Catecismo Mayor de Westminster · Asamblea de Westminster

Lo que debemos creer acerca de Dios

¿Cuál es el fin principal y más alto del hombre?

El fin principal y más alto del hombre es glorificar a Dios y gozar plenamente de él para siempre.

¿Cómo se manifiesta que hay un Dios?

La misma luz de la naturaleza en el hombre y las obras de Dios declaran claramente que hay un Dios; pero solo su Palabra y su Espíritu lo revelan a los hombres de manera suficiente y eficaz para su salvación.

¿Qué es la Palabra de Dios?

Las santas Escrituras del Antiguo y del Nuevo Testamento son la Palabra de Dios, la única regla de fe y obediencia.

¿Cómo se manifiesta que las Escrituras son la Palabra de Dios?

Las Escrituras se manifiestan como la Palabra de Dios por su majestad y pureza; por el consentimiento de todas sus partes y el propósito del conjunto, que es dar toda la gloria a Dios; por su luz y poder para convencer y convertir a los pecadores y para consolar y edificar a los creyentes para salvación. Pero solo el Espíritu de Dios, dando testimonio por medio de las Escrituras y con ellas en el corazón del hombre, es capaz de persuadirlo plenamente de que son la verdadera Palabra de Dios.

¿Qué enseñan principalmente las Escrituras?

Las Escrituras enseñan principalmente lo que el hombre debe creer acerca de Dios y el deber que Dios requiere del hombre.

¿Qué dan a conocer las Escrituras acerca de Dios?

Las Escrituras dan a conocer lo que Dios es, las personas en la Deidad, sus decretos y la ejecución de sus decretos.

¿Qué es Dios?

Dios es Espíritu, en sí mismo y por sí mismo infinito en ser, gloria, bienaventuranza y perfección; todosuficiente, eterno, inmutable, incomprensible, presente en todo lugar, todopoderoso, que lo sabe todo, sapientísimo, santísimo, justísimo, misericordiosísimo y clemente, lento para la ira y grande en bondad y verdad.

¿Hay más de un Dios?

Hay solo uno, el Dios vivo y verdadero.

¿Cuántas personas hay en la Deidad?

Hay tres personas en la Deidad: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo; y estas tres son un solo Dios verdadero y eterno, las mismas en sustancia, iguales en poder y gloria, aunque se distinguen por sus propiedades personales.

¿Cuáles son las propiedades personales de las tres personas en la Deidad?

Es propio del Padre engendrar al Hijo, y del Hijo ser engendrado del Padre, y del Espíritu Santo proceder del Padre y del Hijo desde toda la eternidad.

¿Cómo se manifiesta que el Hijo y el Espíritu Santo son Dios igual al Padre?

Las Escrituras manifiestan que el Hijo y el Espíritu Santo son Dios igual al Padre, atribuyéndoles los nombres, atributos, obras y adoración que son propios solo de Dios.

¿Qué son los decretos de Dios?

Los decretos de Dios son los actos sabios, libres y santos del consejo de su voluntad, por los cuales, desde toda la eternidad, ha preordenado inmutablemente, para su propia gloria, todo lo que acontece en el tiempo, especialmente en lo que concierne a los ángeles y a los hombres.

¿Qué ha decretado Dios especialmente acerca de los ángeles y los hombres?

Dios, por un decreto eterno e inmutable, por su mero amor, para alabanza de su gloriosa gracia, que ha de manifestarse a su debido tiempo, ha elegido a algunos ángeles para gloria; y en Cristo ha escogido a algunos hombres para vida eterna y para los medios de ella. Y también, conforme a su poder soberano y al inescrutable consejo de su propia voluntad (por el cual concede o niega su favor como le place), ha pasado por alto a los demás y los ha preordenado para deshonra e ira, que les serán infligidas por su pecado, para alabanza de la gloria de su justicia.

¿Cómo ejecuta Dios sus decretos?

Dios ejecuta sus decretos en las obras de la creación y de la providencia, conforme a su infalible presciencia y al libre e inmutable consejo de su propia voluntad.

¿Cuál es la obra de la creación?

La obra de la creación es aquella en que Dios, en el principio, por la palabra de su poder, hizo de la nada el mundo y todas las cosas que hay en él, para sí mismo, en el espacio de seis días, y todas muy buenas.

¿Cómo creó Dios a los ángeles?

