Comentario Bíblico Gratuito · Bob Utley

Apocalipsis 11: comentario de Bob Utley

Información contextual

Preguntas para la discusión

Apocalipsis 11:1

«…a una vara de medir, como un cayado» En la primera parte, Juan miraba como los ángeles hacían sus labores; pero en la Séptima Trompeta, se verá involucrado en la acción. El término “vara de medir” fue utilizado en el Antiguo Testamento para designar las cañas de río que era usadas como instrumentos de medición horizontal, que tenían entre o y veinticuatro pies de largo (Ezequiel 40:5 – 42:20).

«Levántate y mide…» La acción de medir simbolizaba: (1) la promesa de crecimiento y protección (Jeremías 31:39), lo cual pudo haber sido una alusión al templo del fin de los tiempo que aparece en Ezequiel (40-48) o a la Nueva Jerusalén de Zacarías (1:16; 2:1-13); o bien, (2) el juicio (2 Samuel 8:2; 2 Reyes 21:13; Isaías 28:17; Lamentaciones 2:8). Este sello, como el del capítulo 7, representa la protección divina a los creyentes. Como intermedio, es paralelo al capítulo 7; entonces, el templo se identifica con todo el pueblo de Dios –creyentes judíos y creyentes gentiles-. De donde el texto sería un paralelo del capítulo 12.

«…el templo de Dios, y el altar, y a los que adoran en él» Cada uno debe suponer la identidad del templo: si consideramos que es una imagen de Juan, el texto está referido a Ezequiel 40-48; y literalmente se referiría al templo del final de los tiempos en Jerusalén (2 Tesalonicenses 2:4). Pero si asumimos que es una alusión a Zacarías 2, correspondería a las imágenes de la Ciudad de Dios, de la Nueva Jerusalén. Si lo identificamos con el Templo celestial (7:15; 11:19; 15:58; Hebreos 9:23), el enfoque sería la multitud del 7:9 (la Iglesia y la mujer del capítulo 12). Es interesante notar que a Juan le dijeron que midiera a la gente que allí adoraba, son términos poco comunes; por tanto, la imagen involucra más que el edificio.

Apocalipsis 11:2

«…la corte que está fuera del templo» El concepto de la corte fuera se refiere históricamente a la corte de los gentiles en el Templo de Herodes. Hay varias alusiones veterotestamentarias a la idea de Jerusalén y el Templo ocupado por gentiles (Salmo 79:1-7; Isaías 63:18; Daniel 8:13; Zacarías 12:3 en la Septuaginta). Al parecer, Jesús hizo una alusión directa a Daniel 8:13, en Lucas 21:24.

«…las naciones» Ver notas en el 2:26 y en 10:11.

«Cuarenta y dos meses» Ver abajo Tópico Especial.

Tema especial: Cuarenta y dos meses

El número cuarenta y dos meses es una profecía característica del período de persecución. La ubicación en la corte externa resultaba ser un privilegio para el pueblo de dios bajo el dominio de los incrédulos en los distintos períodos históricos –epifanías Antíoco, los romanos en el 70 d.C. y el Anticristo de los últimos Tiempos-. Cuarenta y dos meses o su equivalente es mencionado varias veces en la Biblia; su origen parece ser el libro de Daniel.

1. Daniel 7:25 (2:7 menciona “un tiempo, tiempos y medio tiempo ó 1277 días, asumiendo que “un tiempo” equivale a un año).

2. Daniel 8:14 menciona 2300 tardes y mañanas.

3. Daniel 12:11 indica 1290 días.

4. Daniel 12:12 establece 1335 días. Otras frases similares se encuentran en Apocalipsis 12:6 (1260 días) y 13:5 (42 meses).

Cuando se toman en cuenta los datos anteriores, su variedad parece hablar de la naturaleza simbólica de los números; en tanto su proximidad a las cuarenta y dos semanas intenta demostrar que es un simbolismo para señalar el período de persecución. Ya que tres y medio es la mitad de siete, parece haber una referencia a un período completo de persecución que ha sido acortado (Mateo 24:22; Marcos 13:20; Lucas 21:24). La persecución es limitada por el amor de Dios, así como por su juicio.

