Comentarios bíblicos · Juan Calvino

Números 15: comentario de Juan Calvino

Números 15:1-13

1. Y habló Jehová. En parte alude aquí a aquellos preceptos que había tratado más distinta y plenamente en Levítico, y en parte reúne en un solo lugar lo que había dicho antes en varios lugares y de manera más oscura. Porque hasta ahora no había dado normas ciertas sobre los accesorios de la ofrenda de oblación, el aceite y el vino; pero lo que antes había asignado a casos particulares, ahora manda que se observe en general, y lo que había tratado con más exactitud lo pasa ahora ligeramente; pues no entra en pormenores, sino que solo prohíbe que se ofrezcan sacrificios sin flor de harina, libación de vino y aceite. Hemos visto en otro lugar que en los sacrificios y ofrendas, en que Dios tomaba en cuenta la condición ruda del pueblo, asumía como el carácter de un hombre, como si banqueteara allí familiarmente con ellos. En este sentido llama en otro lugar a los sacrificios su alimento, no porque él, que es la vida en sí mismo e inspira la vida de todos, necesite los sustentos de la vida, sino porque, si no desciende a los hombres, no puede elevar sus mentes a las cosas de arriba. Con todo, como había peligro del otro lado, de que el pueblo introdujera muchas pompas vanas y superfluas, pues vemos que en sus banquetes sagrados los gentiles eran necia y desmedidamente lujosos, como si sus manjares complacieran a Dios, se prescribe la medida de cada cosa, para que no se atrevan a inventar nada arbitrariamente. Es probable la conjetura de que lo que antes se había dado con suficiente claridad se trae aquí de nuevo a su memoria. Pero como esta razón no se da expresamente, bastará retener lo que se ha dicho con frecuencia: que aunque las ceremonias fueran de poca importancia, era necesario con todo distinguir cuidadosamente lo lícito de lo no autorizado, para anticiparse a la licencia de los hombres, que de otro modo no habrían dejado de mezclar su propia levadura. La suma de este pasaje es que, tanto en los sacrificios solemnes que la ley exige como en las ofrendas voluntarias, observaran aquella proporción de que hemos tratado en otro lugar.

Números 15:14-19

14. Y si morare con vosotros extranjero. No se refiere a todos los extranjeros, sino solo a aquellos que, descendientes de naciones paganas, se habían vuelto a Dios abiertamente y así habían sido recibidos en el cuerpo de la Iglesia; porque la impureza de los que permanecían en la incircuncisión los excluía del servicio legal. Concibo que había dos razones por las que Dios quería que se observara una misma forma: primera, que los prosélitos recién incorporados se consagraran con más alegría a los ejercicios de piedad al verse puestos en la misma situación que los hijos de Abraham; y segunda, que si se hacía alguna distinción, se colarían de inmediato mezclas corruptas. Para que la pureza del culto de Dios no se corrompiera poco a poco por una imitación absurda, se cerró la puerta a esa variedad que suele arrastrar a los hombres en direcciones diversas.

Levítico 22

Levítico 22:17-25

17. Habló también Jehová a Moisés, diciendo:

17. Loquutus est praeterea Jehova ad Mosen, dicendo:

18. Habla a Aarón y a sus hijos, y a todos los hijos de Israel, y diles: Cualquiera que sea de la casa de Israel, o de los extranjeros en Israel, que ofreciere su ofrenda por todos sus votos, y por todas sus ofrendas voluntarias, que ofrecieren a Jehová en holocausto;

18. Alloquere Aharon et filios ejus, et omnes filios Israel et dicas illis, Quit. unque e domo Israelis, et e peregrinis Israel obtulerit oblationem suam pro omnibus votis suis, et pro omnibus oblationibus spontaneis suis, quae obtulerit Jehovae in holocaustum;

19. Ofreceréis, para vuestra aceptación, un macho sin defecto, de entre los bueyes, de los corderos o de las cabras.

19. In acceptationem vestri offeretis immaculatum masculum ex bobus, ex agnis, et ex capris.

20. Pero ninguna cosa en que haya defecto la ofreceréis, porque no será aceptable para vosotros.

20. Omne in quo fuerit macula non offeretis: quia non erit in acceptationem pro vobis.

21. Y cualquiera que ofreciere sacrificio de paz a Jehová, para cumplir su voto, o como ofrenda voluntaria, de entre los bueyes o de entre las ovejas, para ser aceptado será perfecto; no habrá en él defecto alguno.

21. Vir autem quum obtulerit sacrificium prosperitatum Jehovae, ad solvendum votum, vel ad voluntarie offerendum, ex bobus, vel ex ovibus immaculatum erit in aeceptationem, nullum vitium erit in eo.

22. Ciego, o perniquebrado, o mutilado, o verrugoso, o sarnoso, o roñoso, no ofreceréis estos a Jehová, ni de ellos pondréis ofrenda ígnea sobre el altar de Jehová.

22. Caecum aut fractum, aut concisum labiis, aut verrucatum, vel scabiosum, vel impetiginosum, non offeretis ista Jehovae: neque oblationem ignitam dabitis ex his super altare Jehovae.

