Comentario Bíblico Gratuito · Bob Utley

Apocalipsis 12: comentario de Bob Utley

Información contextual

A. Otro interludio comienza en el 12:1 y continúa hasta el 14:20. Muchos han afirmado que realmente es otra serie de siete. Esta unidad literaria descubre el conflicto espiritual en términos dualísticos entre los dos reinos, las dos ciudades y los dos testigos asumidos y sus asesinos.

B. Los vv. 1-6 descubren la suprema (cósmica) batalla entre el bien y el mal en términos metodológicos tomados de las culturas primitivas (Grant Osborne. El Espiral Hermenéutico. P.229).

1. El relato babilónico de la Creación: Tiamat (el caos), un monstruo de siete cabezas que arrojó una tercera parte de las estrellas del cielo, contra Morduk, el dios principal de la ciudad de Babilonia, quien lo mata y llega a ser el líder el panteón.

2. El mito egipcio: set (Tifon), un dragón rojo versus Isis (Hator), quien da a luz a Horus. Más tarde mata a Set.

3. La leyenda de los baales urgaríticos: Yom (el agua) versus Baál, este último mata a Yom.

4. Mito pérsico: Azi Dabaka (el dragón malo) versus el hijo de Aura Mazda (el dios de lo Alto).

5. Mitología griega: El Pitón (la serpiente dragón) versus Leto embarazada (ella da a luz a Apolo, quien mata a Pitón).

C. Es muy difícil saber cómo interpretar este capítulo. Algunos lo hacen en términos históricos, pero pareciera ser una lucha simbólica entre los reinos del antiDios de esta época y el reino de la nueva era de nuestro Cristo (11:18; Salmo 2). Por tanto, es una alusión histórica al nacimiento de Cristo, y un énfasis a la llegada del reino Mesiánico. Es un dualismo que afecta a un individuo (el Mesías) y a un grupo de personas (el pueblo de Dios), en contra de otro individuo (Satanás) y otro grupo (los incrédulos inspirados por el demonio). Esta misma situación se ve en el Canto de los Siervos de Isaías. El siervo es Israel (Isaías 41-50), que aún así es el Mesías (Isaías 52:13-53:12).

D. Pablo discute el señorío cósmico de Cristo, en Colosenses 1-2.

Preguntas para la discusión

Apocalipsis 12:1

«Apareció en el cielo una gran señal» Esto puede ser el inicio de “las siete señales” del Apocalipsis. Es un término teológico especial (sēmion) utilizado con frecuencia en el Evangelio de Juan (2:11, 23; 3:2; 4:54; 6:2, 14, 30; 7:31; 9:16; 10:41; 11:47; 12:18, 37; 20:30). Ahora aparecen siete veces entre el 12:1 y el 19:20 –tres veces como señales en el cielo (12:1, 3; 15:1), y cuatro como señales en la tierra (13:13-14; 16:14; 19:20).

«…en el cielo» Esto probablemente significa “en el aire”, y no propiamente en el cielo. El término cielo en el Antiguo Testamento puede referirse a la atmósfera sobre la tierra (Génesis 1:1, 8-9, 17, 20; Salmo 104:2-3) o a un lugar donde Dios habita (Salmo 11:4; 103:19; Isaías 66:1; 2 Corintios 12); tal ambigüedad permitió que los rabinos especularan sobre el número de cielos –tres o siete-.

«Una mujer vestida de...» Esta mujer fue descrita bellamente, en contraposición a la Gran Ramera del 17:4, que simboliza los imperios antiDios, como Babilonia, Roma o el sistema mundial anticristo. Existen dos teorías acerca de la fuente de las imágenes de Juan: (1) Génesis 3, donde aparece una mujer, una serpiente y un hombre-hijo, y (2) y en el Antiguo Testamento, otras constantes alusiones sobre “dar a luz” (Isaías 26:17-18, en la Septuaginta e Isaías 66:7-13). Israel es descrito como una mujer dando a luz (Miqueas 4:10). Por tanto, ella representa al verdadero pueblo de Dios (vv.1-6), aunque en los vv.13-17 simboliza al pueblo de Dios del Nuevo Testamento que huye de la era del Dragón. Para más elementos teóricos ver Alan Johnson. Apocalipsis pp.117-119. En Respuestas a Preguntas, de F.F.Bruce, dice: “Pienso en la mujer como en la comunidad mesiánica o el “Israel de Dios”, especialmente por la forma cómo se manifiesta localmente en la Iglesia palestina, la Iglesia madre por excelencia… El “remanente de su semilla” serán los cristianos de otras partes del mundo, el blanco del ataque en el 13:7 (p.140).

