Comentario Bíblico Gratuito · Bob Utley
Apocalipsis 4: comentario de Bob Utley
Información contextual
A. Estos dos capítulos forman una unidad literaria; el capítulo 4 establece a Dios como el Creador (la connotación de Elohim, Dios como Creador, proveedor, sustentador de toda vida. Salmo 104). Y en el capítulo 5 aparece el Cordero de Dios (Jesús) como Redentor (la connotación de YHWH, Dios como Salvador, Redentor y Dios hacedor de Pacto, Salmo 103). Se establece un contexto literario mayor con la apertura de los siete sellos. Sin embargo, en sí mismo los sellos inician en el capítulo 6 y continúan hasta el 8.
B. El capítulo 4 constituye el tema central (la gloria segura y el reinado de YHWH) del libro de Apocalipsis. La escena del Trono celestial es similar a la del Tabernáculo celestial en Hechos 8-9. Este escenario –la gloria celestial de Dios- es el contenido central del primitivo misticismo judío.
C. El libro de Apocalipsis no contiene primordialmente el cómo y el cuándo de la Segunda Venida; su tema principal es la soberanía de Dios en la historia de la Humanidad. Estos dos capítulos son esenciales para el entendimiento del resto del libro y de su propósito.
D. En estos dos capítulos es evidente que Juan utilizó el lenguaje apocalíptico para describir verdades espirituales. Juan utilizó imágenes de pasajes apocalípticos del Antiguo Testamento, particularmente de Ezequiel (capítulos 1-10; también en 2:9-10; Daniel 4: 7:13-14 y innumerables referencias a escritos apocalípticos judíos intertestamentarios, tales como I Enoc). De ser verdad, esto es tremendamente inapropiado forzar de manera literal el contenido de Apocalipsis, que es totalmente histórico, particularmente al tratar de adaptarlo a los eventos contemporáneos, a nuestra cultura y contexto geográfico en lo concerniente a los detalles de un antiguo texto apocalíptico. Esto no significa de ninguna manera que Apocalipsis no sea verdadero. ¡La intención original no era interpretar el libro como un hecho histórico-narrativo, y el mejor modelo hermenéutico podrían ser las parábolas de Jesús!
Apocalipsis 4:1
NASB, NKJV
NRSV
TEV
NJB
«Después de estas cosas miré…»
«Después de esto miré…»
«En este momento tuve otra visión y vi…»
«Entonces vi en mi visión…»
Esta fórmula gramatical con un poco de variación se encuentra también en 7:1, 9; 15:5; 18:1, y posiblemente en 19:1, que son versiones del mismo texto. La mayoría de las versiones veterotestamentarias estaban condicionadas por el Pacto, y enfatizaban el “si… entonces” del Pacto divino con Israel. La fe presente de Israel determina su suerte futura, lo cual también se aplica a las versiones joaninas del Apocalipsis.
1. Las palabras de Cristo a las siete Iglesias son una condición; su respuesta a las advertencias determina el futuro.
2. Los juicios de los sellos y las trompetas son condicionantes. Dios desea que los incrédulos se arrepientan y vuelvan a Él. Así como en el Antiguo Testamento, el plan redentor y universal de Dios (Génesis 3:15;
15:2-12; 17:1-8) es un elemento incondicional basado en Sus promesas, también es una condición (Génesis 12:1; Apocalipsis 2-3) para la respuesta humana al Pacto. Este plan universal de redención se revela en las escenas celestiales en los capítulos 4-5.
«una puerta abierta en el cielo» Es un PARTICIPIO PERFECTO PASIVO, cuyo significado es que la deidad mantiene la puerta abierta (voz pasiva) y continúa así (tiempo perfecto). Esta es otra forma de expresar la revelación de Dios mismo a la Humanidad. Es muy similar al 19:11: Ezequiel 1:1; Mateo 3:16; Juan 1:51 y Hechos 7:55-56.
La palabra “cielo” es utilizada más de 50 veces en los escritos de Juan, y siempre en singular, con la única excepción en 12:12. El exacto significado del cambio del singular al plural es teológicamente incierto. Los rabinos discutieron si hubo tres o cuatro cielos (2 Corintios 12:2). Juan se enfoca en un solo cielo, donde Dios habita; él escoge permitirnos ver su esfera. Aunque haya caos en la tierra, nunca lo habrá en el cielo.