23. En cuanto a buey o cordero que tenga algo de más o de menos en sus miembros, podrás ofrecerlo como ofrenda voluntaria; pero por voto no será aceptado.

23. Bovem quidem et pecus superfluum aut diminutum, pro oblatione voluntaria facies: at pro voto non placebit.

24. No ofreceréis a Jehová animal con testículos heridos, magullados, rotos o cortados; ni haréis ofrenda de ello en vuestra tierra.

24. Concussum et contusum, ruptum et excisum non offeretis Jehovae: in terra vestra non facietis.

25. Ni de mano del extranjero tomaréis estos animales para ofrecerlos como alimento de vuestro Dios; porque su corrupción está en ellos, y hay defectos en ellos: no serán aceptados por vosotros.

25. De mann autem alienigenae non offeretis panem Dei vestri, ex omnibus istis: quia corruptio eorum est in ipsis: macula est in els: non acccpta erunt pro vobis.

Deuteronomio 17

Deuteronomio 17:1

1. No sacrificarás a Jehová tu Dios buey o cordero en el cual haya defecto, o alguna deformidad, porque es abominación a Jehová tu Dios.

1. Non sacrificabis Jehovae Deo tuo bovem, aut agnum, in quo fuerit macula, aut quidpiam vitii, quia abominatio Jehovae Dei tui est.

Números 15:20-21

20. Ofreceréis una torta. Aquí se exige otra clase de primicias: ofrecer tortas sagradas de lo primero de su masa. Se ofrecían primicias de sus frutos y de las espigas de su grano; pero la representación era más viva en el pan mismo; y, por consiguiente, Dios quería que presentaran señales de su gratitud no solo desde la troje, sino desde el molino y el horno, para que, al comer también su pan, lo tuvieran a Él ante sus ojos.

Éxodo 22

Éxodo 22:29

29. No demorarás la ofrenda de tus primicias, ni de tus licores.

29. Plenitudinem tuam et lachrymam tuam non differes.

Números 15:22-29

22. Y si por yerro. Enseña con qué clase de sacrificio han de expiarse los pecados de todo el pueblo o de cada individuo, aunque enumera solo dos de las cuatro clases que se mencionan en Levítico; porque allí se ordena una expiación especial tanto para el sacerdote como para el gobernante. Pero tampoco se describe aquí la ceremonia del sacrificio, pues Moisés solo quiso refrescarles de paso la memoria sobre la manera en que, pública o privadamente, debían reconciliarse con Dios. Esta palabra «yerro», como hemos dicho, se extiende a la irreflexión, que participa del desprecio de Dios y nace de demasiada seguridad, cuando los hombres caen inconsideradamente en los pecados a que sus pasiones los invitan; porque la impiedad deliberada se contrapone luego al yerro, cuando los hombres se lanzan con premeditación a violar la ley. Pero como nada es más fácil para los hombres que errar, este remedio era sumamente necesario, para que quienes habían pecado no cayeran en la desesperación. Para que el pueblo o los particulares, al ver su culpa, no desesperaran del perdón y abandonaran la búsqueda de la santidad, Dios se anticipa y les muestra por qué medios ha de ser propiciado, a fin de que los pecados cometidos no interrumpieran su servicio. Sin embargo, como Moisés aquí solo repite lo ya explicado, no hay necesidad de extenderse mucho sobre ello, salvo que en un punto parece dar una ley diferente de la anterior; pues allí manda matar dos becerros para la reconciliación del pueblo, uno como holocausto y otro como sacrificio por el pecado; pero, si el segundo no se conseguía fácilmente, se daba permiso para sustituirlo por un macho cabrío. En Levítico, pues, se dio el rito regular y perfecto; aquí solo se añade la variante permitida; ni Moisés se contradice, aunque, por brevedad, se refiere a uno solo de los dos modos. Al final se añade una explicación más clara: que la misma ley fuera común a todos, pues de ningún modo convenía introducir diversidad alguna.

Levítico 5

Levítico 5:1-13

1. Si alguna persona pecare porque oyó voz de juramento, y él fue testigo que vio o supo del asunto, si no lo denunciare, llevará su pecado.

1. Quum autem anima peccaverit audiendo vocem juramenti, et ipsc sit testis, quod aut videtit, aut sciverit: nisi renuntitaverit, feret poenam iniquitatis suae.

2. O la persona que tocare cualquiera cosa inmunda, sea cadáver de bestia inmunda, o cadáver de animal inmundo, o cadáver de reptil inmundo, y aunque no lo supiere, será inmunda y habrá delinquido.

2. Aut si anima tetigerit aliquam remimmundam, sive cadaver ferae immundae, sive cadaver animalis immundi, sive cadaver reptilis immundi, idque latuerit eam, tum ipsc immundus erit, et deliquit.-

3. O si tocare inmundicia de hombre, cualquiera que sea su inmundicia con que el hombre se contamina, y no lo echare de ver; cuando lo supiere, será culpable.