«…la Ciudad Santa» Puede referirse a Jerusalén (Isaías 52:1; Mateo 27:53). Sin embargo, según la interpretación del Templo en Apocalipsis 3:12, parece relacionarse con los creyentes neotestamentarios; por tanto, se debe seguir el mismo método con esta frase. En los últimos capítulos de Apocalipsis se refiere al pueblo de Dios (20:9; 21:2, 10; 22:19).

Juan extrae metáforas del Antiguo Testamento, aplicándolas en el Nuevo al pueblo de Dios. La Iglesia está compuesta por judíos creyentes y gentiles. En el Apocalipsis, no hay ningún énfasis relacionada con la oposición de la raza judía frente a los gentiles; ya no hay más judíos ni griegos (I Corintios 12:13; Gálatas 3:28; Colosenses 3:11).

Apocalipsis 11:3

«…ellos habitarán la ciudad santa para que profeticen» Lo anterior parece implicar que en el v.8 Dios Padre habla refiriéndose a Jesús (aunque existe un manuscrito griego con un problema en el pronombre, el cual aparece omitido en P47 y W).

«…dos testigos» Hay muchas teorías acerca de la identidad de estos poderosos predicadores:

1. Es una alusión (v.4) a Zacarías 4:3, 11, 14. Originalmente hacía referencia al retorno de la semilla de David, Zorobabel; y el regreso de la semilla del Siervo Sacerdote, Josué, quienes fueron dos líderes llenos del Espíritu (dos árboles de olivo), que imposibilitaron el retorno de la continuidad babilónica (restauración del pueblo de Dios).

2. Los dos candelabros (1:20) parecen tener implicaciones con las Iglesias fieles: Esmirna (2:8-11) y Filadelfia (3:7-13).

3. Los testigos pueden representar el testimonio en la Corte (Números 35:30; Deuteronomio 17:6; 19:5).

4. La descripción de dichos testigos implica a Elías (ascendió al cielo, v.6; I Reyes 17:1; 18:1; Lucas 4:25; Santiago 5:17) y a Moisés (convirtió el agua en sangre, v.6; Éxodo 7:17-19); ambos se parecen a Jesús en el Monte de la Transfiguración (Mateo 17:4).

5. El libro apocalíptico intertestamentario de I Enoc 90:31, y Tertuliano, Padre de la Iglesia Primitiva, junto a Hipólito, afirmaban que ellos eran dos personajes veterotestamentarios que no murieron de muerte natural: Enoc (Génesis 5:21-24) y Elías (2 Reyes 2:11).

Personalmente, lo interpreto como un testimonio simbólico de la totalidad del pueblo de Dios, dada la estructura paralela de los Siete Sellos y su intermedio, junto alas Siete Trompetas y su interludio. Por ello, tanto los 144 mil (judíos creyentes) como el grupo sin número (naciones creyentes) y los dos testigos, simbolizan a la Iglesia. “…vestidos de cilicio” Esta puede ser: (1) una señal de luto y arrepentimiento (Génesis 37:34; 2 Samuel 3:31) o (2) la vestidura normal de un profeta (2 Reyes 1:8; Isaías 20:2; Zacarías 13:4).

«…ellos profetizarán por mil doscientos sesenta días» Cuarenta y dos meses de treinta días cada uno son un total de mil doscientos sesenta días. El Evangelio será proclamado durante este período de persecución a través de las naciones incrédulas (Mateo 24:8-14; 21-22). El número simbólico proviene de Daniel 7:25; 12:7, que es frecuentemente utilizado en el Apocalipsis (12:6; 13:5).

Apocalipsis 11:4

«…los dos árboles de olivo» Es una alusión a Zorobabel, la semilla davídica que retornó del exilio babilónico; y a Josué, la semilla de Aarón que regresó del exilio egipcio (Zacarías 4:3, 11, 14). Lo anterior implicaría que el testimonio del Evangelio al final de los tiempos enfatizará la realiza y el sacerdocio mesiánicos (Jesús, como Rey y Sacerdote). Ambos predicadores inspirados por el arrepentimiento traerán la luz divina (Zacarías 4) a un mundo rebelde (Isaías 6:9-11; 43:8-13; Jeremías 5:21-29; Ezequiel 12:2).

