Comentarios bíblicos · Juan Calvino
Éxodo 40: comentario de Juan Calvino
Éxodo 40:2-8
Éxodo 40:2. El día primero del mes primero. No puedo aprobar en absoluto la opinión de aquellos comentaristas que piensan que el tabernáculo recién entonces fue levantado. Que ya estaba completo en todas sus partes antes de que Moisés subiera la segunda vez al monte, lo deducimos del hecho de que entonces ya estaba preparada el arca en que se depositaron las tablas, como veremos por el contexto. Además, se ha mostrado en otro lugar con sólidos argumentos, según pienso, que fue plantado fuera del campamento en señal de divorcio, desde el tiempo en que el pueblo hizo el becerro. ¿Qué significa, entonces, el levantamiento del que ahora se habla? Respondo que se dice que fue levantado cuando fue devuelto de su lugar extraño a su lugar propio. Pues entonces fue tanto ungido como honrado con oblaciones sagradas, mientras Aarón y sus hijos eran consagrados para el desempeño del oficio sacerdotal. Puesto que, por tanto, aún no había sido colocado debidamente en medio del campamento, más aún, había sido alejado del pueblo para que no disfrutara de aquella prenda de la presencia de Dios, su dedicación solemne se celebra con justicia después de la renovación del pacto. Este pasaje confirma también lo que he dicho en otro lugar, que este era el tabernáculo que Moisés plantó lejos del campamento; pues, por la adición de su título, habla como de algo bien conocido: «Levantarás (dice) el tabernáculo, es decir, el tabernáculo de reunión». Ahora bien, Moisés mismo ya había declarado que este nombre le había sido dado por boca de Dios. Repite, sin embargo, los mismos mandatos, no porque desconfiara de la memoria de su siervo, sino para que apareciera más plenamente que Él mismo era el único Autor de toda la obra, y también para que obtuviera más reverencia, puesto que se había dignado dar instrucciones tantas veces acerca de cosas de gran importancia.
Éxodo 40:9-11
9. Y tomarás el aceite de la unción. De ningún modo había virtud o eficacia de santificación en el aceite, excepto en cuanto era un tipo del Espíritu, de quien, como su única fuente, emana toda santidad. Ciertamente el aceite, siendo un fluido corruptible, ni penetra en el alma, ni valdría por sí mismo para el servicio espiritual. Sin embargo, aparece por muchos pasajes de la Escritura que era un símbolo de todos los dones del Espíritu Santo. Esta figura, pues, muestra claramente que nada agrada a Dios, nada es puro o santo ante sus ojos, sino lo que ha sido purificado y debidamente consagrado por la influencia y la gracia del Espíritu Santo. Además, Dios quiso que todos los utensilios del santuario fueran apartados del uso común por esta santa unción, para que los israelitas distinguieran entre las cosas sagradas y las profanas, y así el servicio de Dios recibiera la reverencia debida, de modo que nadie introdujera las contaminaciones de la carne en aquel lugar, cuya pureza había sido señalada por aquel símbolo sagrado. Surge aquí, sin embargo, una cuestión: por qué honra al altar del holocausto con un título más elevado; pues, después de haber llamado simplemente santo al tabernáculo mismo con sus utensilios, llama al altar «santísimo», que he traducido sacrosanctum. No dudo de que adquirió este nombre de los sacrificios, que también se llaman así a causa de la expiación hecha por ellos, como hemos visto en otro lugar. Se enseñaba, pues, a los hijos de Israel que Dios se reconcilia verdaderamente por los holocaustos y las ofrendas quemadas, puesto que «la santidad de las santidades» residía en el altar mismo.