En El Nuevo comentario Bíblico, de George Beasley-Murray expresa:”La gente religiosa del mundo antiguo hubiera vista a la mujer con dolores a una diosa coronada con las doce estrellas del zodíaco; un judío la identificaría como la Madre Zion (ver Isaías 26:16; 27:1; 49:14-25; 54:1-8; 66:7-9), pero para Juan ella representaba a la “Madre de la comunidad mesiánica, el pueblo de Dios, los creyentes tanto del Antiguo como del Nuevo Pacto.” (p.144)

«…doce estrellas» Aquí nuevamente las preposiciones guían la interpretación: (1) según el Antiguo Testamento, se refiere a las doce tribus judías; (2) según la literatura apocalíptica intertestamental se relaciona con los signos del zodíaco, y (3) desde la perspectiva neotestamentaria identifica a los doce apóstoles. El número doce generalmente simboliza la organización. Ver Tópico Especial “El Número Doce”, en el 7:4. Sin embargo, el significado del capítulo 12 no está condicionado por la identificación del simbolismo joanino, sino por el mensaje central del contexto. Se debe mantener este principio, por lo cual no debemos: (1) forzar los detalles, (2) seleccionar algunos textos de forma literal y otros de forma simbólica o (3) condicionar la interpretación a nuestro contexto histórico.

Apocalipsis 12:2

Los dolores de parto simbolizaban: (1) eventos esperados, pero repentinos, (2) el dolor o los problemas asociados con un evento esperado o (3) el inicio de algo nuevo y con gran potencial. Los judíos creían que la venida e la “Nueva Era” involucraba persecución y problemas (Isaías 13:8; 21:3; 26:17; 66:7-13; Mateo 24:8; Marcos 13:8; 1 Tesalonicenses 5:3). Juan utilizó este concepto para describir el conflicto entre Satanás y sus seguidores contra Dios y los suyos (Isaías 66:7-24).

Los eventos mundiales empeorarán, pero Dios está en control de la historia (es el punto de vista premilenarista y amileniarista, mientras el postmileniarista es mucho más optimista acerca de ls historia mundial). Sus seguidores están protegidos de la persecución y salen victoriosos en medio de derrotas temporales, aún de la muerte física (Juan 16:20-21). La pregunta es: ¿Cómo Dios protege a sus seguidores? Un sello en sus frentes los portegen de la “ira de Dios”, pero no de las persecuciones de los incrédulos (tribulación). ¡Dios está para ellos, con ellos, y les ama; pero aún así, muchos morirán!

Apocalipsis 12:3

«…un gran dragón escarlata, que tenía siete cabezas y diez cuernos» Es una descripción del mal y su gran poder. (13:1 y 17:3). Los cuernos y las cabezas simbolizan el perfecto poder (Daniel 7), y las diademas representan el intento del mal por usurpar el lugar de Cristo como rey.

El término “dragón” puede provenir del Antiguo Testamento:

1. La serpiente de Génesis 3.

2. Los dos monstruos del caos.

a. Rahab (Salmo 89:10; Isaías 51:9-10; Job 26:12-13) b. Leviatán (Salmo 74:13-14; 104:26; Job 3:8; 7:12; 41:1; Isaías 27:1; Amós 9:3) En el Nuevo Testamento existen muchos títulos para el Maligno:

1. “Satanás”, usado treinta y tres veces.

2. El “Diablo”, utilizado treinta y dos veces.

3. El “Tentador” (Mateo 6:13; 13:19; 1 Tesalonicenses 3:5)

4. El “enemigo” (Mateo 13:39)

5. El “mal” (Mateo 6:13; 13:19; 1 Juan 5:18)

6. El “Príncipe de los demonios” (Mateo 9:34; 12:24)

7. El “Gobernador de este mundo” Juan 12:31; 14:30; 16:11)

8. El “Príncipe del Poder del aire” (Efesios 2:2)

9. El “dios de este mundo” (1 Corintios 4:4)

10. “Belial” (2 Corintios 6:15)

11. “Belzebú” (Marcos 3:22; Lucas 11:15, 18-19)

12. El “Dragón” (Apocalipsis 12:3-4, 7, 9; 20:2)

13. La “Serpiente” (Apocalipsis 12:9, 15; 20:2)

14. El “Acusador” (Apocalipsis 12:10, 15)

15. El “Adversario” (I Pedro 5:8)

16. Un “león rugiente” (1 Pedro 5:8)

Tema especial: Satanás

Este es un tema muy difícil por varias razones:

1. El Antiguo Testamento no revela un enemigo acérrimo del bien, sino un siervo de YHWH, como alternativa para la Humanidad, y quien también es acusado por ser injusoa. Solamente hay un Dios (monoteísmo), un poder, una causa en el Antiguo Testamento: YHWH.

2. El concepto de un enemigo acérrimo de Dios se desarrolló en la literatura interbíblica (no canónica) bajo la influencia de las religiones dualistas persas (Zoroastrismo). Esta transformación influenció grandemente el Judaísmo rabínico y a la comunidad esenia (rollos del Mar Muerto).

3. El Nuevo Testamento desarrolló algunos temas veterotestamentarios particulares, en categorías sorprendentemente puras. Si uno se acerca al estudio del mal desde la perspectiva de la teología bíblica (considerando cada libro o autor o género estudiado, bosquejándolos por será parado); entonces nos serán revelados puntos de vista muy diversos, Sin embargo, si uno se acerca al estudio del mal desde un comprensión no bíblica o extrabíblica de las religiones del mundo o de las religiones de Oriente; entonces mucho del desarrollo neotestamentario es opacado por el dualismo pérsico y es espiritismo grecorromano. Pero si se está totalmente sometido a la autoridad divina de las Escrituras, entonces el desarrollo del Nuevo Testamento debe observarse como una revelación progresiva.