Dios creó a todos los ángeles espíritus, inmortales, santos, sobresalientes en conocimiento, poderosos en fuerza, para ejecutar sus mandamientos y alabar su nombre, aunque sujetos a cambio.

¿Cómo creó Dios al hombre?

Después de haber hecho todas las demás criaturas, Dios creó al hombre, varón y hembra; formó el cuerpo del hombre del polvo de la tierra, y el de la mujer de una costilla del hombre; les dotó de almas vivientes, racionales e inmortales; los hizo conforme a su propia imagen, en conocimiento, justicia y santidad, con la ley de Dios escrita en sus corazones y con poder para cumplirla, y con dominio sobre las criaturas; pero sujetos a caer.

¿Cuáles son las obras de providencia de Dios?

Las obras de providencia de Dios son su santísima, sapientísima y poderosísima preservación y gobierno de todas sus criaturas, ordenándolas a ellas y a todas sus acciones para su propia gloria.

¿Cuál es la providencia de Dios hacia los ángeles?

Dios, por su providencia, permitió que algunos de los ángeles cayeran voluntaria e irremediablemente en pecado y condenación, limitando y ordenando eso y todos sus pecados para su propia gloria; y confirmó a los demás en santidad y felicidad, empleándolos a todos, según su beneplácito, en los ministerios de su poder, misericordia y justicia.

¿Cuál fue la providencia de Dios hacia el hombre en el estado en que fue creado?

La providencia de Dios hacia el hombre en el estado en que fue creado consistió en colocarlo en el paraíso, encargándole que lo cultivara y dándole libertad para comer del fruto de la tierra; en poner las criaturas bajo su dominio y ordenar el matrimonio para ayuda suya; en concederle comunión consigo mismo; en instituir el día de reposo; en entrar con él en un pacto de vida, bajo la condición de obediencia personal, perfecta y perpetua, de la cual el árbol de la vida era una garantía; y en prohibirle comer del árbol del conocimiento del bien y del mal, bajo pena de muerte.

¿Permaneció el hombre en el estado en que Dios lo creó al principio?

Nuestros primeros padres, dejados a la libertad de su propia voluntad, por la tentación de Satanás transgredieron el mandamiento de Dios al comer el fruto prohibido, y así cayeron del estado de inocencia en que fueron creados.

¿Cayó toda la humanidad en aquella primera transgresión?

Habiéndose hecho el pacto con Adán como persona pública, no solo para él, sino para su posteridad, toda la humanidad, que desciende de él por generación ordinaria, pecó en él y cayó con él en aquella primera transgresión.

¿A qué estado llevó la caída a la humanidad?

La caída llevó a la humanidad a un estado de pecado y de miseria.

¿Qué es el pecado?

El pecado es cualquier falta de conformidad con alguna ley de Dios, dada como regla a la criatura racional, o transgresión de ella.

¿En qué consiste la pecaminosidad del estado en que cayó el hombre?

La pecaminosidad del estado en que cayó el hombre consiste en la culpa del primer pecado de Adán, la falta de aquella justicia en que fue creado y la corrupción de su naturaleza, por la cual queda totalmente indispuesto, incapacitado y hecho opuesto a todo lo espiritualmente bueno, y del todo inclinado a todo mal, y eso continuamente; lo cual se llama comúnmente pecado original, y de él proceden todas las transgresiones actuales.

¿Cómo se transmite el pecado original de nuestros primeros padres a su posteridad?

El pecado original se transmite de nuestros primeros padres a su posteridad por generación natural, de modo que todos los que proceden de ellos de esa manera son concebidos y nacen en pecado.

¿Qué miseria trajo la caída sobre la humanidad?

La caída trajo sobre la humanidad la pérdida de la comunión con Dios, su desagrado y su maldición; de modo que somos por naturaleza hijos de ira, esclavos de Satanás y justamente sujetos a todos los castigos de este mundo y del venidero.

¿Cuáles son los castigos del pecado en este mundo?

Los castigos del pecado en este mundo son interiores, como la ceguera de entendimiento, la mente reprobada, los fuertes engaños, la dureza de corazón, el horror de conciencia y las afecciones viles; o exteriores, como la maldición de Dios sobre las criaturas por causa nuestra y todos los demás males que nos sobrevienen en nuestros cuerpos, nombres, bienes, relaciones y ocupaciones; junto con la muerte misma.

¿Cuáles son los castigos del pecado en el mundo venidero?

