Comentarios bíblicos · Juan Calvino

Números 3: comentario de Juan Calvino

Números 3:1-4

1. Estas son también las generaciones de Aarón y de Moisés. Enumera ahora por separado a los levitas; pero, antes de pasar a indicar su número, se refiere primero brevemente a lo que poco antes había narrado más por extenso: que de los cuatro hijos de Aarón solo dos sobrevivieron a su padre, puesto que Nadab y Abiú habían sufrido la pena de su negligencia al contaminar el sacrificio. Los seis versículos que Moisés inserta acerca del oficio de los sacerdotes han sido expuestos en su lugar propio. Aquí se exalta la dignidad de la tribu de Leví, cuando Dios compara a los levitas con los primogénitos; se toca también la distribución de sus cargos, pero, como estas cosas están vinculadas con el censo del pueblo y el modo de acampar, he creído mejor anexarlas a lo que acaba de precederlas, pues de otro modo se interrumpiría la historia. Y, de hecho, en el orden que he seguido, el oficio de cada familia se trata solo de paso, para que todos conocieran su puesto propio.

Números 3:5-11

5. Y habló Jehová a Moisés. Este pasaje contiene dos puntos: primero, que los levitas fueran apartados para el ministerio del santuario y del altar; y, segundo, que obedecieran a los sumos sacerdotes de la familia de Aarón y no hicieran nada sino por su autoridad y mandato. Pero ya se ha dicho, y lo veremos de nuevo más adelante, que la tribu de Leví en general fue escogida por Dios para desempeñar los oficios sagrados, de modo que el pueblo supiera que nadie era digno de un encargo tan honroso, sino que dependía del llamamiento gratuito de Dios, a quien pertenece crear todas las cosas de la nada. De este modo no solo se reprimió la temeridad de quienes podrían ambicionar neciamente ese honor, sino que se enseñó a toda la Iglesia que, para adorar rectamente a Dios, hacía falta una ayuda ajena. Porque, si los levitas no se hubieran interpuesto, la Ley prohibía al resto del pueblo el acceso a Dios, ya que presentaba a todo el género humano como culpable de contaminación. Pero, para que fueran dirigidos con más certeza al único Mediador, se exaltó el sumo sacerdocio y se escogió a un sacerdote para presidir a todos los demás: por eso Dios quiso que los levitas estuvieran sujetos a los sucesores de Aarón. Al mismo tiempo, atendió al orden, pues una multitud que no es gobernada por jefes será siempre desordenada. Con todo, es indudable que el supremo poder de Cristo estaba representado en la persona de Aarón; y de ahí se refuta la necedad de los papistas, que trasladan, o más bien fuerzan, este ejemplo al estado de la Iglesia cristiana, para poner a los obispos sobre los presbíteros y así fabricar la primacía de la sede romana. Pero si se busca el verdadero sentido de esta figura, será más apropiado razonar que, cualesquiera ministros y pastores de la Iglesia que ahora se establezcan, son puestos, por así decirlo, bajo la mano de Cristo, para que no usurpen dominio alguno, sino que se conduzcan con modestia, como quienes han de rendir cuentas a Aquel que es el Príncipe de los pastores (1 P 5:4). De aquí concluimos que el papado se funda solo en un impío sacrilegio; pues se priva injustamente a Cristo de lo que es suyo si se finge que otro es el sucesor de Aarón. Entre tanto, no ha de repudiarse la distinción política de rangos, pues la misma razón natural la dicta para evitar la confusión; pero la que tenga este fin estará dispuesta de tal modo que ni oscurezca la gloria de Cristo, ni sirva a la ambición o a la tiranía, ni impida que todos los ministros cultiven entre sí una mutua fraternidad, con iguales derechos y libertades. De aquí se tomó también aquella declaración del Apóstol: que a nadie le es lícito tomar para sí esta honra, sino que son ministros legítimos de la Iglesia los que son «llamados» a serlo (He 5:4).

