Comentario Bíblico Gratuito · Bob Utley
Apocalipsis 9: comentario de Bob Utley
Información contextual
Preguntas para la discusión
- ¿Dónde encontramos la fuente de las imágenes para este capítulo: (1) en el Antiguo Testamento; (2) en la literatura apocalíptica judía; o (3) en los eventos históricos del Imperio Romano?
- ¿Estos eventos dicen referirse a: (1) el siglo I d.C.; (2) cada siglo; (3) el futuro?
- ¿La intención de estos capítulos es ser interpretados literalmente o de forma apocalíptica?
- APOCALIPSIS 10:1 – 11:19
Apocalipsis 9:1
«…y vi una estrella que cayó del cielo» Hay varias teorías sobre la identidad de esta estrella que personifica a un ángel: (1) porque el verbo es un tiempo PERFECTO, podría referirse a Satanás, que cayó en el pasado y permanece caído del cielo (Isaías 14:12; Ezequiel 28:16; Lucas 10:16; Apocalipsis 12.9) o (2) por el contexto bien podría ser otro ángel siervo involucrado en el Juicio de Dios (20:1). Los ángeles como estrellas caídas aparecen comúnmente en la literatura judía apocalíptica intertestamentaria.
«le fue dada la llave del pozo del abismo» La “llave” es mencionada en 1:18 y 20:1, y simboliza autoridad. Dios ejerce su autoridad sobre las hordas demoníacas del Juicio. El vocablo griego “abismo” significa “precipicio profundo” negado por un PRIVATIVO ALFA. En la Septuaginta (la traducción griega del Antiguo Testamento) es usado en Génesis 1:2; Salmos 42:7; 107:26 para identificar las profundidades de las aguas de la creación; pero en el Salmo 71:20 se refiere al lugar de los muertos, y es igual en I Enoc 18:12-16; 7-10; 108:3-6; ya que ambos representa la prisión temporal y final de los ángeles caídos.
Al parecer es un sinónimo del término “tartarus” (2 Pedro 2:4; Enoc 21:7), el lugar donde los demonios están prisioneros (Lucas 8:3; Judas v.6; Apocalipsis 11:7; 17:8; 20: 1-3; I Enoc 10:4; 86:1; 88:1; Jubileo 5:5-11). Pablo utiliza el término (abismo) en Romanos 10:7 para identificar el lugar de los muertos (Isaías 24:21-22). Más tarde los rabinos establecieron que era el nombre del lugar donde se encontraban los incrédulos en el Sheol/Hades.
«…le fue dada» Es una serie de VERBOS PASIVOS en los capítulos 8-9, que enfatizan el control de Dios sobre la historia y los demonios (8: 3, 7-8, 11-12; 9: 1, 3-5). A menudo los escritores judíos usaron la VOZ PASIVA como una CIRCUMLOCUCIÓN para los actos divinos.
Apocalipsis 9:2
«…y subió humo del abismo, como el humo de un gran horno» En el Antiguo Testamento esta terminología es utilizada en diversos sentidos: (1) se encuentra en el juicio de Sodoma y Gomorra; (2) aparece en el Juicio a las Naciones (Isaías 34:10), y (3) acompaña la presencia de Dios en el Monte Sinaí (Éxodo 19:18).
Apocalipsis 9:3
«Langostas» Con frecuencia son utilizadas como un símbolo de la ira de Dios (Éxodo 10:12-15; Joel 1:4; 2:1), ya que representan a una nación invasora (v.7; Joel 2:4-5, 7-9).
Apocalipsis 9:4
«…les fue dicho que no dañaran la hierba de la tierra ni nada verde ni ningún árbol» Estas fuerzas demoníacas tienen límite en sus castigos. No deben destruir ninguna planta viva, y solamente pueden atormentar a los incrédulos, pero no matarles (v.5; 7:4); los creyentes son protegidos por Dios.
«El sello de Dios está en sus frentes» Ver en general la nota en el 7:2. Es una alusión a Ezequiel 9:4.