Éxodo 40:12-16
12. Y traerás a Aarón y a sus hijos. Ya he expuesto todo lo que podía parecer provechoso respecto a las vestiduras y el modo de la unción; solamente recuerden mis lectores que el sacerdote, que había sido designado antes, es ahora por fin inaugurado, para que comience el desempeño de su oficio. Al mismo tiempo, tengan también presente que este aceite fue consagrado por Dios. De aquí se ve cuán neciamente los obispos papistas remedan, por así decirlo, a Moisés, cuando, a imitación suya, rocían a sus sacerdotes y altares y otra basura con aceite hediondo, siendo abundantemente claro que esta ceremonia de la unción, perteneciendo como pertenecía a las antiguas sombras de la Ley, cesó con la venida de Cristo. Es digno también de observación lo que nos recuerda Agustín: que Moisés, que recibe el encargo de ungir a los otros, nunca fue consagrado él mismo por ningún símbolo visible, para que entendamos que los signos externos no han de estimarse por la dignidad del ministro, sino solo por la ordenanza de Dios; y, de nuevo, que la gracia invisible ha aprovechado a algunos sin sacramentos visibles, mientras que la santificación visible puede ser impartida, pero no puede aprovechar, sin la invisible.
Éxodo 40:17-33
17. Y aconteció en el mes primero. En todas las disposiciones que aquí se describen, debe notarse especialmente que Moisés obedeció a Dios de tal manera que no varió en el punto más insignificante de la forma que se le había prescrito. Por eso insiste tan a menudo en que hizo como Dios se lo había mandado; y no sin razón, pues no hay nada a lo que los hombres sean más propensos que a mezclar sus invenciones con los mandatos de Dios, como si quisieran ser más sabios que Él. Para que el pueblo supiera, pues, que no había nada de invención humana en todo el servicio legal, Moisés insiste con tanto cuidado en este punto y da testimonio tan a menudo de su obediencia. Pero si tan gran profeta no se atrevió a intentar nada por sí mismo en cosas pequeñas, ¡cuán grande es la audacia y la arrogancia de aquellos hombres que inventan arbitrariamente innumerables ficciones con que Dios sea adorado! Aprendamos, sin embargo, de este pasaje a abrazar con reverencia todo lo que ha procedido de Dios, y a rechazar todo lo que los hombres proponen por sí mismos.
Éxodo 40:34-37
34. Entonces una nube cubrió el tabernáculo. La santidad del tabernáculo quedó probada con esta señal o prenda, pues el pueblo supo con certeza que no había sido levantado en vano, sino que se cumplía en realidad la promesa dada antes, y que había sido escogido para ser la morada de Dios, quien sería el Guía y el Guardián de su pueblo. Pues no era cosa natural que la nube se posara sobre el santuario en que estaba depositada el arca del pacto; y mucho menos que de día se viera una nube y de noche un fuego, sobre todo cuando esto no ocurría una sola vez, sino que se sucedían uno a otro en alternancia perpetua. Con razón se dice que, cuando el tabernáculo estaba cubierto por la nube, estaba al mismo tiempo lleno de la gloria de Dios; porque era una distinción magnífica que un edificio terrenal fuera hecho ilustre por un ornato más que celestial, como si la majestad de Dios se les presentara visiblemente.
Mientras que antes Moisés había estado oculto y separado del pueblo por la nube, ahora se dice que su densidad le impidió entrar incluso a él; así, pues, debía aumentar su reverencia y su admiración por el lugar, cuando la grandeza de su gloria era un obstáculo para su santo profeta. Es probable que con su ejemplo no solo el resto de la multitud, sino también todos los levitas, fueran advertidos de que no procuraran penetrar más allá de lo que se les permitía. Porque, después que la posesión del sacerdocio fue transmitida a su hermano, él, lo mismo que sus descendientes, quedó excluido de aquella sagrada dignidad.
Números 7
Números 7:1-89
1. Aconteció que el día en que Moisés acabó de erigir el tabernáculo, lo ungió y lo santificó, con todos sus utensilios, tanto el altar como todos sus utensilios, y los ungió y los santificó,
1. Et fuit quo die finivit Moses erigere tabernaculum, unxit illud et sanctificavit, omniaque utensilia ejus, altare quoque et omnia utensilia ejus, ex quo unxit ca et sanctificavit.