Éxodo 30

Éxodo 30:22-33

22. Habló además Jehová a Moisés, diciendo:

22. Loquutus est etiam Jehova ad Mosen, dicendo:

23. Toma también para ti las principales especias: de mirra pura quinientos siclos, de cinamomo aromático la mitad, esto es, doscientos cincuenta, y de cálamo aromático doscientos cincuenta,

23. Tu sume tibi aromata optima: myrrhae fluidae ad quingentos siclos, cinnamomi aromatici dimidium ipsius, ducentos et quinquaginta: et calami atomatici ducentos et quinquaginta:

24. y de casia quinientos siclos, según el siclo del santuario, y de aceite de oliva un hin:

24. Casiae vero quingentos siclos, pondere sanctuarii: et olei olivae hin:

25. y harás de ello el aceite de la santa unción, ungüento compuesto según el arte del perfumador: será el aceite de la santa unción.

25. Et facies ex ea oleum unctionis sanctitatis, unguentum unguenti, opus unguentarii; oleum unctionis sanctitatis erit.

26. Con él ungirás el tabernáculo de reunión, y el arca del testimonio,

26. Unges eo tabernaculum conventionis, et arcam testimonii,

27. y la mesa y todos sus utensilios, y el candelero y sus utensilios, y el altar del incienso,

27. Et mensam onmiaque vasa ipsius, et candelabrum omniaque vasa ipsius, et altare suffimenti:

28. y el altar del holocausto con todos sus utensilios, y la fuente y su base.

28. Altare quoque holocausti et omnia vasa ipsius, et concham et basin ejus.

29. Así los consagrarás, y serán cosas santísimas: todo lo que los tocare, será santificado.

29. Ita sanctificabis ea, erunt sanctitas sanctitatum: quicquid tetigerit ea, sanctificabitur.

30. Ungirás también a Aarón y a sus hijos, y los consagrarás para que ejerzan el sacerdocio para mí.

30. Aharon praeterea et filios ejus unges, et sanctificabis eos, ut sacerdotio fungantur mihi.

31. Y hablarás a los hijos de Israel, diciendo: Este será para mí el aceite de la santa unción por vuestras generaciones.

31. Ad filios autem Israel loqueris, dicendo, Oleum unctionis sanctitatis erit hoc mihi per generationes vestras.

32. Sobre carne de hombre no será derramado, ni haréis otro semejante, conforme a su composición: santo es, y santo será para vosotros.

32. Super carnem hominis non ungent: neque compositioni ejus facietis similes: sanctum est, sanctum erit vobis.

33. Cualquiera que compusiere otro semejante, o que pusiere de él sobre un extraño, será cortado de su pueblo.

33. Quisquis confecerit unguentum simile, et qui posuerit ex eo super extraneum, succidetur e populis suis.

Números 3:12-14

12. Y yo, he aquí, he tomado a los levitas. Un poco más adelante veremos con más claridad por qué Dios reclama para sí una tribu; ahora solo muestra que los levitas le pertenecen con justo derecho, porque por especial privilegio los primogénitos del pueblo fueron preservados en la destrucción de los egipcios. Dios, pues, declara que aquellos cuyas vidas fueron así perdonadas gratuitamente fueron comprados para Él. Siendo, entonces, libre de consagrar para sí los primogénitos de todas las tribus, no lo era menos de tomar solo la duodécima parte del pueblo de una sola tribu. Así corta todo pretexto de queja, ya que habría sido intolerable ingratitud sustraer de su dominio a quienes Él había redimido milagrosamente; por eso dice que no perecieron en la matanza general, para poder sujetarlos a sí mismo.

Números 3:15-16

15. Cuenta a los hijos de Leví según la casa de sus padres. Sigue ahora el censo de la tribu, comenzando por los tres hijos de Leví, Coat, Gersón y Merari, de quienes descendieron después muchas familias. Debe observarse, sin embargo, que todos fueron contados, hasta los más pequeños lactantes, mientras que del resto del pueblo solo se tomaba en cuenta a los que habían pasado de los veinte años; de donde resultaba que esta era la tribu más pequeña; pero al hacer que se contara a los niños, Dios quiso mantener una justa proporción, como veremos; pues, si solo los hubiera tomado de más de veinte años, no se habría sabido cuántos primogénitos había, y así la compensación que debía hacerse por ellos habría sido incierta. Con esta indulgencia el pueblo debía sentirse inducido a pagar con más prontitud el tributo por el excedente; porque, una vez hecho el cómputo, apareció cuánto faltaba a su número para la cantidad requerida, y Dios quiso con justicia que fueran redimidos con dinero aquellos que de otro modo habrían sido transferidos a aquella tribu que representaba a los primogénitos; y habría sido un acto de malignidad negar a Dios lo que pedía, cuando se había dignado espontáneamente a un pacto tan justo. Había también otra razón por la que los levitas fueron incluidos en el censo desde su más tierna infancia, a diferencia de los demás, a saber, porque no era necesario que fueran aptos para la guerra, mientras que del resto del pueblo Dios alistaba soldados para sí que después pudieran portar armas.