Apocalipsis 9:5
«Cinco meses» Algunos interpretan el dato como el ciclo de vida de la langosta; sin embargo, es posible que se trate de la mitad del número 10, para indicar un juicio limitado.
«El tormento de un escorpión» La picadura de este animal es otra metáfora usada en el Antiguo Testamento (2 Crónicas 10:11, 14).
Apocalipsis 9:6
Hay un paralelo evidente con el 6:15-16, y que podría ser evidencia adicional para la Teoría de la Recapitulación de los Sellos, las Trompetas y las Copas. En Jeremías 9:7-11 esto puede tratarse de una alusión al juicio contra los judíos idólatras y sin fe de Jerusalén,
Apocalipsis 9:7
«Aparición de las langostas» La descripción físicas de estos animales es muy similar a la de Joel 2:4-9, y también a un famoso proverbio árabe que dice: `las langostas tienen la cabeza como un caballo, el pecho como un león, pies como de camello, cuerpo como de serpiente y antenas como el cabello de una doncella´. Obviamente, es una alusión al libro de Joel en la descripción correspondiente al: (1) diente del león (v.8; Joel 1:6), y (2) la gran cantidad de carros y caballos que van a la batalla (v.1; Joel 2:5).
Apocalipsis 9:8-10
Algunos la consideran una referencia a las hordas de partianos, la caballería con el pelo largo; que además eran conocidos por su habilidad como arqueros montados. Los romanos temían a estos bárbaros invasores.
Apocalipsis 9:11
«Tienen un rey sobre ellos…» Proverbios 30:27 dice que las langostas no tienen rey o reina, por eso es una alusión a un enjambre demoníaco, no a langostas reales. El término “abismo” se refiere al lugar de los muertos (9:1-2, 11; 11:7; 17:8; 20: 1, 3; Romanos 10:7).
«…el ángel del abismo, cuyo nombre en hebreo es Abadon; y en griego, Apolion» El término hebreo (arameo) significa “destrucción”, y en griego, “destructor”. La palabra hebrea identificaba al Sheol, el lugar de los muertos (Job 26:6; 29:22; 31:12; Salmo 88:11; Proverbios 15:11; 27:20). En su libro Sinónimos del Antiguo Testamento, Robert Girdlestone tiene un interesante comentario sobre la palabra: `Este vocablo se define como “perecer” en casi cien pasajes. Cuando se utiliza para seres humanos generalmente significa “muerte”, cuando se usa para la tierra, implica desolación (p. 273). En Job 28:22 personifica a la muerte, como una característica de los Rollos del Mar Muerto y de la literatura apocalítica judía. Tal uso resulta extraño, ya que en el Antiguo Testamento, el ángel de la muerte, es un siervo de YHWH (Éxodo 12:33; Job 15:21), y aún una de las personificaciones de YHWH (Éxodo 12:13, 29); pero aquí, parece ser el líder de una horda demoníaca encarcelada. Posiblemente así quiera demostrarse el control de Dios sobre toda su creación. Incluso, algunos han llegado a afirmar que así como los emperadores Nerón y Domiciano afirmaban ser una encarnación de Apolo, el nombre griego es una corrupción y una alusión a Apolion. Hay dos evidencias que apoyan lo anterior: (1) la langosta como símbolo del dios Apolo, y (2) los términos Apolo y Apolion, ambos vienen de la misma raíz griega.
Apocalipsis 9:12-13
El versículo está ligado al 11:14 y al 12:2.
Apocalipsis 9:14
«Desata a los cuatro ángeles que están atados junto al gran río Éufrates» Quienes buscan alusiones históricas al siglo I d.C. identifican este pasaje con las hordas partianas que llegaban de más allá del río Éufrates (I Enoc 56:5-8). Otros, sin embargo, lo consideran una alusión al Antiguo Testamento, en Zacarías 1:8; 6:1-8, donde encontramos los cuatro caballos del apocalipsis; los cuales al parecer son otra metáfora para describir a los siervos de Dios que han sido escogidos para traer juicio sobre el mundo caído y rebelde (7:1). Sin embargo, en vista de que dichos ángeles están atados, podría ser una referencia a ángeles malos (Judas 6). Estos ángeles traen muerte a un tercio de la Humanidad (v.18). La parte del norte del río Éufrates servía de frontera con la Tierra Prometida (Génesis 15:18; Deuteronomio 1:7; 11:24; Josué 1:4).