2. los príncipes de Israel, cabezas de las casas de sus padres (que eran los príncipes de las tribus y estaban sobre los que habían sido contados), ofrecieron.
2. Tunc obtulerunt principes Israelis, capita domuum patrum suorum, principes tribuum, hi erant praefecti numeratis.
3. Y trajeron su ofrenda delante de Jehová, seis carros cubiertos y doce bueyes; un carro por cada dos de los príncipes, y un buey por cada uno; y los trajeron delante del tabernáculo.
3. Et attulerunt oblationem suam coram Jehova, sex plaustra operta, et duodecim boves, plaustrum pro binis principibus, et bovem in singulos obtulerunt coram tabernaculo.
4. Y Jehová había hablado a Moisés, diciendo:
4. Dixerat autem Jehova ad Mosen, dicendo:
5. Tómalo de ellos, para que sirvan en el ministerio del tabernáculo de reunión; y los darás a los levitas, a cada uno según su ministerio.
5. Accipe ab els, et servient in ministerio tabernaculi conventionis: et dabis ea Levitis, cuique secundun, rationem sui ministerii.
6. Así Moisés tomó los carros y los bueyes, y los dio a los levitas:
6. Accepit itaque Moses plaustra et boves, et dedit Levitis:
7. Dos carros y cuatro bueyes dio a los hijos de Gersón, según su ministerio.
7. Duo plaustra, et quatuor boves dedit filiis Gerson secundum rationem ministerii ipsorum.
8. Y cuatro carros y ocho bueyes entregó a los hijos de Merari, según su ministerio, bajo la mano de Itamar, hijo del sacerdote Aarón.
8. Et quatuor plaustra et octo boves tradidit filiis Merari secundum rationem ministerii ipsorum sub manu Ithamar filii Aharon sacerdotis.
9. Pero a los hijos de Coat no dio nada, porque el ministerio del santuario que les había sido encomendado lo llevaban sobre los hombros.
9. Filiis veto Cehath nihil dedit: quia ministerium sanctuarii quod illis injunctum erat, humero ferebant.
10. Y los príncipes ofrecieron para la dedicación del altar el día en que fue ungido; ofrecieron, digo, los príncipes su ofrenda delante del altar.
10. Obtulerunt autem principes pro dedicatione altaris die quo unctum fuit: obtulerunt, inquam, principes oblationem suam coram altari.
11. Y Jehová dijo a Moisés: Cada príncipe ofrecerá su ofrenda en su día para la dedicación del altar.
11. Et dixit Jehova ad Mosen, Singuli principes singulis diebus of ferent oblationem suam ad dedicationem altaris.
12. Así, el primer día ofreció su ofrenda Naasón, hijo de Aminadab, de la tribu de Judá.
12. Obtulit itaque primo die oblationem suam Nahason filius Amminadab de tribu Jehudah.
13. Y su ofrenda fue una fuente de plata, cuyo peso era de ciento treinta siclos, una taza de plata de setenta siclos, según el siclo del santuario, ambas llenas de flor de harina amasada con aceite, para ofrenda (minjá):
13. Fuit autem oblatio ejus patina argentea, centum triginta siclorum pondus ejus: phiala una argentia, septuaginta siclorum, secundum siclum sanctuarii: ambae plenae similaconspersa oleo in minha:
14. Una cucharilla de oro de diez siclos, llena de incienso:
14. Cochlear unum aureum decent siclorum, plenum suffitu:
15. Un novillo, un carnero, un cordero de un año, para holocausto:
15. Juvencus unus, filius armenti, aries unus, agnus unus anniculus in holocaustum:
16. Un macho cabrío para expiación:
16. Hircus caprarum unus pro peccato:
17. Y para sacrificio de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos, cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Naasón, hijo de Aminadab.
17. Pro sacrificio autem prosperitatum, boves duo, arietes quinque, hirci quinque, agni anniculi qumque. Haec fuit oblatio Nahason filii Amminadab.