Los cristianos deben permanecer alertas, y no permitir que el folclore judío o la literatura occidental (Dante, Milton) influencie más el concepto existente. Ciertamente hay misterio y ambigüedad en torno a esta revelación. ¡Dios ha escogido no mostrar todos los aspectos del mal, su origen, desarrollo y propósito; pero nos ha revelado su derrota!

En el Antiguo Testamento el término “Satanás” o “Acusador” (BDB 966) puede relacionarse con:

1. Los acusadores humanos (1 Samuel 29:40; 2 Samuel 19:22; 1 Reyes 11:14, 20, 29; Salmo 109:6).

2. Los acusadores angelicales (Números 22:22-23; Job 1-2; Zacarías 3:1).

3. Los acusadores demoniacos (1 Crónicas 21:1; 1 Reyes 22:21; Zacarías 13:2).

No fue sino hasta más tarde durante el período intertestamentario que la serpiente del Génesis 3 se identificó con Satanás (Libro de Sabiduría 2:23-24; 2 Enoc 31:3), y aún posteriormente se convirtió en una opción rabínica (Sot. 9b y Sanh 29ª). Los “hijos de Dios” en Génesis 6 se transforman en ángeles en 1 Enoc 54:6.

Menciono lo anterior no porque se trate de una afirmación adecuada desde el punto de vista teológico, sino para demostrar su desarrollo. En el Nuevo Testamento estas actividades veterotestamentarias son atribuidas al Maligno personificado en una figura angelical (1 Corintios11:3; Apocalipsis 12:9).

El origen del mal encarnado es difícil o imposible de determinar desde el Antiguo Testamento (tomando en cuenta su punto de vista). Una razón para ello es el fuerte monoteísmo de Israel (1 Reyes 22:20-22; Eclesiastés 7:14; Isaías 45:7; Amós 3:6). Cualquier casualidad era atribuida a YHWH para demostrar que era el Único y su supremacía (Isaías 43:11; 44:6, 8, 24; 45:5-6, 14, 18, 21-22).

Algunas posibles fuentes de información son: (1) Job 1-2, donde Satanás es uno de los “hijos de Dios” (ángeles) o (2) Isaías 14 y Ezequiel 28, donde los orgullosos reyes del Cercano Oriente (Babilonia y Tiro) ilustraban la soberbia de Satanás (1 Timoteo 3:6). Tengo sentimientos encontrados sobre este acercamiento: Ezequiel utiliza la metáfora del Huerto del Edén, no solamente representar al Rey de Tiro como Satanás (Ezequiel 28:13216); sino también para el Rey de Egipto, como el Árbol del Bien y el Mal (Ezequiel 31). Sin embargo, Isaías 14, particularmente los vv 12-14, especifica el origen de Satanás, aunque resultan una forma y lugar muy oblicuos para hacerlo. Debemos cuidar la tendencia de la Teología Sistemática de tomar pequeñas porciones un tanto ambiguas de los textos bíblicos, autores, libros o géneros, y combinarlos como piezas de un rompecabezas divino.

Estoy de acuerdo con Alfred Edersheim (La Vida y el Tiempo de Jesús, el Mesías. Vol. II. Apéndices XIII; p.748-763, y Vol. XVI; p.770-776) en que el Judaísmo rabínico ha sido grandemente influenciado por el dualismo pérsico y la especulación demoniaca. Los rabinos no son una buena fuente de verdad en esta área. Jesús se alejó radicalmente de la enseñanza de las sinagogas en este particular. Pienso que el concepto de un acérrimo enemigo angelical de YHWH proviene de los dos dioses mayores del dualismo persa: Ahkiman y Ormaza, desarrollados por los rabinos en el dualismo bíblico de YHWH y Satanás.

En el Nuevo Testamento hay una cierta revelación progresiva en torno a la personificación del mal; pero no está tan elaborada como la de los rabinos. Un buen ejemplo de ello es la “guerra en el cielo”: La caída de Satanás es una necesidad lógica, pero los datos específicos no los conocemos; y aún lo que sabemos se esconde tras el velo del género apocalíptico (Apocalipsis 12:4, 7, 12-13). Aunque Satanás haya sido vencido por Jesús y exiliado de la tierra, continúa siendo un siervo de YHWH (Mateo 4:1; Lucas 22:31-32; 1 Corintios 5:5; 1 Timoteo 1:20). Por lo cual debemos superar nuestra curiosidad en este particular. Existe una fuerza maligna de tentación personal, pero hay un solo Dios, y seguimos siendo responsables de nuestras decisiones. La batalla espiritual persiste antes y después de la salvación. La victoria únicamente puede venir y quedar en y por el Dios Trino. ¡La maldad ha sido vencida y será eliminada!