Apocalipsis 11:5

«Si alguno quiere dañarlos… si alguien quiere hacerles daño» Las dos son ORACIONES CONDICIONALES DE PRIMERA CLASE, que sumen la existencia de quienes quieren dañarles, pero serán protegidos por Dios hasta que hayan cumplido su misión.

«…sale fuero de la boca de ellos, y devora a sus enemigos» Observe que el poder está en sus bocas, lo que implica el poder del mensaje que proclaman. En el texto apocalíptico la boca es un arma; la lengua, una espada (9:17; 19:15; Hebreos 4:12).

Apocalipsis 11:6

Estas acciones recuerdan a Elías en el Antiguo Testamento (1 Reyes 17:1) y a Moisés (Éxodo 7:17-19).

Apocalipsis 11:7

«…la bestia que sube del abismo» Si esto es una alusión a Daniel y, entonces sería una figura compuesta por las otras cuatro bestias mencionadas en Daniel 7, representando al supremo Anticristo del fin de los tiempos (2 Tesalonicenses 2:3). El “abismo” es el lugar de los demonios (9:1; 20:1).

«…hará la guerra contra ellos, y los vencerá y los matará» Es una alusión a Daniel 7:21, que será explicado ampliamente en el texto de Apocalipsis 13. Aquí, la fraseología puede representar una multitud personas (13:7, el pueblo de Dios). Fíjese que no se salvan de la persecución y de la muerte.

Apocalipsis 11:8

«Y sus cadáveres estarán en la plaza» Esta humillación de cadáveres a la intemperie es una manera de expresar el desprecio (v.9). Sin embargo, Dios usó sus cuerpos visibles para una manifestación poderosa y resurrección, confirmando su poder y su mensaje.

«…la gran ciudad» Esta parece ser una descripción de Jerusalén; sin embargo, el lenguaje figurativo expresa una lucha espiritual entre el reino terrenal y el celestial. Estas son mis razones:

1. La frase “la gran ciudad” es utilizada para Babilonia o Roma (16:19; 17:18; 18:10, 16, 18-19,21).

2. Aunque en Ezequiel 16:46-49 e Isaías 1:9-10 Jerusalén es llamada Sodoma, nunca se la identifica con Egipto. Sodoma y Egipto parecen ser metáforas para el pecado y la esclavitud.

3. “Donde el Señor fue crucificado” podría referirse a Jerusalén, pero posiblemente también se refiera a los reinos de este mundo que son el antiDios.

4. “Los pueblos y tribus y lenguas y naciones” que aparecen en el v.5 implican:

a. Una ciudad donde el mundo entero está presente, y según esta descripción podría tratarse de Roma más que de Jerusalén.

b. El término “ciudad” es una metáfora de la Humanidad rebelde (Génesis 4:7; 10:8-10).

5. “Los que habitan sobre la tierra se regocijarán sobre ellos, y celebrarán”. En el versículo 10 es evidente que el mensaje de los dos testigos no era solamente para los judíos, sino para todo el mundo incrédulo. Esto describe la permanente lucha entre los reinos de esta mundo y el reino Mesiánico (11:15), como particularmente aparece en Daniel 2 y en el Salmo 2.

Apocalipsis 11:9

«Y los pueblos, tribus, lenguas y naciones…» Ver nota en el 10:11.

«…por tres días y medio» El tiempo que aparece en el v.9 combinado con el del v.11 es igual al número siete, usado muy frecuentemente en el Apocalipsis; y el evento considera el tiempo perfecto de Dios.

Apocalipsis 11:10

«Celebrarán, y se enviarán regalos el uno al otro» Algunos miran esto como una fiesta perversa del Purim (Ester 9:19, 22). –“El mundo se alegrará”. Esta nueva relación del mundo incrédulo revela el poder del mensaje de los dos testigos; pero los no creyentes no se arrepentirán (9:20-21; 16:9, 11).

Apocalipsis 11:11

«Tres días y medio» Es una alusión al libro de Daniel, y también un período simbólico de persecución. Vea la nota completa en el 11:9.

«…entró en ellos el Espíritu de Vida enviado por Dios» Alude a Ezequiel 37, en el Valle de los Huesos Secos. Es un juego con la palabra hebrea “ruah” que significaba aliento, viento y espíritu (tal como la palabra griega pneuma).