Apocalipsis 9:15
«Y fueron desatados los cuatro ángeles que estaban preparados para la hora, día, mes y año…» El artículo determinante acompaña al término “hora”, lo cual implica lo definitivo de esta frase. Es por tanto una referencia a la soberanía y el control de Dios en la historia (I Enoc 92:2), que será de gran ayuda para quienes fuesen perseguidos.
Apocalipsis 9:16
«…el número de los ejércitos de jinetes era de doscientos millones» Es un número simbólico del total de las hordas demoníacas que invaden a la Humanidad no redimida; comparable a la gran multitud de ángeles que sirven a Dios (5:11; Deuteronomio 33:2; Salmo 68:17; Daniel 7:10; Hebreos 12:22; Judas 14). Nuevamente, tratar de relacionar este pasaje con la China moderna es otro ejemplo de cómo se fuerzan las figuras literarias para adaptarlas a la historia contemporánea. El deseo de algunos cristianos de predecir el futuro y así impresionar a otros con conocimientos esotéricos es un eterno problema.
Apocalipsis 9:17-19
«…los caballos y quienes los montaban» La siguiente descripción establece a los caballos y jinetes como una unidad. Los verdaderos agentes de muerte y tormento son los propios caballos (v.19). Los colores de los animales: rojo (fuego), azul (jacinto) y amarillo (azufre) identificaban a la horda demoníaca, y en particular a las tres plagas de fuego, humo azul y azufre mencionadas en v.18.
Apocalipsis 9:20
«…los otros hombres que no fueron muertos por estas plagas, ni aún así se arrepintieron de las obras de sus manos» Es una afirmación clara y sin ambigüedades del propósito redentor de estas plagas (v.21; 14:6-7; 16:9, 11; 21:7; 22:17). Tal como Dios usó las plagas sobre Egipto como motivo para que: (1) los egipcios creyeran y le sirvieran, y (2) Israel se mantuviera fiel y le sirviera (Deuteronomio 27-28). De igual manera, otras plagas similares tenían la intención de hacer regresar a la Humanidad incrédula a su Creador, pero le rechazaron. Esta incredulidad soberbia ha llegado a ser una condición permanente de rebelión (Romanos 1: 24, 26).
«…las obras de sus manos» Es una alusión a la idolatría, mencionada con frecuencia en el Antiguo Testamento (Deuteronomio 4:28; 28:36, 64; 29:17; 32:17; Salmo 115: 4-8; 135: 15-18; Isaías 2:8; 37:19; 40:19-20; 44:17; Jeremías 1:16; 10:3-5; Daniel 5:23; Miqueas 5:13). Fíjese que en el Nuevo Testamento la idolatría está ligada a lo demoníaco (16:14; I Corintios 10:20; I Timoteo 4:1).
Apocalipsis 9:21
Estas cuatro situaciones (idolatría, asesinato, brujería e inmoralidad) caracterizan el estilo de vida deshonesto del incrédulo (Romanos 1:2). La totalidad del grupo de incrédulos es mencionada en 13:15-17; 14:9; 16:2, 9, 11).
NASB, NKJV, NRSV
TEV
NJB
«Hechizo»
«Magia»
«Brujería»
El término inglés/español para “farmacia” proviene de la palabra griega usada para “hechizo” (pharmakeia, Gálatas 5:20), lo cual pudo haberse referido al brebaje mágico o al veneno, tal como antes se mencionó al ajenjo (8:11). En el Mundo Antiguo, las drogas eran frecuentemente utilizadas para inducir a experiencias “religiosas”.
Texto original en español (PDF de la editorial).