«…y la primera voz que oí era como el sonido de trompeta» Una voz como de trompeta fue mencionada en el 1:16 (ver nota). Aquí significaba que Jesús habló, pero en los capítulos 4-5 aparecen como una unidad literaria, y Jesús no reaparece sino hasta l 5:5, 9-10, 12-13. Entonces probablemente se refiera a un ángel de revelación (tan característico de la literatura apocalíptica). La voz del ángel y el sonido de la trompeta se relacionan en la descripción paulina de la Segunda Venida (I Tesalonicenses 4:16).
«Sube…» Los dispensacionalistas han asumido esto como el rapto secreto de la Iglesia, por su modo de comprender el libro de Apocalipsis (todas las profecías veterotestamentarias deben tener cumplimiento literal; y la Iglesia e Israel permanecen totalmente separados. La primera será raptada secretamente al cielo, donde se cumplirán las profecías del Israel terrenal). Frecuentemente, tal situación ha sido apoyada por el silencio como argumentación, dado que la palabra “iglesia” no aparece en el Apocalipsis más allá del capítulo 3 (con excepción del 22:10). Sin embargo, no existe ningún texto que evidencie que nadie, sino Juan, fue llamado al cielo. “…lo que sucederá después de estas cosas” Esta frase puede ser una alusión a Daniel 2:29, 45. De ser así, se refiere a una serie de eventos históricos, no a situaciones futuras. El Apocalipsis no son hechos del siglo primero o eventos de carácter escatológico. Son situaciones que:
1. Ocurren en cada edad.
2. Engloban la totalidad del tiempo entre la primera venida de Cristo y la Segunda.
Apocalipsis 4:2
«Inmediatamente yo estaba en el Espíritu» Juan se describe en el 1:10; 17:3; 21:10 como en el Espíritu, lo cual pude ser similar a lo sucedido en Ezequiel 8:1-4; 11:1, a Jesús en Mateo 4:8, a Felipe en Hechos 8:39-40, y a Pablo en 2 Corintios 12:1-2. No queda claro si esto es un trance espiritual o una transportación física.
«Un trono estaba en el cielo, y el Uno sentado en él» El término “trono” (thronos) en esta sección del libro se utiliza más de 47 veces. El tema central de la visión celestial es el reinado de Dios (capítulos 4-5). El simbolismo apocalíptico del trono representa a YHWH en control de toda la historia. ¡Dios es un ente espiritual, eterno y personal; Él no se sienta en ningún trono! El propósito de este tipo de profecías apocalípticas es el conocimiento de Dios y su control sobre los eventos futuros. Toda la historia tiene un propósito que sólo Él conoce (telos, Mateo 24:14; I Corintios 15:24-28). El trono es descrito como “la permanencia”. Aquí el tiempo perfecto puede tener dos significados:
1. Se ha establecido desde la eternidad o
2. Se estableció recientemente.
Esta puede ser una alusión a Daniel 7:9: “los tronos fueron puestos”.
Apocalipsis 4:3
«El que está sentado era como…» Juan no pretende mostrar la apariencia física de Dios, dado que en la concepción judía esto resulta totalmente inapropiado. (Éxodo 33:17-33; Isaías 6:5), pero va a descubrir la gloria de dios en los colores de las joyas preciosas, que también son utilizadas en Ezequiel 28:13 para describir imágenes celestiales (el jardín de Dios).
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NASB, NKJV
NRSV, TEV
NJB
«Jade»
«Diamante»
El nombre y color exactos de las piedras preciosas son imprecisos en la literatura antigua. El nombre de las gemas cambia de contexto a contexto y de época en época. El jade fue la primera piedra encontrada en los pectorales de los Sumos Sacerdotes, según Éxodo 28:17-21. Ésta era un piedra transparente, relacionada con el “aguamarina” (4:6; 15:2; 21:11, 18, 21), aunque puede referirse al diamante.
NASB, NKJV
NRSV, TEV
NJB
«Sardis»
«Cornalina»
«Rubí»
El sardis era una piedra roja, color sangre. Era la última piedra en el pectoral del Sumo Sacerdote, posiblemente relacionada con la divinidad como el Primero y el Último según el énfasis mesiánico de las tribus de Judá (el arco iris de esmeralda). Estas dos joyas aparecen mencionadas en los escritos antiguos como la esencia de todas las joyas.