Los castigos del pecado en el mundo venidero son la separación eterna de la consoladora presencia de Dios y los más graves tormentos en alma y cuerpo, sin interrupción, en el fuego del infierno para siempre.

¿Deja Dios que toda la humanidad perezca en el estado de pecado y de miseria?

Dios no deja que todos los hombres perezcan en el estado de pecado y de miseria en que cayeron por el quebrantamiento del primer pacto, llamado comúnmente el pacto de las obras; sino que por su mero amor y misericordia libra de él a sus elegidos y los lleva a un estado de salvación por el segundo pacto, llamado comúnmente el pacto de gracia.

¿Con quién se hizo el pacto de gracia?

El pacto de gracia se hizo con Cristo como el segundo Adán, y en él con todos los elegidos como su descendencia.

¿Cómo se manifiesta la gracia de Dios en el segundo pacto?

La gracia de Dios se manifiesta en el segundo pacto en que Dios provee y ofrece gratuitamente a los pecadores un Mediador, y por él la vida y la salvación; y, requiriendo la fe como condición para hacerlos partícipes de él, promete y da su Espíritu Santo a todos sus elegidos, para obrar en ellos esa fe, con todas las demás gracias salvadoras, y para capacitarlos para toda obediencia santa, como evidencia de la verdad de su fe y de su gratitud a Dios, y como el camino que él les ha señalado para la salvación.

¿Se administró siempre el pacto de gracia de una misma manera?

El pacto de gracia no se administró siempre de la misma manera, sino que sus administraciones bajo el Antiguo Testamento fueron diferentes de las del Nuevo.

¿Cómo se administró el pacto de gracia bajo el Antiguo Testamento?

El pacto de gracia se administró bajo el Antiguo Testamento por medio de promesas, profecías, sacrificios, la circuncisión, la pascua y otros tipos y ordenanzas, que prefiguraban todos a Cristo, que había de venir, y que fueron suficientes en aquel tiempo para edificar a los elegidos en la fe en el Mesías prometido, por quien tenían entonces plena remisión de pecados y salvación eterna.

¿Cómo se administra el pacto de gracia bajo el Nuevo Testamento?

Bajo el Nuevo Testamento, cuando Cristo, la sustancia, fue manifestado, el mismo pacto de gracia fue y sigue siendo administrado en la predicación de la Palabra y en la administración de los sacramentos del Bautismo y de la Cena del Señor, en los cuales la gracia y la salvación se presentan con mayor plenitud, evidencia y eficacia a todas las naciones.

¿Quién es el Mediador del pacto de gracia?

El único Mediador del pacto de gracia es el Señor Jesucristo, quien, siendo el Hijo eterno de Dios, de una sola sustancia con el Padre e igual a él, en el cumplimiento del tiempo se hizo hombre, y así era, y continúa siendo, Dios y hombre en dos naturalezas enteras y distintas, y una sola persona, para siempre.

¿Cómo se hizo hombre Cristo, siendo el Hijo de Dios?

Cristo, el Hijo de Dios, se hizo hombre tomando para sí un cuerpo verdadero y un alma racional, siendo concebido por el poder del Espíritu Santo en el vientre de la virgen María, de la sustancia de ella, y nacido de ella, aunque sin pecado.

¿Por qué era necesario que el Mediador fuera Dios?

Era necesario que el Mediador fuera Dios para que sostuviera y preservara la naturaleza humana de hundirse bajo la ira infinita de Dios y el poder de la muerte; diera valor y eficacia a sus sufrimientos, obediencia e intercesión; y para que satisficiera la justicia de Dios, alcanzara su favor, adquiriera un pueblo propio, les diera su Espíritu, venciera a todos sus enemigos y los llevara a la salvación eterna.

¿Por qué era necesario que el Mediador fuera hombre?

Era necesario que el Mediador fuera hombre para que elevara nuestra naturaleza, cumpliera obediencia a la ley, padeciera e intercediera por nosotros en nuestra naturaleza y se compadeciera de nuestras debilidades; para que recibiéramos la adopción de hijos y tuviéramos consuelo y acceso con confianza al trono de la gracia.

¿Por qué era necesario que el Mediador fuera Dios y hombre en una sola persona?

Era necesario que el Mediador, que había de reconciliar a Dios y al hombre, fuera él mismo Dios y hombre, y esto en una sola persona, para que las obras propias de cada naturaleza fueran aceptadas por Dios a nuestro favor y confiáramos en ellas como obras de la persona entera.