Apocalipsis 12:4

«…su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la tierra» Dado que el término “estrellas del cielo” es usado frecuentemente en el Antiguo Testamento para referirse a los santos de Dios (Génesis 15:5; Jeremías 33:22; Daniel 12:3), algunos han asumido que se refiere a los santos; pero en el contexto podría relacionarse con los ángeles (Daniel 8:10; 2 Pedro 2:4; Judas 6). Los ángeles caídos (estrellas caídas) son un tema común en la literatura apocalíptica.

Satanás se describe como uno de los ángeles del cielo delante de Dios, en Job 1-2 y en Zacarías 3. Posiblemente era un “querubín que cubría” (Ezequiel 28:12-18); tal descripción es utilizada en las metáforas del Huerto del Edén pero no calza con el Rey de Tiro, sino más bien con el orgullo y la arrogancia de éste imitando a Satanás (me siendo terriblemente incómodo con este comentario, ya que en Ezequiel 31, el Rey de Egipto se describe como el Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal. Por lo general, el autor utiliza los términos del Edén para describir a los Reyes). En el Antiguo Testamento, Satanás no es un enemigo de Dios, sino de la Humanidad

(12:10). Satanás no fue creado malo, pero se desarrolló como enemigo jurado de todas las cosas buenas y santas (A.B.Dovedson. Una Teología del Antiguo Testamento. pp. 300-306). Muchas veces se menciona que fue lanzado del cielo (Isaías 14:12; Ezequiel 28:16; Lucas 10:18; Juan 12:31; Apocalipsis 12:9, 12). El problema se presenta durante:

1. El período veterotestamentario a. Antes de la creación del ser humano.

b. Algún tiempo después de Job, pero antes de Ezequiel 28.

c. En la etapa post-exílica, pero después de Zacarías.

2. El período del Nuevo Testamento a. Después de la tentación de Jesús (Mateo 4).

b. Durante el viaje misionero de los sesenta (Lucas 10:18).

c. Durante un movimiento de rebelión al final de los tiempos (Apocalipsis 12:9)- Ver nota completa en el 12:7.

Uno piensa si “la tercera parte de las estrellas” se refiere a los ángeles que se rebelaron contra Dios y decidieron seguir a Satanás. De ser así, esta podría ser la única base escritural para demostrar lo demoníaco en el Nuevo Testamento, al relacionarlo con los ángeles caídos (12:9, 12). La tercera parte puede estar relacionada con el límite de la destrucción durante los juicios de la Trompera (8:7-12; 9:15, 18), y no con un número en particular. También podría representar la derrota en batalla de Satanás o de una parte de los ángeles. Aunque cabe la posibilidad de que simplemente refleje un antiguo mito babilónico (ver Vistazos Contextuales, B.I.). Aquí podemos recordar, que aunque el asunto sea de gran interés, probablemente no fuera la intención del autor que dicho contexto se tornase punto de discusión para: (1) el origen de lo demoníaco; (2) la caída de Satanás o (3) una rebelión angelical en el cielo. En la literatura apocalíptica lo primordial es el tema central de la visión, pero se afecta por lo literal de la presentación, los detalles y el dramático simbolismo de las fantásticas imágenes. Tenga cuidado en forzar los detalles; este género frecuentemente expresa verdades teológicas utilizando imágenes como referencias literarias. ¡Lo dicho es real, aunque simbólicamente representado!

«…a fin de devorar a su hijo» El hijo se refiere al Mesías prometido. Satanás quiere cambiar el Plan de Dios en cada nivel, tanto el Plan Universal como el Plan individual de redención (Mateo 13:19; 2 Corintios 4:4).

Apocalipsis 12:5

«…dio a luz un varón, que regirá con voz de hierro» Es una alusión al Salmo 2:9, y por tanto es mesiánico. En Apocalipsis 19:15 la frase es usada por el Mesías; mientras en Apocalipsis 2:26-27, lo hacen los santos. Hay fluidez entre el Mesías (como individuo) y la comunidad de creyentes (colectiva), tanto aquí como en el Canto del Siervo de Isaías (42:1-9, 19; 59:1-7; 50:4-11; 52:13-53:12).

«…su hijo le fue arrebatado para Dios y para su trono» Algunos miran esto como la ascensión de Cristo, pero obviamos el tema de esta unidad literaria si lo referimos principalmente a la vida histórica de Cristo. En el libro de Apocalipsis, Juan no discute la vida terrenal de Jesús ni su muerte; aborda teológicamente de la encarnación a la exaltación: el enfoque de Apocalipsis es el Cristo glorificado y exaltado (14-20). La presentación del Evangelio de Juan se enfoca en el arrepentimiento y la gloria otorgada a Dios. ¡Esto no significa un desprecio al protagonismo de Jesús (5:9, 12; 7:14; 12:11), más bien, privilegia su labor de traer el Reino eterno (1 Corintios 15:25-28); el Reino del Padre y del Hijo

Apocalipsis 12:6

«…la mujer huyó al desierto» Muchos ven en ello una alusión al Éxodo, representado en este contexto. El tiempo de peregrinaje por el desierto fue considerado como un período de compromiso entre YHWH e Israel, durante el cual Él proveyó todas sus necesidades y estuvo íntimamente presente y acompañándoles.