«…y había un arco iris alrededor del trono, con apariencia de esmeralda» La esmeralda representaba a Judá en el pectoral del Sumo Sacerdote. Hay grandes conjeturas en torno a la importancia del arco iris, pero aquí presento dos teorías: (1) algunos ven una alusión a Génesis 9: 16; como símbolo de la protección divina para su pueblo y del final de la tormenta, que en medio del juicio hubo una promesa de misericordia; (2) otros lo relacionan con Ezequiel 1:28, como el símbolo de la gloria de YHWH. No sabemos a ciencia cierta si el arco iris es un símbolo de juicio o de Pacto, pero obviamente se trata de un raro arco iris verde, no simplemente de la refracción normal de la luz.
Apocalipsis 4:4
«Alrededor del trono habían veinticuatro tronos» Ha habido discusión sobre el significado de los veinticuatro tronos:
1. Algunos lo relacionan con el orden sacerdotal de Aaron establecido por David, como aparece en I Crónicas 24:7-19.
2. Para otros es una alusión al Concilio celestial mencionado en I Reyes 22:19; Isaías 24:23; Daniel 7:9-10,
26. 3. Y otros lo ven como una representación de las doce tribus de Israel y de los doce apóstoles, que unidos simbolizan al pueblo de Dios (21:12, 14).
«Veinticuatro ancianos sentados» Ha habido mucho debate en torno a la identidad de los ancianos. Existen dos principales teorías:
1. Representan a los creyentes a. Son representados vestidos de blanco (I Corintios 9:25; I Tesalonicenses 2:19; 2 Timoteo 4:8; Santiago 1:12; I Pedro 5:4).
b. Nunca se ha dicho que los ángeles usen coronas y se sienten en tronos (v. 4, 10). c. Están en la lista que incluye específicamente a los ángeles (5.11).
d. 5:9-10 en la Vulgata, la Peshita, y posteriormente en el Textus Receptus se incluye a los ancianos en los cantos de redención.
2. Representan a los ángeles a. Los ángeles usan vestiduras blancas (Mateo 28: 3; Juan 20.12; Marcos 16:5; Hechos 1:10; Apocalipsis 15:6; Daniel 10:5-6).
b. Los ancianos siempre se identifican con los seres vivos, como en 5:11, 14; donde se aprecian tres diferentes órdenes de ángeles.
c. Uno de los ancianos actúa como un ángel revelador (5:5).
d. En Isaías 24:23, los ángeles del Concilio celestial divino son denominados “ancianos”. e. La evidencia textual de 5:10 implica que el anciano no se incluye a sí mismo en el canto de los humanos redimidos.
«Coronas de oro» En ninguna parte de las Escrituras se expresa que los ángeles utilicen coronas (aún el poderoso ángel de Daniel 10). Las hordas demoníacas del abismo son descritas utilizando algo parecido a las coronas de oro del 9:7.
Apocalipsis 4:5
«Del trono salían relámpagos, truenos y voces» Es similar al Éxodo 19:16-19, donde se describe este fenómeno físico para representar la presencia de Dios en el Monte Sinaí. Las frases señalan la presencia de Dios (11:9) para juicio (8:5; 16:18).
«Siete lámparas de fuego» Estas parecen ser siete lámparas individuales (antorchas); no tienen copa con siete mechas (Éxodo 25:37; Zacarías 4:2). Y funcionan de manera similar “como las otras siete”, en referencia a la presencia divina.
«…que son los siete espíritus de Dios» La misma frase se utiliza en 1:4; 3:1; 5:6, y generalmente se interpreta como una referencia al Espíritu Santo, basada en 1:4; aunque ninguna de ellas confirma la interpretación. Al parecer la frase está relacionada con las Iglesias (siete estrellas, 3:1; siete lámparas, 4:5) o con la omnipotencia y omnisciencia del Cordero (5:6). Ver Tópico Especial: Los Siete Espíritus, en 1:4.
Apocalipsis 4:6
«Un mar de vidrio, como de cristal» Existen numerosas teorías en torno a esta frase:
1. Se refiere al altar del Templo (I Reyes 7:23; 2 Crónicas 4:2-6).
2. Está relacionado con el concepto de “mar de cristal” que aparece en Éxodo 24:9-10.
3. Es la parte desmontable del trono de Dios, en Ezequiel 1:22, 26; 10:1.
4. Es un símbolo de la separación de la santidad de Dios (15:2).
El mar desaparece en Apocalipsis 21:1, simbolizando que la maldición de Dios (Génesis 3) sobre los pecados de la Humanidad ha sido eliminada, destruyendo al mismo tiempo la separación existente. Ver nota en 21:1.