¿Por qué se llamó Jesús a nuestro Mediador?

Nuestro Mediador se llamó Jesús porque salva a su pueblo de sus pecados.

¿Por qué se llamó Cristo a nuestro Mediador?

Nuestro Mediador se llamó Cristo porque fue ungido con el Espíritu Santo sin medida; y así fue apartado y plenamente provisto de toda autoridad y capacidad para ejercer los oficios de profeta, sacerdote y rey de su iglesia, tanto en su estado de humillación como en el de exaltación.

¿Cómo ejerce Cristo el oficio de profeta?

Cristo ejerce el oficio de profeta al revelar a la iglesia, en todas las edades, por su Espíritu y su Palabra, de diversas maneras de administración, toda la voluntad de Dios en todo lo que concierne a su edificación y salvación.

¿Cómo ejerce Cristo el oficio de sacerdote?

Cristo ejerce el oficio de sacerdote al ofrecerse a sí mismo una sola vez a Dios en sacrificio sin mancha, para ser reconciliación por los pecados de su pueblo, y al interceder continuamente por él.

¿Cómo ejerce Cristo el oficio de rey?

Cristo ejerce el oficio de rey al llamar del mundo a un pueblo para sí y darle oficiales, leyes y censuras, por los cuales lo gobierna visiblemente; al conceder gracia salvadora a sus elegidos, recompensar su obediencia y corregirlos por sus pecados, preservarlos y sostenerlos en todas sus tentaciones y sufrimientos, refrenar y vencer a todos sus enemigos y ordenar poderosamente todas las cosas para su propia gloria y para el bien de ellos; y también al tomar venganza de los demás, que no conocen a Dios y no obedecen al evangelio.

¿Cuál fue el estado de humillación de Cristo?

El estado de humillación de Cristo fue aquella condición humilde en que, por amor a nosotros, despojándose de su gloria, tomó forma de siervo, en su concepción y nacimiento, en su vida, en su muerte y después de su muerte, hasta su resurrección.

¿Cómo se humilló Cristo en su concepción y nacimiento?

Cristo se humilló en su concepción y nacimiento en que, siendo desde toda la eternidad el Hijo de Dios, en el seno del Padre, tuvo a bien, en el cumplimiento del tiempo, hacerse hijo de hombre, nacido de mujer de humilde condición, y nacer de ella, con diversas circunstancias de más que ordinario abatimiento.

¿Cómo se humilló Cristo en su vida?

Cristo se humilló en su vida sometiéndose a la ley, que cumplió perfectamente, y luchando con las afrentas del mundo, las tentaciones de Satanás y las debilidades de su carne, ya fueran comunes a la naturaleza del hombre, ya acompañaran particularmente aquella su humilde condición.

¿Cómo se humilló Cristo en su muerte?

Cristo se humilló en su muerte en que, habiendo sido traicionado por Judas, abandonado por sus discípulos, escarnecido y rechazado por el mundo, condenado por Pilato y atormentado por sus perseguidores; habiendo luchado también con los terrores de la muerte y con las potestades de las tinieblas, y sentido y soportado el peso de la ira de Dios, entregó su vida en ofrenda por el pecado, sufriendo la muerte dolorosa, vergonzosa y maldita de la cruz.

¿En qué consistió la humillación de Cristo después de su muerte?

La humillación de Cristo después de su muerte consistió en que fue sepultado y permaneció en el estado de los muertos y bajo el poder de la muerte hasta el tercer día; lo cual se ha expresado también con estas palabras: descendió al infierno.

¿Cuál fue el estado de exaltación de Cristo?

El estado de exaltación de Cristo comprende su resurrección, su ascensión, su sentarse a la diestra del Padre y su venida otra vez para juzgar al mundo.

¿Cómo fue exaltado Cristo en su resurrección?

Cristo fue exaltado en su resurrección en que, no habiendo visto corrupción en la muerte (de la cual no era posible que fuese retenido), y teniendo el mismo cuerpo en que padeció, con sus propiedades esenciales (pero sin mortalidad y otras debilidades comunes pertenecientes a esta vida), realmente unido a su alma, resucitó de entre los muertos al tercer día por su propio poder; con lo cual se declaró Hijo de Dios, haber satisfecho la justicia divina, haber vencido a la muerte y al que tenía el poder de ella, y ser Señor de vivos y muertos. Todo esto lo hizo como persona pública, cabeza de su iglesia, para la justificación de ella, para vivificarla en la gracia, para sostenerla contra sus enemigos y para asegurarle su resurrección de entre los muertos en el día postrero.