Números 3:17-44

17. Y estos fueron los hijos de Leví por sus nombres. De aquí se ve que la tribu de Leví, como las otras, había hecho un progreso asombroso desde un comienzo pequeño y despreciable; pues siendo así que él mismo solo había engendrado tres hijos, Gersón y Merari solo dos cada uno, y Coat cuatro, ¿quién habría esperado un aumento tal, que doce hombres en tan poco tiempo llegaran a ser tantos miles? Pero así obra poderosamente Dios bajo la apariencia de debilidad, para que su gloria sea más conspicua. Y que Él haya elevado a la familia de Coat por encima de las otras, no solo en el sacerdocio de Aarón sino también en su ministerio común, procedía de la misma fuente de su beneplácito gratuito, como el llamamiento de Moisés. Quien, pues, había sido dignificado también con tan honroso oficio, por causa suya fue benigno también con la familia de Coat. Con todo, para que no se le sospechara de ambición, o para que no se diera ocasión de calumnia a los impíos, Dios quiso que los hijos de Moisés permanecieran en la condición ordinaria de los levitas.

Números 3:45-51

45. Toma a los levitas en lugar de todos los primogénitos. Sigue la compensación de la que he hablado; pues, como la porción completa de Dios no se hallaba en la tribu de Leví, era necesario suplirla de otra parte. Siendo, entonces, los levitas, niños y hombres, doscientos setenta y tres menos que los primogénitos de las doce tribus de Israel, Dios exigió que se pagaran cinco siclos del santuario por cada cabeza. Hemos visto en otra parte que el siclo del santuario era doble, y equivalía a dos ordinarios.

Números 4

Números 4:1-3, 21-23, 29, 30, 34-49

1. Y habló Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo:

1. Loquutus est Jehova ad Mosen et Aharon, dicendo:

2. Toma la suma de los hijos de Coat de entre los hijos de Leví, por sus familias, según las casas de sus padres,

2. Tolle summam filiorum Cehath e medio filiorum Levi, per familias suas, per domos patrum suorum.

3. de edad de treinta años arriba hasta los cincuenta años, todos los que entran en la hueste para hacer la obra en el tabernáculo de reunión.

3. Ab eo qui natus est triginta annos et supra, usque ad eum qui natus est quinquaginta annos, quotquot ingrediuntur congregationem, ut faciant opus in tabernaculo conventionis.

21. Y habló Jehová a Moisés, diciendo:

21. Loquutus est Jehova ad Mosen, et Aharon dicendo:

22. Toma también la suma de los hijos de Gersón, según las casas de sus padres, por sus familias:

22. Tolle summam filiorum Gerson, ipsos quoque per domos patrum suormn, et per familias suas:

23. de edad de treinta años arriba hasta los cincuenta años los contarás; todos los que entran para cumplir el servicio, para hacer la obra en el tabernáculo de reunión.

23. Ab eo qui natus est triginta annos et supra, usque ad eum qui est quinquaginta annorum, numerabis eos: quotquot ingrediuntur congregationem, ut faciant opus in tabernaculo conventionis.

29. A los hijos de Merari los contarás por sus familias, según las casas de sus padres:

29. Filios Merari, per familias suas, per domos patrum suorum nu merabis:

30. de edad de treinta años arriba hasta los cincuenta años los contarás, todos los que entran en el servicio, para hacer la obra del tabernáculo de reunión.

30. Ab eo qui natus est triginta annos et supra, usque ad eum qui natus est quinquaginta annos, numerabis eos: quotquot ingrediuntur congregationem, ut faciant opus in tabernaculo conventionis.