18. El segundo día ofreció Natanael, hijo de Zuar, príncipe de Isacar.
18. Die autem secundo obtulit Nethanel filius Suar princeps Issachar.
19. Ofreció por su ofrenda una fuente de plata, cuyo peso era de ciento treinta siclos, una taza de plata de setenta siclos, según el siclo del santuario, ambas llenas de flor de harina amasada con aceite, para ofrenda (minjá):
19. Obtulit oblationem suam, patinam argenteam unam, centum triginta siclorum pondus ejus: phialam unam argenteam, septuaginta siclorum, secundum siclum sanctuarii, arebas ipsas plenas simila conspersa oleo in minham:
20. Una cucharilla de oro de diez siclos, llena de incienso:
20. Cochlear unum decem siclorum, aureum, plenum suffitu:
21. Un novillo, un carnero, un cordero de un año, para holocausto:
21. Juvencum unum, fillum armenti, arietem unum, agnum anniculum in holocaustum:
22. Un macho cabrío para expiación:
22. Et hircum caprarum unum pro peccato:
23. Y para sacrificio de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos, cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Natanael hijo de Zuar.
23. Et pro sacrificio prosperitatum, boves duos, arietes quinque, hircos quinque, agnos anniculos qninque. Haec est oblatio Nethanel filii Suar.
24. El tercer día, Eliab, hijo de Helón, príncipe de los hijos de Zabulón, ofreció.
24. Die tertio princeps filiorum Zebulon, Eliab filius Helon.
25. Su ofrenda fue una fuente de plata, cuyo peso era de ciento treinta siclos, una taza de plata de setenta siclos, según el siclo del santuario, ambas llenas de flor de harina amasada con aceite, para ofrenda (minjá):
25. Oblatio autem ejus fuit patina argentea una, centum triginta siclorum pondus ejus: phiala una argentea, septuaginta siclorum, secundum siclum sanctuarii: ambae ipsae plenae simila conspersa oleo in minham:
26. Una cucharilla de oro de diez siclos, llena de incienso:
26. Cochlear unum decem siclorum, auremn, plenum suffitu:
27. Un novillo, un carnero, un cordero de un año, para holocausto:
27. Juvencus unus, filius armenti, aries unus, agnus unus anniculus in holocaustum:
28. Un macho cabrío para expiación:
28. Hircus caprarum unus pro peccato:
29. Y para sacrificio de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos, cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Eliab hijo de Helón.
29. Et pro sacrificio prosperitatum boves duo, arides quinque, hirci quinque, agni quinque anniculi. Haec fuit oblatio Eliab filii Helon.
30. El cuarto día, Elisur, hijo de Sedeur, príncipe de los hijos de Rubén, ofreció.
30. Die quarto princeps filiorum Ruben, Elisur filius Sedeur.
31. Su ofrenda fue una fuente de plata, del peso de ciento treinta siclos, una taza de plata de setenta siclos, según el siclo del santuario, ambas llenas de flor de harina amasada con aceite, para ofrenda (minjá):
31. Oblatio ejus fuit patina argentea una, centum triginta siclorum pontius ejus: phiala una argentea, septuaginta siclorum, secundum siclum sanctuarii, ambae ipsae plenae simila conspersa oleo in minham:
32. Una cucharilla de oro de diez siclos, llena de incienso:
32. Cochlear unum decem siclorum, aureum, plenum suffitu:
33. Un novillo, un carnero, un cordero de un año, para holocausto:
33. Juvencus unus, illius armenti, aries unus, agnus unus anniculus in holocaustum:
34. Un macho cabrío para expiación:
34. Hircus caprarum unus pro peccato:
35. Y para sacrificio de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos, cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Elisur hijo de Sedeur.
35. Et pro sacrificio prosperitatum boves duo, arietes quinque, hirci quinque, agni anniculi quinque. Haec fuit oblatio Elisur filii Sedeur.