¿Cómo fue exaltado Cristo en su ascensión?

Cristo fue exaltado en su ascensión en que, habiéndose aparecido muchas veces a sus apóstoles después de su resurrección y conversado con ellos, hablándoles de las cosas concernientes al reino de Dios y dándoles el encargo de predicar el evangelio a todas las naciones, cuarenta días después de su resurrección subió visiblemente a los cielos más altos, en nuestra naturaleza y como nuestra cabeza, triunfando sobre los enemigos, para recibir allí dones para los hombres, para elevar hacia allá nuestros afectos y para preparar lugar para nosotros, donde él mismo está y continuará hasta su segunda venida al fin del mundo.

¿Cómo es exaltado Cristo en su sentarse a la diestra de Dios?

Cristo es exaltado en su sentarse a la diestra de Dios en que, como Dios-hombre, es elevado al más alto favor ante Dios Padre, con toda plenitud de gozo, gloria y poder sobre todas las cosas en el cielo y en la tierra; y reúne y defiende a su iglesia y sujeta a los enemigos de ella; provee a sus ministros y a su pueblo de dones y gracias, e intercede por ellos.

¿Cómo intercede Cristo?

Cristo intercede compareciendo continuamente en nuestra naturaleza ante el Padre en el cielo, en el mérito de su obediencia y sacrificio en la tierra, declarando su voluntad de que sea aplicado a todos los creyentes; respondiendo a todas las acusaciones contra ellos y procurándoles tranquilidad de conciencia, a pesar de las faltas diarias, acceso con confianza al trono de la gracia y aceptación de sus personas y servicios.

¿Cómo será exaltado Cristo en su venida otra vez para juzgar al mundo?

Cristo será exaltado en su venida otra vez para juzgar al mundo en que él, que fue juzgado y condenado injustamente por hombres impíos, vendrá otra vez en el día postrero con gran poder y en la plena manifestación de su propia gloria y de la de su Padre, con todos sus santos ángeles, con aclamación, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, para juzgar al mundo con justicia.

¿Qué beneficios ha adquirido Cristo por su mediación?

Cristo, por su mediación, ha adquirido la redención, con todos los demás beneficios del pacto de gracia.

¿Cómo llegamos a ser hechos partícipes de los beneficios que Cristo ha adquirido?

Somos hechos partícipes de los beneficios que Cristo ha adquirido por la aplicación de ellos a nosotros, que es obra especialmente de Dios el Espíritu Santo.

¿Quiénes son hechos partícipes de la redención por medio de Cristo?

La redención se aplica con certeza, y se comunica eficazmente, a todos aquellos para quienes Cristo la ha adquirido; los cuales son capacitados a su tiempo por el Espíritu Santo para creer en Cristo conforme al evangelio.

¿Pueden ser salvos, viviendo conforme a la luz de la naturaleza, los que nunca han oído el evangelio y por eso no conocen a Jesucristo ni creen en él?

Los que, no habiendo oído nunca el evangelio, no conocen a Jesucristo y no creen en él, no pueden ser salvos, por diligentes que sean en ordenar sus vidas conforme a la luz de la naturaleza o a las leyes de la religión que profesan; ni hay salvación en ningún otro, sino en Cristo solo, que es el Salvador únicamente de su cuerpo, la iglesia.

¿Son salvos todos los que oyen el evangelio y viven en la iglesia?

No todos los que oyen el evangelio y viven en la iglesia visible son salvos, sino solo los que son verdaderos miembros de la iglesia invisible.

¿Qué es la iglesia visible?

La iglesia visible es una sociedad compuesta de todos los que en todas las edades y lugares del mundo profesan la verdadera religión, y de sus hijos.

¿Cuáles son los privilegios especiales de la iglesia visible?

La iglesia visible tiene el privilegio de estar bajo el cuidado y gobierno especial de Dios; de ser protegida y preservada en todas las edades, a pesar de la oposición de todos sus enemigos; y de gozar de la comunión de los santos, de los medios ordinarios de salvación y de las ofertas de gracia por Cristo a todos sus miembros en el ministerio del evangelio, que testifica que todo aquel que crea en él será salvo y no excluye a ninguno que quiera venir a él.