34. Y Moisés y Aarón, y el príncipe de la congregación, contaron a los hijos de los coatitas, por sus familias y según la casa de sus padres,

34. Numeravit ergo Moses et Aharon et princeps congregationis filios Cehath, per familias suas, domos patrum suorum.

35. de edad de treinta años arriba hasta los cincuenta años, todos los que entraban en el servicio, para la obra en el tabernáculo de reunión:

35. Ab eo qui natus erat triginta annos, et supra, usque ad eum qui natus erat quinquaginta annos: quotquot ingrediuntur in congregationem illam ad ministerium peragendum in tabernaculo conventionis.

36. Y los contados de ellos, por sus familias, fueron dos mil setecientos cincuenta.

36. Fueruntque numerati eorum per familias, duo millia septingenti quinquaginta.

37. Estos son los contados de las familias de los coatitas, todos los que podían servir en el tabernáculo de reunión, a quienes contaron Moisés y Aarón, conforme al mandamiento de Jehová, por mano de Moisés.

37. Isti sunt numerati familiarum Cehath, omnes ministrantes in tabernaculo conventionis, quos numeravit Moses et Aharon juxta imperium Jehovae per manum Mosis.

38. Y los contados de los hijos de Gersón, por sus familias y por la casa de sus padres,

38. Numerati filiorum Gerson per familias suas, et per domum patrum suorum.

39. de edad de treinta años arriba hasta los cincuenta años, todos los que entraban en el servicio, para la obra en el tabernáculo de reunión;

39. Ab eo qui natus erat triginta annos et supra, usque ad eum qui natus erat quinquaginta annos: quotquot ingrediuntur in congregationem illam ad ministerium peragendum in tabernaculo conventionis.

40. los contados de ellos, por sus familias, por la casa de sus padres, fueron dos mil seiscientos treinta.

40. Numerati inquam eorum per familias suas, per domum patrum suorum, duo millia et sexcenti triginta.

41. Estos son los contados de las familias de los hijos de Gersón, de todos los que podían servir en el tabernáculo de reunión, a quienes contaron Moisés y Aarón, conforme al mandamiento de Jehová.

41. Isti sunt numerati familiarum filiorum Gerson, omnes ministrantes in tabernaculo conventionis: quos numeravit Moses et Aharon juxta sermonem Jehovae.

42. Y los contados de las familias de los hijos de Merari, por sus familias, por la casa de sus padres,

42. Numerati autem familiarum filiorum Merari per familias suas, per domos patrunt suorum.

43. de edad de treinta años arriba hasta los cincuenta años, todos los que entraban en el servicio, para la obra en el tabernáculo de reunión;

43. Ab co qui natus erat triginta annos et supra, usque ad eum qui natus erat quinquaginta annos: quotquot ingrediebantur in congregationem illam ad ministerium peragendum in tabernaculo conventionis.

44. los contados de ellos, por sus familias, fueron tres mil doscientos.

44. Numerati inquam eorum per familias suas, tria millia et ducenti.

45. Estos son los contados de las familias de los hijos de Merari, a quienes contaron Moisés y Aarón, conforme a la palabra de Jehová por mano de Moisés.

45. Isti aunt numerati familiarum filiorum Merari, quos numeravit Moses et Aharon juxta sermonem Jehovae per manum Mosis.

46. Todos los contados de los levitas, a quienes Moisés y Aarón y los príncipes de Israel contaron, por sus familias y según la casa de sus padres,

46. Omnes numerati quos numeravit Moses et Aharon, et principes Israel, de Levitis per familias suas, et per domos patrunt suorum:

47. de edad de treinta años arriba hasta los cincuenta años, todos los que venían para hacer el servicio del ministerio y el servicio de la carga en el tabernáculo de reunión;

47. Ab eo qui natus erat triginta annos et supra, usque ad eum qui natus erat quinquaginta annos: quotquot ingrediebantur ad peragendum ministerium cultus, et ad peragendum oneris in tabernaculo conventionis.

48. los contados de ellos fueron ocho mil quinientos ochenta.

48.: Numerati, inquam, erarum ruerunt otto nilIlia et quingenti octoginta.

49. Conforme al mandamiento de Jehová fueron contados por mano de Moisés, cada uno según su servicio y según su carga: así fueron contados por él, como Jehová lo había mandado a Moisés.

49. Juxta sermonem Jehovae numeravit cos per manum Mosis, singulos secundum ministerium suum, et secundum onus suum: numerati autem ejus fuerunt hi quos ipsi praeceperat.

Traducción del inglés hecha con IA para Berea la primera vez que se lee cada capítulo.