36. El quinto día, Selumiel, hijo de Zurisadai, príncipe de los hijos de Simeón, ofreció.
36. Die quinto princeps filiorum Simeon, Selumiel, filius Surisaddai.
37. Su ofrenda fue una fuente de plata, cuyo peso era de ciento treinta siclos, una de plata
37. Oblatio ejus fuit patina argentia una, centum triginta siclorum pondus ejus: phiala una argentea,
38. Una cucharilla de oro de diez siclos, llena de incienso:
38. Cochlear unum decem siclorum, aureum plenum suffitu:
39. Un novillo, un carnero, un cordero de un año, para holocausto:
39. Juvencus unus filius armenti, aries unus, agnus unus anniculus in holocaustum:
40. Un macho cabrío para expiación:
40. Hircus caprarum unus pro peccato:
41. Y para sacrificio de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos, cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Selumiel hijo de Zurisadai.
41. Et pro sacrificio prosperitatum boves duo, arietes quinque, hirci quinque, agni anniculi quinque. Haec fuit oblatio Selumiel filii Surisaddai.
42. El sexto día, Eliasaf, hijo de Deuel, príncipe de los hijos de Gad, ofreció.
42. Die sexto princeps filiorum Gad, Eliasaph filius Deuel.
43. Su ofrenda fue una fuente de plata, del peso de ciento treinta siclos, una taza de plata de setenta siclos, según el siclo del santuario, ambas llenas de flor de harina amasada con aceite, para ofrenda (minjá):
43. Oblatio ejus fuit patina argentea una, centum triginta siclorum pondus ejus, phiala una argentea, septuaginta siclorum, secundum siclum sanctuarii, ambae ipsae plenae simila conspersa oleo in minham:
44. Una cucharilla de oro de diez siclos, llena de incienso:
44. Cochlear unum decem siclorum, aureum, plenum suffitu:
45. Un novillo, un carnero, un cordero de un año, para holocausto:
45. Juvencus unus, filius armenti, aries nuns anniculus in holocaustum:
46. Un macho cabrío para expiación:
46. Hircus caprarum unus pro peccato:
47. Y para sacrificio de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos, cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Eliasaf hijo de Deuel.
47. Et pro sacrificio prosperitatum, boves duo, ariet es quinque, hirci quinque, agni anniculi quinque. Haec fuit oblatio Eliasaph filii Deuel.
48. El séptimo día, Elisama, hijo de Amiud, príncipe de los hijos de Efraín, ofreció.
48. Die septimo, princeps filiorum Ephraim, Elisarea filius Ammihud.
49. Su ofrenda fue una fuente de plata, cuyo peso era de ciento treinta siclos, una taza de plata de setenta siclos, según el siclo del santuario, ambas llenas de flor de harina amasada con aceite, para ofrenda (minjá):
49. Oblatio ejus fuit patina argentea una, centum triginta siclorum pondus ejus: phiala una argentea, septuaginta siclorum, secundum siclum sanctuarii: ambae ipsae plenae simila conspersa oleo in minham:
50. Una cucharilla de oro de diez siclos, llena de incienso:
50. Cochlear unum decem siclorum, aureum, plenum suffitu:
51. Un novillo, un carnero, un cordero de un año, para holocausto:
51. Juvencus unus, filius armenti, aries unus, agnus unus anniculus in holocaustum:
52. Un macho cabrío para expiación.
52. Hircus caprarum unus pro peccato.
53. Y para sacrificio de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos, cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Elisama hijo de Amiud.
53. Et pro sacrificio prosperitatum,boves duo, arietes quinque, hirci quinque,agni anniculi quinque. Haec fuit oblatio Elisama filii Ammihud.