¿Qué es la iglesia invisible?

La iglesia invisible es el número total de los elegidos que han sido, son o serán reunidos en uno bajo Cristo, la cabeza.

¿Qué beneficios especiales gozan por Cristo los miembros de la iglesia invisible?

Los miembros de la iglesia invisible gozan por Cristo de unión y comunión con él en gracia y en gloria.

¿Qué es esa unión que los elegidos tienen con Cristo?

La unión que los elegidos tienen con Cristo es la obra de la gracia de Dios por la cual son unidos a Cristo, como a su cabeza y esposo, de manera espiritual y mística, pero real e inseparable; lo cual se hace en su llamamiento eficaz.

¿Qué es el llamamiento eficaz?

El llamamiento eficaz es la obra del poder omnipotente y de la gracia de Dios por la cual (por su libre y especial amor a sus elegidos, y sin que haya nada en ellos que lo mueva a ello) él, en su tiempo aceptable, los invita y atrae a Jesucristo por su Palabra y su Espíritu, iluminando salvíficamente sus mentes, renovando y determinando poderosamente sus voluntades, de modo que ellos (aunque en sí mismos están muertos en pecado) son hechos por esto dispuestos y capaces de responder libremente a su llamado y de aceptar y abrazar la gracia que en él se ofrece y comunica.

¿Son eficazmente llamados solo los elegidos?

Todos los elegidos, y solo ellos, son eficazmente llamados; aunque otros pueden ser, y con frecuencia son, llamados externamente por el ministerio de la Palabra y tienen algunas operaciones comunes del Espíritu; los cuales, por su descuido y desprecio voluntarios de la gracia que se les ofrece, siendo justamente dejados en su incredulidad, nunca vienen verdaderamente a Jesucristo.

¿Qué es la comunión en gracia que los miembros de la iglesia invisible tienen con Cristo?

La comunión en gracia que los miembros de la iglesia invisible tienen con Cristo es su participación en la virtud de su mediación, en su justificación, adopción, santificación y en todo lo que en esta vida manifiesta su unión con él.

¿Qué es la justificación?

La justificación es un acto de la libre gracia de Dios para con los pecadores, en el cual él perdona todos sus pecados y acepta y considera justas sus personas delante de sí; no por cosa alguna obrada en ellos o hecha por ellos, sino solo por la perfecta obediencia y plena satisfacción de Cristo, imputadas a ellos por Dios y recibidas solo por la fe.

¿Cómo es la justificación un acto de la libre gracia de Dios?

Aunque Cristo, por su obediencia y muerte, hizo una satisfacción propia, real y plena a la justicia de Dios en favor de los que son justificados, sin embargo, por cuanto Dios acepta la satisfacción de un fiador, que podría haber exigido de ellos, y proveyó este fiador, su propio Hijo único, imputándoles su justicia y no requiriendo nada de ellos para su justificación sino la fe, que también es don suyo, su justificación es para ellos de libre gracia.

¿Qué es la fe justificadora?

La fe justificadora es una gracia salvadora, obrada en el corazón del pecador por el Espíritu y la Palabra de Dios, por la cual él, convencido de su pecado y miseria, y de la incapacidad en sí mismo y en todas las demás criaturas para rescatarlo de su condición perdida, no solo asiente a la verdad de la promesa del evangelio, sino que recibe a Cristo y su justicia, presentados en ella, y descansa en él, para el perdón del pecado y para ser aceptada y considerada justa su persona delante de Dios para salvación.

¿Cómo justifica la fe al pecador delante de Dios?

La fe justifica al pecador delante de Dios, no por causa de aquellas otras gracias que siempre la acompañan, ni de las buenas obras que son fruto de ella, ni como si la gracia de la fe, o algún acto suyo, le fuera imputada para su justificación; sino solo en cuanto es un instrumento por el cual él recibe y aplica a Cristo y su justicia.

¿Qué es la adopción?

La adopción es un acto de la libre gracia de Dios, en su único Hijo Jesucristo y por causa de él, por el cual todos los que son justificados son recibidos en el número de sus hijos, llevan su nombre puesto sobre ellos, reciben el Espíritu de su Hijo, están bajo su cuidado y disposiciones paternales, son admitidos a todas las libertades y privilegios de los hijos de Dios, y hechos herederos de todas las promesas y coherederos con Cristo en gloria.

