Comentario Bíblico Gratuito · Bob Utley
Apocalipsis 8: comentario de Bob Utley
Información contextual
A. Al salir la Séptima Trompeta del Séptimo Sello, la pregunta es, ¿cuál es la relación entre las Trompetas, los Sellos y las Copas? Esta es una recopilación parcial, o tal vez una recopilación completa que cubre el mismo período de tiempo. Fueron construidos sobre el mismo modelo y salen de cada uno. La Teoría de la Recapitulación parece haber sido planteada en el siglo III d.C. por Victorino. Cuando uno compara los tres, parecen ser imágenes apocalípticas, progresivas metáforas destructivas del mismo tiempo escatológico. Es muy probable que cuando el Sexto Sello (6:12-17) llegue a su fin, la Séptima Trompeta (11:15-19) y la Séptima Copa (16:17-21) describa los eventos finales.
B. ¿De dónde saca Juan estas imágenes para las visiones apocalípticas? Existen varias teorías: (1) Son alusiones a diferentes pasajes del Antiguo Testamento, particularmente en los capítulos 8-9, con relación a la plaga de Egipto y a la invasión de langostas de Joel 2. Como siempre, en el Apocalipsis las imágenes de Daniel, Ezequiel y Zacarías forman el trasfondo básico; (2) Los escritos apocalípticos judíos intertestamentarios, como I Enoc, que fue muy conocido en el Judaísmo del siglo I d.C.; así como por las Iglesias, y citado por los autores neotestamentarios (2 Pedro 2 y Judas); y (3) el contexto histórico del siglo I d.C., particularmente la persecución local y el culto al Emperador.
La opción que escojamos como fuente principal de las imágenes, determinará cómo interpretamos estos dos capítulos. Si lo miramos desde el trasfondo de la Roma Imperial, apuntamos hacia la historia romana (pasado). Si consideramos desde el punto de vista del lenguaje apocalíptico judío, lo más probable sea que lo interpretemos como algo simbólico (idealista). Si lo vemos desde la perspectiva profética veterotestamentaria, lo proyectaremos hacia los tiempos escatológicos judíos (futurismo). C. Los dos capítulos describen e intensifican el juicio a los incrédulos. Sin embargo, se debe enfatizar que Dios los juzga con el propósito de que sean redimidos (9:20-21; 14:7; 16:9, 11). Por lo tanto, funcionan como maldiciones del Pacto, en Deuteronomio 27-29.
D. Como en los capítulos anteriores, el simbolismo es tan impreciso que algunos comentaristas describen a Cristo; otros, a Satanás. Con tal fluidez del simbolismo, ser dogmático es totalmente inapropiado. ¡Los intérpretes deben sintetizar la visión completa en una verdad central, para guiar la interpretación de los detalles permitiendo que los asuntos teológicos centrales sean enfatizados!
Apocalipsis 8:1
«Cuando el Cordero abrió el séptimo Sello» Jesús es el Uno que abre el Séptimo Sello, y a partir de este momento los ángeles se involucrarán para anunciar las siete trompetas, y posteriormente, las siete Copas.
«hubo silencio en el cielo aproximadamente durante media hora» Hay muchas teorías conectadas con este silencio. Los rabinos lo denominaban “el período del silencio” con el fin de escuchar la oración de los santos.
1. Algunos lo relacionan con el libro 2 Esdras 7:29-31, donde el silencio es el inicio de la Nueva Era.
2. Otros lo relacionan con diferentes pasajes del Antiguo Testamento, donde los humanos deben permanecer en silencio ante la presencia de Dios (Habacuc 2:20; Sofonías 1:7; Zacarías 2:23).
3. Hay quienes lo vinculan a la intensidad del efecto dramático de los juicios venideros sobre los incrédulos.
Apocalipsis 8:2
«Y vi a los siete ángeles quienes estaban de pie delante de Dios» Es interesante que aparezca el artículo definido, “los siete ángeles”. En el Judaísmo rabínico los siete ángeles aparecen en Tobit 12:15 y Enoc 20:1-7. Ellos son: Uriel, Rafael, Raquel, Soroquel o Soriel, Gabriel y Remiel. Otros consideran esta frase relacionada con el Mesías en Isaías 63:9 o de juicio sobre quienes se rebelan y lastiman al Espíritu Santo (Isaías 63:10). La relación con Éxodo puede verse a través del ángel, en Éxodo 23:20-23; 33:12-16.