3. Aut si tetigerit immunditiam hominis in omni immunditia ejus qua polluitur, et latuerit eum, et ipse cognoverit postea, deliquit.

4. O si alguna persona jurare, pronunciando con los labios hacer mal o hacer bien, en cualquiera cosa que el hombre pronunciare con juramento, y no lo echare de ver; cuando lo supiere, será culpable en una de estas cosas.

4. Aut anima si juraverit, proferendo labiis se malefacturam, aut benefacturam, et secundum omne quod profert homo juramento, et id latuerit eum, et ipse postea cognoverit: tunc delinquet in uno ex istis.

5. Cuando pecare en alguna de estas cosas, confesará aquello en que pecó:

5. Erit autem quum deliquerit in uno ex istis, et confessus fuerit id super quo peccavit.

6. Y para su expiación traerá a Jehová por su pecado que cometió, una hembra de los rebaños, una cordera o una cabra, como ofrenda por el pecado; y el sacerdote hará expiación por él de su pecado.

6. Adducet oblationem pro delicto suo Jehovae, pro peccato suo quod peccaverit, foeminam de grege, agnam, aut capellam caprarum pro peccato: et expiabit eum sacerdos a peccato suo.

7. Y si no tuviere lo suficiente para una cordera, traerá a Jehová, en expiación de su pecado, dos tórtolas o dos palominos; uno para expiación por el pecado, y el otro para holocausto.

7. Quod si facultas afferendae peendis defuerit ei, tunc adducet oblationem pro delicto suo quod peccavit, duos turtures, aut duos pullos columbae Jehovae, unum in hostiam pro peccato, et alterum in hostism holocausti.

8. Los traerá al sacerdote, el cual ofrecerá primero el que es para expiación del pecado, y le retorcerá la cabeza de su cuello, pero no la separará:

8. Afferetque illos ad sacerdotem, et offeret eum qui est in hostism pro peccato, priorem: et ungue secabit caput ipsius e regione cervicis ejus, et non separabit.

9. Y rociará de la sangre del sacrificio por el pecado sobre la pared del altar; y lo que sobrare de la sangre lo exprimirá al pie del altar: es expiación por el pecado.

9. Aspergetque de sanguine hostiae pro peccato super parietem altaris, et quod superest de sanguine exprimetur in basin ipsius altaris: oblatio pro peccato est.

10. Y del otro hará holocausto conforme al rito; y así el sacerdote hará expiación por él de su pecado que cometió, y le será perdonado.

10. Alterum autem faciet holocaustum juxta morem: atque its expiabit eum sacerdos a peccato suo quod peccavit, et remittetur ei.

11. Mas si no tuviere lo suficiente para dos tórtolas o dos palominos, entonces el que pecó traerá como su ofrenda la décima parte de un efa de flor de harina como expiación por el pecado; no pondrá sobre ella aceite, ni sobre ella pondrá incienso, porque es expiación por el pecado.

11. Si vero non fuerit ei facultas offerendi duos turtures, aut duos pullos columbae, tunc afferet oblationem suam qui peccaverit, decimam partem epha similae in oblationem pro peccato: non ponet super eam oleum, neque ponet super cam thus, quia oblatio pro peccato est.

12. La traerá, pues, al sacerdote, y el sacerdote tomará de ella su puño lleno, como memorial de ella, y lo hará arder sobre el altar, sobre las ofrendas ígneas de Jehová: es expiación por el pecado.

12. Afferet illam inquam ad sacerdotem: tune sacerdos accipiet ex ea plenum pugilium suum odorem ejus, et adolebit super altare ultra oblationes ignitas Jehovae: oblatio pro peccato est.

13. Y el sacerdote hará expiación por él del pecado que cometió en alguna de estas cosas, y le será perdonado; y el resto será del sacerdote, como la ofrenda de oblación.

13. Et expiabit eum sacerdos a peccato suo quod peccavit in uno de istis: et remittetur el, et erit sacerdoti sicut minha.

Números 15:30-31

30. Pero la persona que hiciere algo. Este versículo se traduce de diversas maneras. Algunos lo leen así: «La persona que hiciere algo con mano levantada, esa ultraja a Jehová, y por tanto será cortada»; así habría dos proposiciones. Nosotros hemos seguido otra opinión, leyéndolo de corrido: «La persona que hubiere alzado la mano en ultraje de Dios, será cortada.» Literalmente dice: «La persona que hubiere obrado con mano levantada, sea nativa de la tierra o extranjera, blasfemando ella misma contra Dios, esa persona será arrancada de en medio de su pueblo.» Pero, como una y otra versión son probables y no hacen diferencia en lo sustancial, me he permitido elegir libremente la que expresaba el sentido con más claridad. «Obrar con mano levantada» no es más que intentar o emprender con soberbia lo que no es lícito: porque nuestras manos deben ser guiadas y, por así decirlo, refrenadas por la palabra de Dios, para que no se levanten. Pero aunque las manos de los hombres se emplean en diversos actos de audacia y desenfreno, aquí se menciona especialmente la profanación del culto verdadero y legítimo de Dios, cuando se inventa algo incompatible con su pureza: porque el castigo no se decreta contra hurtos, homicidios u otros crímenes semejantes, sino contra las imaginaciones perversas que tienden a la corrupción de la religión. La razón se añade después: «Porque tuvo en poco la palabra de Jehová, y quebrantó su mandamiento.» Pues no es ofensa leve traspasar los límites que Dios ha puesto. Ahora bien, es cierto que todos los cultos inventados por los hombres delatan un desprecio impío de Dios, como si lo menospreciaran a propósito y rechazaran sus mandamientos. De ahí inferimos que nada se opone más a la religión perfecta y sincera que aquella temeridad que induce a los hombres a seguir el camino que les plazca. La cláusula «su iniquidad será sobre él» puede explicarse de dos maneras: o como confirmación por Moisés de la justicia de este castigo y de que se inflige con merecimiento, o como amonestación de que la impiedad debe corregirse a tiempo, antes de que avance demasiado. No hay objeción a ninguna de las dos.