54. El octavo día ofreció Gamaliel, hijo de Pedasur, príncipe de los hijos de Manasés.
54. Die octavo princeps filiorum Manasse, Gamliel filius Padahsur.
55. Su ofrenda fue una fuente de plata, del peso de ciento treinta siclos, una taza de plata de setenta siclos, según el siclo del santuario, ambas llenas de flor de harina amasada con aceite, para ofrenda (minjá):
55. Oblatio ejus fuit patina argentea una, centum triginta siclorum pontius ejus, phiala una argentea, septuaginta siclorum, secundum siclum sanctuarii: ambae ipsae plenae simila conspersa oleo in minham:
56. Una cucharilla de oro de diez siclos, llena de incienso:
56. Cochlear unum decem siclorum, aureum, plenum suffitu:
57. Un novillo, un carnero, un cordero de un año, para holocausto:
57. Juvencus unus, filius armenti, aries unus, agnus unus anniculus in holocaustum:
58. Un macho cabrío para expiación:
58. Hircus caprarum unus pro peccato:
59. Y para sacrificio de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos, cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Gamaliel hijo de Pedasur.
59. Et pro sacrificio prosperitatum, boves duo, arietes quinque, hirci quinque, agni anniculi quinque. Haec fuit oblatio Gamliel filii Pedahsur.
60. El noveno día, Abidán, hijo de Gedeoni, príncipe de los hijos de Benjamín, ofreció.
60. Die nono princeps filiorum Benjamin, Abidan filius Gidoni.
61. Su ofrenda fue una fuente de plata, cuyo peso era de ciento treinta siclos, una taza de plata de setenta siclos, según el siclo del santuario, ambas llenas de flor de harina amasada con aceite, para ofrenda (minjá):
61. Oblatio ejus fuit patina argentea una, centum triginta siclorum pondus: phiala una argentea, septuaginta siclorum, secundum siclum sanctuarii: amble ipsae plenae simila conspersa oleo in minham:
62. Una cucharilla de oro de diez siclos, llena de incienso:
62. Cochlear unum decem siclorum, plenum suffitu:
63. Un novillo, un carnero, un cordero de un año, para holocausto:
63. Juvencus unus, filius armenti, aries unus anniculus in holocaustum:
64. Un macho cabrío para expiación:
64. Hircus caprarum unus pro peccato:
65. Y para sacrificio de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos, cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Abidán hijo de Gedeoni.
65. Et pro sacrificio prosperitatum, boves duo, arietes quinque, hirci quinque, agni anniculiquinque. Haec fuit oblatio Abidan filii Gidoni.
66. El décimo día, Ahiezer, hijo de Amisadai, príncipe de los hijos de Dan, ofreció.
66. Die decimo princeps filiorum Dan, Ahiezer filius Ammisaddai.
67. Su ofrenda fue una fuente de plata, cuyo peso era de ciento treinta siclos, una taza de plata de setenta siclos, según el siclo del santuario, ambas llenas de flor de harina amasada con aceite, para ofrenda (minjá):
67. Oblatio ejus fuit patina argentea una, centum triginta siclorum pontius ejus: phiala una argentea, septuaginta siclorum, secundum siclum sanctuarii: ambae ipsae plenae simila conspersa oleo in minham:
68. Una cucharilla de oro de diez siclos, llena de incienso:
68. Cochlear unum decem siclorum, argenteum, plenum suffitu:
69. Un novillo, un carnero, un cordero de un año, para holocausto:
69. Juvencus unus, filius armenti, aries unus, agnus unus anniculus in holocaustum:
70. Un macho cabrío para expiación:
70. Hircus caprarum unus pro peccato:
71. Y para sacrificio de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos, cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Ahiezer hijo de Amisadai.
71. Et pro sacrificio prosperitatum boves duo, arietes quinque, hirci quinque, agni anniculi quinque. Haec fuit oblatio Ahiezer filii Ammisaddai.
72. El undécimo día, Pagiel, hijo de Ocrán, príncipe de los hijos de Aser, ofreció.
72. Die undecimo princeps filiorum Aser, Pagiel filius Ochran.
73. Su ofrenda fue una fuente de plata, cuyo peso era de ciento treinta siclos, una taza de plata de setenta siclos, según el siclo del santuario, ambas llenas de flor de harina amasada con aceite, para ofrenda (minjá):
73. Oblatio ejus fuit patina argentea una, centum triginta siclorum pondus ejus, phiala una argentea, septnaginta siclorum, secundum siclum sanctuarii, ambae ipsae plenae simila conspersa oleo in minham:
74. Una cucharilla de oro de diez siclos, llena de incienso:
74. Cochlear unum decem siclorum, auremn, plenum suffitu:
75. Un novillo, un carnero, un cordero de un año, para holocausto:
75. Juvencus unus, filius armenti, aries unus, anniculus in holocaustum:
76. Un macho cabrío para expiación:
76. Hircus caprarum unus pro peccato:
77. Y para sacrificio de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos, cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Pagiel hijo de Ocrán.