Apocalipsis 11:12

«Y oyeron una gran voz en el cielo que les decía: `Suban acá´» Algunos ven aquí el rapto secreto de la Iglesia, y así mismo sucede en el 4:1, donde Juan es llamado al cielo. Otros ven perciben el rapto secreto a mitad de la tribulación de la Iglesia, cuando en este versículo los dos testigos son llamados al cielo. ¡Nuevamente surge la posibilidad de presuposición y el énfasis teológico como elementos claves para la interpretación de los textos ambiguos y simbólicos!

«Y subieron al cielo en una nube» Este es considerado el transporte divino. En Daniel 13:26, el Mesías viajó en las nubes del cielo. Jesús ascendió al cielo de la misma forma (Hechos 1:9); y regresará montado en ellas (Mateo 24:30; 26:64; Marcos 13:26; Apocalipsis 1:7; 14:14).

Apocalipsis 11:13

«En aquella hora hubo un gran terremoto en el que murieron siete mil hombres; y una décima parte de la ciudad cayó…» En el Apocalipsis hay siete referencias a terremotos (6:12; 8:5; 11: 13, 19; 16:18), lo cual demuestra el permanente y continuo juicio de Dos sobre los incrédulos; aquí puede haber una alusión a Ezequiel 38:17-23.

«…y los demás se aterrorizaron, y dieron gloria al Dios del cielo» Hay mucha discusión sobre el significado del término “el resto”, ya que puede referirse a:

1. Los habitantes reales de Jerusalén (Zacarías 12:10) o Roma.

2. Los que son salvos durante el período de la tribulación; y que verdaderamente se arrepintieron.

3. Los judíos creyentes de Roma (Romanos 9-11).

4. Las personas como Nabucodonosor y Ciro, que fueron maravillados por los actos divinos, pero que realmente no se arrepintieron.

Teniendo como base los versículos 9:20-21; 14:7-8; 16:10, el No. 4 parece ser la mejor opción. Sin embargo, en el 16:9, dar gloria a Dios está relacionado con el arrepentimiento. ¡Es muy probable que judíos y/o paganos creyeran! Tal es el propósito explícito de los Juicios de Dios (9:;20-21; 16:9, 11).

Apocalipsis 11:14

Es un recurso de transición (9:12; 12:12).

Apocalipsis 11:15-16

«Los reinos del mundo…» La versión KJV y la NKJV utilizan “los reinos de este mundo”. El plural no aparece en ninguno de los manuscritos griegos.

«…han venido» Es un INDICATIVO AORISTO MEDIO (DEPONENTE). Esta es una buena descripción del final del reinado de los gobiernos de la Humanidad caída, y del inicio del reino de nuestro Dios (12:10). La nueva era del Espíritu ha llegado en su plenitud, lo cual confirma la Teoría de la Recapitulación al señalar que la Segunda Venida ocurrirá al final de cada uno de los tres ciclos del Juicio: los Sellos (6:12-17), las Trompetas (11:15-18) y las Copas (19). El Apocalipsis no tiene un orden cronológico o secuencial; es una representación dramática en tres ciclos, cada uno de los cuales ve al mismo período; pero de forma sucesiva y con la intensidad del Juicio (un cuarta-1/4; un tercio -1/3; la totalidad).

«…a Nuestro Señor y a su Cristo» Observe cuan íntimamente unidos están el Padre y el Hijo. Fíjese también en que el énfasis de I Corintios 15:24-28 y de Efesios 5:5 se ha cumplido ahora. Algunos ven una alusión a Zacarías 14:9, lo cual es posible debido a la preferencia de Juan por extraer sus imágenes apocalípticas de Daniel, Ezequiel y Zacarías.

