho alusión a la unidad con

Dios (8:56-59); pero en este contexto preguntaban concretamente acerca del Mesías. Los judíos esperaban que el Ungido actuara como Moisés (Deuteronomio 18:15,19). Exactamente eso hizo Jesús en el capítulo 6. Sus obras cumplieron las profecías del Antiguo Testamento, especialmente la sanidad del ciego (capítulo 9). Tenían todas las evidencias requeridas. El problema era que Jesús no satisfacía las expectativas nacionalistas y la tradición militar del Mesías.

Juan 10:25-27

«Las obras que hago en el nombre de mi Padre, testifican de mí…» Jesús afirmaba que sus acciones verificaban lo que decía (2:23; 5:36; 10:25,38; 14:11; 15:24).

Juan 10:28

«Yo les doy vida eterna…» La vida eternal es tanto cantidad como calidad; es la vida de la Nueva Era. Se evidencia ahora por medio de la fe en Cristo (3:36; 11:24-26).

«No perecerán, y nadie las arrancará de mis manos…» Aquí tenemos un NEGATIVO DOBLE sin el SUBJUNTIVO AORISTO MEDIO. Este es uno de los pasajes más fuertes en torno a la seguridad del creyente que se pueden encontrar en el Nuevo Testamento (6:39). Es obvio que los únicos que nos podemos separar del amor de Dios somos nosotros mismos (Romanos 8:38-39; Gálatas 5:2-4). Debe haber un balance entre seguridad y perseverancia. (ver Tópico Especial en el 8:31). La seguridad debe estar basada en el carácter y las acciones del Dios Trino.

El Evangelio de Juan confirma la seguridad de quienes continúan poniendo su fe en Cristo. Comienza con una decisión de arrepentimiento y fe, ésta se concreta en un estilo de vida. El problema teológico surge cuando esta relación personal se convierte en objeto de nuestra propiedad (“una vez salvo, siempre salvo”). La fe continua es la evidencia de la verdadera salvación (Hebreos, Santiago, y I Juan).

Juan 10:29

NASB, NKJV

NRSV

TEV

NJB

«Mi Padre, quien me los ha dado, es mayor que todos»

«Lo que mi Padre me ha dado es mayor que todo»

«Lo que mi Padre me ha dado es mayor que cualquier cosa»

«El Padre, por lo que me ha dado, es mayor que cualquiera»

Es necesario preguntarse el objetivo de la frase “mayor que”: (1) los individuos que Dios ha dado a Jesús (NRSV, TEV) o (2) Dios mismo (NASB, NKJV, NJB). La segunda parte de este versículo implica que alguien podría intentar quitarle sus seguidores a Jesús. Teológicamente esta segunda opción parece ser la mejor. Ver tópico especial en seguridad en el 6:37.

¡Es un pasaje maravilloso sobre la seguridad del creyente basada en el poder del Padre! La seguridad del creyente, como toda verdad bíblica, se presenta como un pacto lleno de tensión. La esperanza del creyente y la seguridad de salvación están en el carácter del Dios Trino, en su misericordia y gracia. ¡También debe haber arrepentimiento continuo, fe, obediencia y perseverancia! La Salvación no es un producto (seguro de vida, boleto al cielo), sino una relación de crecimiento con Dios por medio de Cristo.

La evidencia genuina de una relación con Dios es una vida de servicio y cambio continuo. (Mateo 7). Existe muy poca evidencia bíblica para cristianos carnales (I Corintios 2-3). La norma es ser como Cristo ahora, no solamente en el cielo después de la muerte. No hace falta evidencia bíblica que dé seguridad y confianza a quienes sirven y crecen, pese a su lucha personal contra el pecado. ¡Pero sino hay fruto, no hay raíz! La Salvación es solamente

por gracia, solamente por fe, porque salvación verdadera traerá “Buenas obras” (Efesios 2:10; Santiago 2:14-26).

Juan 10:30

«Yo y el Padre somos uno... Nuevamente los judíos levantaron piedras para apedrearle…» Esta es una de las fuertes afirmaciones acerca del mesianismo y deidad de Jesús (1:1-14; 8:58; 14:8-10). Los judíos comprendieron totalmente lo que decía, y lo entendieron como una blasfemia (v. 33; 8:59); por eso lo iban a apedrear con base en Levítico 24:16.