«…un lugar preparado por Dios» Aunque el contexto general representa el desierto y el período de peregrinaje, esta situación lleva a otras alusiones históricas: (1) Elías, a través del arroyo de Cherit (1 Reyes 17:12); (2) la huída de Elías hacia la península de Sinaí (1 Reyes 19:1-4); (3) los siete mil fieles (1 Reyes 19:18) o (4) a los que huyen de la destrucción de Jerusalén en el 70d.C. (Mateo 24:15-20; Marcos 13:12-18).

«…por mil doscientos sesenta y dos días» Nuevamente, este parecer ser un tiempo no determinado, pero limita la persecución. Ya se ha hecho referencia a este mismo período de tiempo en diferentes formas al hablar de tres años y medio:

1. “tiempo, y tiempos y medio tiempo” (Daniel 7:25; 12:7; Apocalipsis 12:14).

2. “2,300 tardes y mañanas” (Daniel 8:14).

3. “Cuarenta y dos meses” (Apocalipsis 11:2; 13:5); “1,260 días” (Apocalipsis 11:3; 12:6); “1,290 días” (Daniel 12:11) y “1,335 días” (Daniel 12:12).

En la numerología hebrea (Génesis 1) el siete es el número perfecto. Uno menos que siete habla de la imperfección humana, y el 666 (Apocalipsis 13:17-18) representa la suprema imperfección de lo humano, al Anticristo (2 Tesalonicenses). De la misma forma, tres y medio indica una repercusión limitada, pero indefinida. Ver Tópico Especial: “Cuarenta y dos meses”, en el 11:2.

Apocalipsis 12:7

«Hubo una gran batalla en el cielo»

Tema especial: Guerra en el cielo

Hay mucho debate en torno a la fecha de esta confrontación. Al parecer, Jesús lo menciona en Lucas 10:18 y en Juan 12:31. Pero es tremendamente difícil tratar de fechar cronológicamente este evento.

1. Antes de Génesis 1:1 (antes de la Creación).

2. Entre el Génesis 1:1 y 1:2 (Teoría de la Brecha).

En el Antiguo Testamento:

3. Después de Job 1-2 (Satanás en el cielo).

4. Después de 2 Reyes 22:21 (Satanás en el Concilio celestial).

6. Después de Zacarías 3 (Satanás en el cielo).

7. Como en Isaías 14:12; Ezequiel 28:15 y 2 Enoc 29:4-5 (los Reyes condenados del Oriente). En el Nuevo Testamento:

8. Después de la tentación de Jesús (Mateo 4).

9. Durante la misión de los sesenta (vi caer a Satanás del cielo, Lucas 10:18)

10. Después de la entrada triunfal a Jerusalén (Juan 12:31).

11. Después de la resurrección y la ascensión de Jesús (Efesios 4:8; Colosenses 2:15).

12. Al final de los tiempos (Apocalipsis 12:7), posiblemente cuando Satanás busca al niño en el cielo. Simplemente debemos verlo como la batalla eterna entre Dios y las huestes del mal; conflicto que será consumado en la total derrota del dragón y sus ejércitos. ¡En Apocalipsis son separados y aislados!

«Miguel» En Daniel 10:13, 21; 12:1 este ángel se identifica como el ángel protector de la nación israelita; denominándolo arcángel en Judas 9. Su nombre significa “el que es como Dios”. Algunos lo ven como el nombre para Cristo, lo cual parece muy improbable. Dios nunca está amenazado por la rebelión del Maligno. La Biblia no presenta los dualismos del Zoroastrismo persa. Dios derrota al Maligno (posiblemente un ángel de Ezequiel 28:12-16) a través de un ángel (aunque en realidad fue con la obra redentora de Cristo).

«…y luchaban el dragón y sus ángeles» Es difícil descubrir bíblicamente quiénes son los ángeles de Satanás. Muchos lo miran como un demonio (Mateo 25:41; Efesios 6:10), pero siempre aparece la molesta pregunta sobre los ángeles en Tartarus (2 Pedro 2:4), y los ya mencionados en Apocalipsis 9:14, quienes obviamente están controlados por Dios, pero aparentemente son ángeles malos. Mucho del conflicto en el mundo angelical, simplemente no tiene explicación (Daniel 10).

También hay una discusión permanente en torno a la relación entre los ángeles caídos del Antiguo Testamento y los demonios del Nuevo. La Biblia guarda silencio al respecto. La literatura apocalíptica intertestamentaria (específicamente 1 Enoc) afirma que los individuos mitad ángel y mitad humano de Génesis 6:1-4 son los demonios neotestamentarios buscando cuerpos humanos donde habitar. Esto es pura especulación, pero si revela que algunos judíos del siglo I d.C. pensaban sobre el tema.