«…y el reinará por los siglos de los siglos» Esto se refiere al reinado eterno de Nuestro Dios (Éxodo 15:18; Salmo 10:16; 29:10; Isaías 9:6-7; Daniel 2:44; 4:34; 7:14, 27; Lucas 1:33; 1 Tesalonicenses 4:17; 2 Pedro 1:11); no a un reinado material (Apocalipsis 20) de Cristo. He aquí el verdadero cumplimiento de la oración de Jesús en Mateo 6:10, al decir que se haga la voluntad de Dios en la tierra como en el cielo. El reino de Dios es el tema principal en los Evangelios y en el Apocalipsis, Hay fluidez y tensión entre la realidad actual (post-milenial y amilenial), y su consumación futura (premilineal histórica y premilenarista dispensacional). Esta misma fluidez se concreta en lo terrenal (milenial) y su aspecto eternal. Algunos comentaristas, escuelas y denominaciones se han limitado a un aspecto de la fluidez, ignorando o transformando los otros para hacerlos calzar con sus presupuestos y sistemas teológicos. Es realmente difícil para los occidentales apreciar la total fluidez, las figuras y la tensión de la literatura oriental, particularmente en el género apocalíptico. ¡Nuestro Dios y su Cristo han reinado y están reinando y reinarán; los detalles son insignificantes! Podría haber un reinado Mesiánico temprano por cierto período (I Corintios 15:23-28), en que la nación de Israel puede tener parte; sin embargo, las figuras y los símbolos apocalípticos se refieren a la Iglesia Universal, no a Israel (Daniel 2:34-35, 44).Dejo abierta la posibilidad de que Israel forme parte de los eventos del final de los tiempos, porque en el Antiguo Testamento (Isaías 9:6-7; Zacarías 12:10) las promesas de Dios a Abraham y sus descendientes están basadas en el carácter de Dios (Ezequiel 36:22-28).

Apocalipsis 11:17

La oración está escrita en forma de poema en la versión del NKJV, NRSV y TEV (versiones inglesas), y aparece en prosa en la NASB y NJB, en las mismas traducciones. Estas expresiones de oración y adoración muchas veces son las mejores interpretaciones de la Segunda Venida.

«Señor Dios Todopoderoso» Se refiere a los tres principales títulos que se utilizan en el Antiguo Testamento para Dios: (1) YHWH, el Dios del Pacto, como Salvador (Éxodo 3:14; Salmo 103); (2) Elohim, el Dios Creador, como Proveedor y Sustentador (Génesis 1:1; Salmo 104); y (3) el Shaddai (1:8), el Fuerte o el Dios Compasivo, el nombre patriarcal para la deidad. (Éxodo 6:3).

NASB

NKJV

NRSV

TEV

NJB

«Quien es y quien era»

«El Uno que es y que era y que vendrá»

«Quien es y quien era»

«El Uno que es y que era»

«El que es y el que era»

Fíjese en el aspecto escatológico de esta descripción común de Dios (con excepción de algunos manuscritos griegos tardíos en minúscula, provenientes del siglo XVI), la cual es citada porque Dios ha comenzado a reinar. El último de estos tres aspectos cronológicos nunca más será mencionado en el libro de Apocalipsis. ¡El reino ha venido (11:15-16) ¡He aquí la evidencia de que la Teoría de la Recapitulación en torno a una relación paralele entre los Sellos, las Trompetas y las Copas es verdadera!

NASB

NKJV

NRSV

TEV

NJB

«Porque has tomado tu gran poder y has comenzado a reinar»

«Porque has tomado tu gran poder y reinas»

«Porque has tomado tu gran poder y has comenzado a gobernar»

«Que has tomado tu gran poder y has comenzado a gobernar»

«Por asumir tu gran poder y haber comenzado su reinado»

Lo anterior es un INDICATIVO PERFECTO ACTIVO seguido por un INDICATIVO AORISTO ACTIVO. El poder siempre ha sido de Él, pero su reinado ha comenzado ahora (AORISTO INGRESIVO).

Apocalipsis 11:18

«…se airaron las naciones» Es una alusión al Salmo 2; 46:6 y a Ezequiel 38-39 (y posiblemente a la introducción apocalíptica de Ester, en la Septuaginta). El enojo de las Naciones puede ser considerado en dos formas: (1) como el sistema del mundo caído que odia a Dios, sus planes, su reinado y su pueblo o (2) como una futura rebelión contra Él, caracterizada por una batalla (Armagedón, Apocalipsis 20).

«…tu ira ha llegado» Esto puede ser una referencia al Salmo 2 o al 110:5-6. Es la forma griega orgē. Ver nota completa en el 7:14.