«…les fueron dadas siete trompetas» Estas son los siete ángeles encargados de las siete trompetas (v.6). En el Antiguo Testamento, generalmente las trompetas eran utilizadas para comunicarse con el pueblo de Dios, ya sea con fines religiosos o militares (Éxodo 149:16; Números 10:1-10; Isaías 27:13; Jeremías 4:5-9; Joel 2:1; Sofonías 1:16; Zacarías 9:14; 2 Esdras 6:23). En el Nuevo Testamento, una trompeta anuncia la Segunda Venida de Cristo (Mateo 24:31; I Corintios 15:52-53; I Tesalonicenses 4:16).
Apocalipsis 8:3
«Y vino otro ángel y se puso de pié delante del altar, sosteniendo un incensario de oro» Este texto y el
5:8 han sido utilizados para promover el concepto teológico rabínico de que los ángeles llevan las oraciones a Dios. La Biblia no aporta nada sobre cómo interpretar este tipo de detalles. Estos pasajes simbólicos no deben ser usados para definir detalles teológicos especulativos. Esta es una visión, y no intenta definir el papel de ciertos ángeles; aunque afirma que las oraciones de los santos afectan a Dios.
El altar ha sido identificado como el altar del incienso delante del velo en el lugar Santo (Éxodo 30:1-10) o el altar del sacrificio (v.6, 9:13). Sin embargo, esta visión no es el Tabernáculo terrenal o el Templo de Jerusalén, sino el cuarto del trono de Dios en el cielo (Hebreos 8:2; 9:11, 24). El altar del incienso calza mejor en este contexto.
«…las oraciones de todos los santos» Es difícil saber exactamente a qué grupo de santos se refiere, pero responde al hecho de que Dios conoce y responde a las necesidades de Su pueblo (Éxodo 3:7). El incienso era un
símbolo de la oración (Salmo 141: 2; Apocalipsis 5:8) ya que el humo sube y desaparece en el mundo visible, elevándose al mundo invisible. Ver Tópico Especial: Santos, en el 5:8.
Apocalipsis 8:4
A lo largo del texto de Levítico, el incienso se eleva a la presencia de Dios; por tanto, el incienso llegó a representar las oraciones de Su pueblo.
Apocalipsis 8:5-6
«El ángel tomó el incensario, y lo llenó de fuego del altar, y lo arrojó a la tierra» Es una referencia a Ezequiel 10:2. Los carbones para el altar del incienso antes del velo, originalmente eran tomados del altar del sacrificio en la parte delantera del Tabernáculo (9:13; Levítico 16:11-13). Son símbolos del Tabernáculo cuyo significado es conocido. El pensamiento teológico clave es que todo esto ha sucedido delante de Dios, en el cielo.
«…y hubo truenos» Estos fenómenos físicos frecuentemente están asociados con la presencia de YHWH (4:5; 11:19; 16:18; Éxodo 19:16-19; Salmo 18:10-13).
Apocalipsis 8:7
«…hubo granizo y fuego mezclados con sangre» Muchas de las imágenes fueron tomadas de los pliegos egipcios. Este pasaje es una referencia a Éxodo 9:24. También es posible que hayan sido tomados de Ezequiel 38:22, en relación con la derrota del ejército invasor de Gog.
«…y un tercio de la tierra fue quemada» Es un porcentaje limitado pero sustancioso, y frecuentemente mencionado en los siguientes capítulos (8:7-8-12; 9:15, 18; 12:4). La segunda serie de juicios es más intensa que la primera (6:8, donde se hace referencia a un cuarto).
«… y se quemó toda la hierba verde» Esto debe referirse a la total destrucción de la hierba verde dentro de un tercio del perímetro, porque en 9:4, aparece protegida.
Apocalipsis 8:8
«…una gran montaña quemada con fuego fue lanzada al mar» Nuevamente la cuestión es el origen de la imagen joanina: romana, judía, interbíblica o veterotestamentaria. Si procede del Antiguo Testamento, entonces su referencia es Salmo 46:2 o Éxodo 7:20-21; si viene de la apocalíptica judía; su referencia es I Enoc 18:13-16 o posiblemente los Oráculos Sibelinos 5:158. Si es romana, entonces tal vez sea una referencia histórica a la erupción del volcán Vesubio, que los judíos interpretaron como el Juicio de Dios para Roma por haber destruido Jerusalén. No se conoce la fuente exacta de la metáfora de Juan, pero si se habla de la ira de Dios hacia la creación rebelde, con el propósito de redención en mente.