El INFINITIVO AORISTO no parece calzar en el contexto. Probablemente sea un semitismo que puede ser traducido como “tenía que pelear” (Comentario Bíblico Expositivo. Vol. 12. “Apocalipsis”, por Alan Johnson, p.519; ver nota al final de la p. 7. Este es uno de mis comentarios favoritos sobre el Apocalipsis).

Apocalipsis 12:8

Es la primera de una serie de palabras de ánimo para la Iglesia perseguida. Los versículos 8, 11 y 14 brindan mucho consuelo al pueblo de Dios, quien fue perseguido en el siglo I d.C. y lo es en cada etapa de la historia. Satanás ha sido vencido dos veces: la primera en su intento de matar al niño (v.4), y ahora, cuando pretende atacar el trono de Dios (vv.7-9); y también será derrotado en su tentativa por terminar con el pueblo de Dios en la tierra.

«…ni se halló ya lugar para ellos en el cielo» Esto implica que Satanás estuvo en el cielo por algún tiempo (Job 1-2; Zacarías 3; 1 reyes 22:21). Fíjese en el PRONOMBRE PLURAL también referido a otros ángeles que acompañan a Satanás.

Apocalipsis 12:9

«…el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo es Satanás» Aquí y en Apocalipsis 20:2 (Sabiduría, de Salomón, 2:24), son los únicos lugares donde explícitamente Satanás es identificado con la

serpiente de Génesis 3, e implícitamente en 2 Corintios 11:3. El término “diablo” es el vocablo griego para “calumniar”, mientras que “Satanás”, es la palabra hebrea para “adversario” (2 Samuel 19:22; 1 Reyes 11:14); ambos enfatizan la función del Maligno como un acusador de los hermanos (v.10). En el Antiguo Testamento, “Satanás” generalmente no es un nombre propio, ya que aparece en tres situaciones específicas: (1) Job 1-2; (2) Zacarías 3:1-3 y (3) 1 Crónicas 21:1, para expresar que “fue lanzado fuera”. Ver nota completa en 12:4, 7.

Tema especial: La maldad natural

Este es un tema difícil por varias razones:

1. El Antiguo Testamento no revela al enemigo personal como algo bueno, sino un siervo de YHWH quien ofrece a la humanidad otra alternativa y la acusa de maldad.

2. El concepto del enemigo personal de Dios se desarrolla en la literatura interbíblica (no-canónica) bajo la influencia de la religión persa (Zoroastro); que influenció grandemente el judaísmo rabínico.

3. El Nuevo Testamento desarrolla los temas de forma sorprendentemente estricta, pero con categorías selectivas. Si uno se acerca al estudio de la maldad desde la perspectiva de la teología bíblica (cada libro, o autor o género estudiado y bosquejado por separado), entonces se revelan diferentes puntos de vista. Sin embargo, si uno se acerca al estudio del mal desde la perspectiva no bíblica o extrabíblica de las religiones mundiales o de las religiones orientales, entonces se verá que el dualismo persa y el espiritismo grecorromano han influido mayoritariamente en el desarrollo del Nuevo Testamento. Si alguien está de acuerdo con la autoridad divina de las Escrituras, entonces comprenderá el desarrollo del Nuevo Testamento como una revelación progresiva. Los cristianos deben evitar que el los mitos de la literatura occidental (Dante, Milton) definan su concepto bíblico. Ciertamente existe misterio y ambigüedad en torno a la revelación. ¡Dios ha escogido no revelar todos los aspectos del mal, su origen, su propósito; pero ha revelado su derrota!

En el Antiguo Testamento, el término Satanás o acusador parece estar relacionado con tres grupos separados:

1. Acusador humano (I Samuel 29:4; 2 Samuel 19:22; I Reyes 11:14, 23,25; Salmo 109:6),

2. Acusador angelical (Números 22:22-23; Zacarías 3:1),

3. Acusador demoníaco (I Crónicas 21:1; I Reyes. 22:21; Zacarías 13:2).

Posteriormente, en el período intertestamentario, la serpiente de Génesis 3 es identificada con Satanás (Libro de la Sabiduría 2:23-24; 2 Enoc 31:3), y no mucho tiempo después llegó a ser una opción rabínica (Sot 9b y San. 29a). Los “hijos de Dios” de Génesis 6 se convirtieron en ángeles en I Enoc 54:6. Digo esto, no para afirmar su exactitud teológica, sino para mostrar su desarrollo. En el Nuevo Testamento, los hechos se atribuyen al mal personificado en un ángel (Satanás), 2 Corintios 11:3; Apocalipsis 12:9.

El origen del mal personificado es difícil o imposible -dependiendo de su punto de vista- de determinar en el Antiguo Testamento, debido al fuerte monoteísmo de Israel (I Reyes 22:20-22; Eclesiastés 7:14; Isaías 45:7; Amos 3:6). Toda casualidad fue atribuida a YHWH para demostrar su ser único y su primacía (Isaías 43:11; 44:6, 8,24; 45:5-6, 14, 18, 21,22).