Levítico 20

Levítico 20:1-6, 27

1. Habló Jehová a Moisés, diciendo:

1. Loquutus est Jehova ad Mosen, dicendo:

2. Dirás asimismo a los hijos de Israel: Cualquier varón de los hijos de Israel, o de los extranjeros que moran en Israel, que diere alguno de sus hijos a Moloc, de seguro morirá: el pueblo de la tierra lo apedreará.

2. Filiis Israel dices, Quicunque e filiis Israel, et e peregrinis qui peregrinantur in Israel, dederit e semine suo Moloch, moriendo morietur: populus terrae lapidibus lapidabit eum.

3. Y yo pondré mi rostro contra aquel hombre, y lo cortaré de entre su pueblo, por cuanto dio de sus hijos a Moloc, contaminando mi santuario y profanando mi santo nombre.

3. Ego etiam ponam faciem meam contra virum illum, et exterminabo eum e medio populi sui, eo quod de-derit e semine suo Moloch, ut contaminaret sanctuarium meum, et profanaret nomen sanctitatis meae.

4. Y si el pueblo de la tierra de cualquier manera esconde sus ojos de aquel hombre, cuando dé de sus hijos a Moloc, y no lo matare:

4. Quod si abscondendo absconderit populus terrae oculos suos a viro illo quando dabit ex semine suo Moloch, non interficiendo illum;

5. entonces yo pondré mi rostro contra aquel hombre y contra su familia, y lo cortaré de entre su pueblo, a él y a todos los que fornicaron en pos de él, prostituyéndose con Moloc.

5. Tunc ponam ego faciem meam in virum illum, et in familiam ejus, et succidam eum et omnes qui scor-tantur post ipsum, ut scortentur post Moloch, e medio populi sui.

6. Y la persona que se volviere a los encantadores y adivinos, para fornicar en pos de ellos, yo pondré mi rostro contra aquella persona, y la cortaré de entre su pueblo.

6. Anima quae respexerit ad Pythones et ariolos, ad fornicandum post eos, ponam faciem meam contra animam illam, et exterminabo e medio populi sui.

27. Y el hombre o la mujer que evocare espíritus de muertos, o fuere adivino, de seguro morirá: los apedrearán; su sangre será sobre ellos.

27. Vir sive muleir in quibus fuerit Python, vel aruspicum spiritus, moriendo morietur: lapidando lapidabunt eos: sanguis eorum super eos.

Números 15:32-37

32. Y estando los hijos de Israel. Como no sabemos en qué año ni en qué mes sucedió esto, pareció que lo mejor era seguir el contexto de Moisés. Esta historia muestra que los israelitas no siempre estaban afectados por el mismo grado de locura para rebelarse contra Dios; pues en este caso se manifiesta su moderación no menos que el fervor de su celo piadoso. Pero así como una golondrina no hace verano, así formaríamos un juicio equivocado de la vida entera de los hombres por una sola acción noble. El transgresor de la ley es llevado a Moisés y a Aarón, cuya autoridad mantiene a todo el pueblo en el camino del deber. También es digna de alabanza su humildad, pues esperan tranquilamente la decisión de Dios; y finalmente hay que añadir su energía en ejecutar el castigo en cuanto Dios declaró la sentencia. Diríamos que en todo se conformaban rectamente a las reglas de la piedad; pero, como la ocasión más insignificante los extraviaba de inmediato, su hipocresía quedó descubierta por esta gran ligereza de conducta.