¿Qué es la santificación?

La santificación es una obra de la gracia de Dios por la cual aquellos a quienes Dios escogió, antes de la fundación del mundo, para ser santos, son en el tiempo, por la poderosa operación de su Espíritu, que les aplica la muerte y resurrección de Cristo, renovados en todo su ser conforme a la imagen de Dios; puestas en sus corazones las semillas del arrepentimiento para vida y de todas las demás gracias salvadoras, y esas gracias de tal modo estimuladas, aumentadas y fortalecidas que cada vez más mueren al pecado y resucitan a novedad de vida.

¿Qué es el arrepentimiento para vida?

El arrepentimiento para vida es una gracia salvadora, obrada en el corazón del pecador por el Espíritu y la Palabra de Dios, por la cual, a partir de ver y sentir no solo el peligro, sino también la inmundicia y lo aborrecible de sus pecados, y con la percepción de la misericordia de Dios en Cristo para con los penitentes, se duele de sus pecados y los aborrece de tal manera que se aparta de todos ellos hacia Dios, proponiéndose y procurando constantemente andar con él en todos los caminos de la nueva obediencia.

¿En qué se diferencian la justificación y la santificación?

Aunque la santificación está inseparablemente unida a la justificación, se diferencian en que Dios en la justificación imputa la justicia de Cristo, y en la santificación su Espíritu infunde gracia y capacita para ejercerla; en aquella el pecado es perdonado, en esta es sometido; la una libra por igual a todos los creyentes de la ira vengadora de Dios, y de manera tan perfecta en esta vida que nunca caen en condenación; la otra ni es igual en todos ni es perfecta en ninguno en esta vida, sino que crece hacia la perfección.

¿De dónde proviene la imperfección de la santificación en los creyentes?

La imperfección de la santificación en los creyentes proviene de los restos de pecado que permanecen en cada parte de ellos y de los perpetuos deseos de la carne contra el espíritu; por lo cual son a menudo vencidos por las tentaciones y caen en muchos pecados, son estorbados en todos sus servicios espirituales, y sus mejores obras son imperfectas y contaminadas delante de Dios.

¿No pueden los verdaderos creyentes, por causa de sus imperfecciones y de las muchas tentaciones y pecados que los sorprenden, caer del estado de gracia?

Los verdaderos creyentes, por razón del amor inmutable de Dios y de su decreto y pacto de darles perseverancia, de su unión inseparable con Cristo, de su continua intercesión por ellos y del Espíritu y la simiente de Dios que permanecen en ellos, no pueden caer del estado de gracia ni total ni finalmente, sino que son guardados por el poder de Dios mediante la fe para salvación.

¿Pueden los verdaderos creyentes estar infaliblemente seguros de que están en estado de gracia y de que perseverarán en él hasta la salvación?

Los que creen verdaderamente en Cristo y procuran andar en toda buena conciencia delante de él pueden, sin revelación extraordinaria, por la fe fundada en la verdad de las promesas de Dios, y por el Espíritu que los capacita para discernir en sí mismos aquellas gracias a las cuales se hacen las promesas de vida, y que da testimonio a sus espíritus de que son hijos de Dios, estar infaliblemente seguros de que están en estado de gracia y de que perseverarán en él hasta la salvación.

¿Están todos los verdaderos creyentes en todo tiempo seguros de que están ahora en estado de gracia y de que serán salvos?

No siendo la seguridad de la gracia y de la salvación de la esencia de la fe, los verdaderos creyentes pueden esperar mucho tiempo antes de obtenerla; y, después de gozarla, pueden tenerla debilitada e interrumpida por múltiples desórdenes, pecados, tentaciones y abandonos; pero nunca quedan sin tal presencia y sostén del Espíritu de Dios que los guarde de hundirse en la desesperación total.

¿Qué es la comunión en gloria que los miembros de la iglesia invisible tienen con Cristo?

La comunión en gloria que los miembros de la iglesia invisible tienen con Cristo se da en esta vida, inmediatamente después de la muerte y, por último, se perfecciona en la resurrección y el día del juicio.

¿Qué es la comunión en gloria con Cristo que los miembros de la iglesia invisible gozan en esta vida?