Algunas fuentes de información se enfocan en: (1) Job 1-2, donde Satanás es uno de los “hijos de Dios” (ángeles) o (2) Isaías 14; Ezequiel 28, donde el orgullo de los reyes orientales (Babilonia y Tiro) es utilizado para ilustrar el orgullo de Satanás (I Timoteo 3:6). Estoy algo confuso con este análisis. En Ezequiel, las metáforas del Jardín del Edén no solamente presentan al rey de Tiro como Satanás

(Ezequiel 28:12-16), sino que representan el rey de Egipto como el árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo (Ezequiel 31). Sin embargo, en Isaías 14, y particularmente en los vv 12-14, parecen mostrar una revuelta angelical causada por el orgullo. Si Dios quería revelarnos la naturaleza específica y el origen de Satanás, lo anterior es una forma y un momento muy confuso para hacerlo. Debemos cuidar la tendencia de la teología sistemática a utilizar partes ambiguas y sesgadas de los Testamentos, diferentes autores, libros y géneros, y combinarlas como piezas de un rompecabezas divino.

Alfred Edersheim (La Vida y Tiempo de Jesús el Mesías, vol. 2, apéndice XIII [p. 748-763] y XVI [p. 770776]) dice que el Judaísmo rabínico fue grandemente influenciado por el dualismo y la especulación demoníaca persa. Los rabinos no son una buena fuente de verificación en este particular, ya que Jesús difiere radicalmente de las enseñanzas de la sinagoga. Creo que el concepto de la mediación angelical y oposición a la entrega de la ley a Moisés en el Monte Sinaí abrió la puerta al concepto de ángeles superenemigos de YHWH, como también de toda la humanidad. Los dos supremos dioses del dualismo de la religión iraní (Zoroastro), Ahkiman y Ormaza, lo bueno y lo malo, ayudaron a desarrollar en el Judaísmo un dualismo limitado entre YHWH y Satanás.

Realmente existe una revelación progresista en el Nuevo Testamento en lo que se refiere al desarrollo del mal, pero no tan elaborada como afirman los rabinos. Un buen ejemplo de esta diferencia es la “guerra en el cielo”. La caída de Satanás es una lógica necesaria, pero no es hay información específica. Aunque se sabe que está influenciado por el género apocalíptico (Apocalipsis 12:4, 7,12-13). Pese a que Satanás fue derrotado y exilado de la tierra, siempre funciona como un agente de YHWH (Mateo 4:1; Lucas 22:31-32; I Corintios 5:5; I Timoteo 1:20).

Hay que pensar este aspecto curioso. Existe una fuerza de maldad y de tentación, pero todavía hay un solo Dios, y aún la humanidad es responsable de sus decisiones. Hay una guerra espiritual tanto antes como después de la salvación. La victoria solamente puede venir de y a través del Dios Trino. ¡El mal ha sido derrotado y desaparecerá!

«…el cual engaña al mundo entero» Aquí se describe la misión del Maligno. El mejor libro que he leído sobre el desarrollo de Satanás en la Biblia, de siervo a enemigo es de A.B. Davidson: Teología del Antiguo Testamento. p. 300-306. La misión de Satanás aparece en 2 Corintios 4:4; 1 Pedro 5:8; Apocalipsis 13:13. Resulta difícil concebir a Satanás como un siervo de Dios, pero compare los textos de 2 Samuel 24:1 con 1 Crónicas 21:1.

«…fue arrojado a la tierra» La expresión es utilizada en diversos contextos: dos veces en el v.9, en el v.10 y en el v.13. También se usa en el 19:20; 20:3, 10, 14-15, y posiblemente sea una alusión a Isaías 14:12 a Lucas

10:18 ó 12:31. El mundo se convierte en la esfera de las actividades de Satanás. Vea la nota con más detalles sobre la caída de Satanás en el 12:4, 7.

Apocalipsis 12:10

«la salvación, el poder y el reino de nuestro Dios y la autoridad de su Cristo ha venido» Es un texto equivalente al 11:15-18. ¡El final ha llegado, y Dios tiene la victoria! , lo cual es de mucha ayuda para un grupo que sufre extrema persecución, y aún la muerte.

«…porque ha sido expulsado el acusador de nuestros hermanos» Aquí se indica que la voz del v.10 no era de un ángel, sino aparentemente de los creyentes, y posiblemente de los mártires del 6:9-11. El término Satanás significa “acusador”; podemos identificarlo en este papel en Job 1:9-11; Zacarías 3:1.

Apocalipsis 12:11

«Lo han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra de testimonio de ellos» La victoria ha sido ganada mediante la expiación sustituta del Mesías de Dios (1:5; 7:14; 1 Pedro 1:18-19; 1 Juan 1:7), la que involucraba: (1) la gracia de Dios por medio de la muerte sacrificial de Cristo (Marcos 10:45; 2 Corintios 5:21) y (2) la requerida respuesta de fe por parte de los creyentes (6:9; Marcos 1:15; Juan 1:12; 3:16; Hechos 3:16, 19; 20:21) y el compartir de su fe (estilo de vida y testimonio). Esta frase se parece al 14:12; hay muchas similitudes entre los vv. 11 y 17; el primero parece describir la salvación; mientras el segundo, presenta la madurez y la perseverancia cristiana. Fíjese que la victoria de Cristo se da en el Calvario, no en el milenio.