La suma de esta historia, sin embargo, es que por la muerte de un solo hombre quedó sancionada la obligación del sábado, para que en adelante se tuviera en mayor reverencia. Bien podía suceder que estos hombres, que trajeron al transgresor del sábado, fueran descuidados en otras cosas y, como suele ocurrir con los hipócritas, excesivamente rígidos en afirmar las exigencias de una ceremonia exterior. Del castigo, sin embargo, podemos inferir que el mismo culpable no había errado por inadvertencia, sino por grosero desprecio de la ley, hasta pensar que nada importaba subvertir y corromper todas las cosas sagradas. A veces, ciertamente, Dios ha vengado con severidad la inconsideración en la profanación de las cosas santas; pero es probable que no habría mandado apedrear a este hombre si no hubiera sido convicto de crimen voluntario. Además, con esta severidad Dios testificó cuánto peso daba a la observancia del sábado. La razón de esto se ha expuesto en otro lugar: que con esta marca y símbolo había separado a su pueblo escogido de las naciones paganas. De ahí también surgió el principal reproche contra los judíos, cuando se los llamaba sabatarios.

Pero debe tenerse presente que el culto de Dios no había de consistir en mera ociosidad y fiesta; y por tanto que lo que Dios ordenó acerca del séptimo día tenía otro objeto: no solo que entonces se ocuparan en meditar en sus obras, sino que, renunciando a sí mismos y a sus propias obras, vivieran para Dios.

Además, este caso nos muestra en general que la magistratura está instituida no menos para el mantenimiento de la Primera Tabla que de la Segunda; de modo que, si castigan el homicidio, el adulterio y el hurto, deben también vindicar el culto de Dios: porque ha de observarse que el hombre no fue apedreado por un mero impulso irreflexivo, sino por mandato directo de Dios. Sabían, ciertamente, lo que merecía ante el tribunal de Dios; pero, como no se había dado ninguna ley política sobre este punto, Moisés no quiso llegar a ninguna decisión sino por autoridad de Dios.

Números 16

Números 16:1-50

1. Y Coré hijo de Izhar, hijo de Cohat, hijo de Leví, y Datán y Abiram hijos de Eliab, y On hijo de Pelet, hijos de Rubén, tomaron hombres:

1. Tulit autem Corah filius Ishar, filii Cehath, filii Levi, et Dathan et Abiram filii Eliab, et On filius Peleth filii Reuben.

2. Y se levantaron delante de Moisés, con algunos de los hijos de Israel, doscientos cincuenta príncipes de la congregación, llamados al tiempo señalado, varones de renombre:

2. Et surrexerunt coram Mose, et viri e filiis Israel ducenti quinquaginta, principes congregationis, vocati ad tempus statutum, viri nominis.

3. Y se juntaron contra Moisés y Aarón, y les dijeron: ¡Basta ya de vosotros! Porque toda la congregación, todos ellos son santos, y en medio de ellos está Jehová: ¿por qué, pues, os levantáis vosotros sobre la congregación de Jehová?

3. Congregatique sunt adversum Mosen et Aharon, ac dixerunt eis, Sat sit vobis: nam tota congregatio, universi ipsi sancti sunt, et in medio, eorum est Jehova: quare ergo effertis vos supra congregationem Jehovae?

4. Cuando Moisés lo oyó, se postró sobre su rostro:

4. Quod quum audisset Moses, projecit se in faciem suam.

5. Y habló a Coré y a toda su compañía, diciendo: Mañana mostrará Jehová quiénes son suyos, y quién es santo, y hará que se acerque a él; al que él escogiere, él lo hará acercarse a sí.

5. Et loquutus est ad Corah et ad omnem congregationem ejus, dicendo: Mane ostendet Jehova qui sint ejus, et quis sanctus, et ut accedat ad se: et quem elegerit, accedere faciet ad se.

6. Haced esto: Tomad vosotros incensarios, Coré y toda su compañía;

6. Hoc facite, capite vobis acerras, Corah et tota congregatio ejus,

7. y poned fuego en ellos, y poned incienso en ellos delante de Jehová mañana; y será que el varón a quien Jehová escogiere, aquel será el santo: ¡basta ya de vosotros, hijos de Leví!

7. Et ponite in illis ignem, imponite quoque in eis incensum coram Jehova cras, et erit, vir quem elegerit Jehova, erit ille sanctus: satis sit vobis filii Levi.

8. Y dijo Moisés a Coré: Oíd ahora, hijos de Leví:

8. Et dixit Moses ad Corah: Audite, quaeso, filii Levi.

9. ¿Os parece poco que el Dios de Israel os haya apartado de la congregación de Israel, para acercaros a sí, para que ministraseis en el servicio del tabernáculo de Jehová, y estuvieseis delante de la congregación para ministrarles?

9. An parurn hoe vobis est quod separaverit Deus Israelis vos de congregatione Israel, ut accedere faceret vos sibi ut ministretis in ministerio tabernaculi Jehovae, et ut staretis coram congregatione, ut ministraretis ei.

10. Y te hizo acercar a ti, y a todos tus hermanos los hijos de Leví contigo: ¿procuráis también el sacerdocio?

10. Et accedere fecit te, et omnes fratres tuos, filios Levi tecum: nisi quaeratis etiam sacerdotium?

11. Por tanto, tú y toda tu compañía sois los que os juntáis contra Jehová: pues Aarón, ¿qué es, para que murmuréis contra él?

11. Idcirco tu et universa congregatio tua estis qui conveniunt contra Jehovam: at vero Aharon quid est, quod murmurastis adversus eum?

