Confesión de fe bautista de 1689 · Iglesias bautistas particulares de Londres
De la creación
En el principio agradó a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, para la manifestación de la gloria de su eterno poder, sabiduría y bondad, crear o hacer el mundo y todas las cosas que hay en él, sean visibles o invisibles, en el espacio de seis días, y todas muy buenas.
Referencias: (Jn 1:2, 3; He 1:2; Job 26:13; Ro 1:20; Col 1:16; Gn 1:31)
Después de haber hecho Dios todas las demás criaturas, creó al hombre, varón y hembra, con almas racionales e inmortales, haciéndolos aptos para aquella vida para con Dios para la cual fueron creados; hechos conforme a la imagen de Dios, en conocimiento, justicia y verdadera santidad; teniendo la ley de Dios escrita en sus corazones y el poder para cumplirla, y sin embargo bajo la posibilidad de transgredirla, dejados a la libertad de su propia voluntad, que estaba sujeta a cambio.
Referencias: (Gn 1:27; Gn 2:7; Ec 7:29; Gn 1:26; Ro 2:14, 15; Gn 3:6)
Además de esta ley escrita en sus corazones, recibieron el mandamiento de no comer del árbol del conocimiento del bien y del mal; y mientras lo guardaron, fueron dichosos en su comunión con Dios y tuvieron dominio sobre las criaturas.
Referencias: (Gn 2:17; Gn 1:26, 28)
Iglesias bautistas particulares de Londres, 1689 (dominio público). Traducción al español de Berea, hecha con IA a partir del texto inglés de Wikisource.