Confesión de fe de Westminster · Asamblea de Westminster

De la Iglesia

La Iglesia católica o universal, que es invisible, consiste en el número total de los elegidos que han sido, son o serán reunidos en uno bajo Cristo, su cabeza; y es la esposa, el cuerpo, la plenitud de aquel que todo lo llena en todo.

La Iglesia visible, que también es católica o universal bajo el evangelio (no limitada a una sola nación, como antes bajo la ley), consiste en todos aquellos que, en todo el mundo, profesan la verdadera religión, junto con sus hijos; y es el reino del Señor Jesucristo, la casa y familia de Dios, fuera de la cual no hay posibilidad ordinaria de salvación.

A esta Iglesia católica visible Cristo le ha dado el ministerio, los oráculos y las ordenanzas de Dios, para reunir y perfeccionar a los santos en esta vida, hasta el fin del mundo; y por su propia presencia y su Espíritu, según su promesa, los hace eficaces para ello.

Esta Iglesia católica ha sido unas veces más visible y otras menos. Y las iglesias particulares, que son miembros de ella, son más o menos puras según que la doctrina del evangelio se enseñe y se abrace, las ordenanzas se administren y el culto público se celebre en ellas con mayor o menor pureza.

Las iglesias más puras bajo el cielo están sujetas tanto a mezcla como a error; y algunas han degenerado tanto que han llegado a no ser iglesias de Cristo, sino sinagogas de Satanás. No obstante, siempre habrá una Iglesia en la tierra para adorar a Dios conforme a su voluntad.

No hay otra cabeza de la Iglesia sino el Señor Jesucristo; ni puede el papa de Roma ser en ningún sentido cabeza de ella, sino que es aquel Anticristo, aquel hombre de pecado e hijo de perdición, que se exalta en la Iglesia contra Cristo y contra todo lo que se llama Dios.

Asamblea de Westminster, 1647 (dominio público). Traducción al español de Berea, hecha con IA a partir del texto inglés de la edición de Philip Schaff, The Creeds of Christendom (1877), texto de CCEL.