77. Et pro sacrificio prosperitatum, boves duo, arietes quinque, hirci quinque, agni anniculi quinque. Haec fuit oblatio Pagiel filii Ochran.
78. El duodécimo día, Ahira, hijo de Enán, príncipe de los hijos de Neftalí, ofreció.
78. Die duodecimo, princeps filiorum Nephthali, Ahira filius Enan:
79. Su ofrenda fue una fuente de plata, cuyo peso era de ciento treinta siclos, una taza de plata de setenta siclos, según el siclo del santuario, ambas llenas de flor de harina amasada con aceite, para ofrenda (minjá):
79. Oblatio ejus fuit patina argentea una, centum triginta siclorum pondus ejus, phiala una argentea, septuaginta siclorum, secundum siclum sanctuarii: ambae ipsae plenaee simila conspersa oleo in minham:
80. Una cucharilla de oro de diez siclos, llena de incienso:
80. Cochlear unum decem siclorum, argenteum, plenum suffitu:
81. Un novillo, un carnero, un cordero de un año, para holocausto:
81. Juvencus unus, filius armenti, aries unus, agnus unus anniculus in holocaustum:
82. Un macho cabrío para expiación:
82. Hircus caprarum unus pro peccato:
83. Y para sacrificio de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos, cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Ahira hijo de Enán.
83. Et pro sacrificio prosperitatum, boves duo, arietes quinque, hirci quinque, agni anniculi quinque, Haec fuit oblatio Allira filii Enan.
84. Esta fue la dedicación del altar (el día en que fue ungido) por los príncipes de Israel: doce fuentes de plata, doce tazas de plata, doce cucharillas de oro.
84. Haec fuit dedicatio altaris, die quo unctum fuit a principibus Israel: patrum argentine duodecim, phiale argenteae duodecim, cochlearia aurea duodecim.
85. Cada fuente de plata pesaba ciento treinta siclos, y cada taza setenta; toda la plata de los vasos pesó dos mil cuatrocientos siclos, según el siclo del santuario.
85. Centum triginta siclorum erat patina una argentea, et septuaginta phiala una: omne argentum vasorum, duo millia, et quadringenti sicli, secundum siclure sanctuarii.
86. Las cucharillas de oro eran doce, llenas de incienso, y pesaba cada una diez siclos, según el siclo del santuario; todo el oro de las cucharillas fue ciento veinte siclos.
86. Cochlearia aurea duodecim plena suffitu: decem siclorum erant cochlearia secundum pondus sanctuarii: omne aurum cochlearium, centurm viginti siclorum.
87. Todos los bueyes para el holocausto fueron doce novillos, los carneros doce, los corderos de un año doce, con su ofrenda (minjá); y los machos cabríos para expiación, doce.
87. Omnes boves in holocaustum, duodecim juvenci, arietes duodecim, agni anniculi duodecim, cum minha; ipsorum: et hirci caprarum duodecim pro peccato.
88. Y todos los bueyes para el sacrificio de paz fueron veinticuatro novillos, los carneros sesenta, los machos cabríos sesenta, los corderos de un año sesenta. Esta fue la dedicación del altar, después que fue ungido.
88. Orenos autem boves sacrificii prosperitatum viginti quatuor, juvenci arietes sexaginta, hirci sexaginta, agni anniculi sexaginta. Haec fuit dedicatio altaris postquam unctum fuit.
89. Y cuando Moisés entraba en el tabernáculo de reunión para hablar con él, oía la voz del que le hablaba desde el propiciatorio que estaba sobre el arca del testimonio, de entre los dos querubines; y le hablaba.