12. Y envió Moisés a llamar a Datán y a Abiram hijos de Eliab; mas ellos respondieron: No iremos allá.

12. Misit etiam Moses ad vocandum Dathan et Abiram filios Eliab: qui responderunt, Non ascendemus.

13. ¿Es poco que nos hayas hecho subir de una tierra que fluye leche y miel, para hacernos morir en el desierto, sino que también te enseñorees de nosotros imperiosamente?

13. An parum es quod ascendere feceris nos e terra quae fluit lacte et melle, ut mori nos faceres in deserto, nisi etiam dominando domineris nobis?

14. Ciertamente no nos has metido tú en tierra que fluya leche y miel, ni nos has dado heredades de campos y viñas: ¿sacarás los ojos de estos hombres? No iremos allá.

14. Atqui certe ad terram quae fluit lacte et melle non introduxistis nos, neque dedisti nobis haereditatem agrorum et vinearum: an oculos virorum istorum effodies? Non ascendemus.

15. Entonces Moisés se enojó mucho, y dijo a Jehová: No atiendas a su ofrenda: ni un asno he tomado de ellos, ni a ninguno de ellos he hecho mal.

15. Iratus est ergo Moses valde, et dixit ad Jehovam, Ne respicias ad oblationem eorum: ne asellum quidem unum ab eis accepi, neque afflixi quenquam ex ipsis.

16. Después dijo Moisés a Coré: Estad tú y toda tu compañía delante de Jehová, tú, y ellos, y Aarón, mañana:

16. Postea dixit Moses ad Corah, Tu et universa congregatio tua estote coram Jehova, tu et illi et Aharon cras.

17. Y tomad cada uno su incensario, y poned incienso en ellos, y acercad delante de Jehová cada uno su incensario, doscientos cincuenta incensarios; tú también, y Aarón, cada uno su incensario.

17. Et capite quisque acerram suam, et ponite in illis suffitum, et admovete coram Jehova quisque acerram suam, ducentas quinquaginta acerras, tu quoque et Aharon, quisque acerram suam.

18. Tomó, pues, cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, y pusieron sobre ellos incienso, y estuvieron a la puerta del tabernáculo de reunión con Moisés y Aarón.

18. Tulerunt igitur quisque acerram suam, et posuerunt in ipsis ignem, posueruntque suffitum, et steterunt ad ostium tabernaculi conventionis, et Moses et Aharon.

19. Y Coré había hecho juntar contra ellos a toda la congregación a la puerta del tabernáculo de reunión: y la gloria de Jehová apareció a toda la congregación.

19. Congregaverat autem contra ipsos Corah, universam congregationem ad ostium tabernaculi conventionis: et visa est gloria Jehovae a tota multitudine.

20. Entonces Jehová habló a Moisés y a Aarón, diciendo:

20. Tunc loquutus est Jehova ad Mosen et Aharon, dicendo:

21. Apartaos de entre esta congregación, y los consumiré en un momento.

21. Separate vos e medio turbae, ejus, et consumam eos momento.

22. Y ellos se postraron sobre sus rostros, y dijeron: Oh Dios, Dios de los espíritus de toda carne, ¿pecará un solo hombre, y te enojarás contra toda la congregación?

22. Tunc ceciderunt super facies suas, ac dixerunt, Deus (vel, fortis) Deus spirituum in universa carne, num quum vir unus peccaverit, contra totum coetum excandesces?

23. Y Jehová habló a Moisés, diciendo:

23. Loquutus est autem Jehova ad Mosen dicendo:

24. Habla a la congregación, diciendo: Apartaos de en derredor de la tienda de Coré, Datán y Abiram.

24. Alloquere congregationem, dicendo, Discedite e circuitu tabernaculi Corae, Dathan, et Abiram.

25. Y Moisés se levantó, y fue a Datán y a Abiram; y los ancianos de Israel fueron en pos de él.

25. Surrexit ergo Moses, et venit ad Dathan et Abiram: et sequuti sunt eum seniores Israel.

26. Y habló a la congregación, diciendo: Apartaos ahora de las tiendas de estos hombres impíos, y no toquéis ninguna cosa suya, para que no perezcáis en todos sus pecados.

26. Tune loquutus est ad congregationera, dicens, Recedite nunc a tabernaculis virorum istorum impiorum, neque attingatis quicquam eorum quae ad illos pertinent, ne forte pereatis in omnibus peccatis illorum.

27. Y se apartaron de la tienda de Coré, de Datán y de Abiram, en derredor: y Datán y Abiram salieron, y se pusieron a las puertas de sus tiendas, con sus mujeres, sus hijos y sus pequeñuelos.

27. Et recesserunt a tabernaculo Corae, Dathan et Abiram, e circuitu. Dathan vero et Abiram egressi sunt, ac steterunt ad ostium tabernaculorum suorum, et uxores eorum, et filii eorum, et parvuli eorum.