NASB

NKJV

NRSV

TEV

NJB

«No amaron sus vidas hasta el momento de la muerte»

«Y amaron sus vidas hasta la muerte»

«No se aferraron a la vida aún ante la muerte»

«Estuvieron dispuestos a entregar sus vida y morir»

«Porque ante la muerte no se aferraron a la vida»

En el siglo I d.C., los creyentes y sus familias afrontaron muertes terribles. Estaban sellados y protegidos por Dios, y aún así, eran sujetos de persecución por parte de los incrédulos. Su fe en Cristo era más fuerte que el temor a morir (2:10; Marcos 8:35; 13:13; Lucas 14:26; Juan 12:25).

Apocalipsis 12:12

«…alégrense, cielos y quienes en él habitan» Este es un IMPERATIVO MEDIO PRESENTE (18:20). Puede ser una alusión al Salmo 96:11 o a Isaías 49:13. El cielo debe regocijarse porque Satanás ha sido echado fuera, pero, ¡ay de quienes están en la tierra!

El plural “cielos” es usado en el Antiguo Testamento para indicar: (1) la atmósfera sobre la tierra (Génesis 1) y (2) el lugar donde Dios habita. En este contexto se prefiere la segunda definición. El término “habitar” (NASB, NKJV, NRSV) o “vivir allí” (TEV, NJB) equivale a “tabernáculo” e implica una morar permanentemente con Dios (7:15; 12:12; 13:6; 21:3) y en Juan 1:14, de Cristo con nosotros.

«Ira» Vea nota completa en 7:14.

«…sabiendo que tiene poco tiempo» Esto puede referirse al tiempo entre la ascensión de Cristo (Hechos 1:911) y la Segunda Venida, que Juan y los cristianos del siglo I d.C. creían que sucedería en un corto lapso de tiempo. Ya han transcurrido dos mil años; y cada generación mantiene la esperanza del retorno del Señor en

cualquier momento. Los cristianos fuimos advertidos acerca de este retraso en 2 Tesalonicenses y en Mateo 24:45-51. Tenga cuidado con que la tardanza no haga desmayar su fe (2 Pedro 3:3-4).

Apocalipsis 12:13

«La mujer» Es posible que originalmente “la mujer” se refiera a la comunidad de creyentes veterotestamentario; hoy en día hace referencia al pueblo de Dios en el Nuevo Testamento (v.17; 13:7). A.T. Robertson, en Fotos de Palabras en el Nuevo Testamento. Vol. 6, le llama “la verdadera Israel en la tierra” (p. 395).

Apocalipsis 12:14

«…le habían sido dadas a la mujer dos alas» Las alas de águila simbolizan la protección y provisión divinas (Éxodo 19:4; Deuteronomio 32:11; Salmo 36:7; 57:1; 63:7; 90:1, 4; Isaías 40:31). También puede ser otra alusión al nuevo éxodo.

«…para que volara de delante de la serpiente al desierto, al lugar donde es sustentada» El desierto es visto como lugar de protección divina, ya que hace referencia al período de peregrinaje en la historia de Israel (v.6); lo anterior traería gran ánimo a la Iglesia adolorida.

«…un tiempo, los tiempos y la mitad de un tiempo» Es una alusión a Daniel 7:25; 12:7. Para una aclaración general sobre esta frase vea el 11:2 y 12:6.

Apocalipsis 12:15-16

«…la serpiente arrojó de su boca (…) agua» No hay un paralelo exacto para esta frase. Podría ser una metáfora relacionada con la ira divina, como aparece en Oseas 5:10; o bien, metáforas relacionadas con el tiempo de tristeza y opresión, como en el Salmo 18:4; 124:4-5. Pedo dado que el capítulo 13 ha utilizado profusamente muchas imágenes de la Creación según lo entendía el antiguo Cercano Oriente, posiblemente se refiera al caos del agua, a la antigua lucha entre el bien y el mal, vida vrs. caos.

La Naturaleza peleó junto a Barak y Débora en contra de la ciudad cananea de Hazar y su general militar Sisera: (1) La lluvia detuvo los carros (Jueces 5:4) y (2) aún las estrellas (vistas como un poder angelical) pelearon en contra de él (Jueces 5:20).

Apocalipsis 12:17

«…el dragón se llenó de ira contra el resto de la descendencia» El Maligno trató de hacer desaparecer a la comunidad mesiánica mediante: (1) la destrucción del Mesías; (2) la destrucción de la Iglesia madre; y (3) la destrucción de todos los seguidores mesiánicos. La frase “hacer la guerra” es metafórica; es una alusión a Daniel

7:14 (11:7; 13:7). Tal persecución es la verdadera evidencia de la victoria de la Iglesia por medio de Cristo (Filipenses 1:28).

Texto original en español (PDF de la editorial).