89. Quum autem ingrediebatur Moses tabernaculum conventionis, ut loqueretur cum eo, audiebat vocem loquentis ad se e propitiatorio, quod erat super arcam testimonii inter duos Cherubim, et loquebatur ei.
Éxodo 40:38
38. Porque la nube de Jehová estaba sobre el tabernáculo. Moisés explica con más claridad lo que había dicho en general acerca de la nube, a saber, que de noche aparecía una columna de fuego, porque la nube no habría sido visible en medio de las tinieblas. Se añade también una segunda explicación: que esto no sucedió una o dos veces solamente, sino «en todas sus jornadas»; de modo que nunca estuvieron sin la vista de la nube, que podía ser testigo de la presencia de Dios, ya fuera que, posada sobre el tabernáculo, les mandara descansar, o que, con su ascensión, les diera la señal para levantar el campamento. Ahora bien, la regularidad de este proceder, en toda la variedad de tiempos y de marchas, contribuyó no poco a la certidumbre; porque si la nube hubiera cumplido cada día el mismo curso, esa misma regularidad habría oscurecido el poder de Dios; pero cuando durante un año entero no se movía, y luego con frecuencia avanzaba a un nuevo lugar, y ya con su guía señalaba una jornada más larga, ya una más corta, por esa misma diversidad se manifestaba más claramente el cuidado paternal de Dios, que nunca se olvidaba de su pueblo.
Números 10
Números 10:29-36
29. Y Moisés dijo a Hobab, hijo de Reuel el madianita, suegro suyo: Nosotros partimos hacia el lugar del cual Jehová dijo: Yo os lo daré; ven con nosotros, y te haremos bien, porque Jehová ha hablado bien acerca de Israel.
29. Dixit autem Moses ad Hobab filium Reuel Madianitae soceri sui, Nos proficiscimur ad locum de quo dixit Jehova, Illum dabo vobis: veni nobiscum, et benefaciemus tibi: quia Jehova loquutus est beneficentiam super Israelem.
30. Y él le respondió: No iré, sino que me marcharé a mi tierra y a mi parentela.
30. Respondit autem ei, Non veniam: sed ad terram meam, et ad natale solum meum ibo.
31. Entonces dijo: No nos dejes, te ruego, pues tú conoces nuestros campamentos en el desierto y has sido para nosotros en lugar de ojos.
31. Tunc dixit, Ne derelinquas nos: quia propterea nosti mansiones nostras in deserto, et fuisti nobis pro oculis.
32. Y cuando vengas con nosotros, y nos suceda aquel bien que Jehová nos ha de hacer, entonces te lo haremos a ti.
32. Quum autem veneris nobiscum, et evenerit nobis bonum illud quod benefacturus est Jehova nobis, tum benefaciemus tibi.
33. Así partieron del monte de Jehová camino de tres días; y el arca del pacto de Jehová iba delante de ellos camino de tres días, para reconocerles lugar de descanso.
33. Profecti sunt itaque a monte Jehovae via trium dierum: et arca foederis Jehovae proficiscebatur ante eos via trium dierum illorum, ad explorandam illis requiem.
34. Y la nube de Jehová iba sobre ellos de día, cuando salían del campamento.
34. Et nubes Jehovae erat super eos interdiu, dum proficiscerentur e castris.
35. Y cuando el arca comenzaba a partir, decía Moisés: Levántate, Jehová, y sean dispersados tus enemigos, y huyan de tu presencia los que te aborrecen.
35. Quum autem coepit proficisci arca, dicebat Moses, Surge Jehova, et despergantur inimici tui, et fugiant odio habentes te a facie tua:
36. Y cuando reposaba, decía: Vuelve, Jehová, a los diez millares de millares de Israel.
36. Quando vero requiescebat, dicebat, Revertere Jehova ad decem millia millium Israelis.
Traducción del inglés hecha con IA para Berea la primera vez que se lee cada capítulo.