28. Y dijo Moisés: En esto conoceréis que Jehová me ha enviado para que hiciese todas estas obras, y que no las hice de mi propio corazón:

28. Tunc dixit Moses, In hoc scietis quod Jehova miserit me, ut facerem omnia opera haec, et quod non de corde meo:

29. Si como mueren todos los hombres murieren estos, o si son visitados con la visitación de todos los hombres, Jehová no me envió:

29. Si ut moriuntur omnes homines, morientur isti, et visitatione omnium hominum visitabitur super eos, non misit me Jehova:

30. Mas si Jehová hiciere una cosa nueva, y la tierra abriere su boca y los tragare con todas sus cosas, y descendieren vivos al abismo, entonces conoceréis que estos hombres irritaron a Jehová.

30. Sin autem creationem creaverit Jehova, et aperuit terra os suum, et deglutiverit eos, atque omnia quae ad illos pertinent, et descenderint viventes in infernum: tum cognoscetis quod irritaverunt viri isti Jehovam.

31. Y aconteció que, cuando acabó él de hablar todas estas palabras, se rompió la tierra que estaba debajo de ellos:

31. Fuit igitur quum consummasset loqui omnia verba ista, rupit sese terra quae erat sub illis:

32. Y abrió la tierra su boca, y los tragó a ellos, y a sus casas, y a todos los hombres que eran de Coré, y a toda su hacienda.

32. Aperuitque terra os suum, et deglutivit eos, et domos eorum, atque omnes homines qui erant ipsi Corah, et omnem substantiam:

33. Y ellos, con todo lo que tenían, descendieron vivos al abismo, y los cubrió la tierra, y perecieron de en medio de la congregación.

33. Descenderuntque ipsi et quotquot ad eos pertinebant viventes, in infernum: ac operuit eos terra, et perierunt e medio congregationis.

34. Y todo Israel, los que estaban en derredor de ellos, huyeron al clamor de ellos: porque decían: No nos trague también la tierra.

34. Omnis autem Israel qui erant in circuitu eorum, fugerunt ad clamorem eorum: dicebant enim, Ne forte deglutiat nos terra.

35. Y salió fuego de delante de Jehová, y consumió a los doscientos cincuenta hombres que ofrecían el incienso.

35. Porro ignis egressus est a Jehova, et consumpsit ducentos illos, et quinquaginta viros offerentes suffitum.

36. Y Jehová habló a Moisés, diciendo:

36. Tunc loquutus est Jehova ad Mosen, dicendo:

37. Di a Eleazar hijo del sacerdote Aarón, que tome los incensarios de entre el incendio, y derrame más lejos el fuego; porque son santificados.

37. Dic ad Eleazar filium Aharon sacerdotis, ut tollat acerras e medio incendii, et ignem dispergat longius, quid sanctificatae sunt.

38. En cuanto a los incensarios de estos que pecaron contra sus almas, que los hagan planchas extendidas para cubrir el altar; porque ofrecieron con ellos delante de Jehová, y son santificados: y serán por señal a los hijos de Israel.

38. Quod ad acerras istorum qui scelerati fuerunt in animas suas, ut faciant ex illis extensiones laminarum, opertorium altaris: quia obtulerunt in ipsis coram Jehova, et sanctificatae sunt: et erunt in signum filiis Israel.

39. Y Eleazar el sacerdote tomó los incensarios de bronce con que los quemados habían ofrecido, y los extendieron para cubrir el altar;

39. Tulit itaque Eleazar sacerdos acerras aereas quibus obtulerant combusti, et extenderunt eas operimentum altaris.

40. para que fuese memorial a los hijos de Israel, de que ningún extraño que no sea de la descendencia de Aarón se acerque para ofrecer incienso delante de Jehová, para que no sea como Coré y su compañía; según se lo había dicho Jehová por medio de Moisés.

40. Memoriale filiis Israel, ut non accedat quisquam alienus qui non sit e semine Aharon, ut offerat suffitum coram Jehova, ne sit sicut Corah et coetus ejus: quemadmodum ei praeceperat Jehova per manum Mosis.

41. Mas al día siguiente toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón, diciendo: Vosotros habéis dado muerte al pueblo de Jehová.

41. Et murmuraverunt universus coetus filiorum Israel postridie contra Mosen et Aharon, dicendo, Vos interfecistis populum Jehovae.

42. Y aconteció que, cuando se juntaba la congregación contra Moisés y Aarón, miraron hacia el tabernáculo de reunión, y he aquí la nube lo había cubierto, y apareció la gloria de Jehová.

42. Fuit autem quum se congregaret universus coetus contra Mosen et Aharon, verterunt faciem ad tabernaculum conventionis, et ecce operuit illud nubes et conspecta est gloria Jehovae.

43. Y vinieron Moisés y Aarón delante del tabernáculo de reunión.

43. Venit ergo Moses et Aharon coram tabernaculo conventionis.

44. Y Jehová habló a Moisés, diciendo:

44. Et loquutus est Jehova ad Mosen, dicendo:

45. Apartaos de en medio de esta congregación, y los consumiré en un momento. Entonces se postraron sobre sus rostros.

45. Recedite e medio congregationis hujus, et consumam eos momento. Tunc projecerunt se super faciem suam.

46. Y dijo Moisés a Aarón: Toma el incensario, y pon en él fuego del altar, y sobre él pon incienso, y ve pronto a la congregación, y haz expiación por ellos, porque el furor ha salido de la presencia de Jehová; la mortandad ha comenzado.