«Cuatro seres vivientes» Estas criaturas vivientes son descritas en los vv.6-8. Su apariencia es una combinación de los querubines de Ezequiel 11:5-10, y los serafines de Isaías 6:2-3; 10:1-17. Varía el número de alas y caras, pero en el cuadro completo aparecen humanos, animales y ángeles rodeando el trono de Dios (4:6, 8-9; 5:6, 8, 11, 14; 6:1. 3, 5, 7; 7:11: 14:3; 15:7; 19:4).
«…llenos de ojos por delante y por detrás» Esto puede referirse a los ojos de cada una de las cuatro caras; o bien puede ser una metáfora bíblica sobre la omnisciencia de Dios (v.8; Ezequiel 1:18; 10:12).
Apocalipsis 4:7
«León, becerro, hombre y águila» Obviamente es una alusión a Ezequiel 1:6, 10. En la literatura rabínica se les reconoce como los seres más fuertes entre los diferentes órdenes de la creación divina. Ireneo (120-202 d.C.) usó estas cuatro diferentes caras para describir a los autores de los cuatro Evangelios (la tradición de la Iglesia identifica a Juan, con el águila; a Lucas, con los seres humanos; a Marcos, con el buey; y a Mateo, con el León), pero esta es pura especulación y alegoría. Estas criaturas son simbólicas, no pertenecen a la interpretación literal. Conociendo la preocupación del Antiguo Testamento por mantener el orden de la Creación de Dios, una figura humana compuesta y un animal serían inmundos desde el punto de vista de Levítico. Esta no es una narración histórica de seres vivos y eventos; es un género altamente simbólico que trata de develar verdades espirituales superiores. En este caso, Dios como el único ser viviente (vv.8-9), el Santo (v.8) y el Creador de todas las cosas (v.11).
Apocalipsis 4:8
«¡Santo, Santo, Santo!» Las criaturas vivientes están repiten el canto de los serafines, en Isaías 6:2-3. Es el primero de los muchos himnos que se encuentran en el libro de Apocalipsis (4:8, 11; 5:9-10, 12-13; 7:12; 11:1718; 12:10-12; 15:3-4; 16:5-7; 18:2-8; 19:1-3, 6-7). Muchas veces los himnos son medios para interpretar las visiones. Otro símbolo que funciona como semejanza del Mar de Cristal son los superlativos hebreos para la Suprema Santidad de Dios.
«El Señor Dios, el Todopoderoso» En el Antiguo Testamento, estos eran títulos para Dios (1:8): (1) Señor: YHWH (Éxodo 3:14; Salmo 103); Dios: Elohim (Salmo 104); y (3) el Todopoderoso: El Shaddai, el nombre patriarcal para Dios (Éxodo 6:3). Ver Tópico Especial: Los Nombres para la Deidad, en 1:8.
«Quien era, Quien es y Quien vendrá» Esta frase es un título que se repite (1:4; 4:8. Ver nota completa en 1:4). Es un juego con el nombre del Pacto de Dios, YHWH, que deriva del ser, “ser”. El mismo tema se repite en los vv.9-10 en la frase “el que vive por los siglos de los siglos” (10:6; 15:7).
Apocalipsis 4:9-10
En griego es una sola frase, que muestra la suprema adoración debida sólo a Él que está sentado sobre el trono, y vive para siempre (Salmo 47; Daniel 4:34; 12:7). Esta puede ser alusión a los asistentes angelicales llamados Concilio Celestial (I Reyes 22:19; Job 1:6; Daniel 7:10).
«Las criaturas vivientes» Estos seres angelicales son mencionados frecuentemente en este libro (5:6, 8, 14; 6:1; 7:11; 14:3; 15:7; 19:4).
Apocalipsis 4:11
«Tú creaste todas las cosas» Los ancianos y los seres vivientes alaban a Dios como el Creador. Es el énfasis teológico para el nombre ELOHIM (Génesis 1; Job 38-41; Salmo 104). El capítulo utiliza el significado teológico de los dos nombres de Dios usados con mayor frecuencia para referirse a sus acciones. La revelación progresiva del Nuevo Testamento claramente expresa que Jesús fue el agente del Padre en la Creación (Juan 1:3; I Corintios 8:6; Colosenses 1:16; Hebreos 1:2).
Texto original en español (PDF de la editorial).