A los miembros de la iglesia invisible se les comunican en esta vida las primicias de la gloria con Cristo, por cuanto son miembros de él, su cabeza, y así tienen parte en él en aquella gloria que él posee plenamente; y, como arras de ella, gozan del sentido del amor de Dios, la paz de conciencia, el gozo en el Espíritu Santo y la esperanza de gloria; así como, por el contrario, el sentido de la ira vengadora de Dios, el horror de conciencia y una temerosa expectación de juicio son para los impíos el comienzo de sus tormentos, que sufrirán después de la muerte.

¿Morirán todos los hombres?

Habiéndose amenazado con la muerte como paga del pecado, está establecido para todos los hombres que mueran una vez, por cuanto todos pecaron.

Siendo la muerte la paga del pecado, ¿por qué no son librados de la muerte los justos, puesto que todos sus pecados les son perdonados en Cristo?

Los justos serán librados de la muerte misma en el día postrero, y aun en la muerte son librados de su aguijón y de su maldición; de modo que, aunque mueren, es por amor de Dios, para librarlos perfectamente del pecado y de la miseria y hacerlos capaces de mayor comunión con Cristo en gloria, en la cual entonces entran.

¿Qué es la comunión en gloria con Cristo que los miembros de la iglesia invisible gozan inmediatamente después de la muerte?

La comunión en gloria con Cristo que los miembros de la iglesia invisible gozan inmediatamente después de la muerte consiste en que sus almas son entonces hechas perfectas en santidad y recibidas en los cielos más altos, donde contemplan el rostro de Dios en luz y gloria, esperando la plena redención de sus cuerpos, los cuales, aun en la muerte, continúan unidos a Cristo y descansan en sus sepulcros como en sus lechos, hasta que en el día postrero sean unidos otra vez a sus almas. En cambio, las almas de los impíos son arrojadas en su muerte al infierno, donde permanecen en tormentos y en tinieblas totales, y sus cuerpos son guardados en sus sepulcros, como en sus cárceles, hasta la resurrección y el juicio del gran día.

¿Qué debemos creer acerca de la resurrección?

Debemos creer que en el día postrero habrá una resurrección general de los muertos, tanto de justos como de injustos; que los que entonces se hallen vivos serán transformados en un momento; y que los mismos cuerpos de los muertos que fueron puestos en el sepulcro, unidos entonces otra vez a sus almas para siempre, serán resucitados por el poder de Cristo. Los cuerpos de los justos serán resucitados, por el Espíritu de Cristo y en virtud de su resurrección como cabeza de ellos, en poder, espirituales, incorruptibles, y hechos semejantes a su cuerpo glorioso; y los cuerpos de los impíos serán resucitados por él en deshonra, como por un juez ofendido.

¿Qué seguirá inmediatamente después de la resurrección?

Inmediatamente después de la resurrección seguirá el juicio general y final de los ángeles y de los hombres; cuyo día y hora nadie sabe, para que todos velen y oren y estén siempre listos para la venida del Señor.

¿Qué se hará con los impíos en el día del juicio?

En el día del juicio, los impíos serán puestos a la izquierda de Cristo y, ante la clara evidencia y plena convicción de sus propias conciencias, se pronunciará contra ellos la temible pero justa sentencia de condenación; y de inmediato serán arrojados de la presencia favorable de Dios y de la gloriosa compañía de Cristo, de sus santos y de todos sus santos ángeles, al infierno, para ser castigados con indecibles tormentos, tanto de cuerpo como de alma, con el diablo y sus ángeles para siempre.

¿Qué se hará con los justos en el día del juicio?

En el día del juicio, los justos, arrebatados a Cristo en las nubes, serán puestos a su diestra, y allí, abiertamente reconocidos y absueltos, se unirán con él en el juicio de los ángeles y de los hombres réprobos, y serán recibidos en el cielo, donde serán plena y eternamente librados de todo pecado y miseria; llenos de gozos inconcebibles, hechos perfectamente santos y felices tanto en cuerpo como en alma, en compañía de innumerables santos y santos ángeles, pero especialmente en la visión y fruición inmediatas de Dios Padre, de nuestro Señor Jesucristo y del Espíritu Santo, por toda la eternidad. Y esta es la perfecta y plena comunión que los miembros de la iglesia invisible gozarán con Cristo en gloria, en la resurrección y el día del juicio.

Asamblea de Westminster, 1647 (dominio público). Traducción al español de Berea, hecha con IA a partir del texto inglés de Wikisource.