«…y una tercera parte de él se hizo sangre» Es una alusión a las plagas egipcias (Éxodo 7:20-21).
Apocalipsis 8:9
«Una tercera parte de las criaturas…murieron» Es otra referencia a las mismas plagas.
«…y la tercera parte de los barcos fueron destruidos» Esto no tiene ningún paralelo en el Antiguo Testamento, en la literatura apocalíptica o en la literatura romana del siglo I d.C. Obviamente, el comercio se afecta, y los bienes escasean, lo cual confirma el juicio de Dios, limitado y progresivo. El juicio de Dios se
intensifica (un cuarto de los sellos, y un tercio de las trompetas), hasta que en las copas ha pasado el tiempo de arrepentimiento, y acaece el Juicio total y completo.
Apocalipsis 8:10
«…una gran estrella» Esto puede ser una alusión a Isaías 14:12. Muchos han intentado relacionarlo con Apocalipsis 6:13 o 9:1, pero es un intento muy pobre de mostrar las imágenes joaninas. Tenga cuidado al tratar de interpretar cada detalle; esto es imaginación dramática. Por lo general, en las imágenes de la literatura apocalíptica, una estrella caída se relaciona con un ángel.
Apocalipsis 8:11
«El nombre de la estrella es Ajenjo» En el Antiguo Testamento, el ajenjo está vinculado a la idolatría (Deuteronomio 29:17-18). También puede mezclarse con veneno, por tanto, puede ser mortal (Jeremías 9:15; 23:15; Amós 6:12). El ajenjo de por sí era amargo, pero no letal. Aquí es una metáfora para el Juicio Divino. Un buen ejemplo de lo inadecuado que resulta en la actualidad tratar de forzar los detalles del Apocalipsis, que en nuestros días se relacionó con el accidente en la planta nuclear rusa de Chernobil, como una profecía cumplida porque en este idioma el nombre significa ajenjo. ¡La práctica de interpretar los textos bíblicos con base en las noticias del periódico de la mañana ha sido común, y nos debe alertar a tener cuidado con este procedimiento!
Apocalipsis 8:12
La oscuridad siempre ha sido una señal del Juicio de Dios (Éxodo 10:21; Isaías 13:10; 34:4; 50:3; Ezequiel 32:7-8; Joel 2:2, 10, 31; 3:15; Amós 5:18; Marcos 13:24). A veces, los cuerpos celestes eran adorados como poderes espirituales. Dios los creó (Génesis 1:14-19; Isaías 40:26), les puso nombre (Salmo 147:4; Isaías 40:26), los controla (Isaías 48:13), y ellos le adoran (Salmo 148:3).
Apocalipsis 8:13
«Miré, y vi un águila volando en medio del cielo, diciendo…» La KJV (versión inglesa/española) utiliza “ángel” en vez de “águila”; pero lo anterior procede del manuscrito griego tardío del siglo IX d.C. Tanto el Sinaítico ( )אcomo el Alejandrino (A) usan “águila”, lo cual puede referirse a:
1. Un buitre (o águila), que con frecuencia simbolizaba la muerte (Ezequiel17:3; Habacuc 1:8; Mateo 24:28; Lucas 17:37).
2. Una referencia a la escena del Juicio en Ezequiel 39:17-20; Oseas 8:1.
3. Una alusión al libro apocalíptico intertestamental de Baruc 77:21-22, donde un buitre envía un mensaje al lastimado pueblo de Dios.
4. Los estandartes del ejército romano que estaba repleto de águilas.
El “vuelo en medio del cielo” es probablemente una alusión a los pájaros de rapiña que sobrevuelan la tierra.
«Ay, ay, ay…» Tal vez esto corresponde a las últimas tres trompetas que vendrán (9:12; 11:14; 12:12), aunque también puede ser un símbolo de intensidad –como “santo, santo, santo2, en el 4:8-. En hebrero, tres repeticiones indican superlativo (Santo, Santo, Santo, de Isaías 6:3). En el Antiguo Testamento, ¡ay! señala el lamento poético relacionado con la muerte o el Juicio.
«…los que moran en la tierra» La frase se refiere a los no redimidos (3:10; 6:10; 11:10; 13:8; 17:2).
Texto original en español (PDF de la editorial).