Juan 10:31

Este versículo se relaciona con la afirmación del v. 30. Jesús respondió a los cargos con un argumento rabínico muy diferente. Básicamente es un juego de palabras con el término Elohim, utilizado en el Antiguo Testamento para Dios (Génesis. 1); pero su forma es PLURAL y muchas veces era usada tanto para líderes angelicales como para humanos (jueces).

Juan 10:32

El buen (kalos) pastor hace las buenas (kalos) obras del Padre.

Juan 10:33

«por blasfemia…» Jesús sabía que ellos habían afirmado anteriormente su Unidad con el Padre.

Juan 10:34

«…es su Ley» Jesús cita los Salmos pero los llama “la Ley” (12:34; 15:25; Romanos 3:9-19). El término Ley por lo general se refiere a los escritos de Moisés (Tora), Génesis.Deuteronomio, lo cual demuestra un uso más amplio del término para abarcar todo el Antiguo Testamento.

«USTEDES SON DIOSES…» Jesús usó una cita del Salmo 82:6. Utiliza el término Elohim para referirse a jueces humanos, quienes (aún siendo malos) eran llamados “hijos del Altísimo”. Los judíos atacaban a Jesús porque, pese a ser humano, decía que era uno con Dios; sin embargo, otros hombres (Éxodo 4:16; 7:1; 22:8,9; Salmo 82:6; 138:1) fueron llamados “dioses”.

El argumento rabínico de Jesús parece seguir esta línea: Si las Escrituras son verdaderas y los hombres son llamados Elohim; ¿por qué me llamas blasfemo cuando afirmo que soy el Hijo de Dios? En hebreo, el término Elohim es PLURAL, pero al traducirlo en SINGULAR y como un verbo en singular se refiere a la Deidad del Antiguo Testamento. Vea Tópico Especial: Nombres para la Deidad en el 6:20. Este puede ser un típico juego de palabras joanino: (1) un término con dos connotaciones, y (2) una pregunta que en griego gramaticalmente espera una respuesta “si”.

Juan 10:35

«(…y las Escrituras no pueden ser quebrantadas)» Juan con frecuencia hace comentarios a los diálogos de Jesús. No existe seguridad que esto sea una afirmación de Jesús o de Juan. Sin embargo, en vista de que ambos son inspirados, no importa. El enfoque de la cita es la confiabilidad de las Escrituras. Jesús y los Apóstoles miraban el Antiguo Testamento y sus interpretaciones como Palabra de Dios (Mateo 5:17-19; I Corintios 2:9-13; I Tesalonicenses 2:13; 2 Timoteo 3:16; I Deuteronomio 1:23-25; 2 Pedro 1:20-21; 3:15-16). El obispo H. C. G. Moule en su obra La Vida del Obispo Moule dice: “El [Cristo] confió totalmente en la Biblia, y aunque en la Biblia hay cosas inexplicables y complejas que ha sido un misterio para muchos, yo voy a confiar, aunque no ciegamente, pero de sí de forma reverente en su Palabra. (p. 138).

Juan 10:36

En este versículo Jesús afirma que el Padre (“consagró” o “santificó”) lo escogió y lo envió (como Mesías). Entonces tiene derecho de ser llamado “Hijo de Dios”. Así como los jueces de Israel representaban a Dios (Salmo 82:6), él representa al Padre en palabra y obra. Vea Tópico Especial: Enviar (Apostello) en el 5:24.

Juan 10:37-38

Esto es exactamente lo que el v. 19-21 está diciendo. Los milagros de Jesús reflejan los hechos de Dios.

10:37,38 “Si… si… ” Son ORACIONES CONDICIONALES de PRIMERA CLASE. Jesús hizo la obra del Padre. Si es así, entonces ellos debían creer en él y estar convencidos de que él es uno con el Padre (v. 30,38). Vea Tópico Especial: Habitando en, I Juan 2:10.

Juan 10:39

Una de las tantas veces en que Jesús se apartó de quienes trataron de hacerle daño (Lucas 4:29-30; Juan 8:59). No hay seguridad de que estos escapes se debieran a (1) hechos milagrosos o (2) al parecido físico de Jesús con los demás, lo cual le permitía desaparecer entre la multitud.

Juan 10:40-41

Se refiere al área de Transjordania, al otro lado de Jericó, cerca a una ciudad llamada Betania.

Juan 10:42

Mientras los líderes judíos rechazaban a Jesús, mucha de la gente común (gente del pueblo) creían en él (2:23; 7:31; 8:30). Vea Tópico Especial en el 2:23.

Texto original en español (PDF de la editorial).