«…el tiempo ha llegado» El día del Señor es un momento de juicio para algunos y de recompensa para otros. Esta doble contexto puede verse en Mateo 25:31-46 y en Apocalipsis 20:11-15. Todos los seres humanos, desde el más pequeño hasta el más grande, un día estarán delante de Dios y rendirán cuentas de sus vidas (Gálatas 6:7; 2 Corintios 5:10).

«…y el tiempo de juzgar a los muertos» El Juicio escatológico de Dios se presenta en Mateo 25 y en Apocalipsis 20. La frase confirma la interpretación del Apocalipsis en tres actos (escenas), donde el tiempo final surge después de cada etapa de juicio (sellos, trompetas y copas).

«…tus siervos los profetas» La frase exacta aparece en el 10:7. Juan se identifica a sí mismo como el profeta, y su librito es una profecía; por tanto, es el término estilizado más frecuentemente en el texto de Apocalipsis. Casi se puede decir que el vocablo sustituye al reconocimiento de “apóstol” (10:7; 11:10, 18,; 16:6; 18:20, 24; 22:6, 9).

«Santos» La palabra “santos” se relaciona con la situación de los creyentes en Cristo; no significa que no tengan pecado, pero también debe descubrir su progresivo estado de vida imitando a Cristo. El término siempre ha sido plural, excepto en Filipenses 4:21; sin embargo, aún en este contexto es de carácter comunitario. Ser cristiano es formar parte de una comunidad, una familia, un cuerpo. Vea el Tópico Especial “Santo”, en el 5:8. La frase identifica claramente al pueblo de Dios, la Iglesia.

«… a los pequeños y a los grandes» El versículo parece referirse únicamente a dos grupos: los profetas y los santos. La frase “a los pequeños y a los grandes” se encuentra en el 19:5, y era la expresión favorita de Dios en el Evangelio (13:16; 19:5; 20:12; 19:5 es una alusión al Salmo 115:13, que incluye a todos los integrantes del grupo indicado).

«…y de destruir a quienes destruyen la tierra» Esta caracterización de la Humanidad caída refleja Génesis 3 y Romanos 8:18-22. La maldad del ser humano permite que el egoísmo y el ego usen, abusen y destruyan la creación como criatura física de Dios.; lo cual puede ser interpretado como la mala humanidad que obliga a Dios a traer juicio sobre la tierra (el diluvio, Génesis 6-9; las plagas de Egipto, Éxodo 7-12; las maldiciones del Pacto, Deuteronomio 27-28 o la tierra destruida por el fuego, 2 Pedro 3:10). En el Apocalipsis, los Sellos destruirán un cuarto de la tierra; las trompetas, un tercio y las copas implican su total destrucción física.

Apocalipsis 11:19

«…el Templo de Dios fue abierto en el cielo» Recuerde que la visión comenzó con la apertura de una puerta en el cielo (4:1; 15:5). Ahora, puede verse el santuario entero del Templo celestial de Dios (Hebreos 8:5; 9:23-28). Cuando Jesús murió, el velo del templo se partió de arriba abajo, señalando que el acceso a Dios ahora estaba disponible para todos por medio de Cristo (en Hebreos 9:8; 10:20 se alude a este evento). Iguales

simbolismos se repiten aquí: Dios está disponible para todos. El interior del Santuario celestial ahora está totalmente abierto y es visible.

«… y el Arca de Su Pacto» El Arca del Pacto se perdió el algún momento durante el exilio babilónico (o del faraón Shishak, de Egipto; 1 Reyes 14:25). La frase simboliza la presencia de Dios después que Israel cruzó el río Jordán hacia la Tierra Prometida. También representa las promesas del Pacto de Dios, como referencia al misterio (10:7), al Plan de Dios de redención para la Humanidad (Romanos 16:25-26). En el Antiguo Testamento, solamente el Sumo Sacerdote podía acercarse a este mobiliario santo una vez al año, en el día de la Expiación (Levítico 16). Ahora, todo el pueblo de Dios puede entrar ante su presencia.

«…relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo» Esto es similar a 8:5 y 16:18-21, que hacen referencia a Éxodo 9:24 y 19:16-19.

Texto original en español (PDF de la editorial).