46. Dixitque Moses ad Aharon, Cape acerram, et pone in ea ignem ex altari, et injice suffitum et perge cito ad congregationem, et expia eos: egressus est enim furor a facie Jehovae, coepitque percussio.

47. Entonces Aarón tomó el incensario como Moisés dijo, y corrió en medio de la congregación; y he aquí que la mortandad había comenzado en el pueblo: y él puso incienso, e hizo expiación por el pueblo.

47. Tulit ergo Aharon quenmadmodum dixerat Moses, et cucurrit in medium congregationis: et ecce incoeperat percussio in populo, posuitque suffitum et expiavit populum.

48. Y se puso entre los muertos y los vivos; y cesó la mortandad.

48. Et quum staret inter mortuos et viventes, cessavit percussio.

49. Y los que murieron en aquella mortandad fueron catorce mil setecientos, sin los muertos por el asunto de Coré.

49. Fuernnt autem qui mortui sunt plaga illa, quatuordecim millia et septingenti, praeter mortuos super negotio Corah.

50. Después volvió Aarón a Moisés a la puerta del tabernáculo de reunión, cuando la mortandad había sido detenida.

50. Postea reversus est Aharon ad Mosen ad ostium tabernaculi conventionis, quum percussio esset cohibita.

Números 15:38-40

38 Habla a los hijos de Israel. Un poco más adelante explicaré con más amplitud el objeto de este precepto; aunque por el versículo siguiente es claro que Dios no tenía otro fin que ejercitar a los judíos en una meditación constante de la ley. Porque no había religión alguna contenida en los flecos mismos, ni aquel tejido material tenía valor en sí; pero como los hombres son perezosos y olvidadizos en el cultivo de la piedad, Dios quiso con esta ayuda proveer a su flaqueza. Pues cuando dice que «lo veréis y os acordaréis», insinúa que necesitan estos rudimentos toscos, que hieran incluso sus sentidos externos; y también que, si no se mantenía despierta su memoria, nada era más probable que el olvido se deslizara en ellos. Pero enseguida añade que Dios no se complace en el mero conocimiento vacío, sino que demanda afectos serios y cumplimiento práctico. En la última parte del versículo señala otra exigencia: que no solo debía estimularse su pereza, sino también refrenarse su desenfreno; pues cuando dice «y no seguiréis vuestro propio corazón», da a entender que, si Dios no refrenara sus sentidos errantes, estarían demasiado inclinados a toda clase de supersticiones y errores. Y ante todo, al contraponer «los corazones y los ojos» de los hombres a su ley, muestra que quiere que su pueblo se contente con aquella única regla que él prescribe, sin mezcla de ninguna de sus propias imaginaciones; y además denuncia la vanidad de cuanto los hombres inventan por sí mismos y, por agradable que les parezca cualquier designio humano, él lo repudia y condena igualmente. Y esto se expresa aún más claramente en la última palabra, cuando dice que los hombres «fornican» siempre que se gobiernan por sus propios consejos. Esta declaración merece nuestra especial atención, pues mientras mucho se complacen en sí mismos quienes adoran a Dios conforme a su propia voluntad, y estiman muy buen y muy recto su celo, no hacen otra cosa que contaminarse con adulterio espiritual. Porque lo que el mundo considera la devoción más santa, Dios con su propia boca lo declara fornicación. Con la palabra «ojos» se refiere sin duda a la capacidad de discernimiento del hombre.

Números 15:41

41 Yo Jehová vuestro Dios. Habiendo mandado al final del versículo anterior que fueran santos a su Dios, confirma ahora este mandato con una razón: que Dios los redimió con este fin, para ser su Dios, es decir, para ser honrado solemnemente. Afirma, pues, el derecho de Dios como fundado en el beneficio de su liberación, el cual habría sido en vano si no se consagraran a su servicio. La repetición al final tiene por objeto la confirmación.

Deuteronomio 6

REPETICIÓN DEL MISMO MANDATO

Deuteronomio 6:6-9

6. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán en tu corazón;

6. Erunt verba haec quae ego praecipio tibi hodie, in corde tuo.

7. Y las enseñarás con diligencia a tus hijos, y hablarás de ellas sentado en tu casa, y andando por el camino, y acostado, y levantado.

7. Et iterabis *(vel, *acues) ea filiis tuis, et disseres de ipsis sedens domi tuae, iter faciens, jacens in lecto, et surgens.

8. Y las atarás por señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos.

8. Et ligabis ea in signum in manu tua: et erunt in frontalia inter oculos tuos.

9. Y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.

9. Scribes quoque ea in postibus domus tuae, et in portis tuis.

Traducción del inglés hecha con IA para Berea la primera vez que se lee cada capítulo.