Leer en el original
La Biblia se escribió en hebreo (casi todo el Antiguo Testamento), algo de arameo (partes de Daniel y Esdras, y un versículo de Jeremías) y griego (el Nuevo Testamento). Toda versión en español es una traducción de esos textos.
Por qué vale la pena mirarlo
- Una palabra del original puede traducirse de varias formas. En Juan 21:15-17 Jesús pregunta dos veces con ἀγαπάω y la tercera con φιλέω, y el español dice «amar» en las tres.
- Los tiempos verbales dicen cosas que el español suaviza: un aoristo griego o un wayyiqtol hebreo marcan la acción de un modo propio.
- Ver las palabras repetidas en el original muestra conexiones que la traducción pierde.
No hace falta saber hebreo ni griego para aprovecharlo, pero conviene no sacar conclusiones de una sola palabra: el sentido lo da el contexto.
Qué muestra Berea
En cualquier capítulo, el chip «α Original» (o «א Original» en el Antiguo Testamento) muestra bajo cada versículo:
- la palabra original tal como está escrita (el hebreo se lee de derecha a izquierda);
- su transliteración, para poder pronunciarla;
- una glosa en español: el significado básico de esa forma, no una traducción del versículo.
Al tocar una palabra se abre su ficha: el lema (la palabra de diccionario), su número Strong, la morfología explicada, cómo se traduce, su definición y todos los lugares donde aparece (concordancia). Ver Glosas, lemas y morfología.
De dónde viene el texto
- Hebreo: el Códice de Leningrado (hacia el año 1008), el manuscrito completo más antiguo del texto masorético, en la edición de STEP Bible (Tyndale House). Se muestra el texto como se lee (qere).
- Griego: las palabras del texto Nestle-Aland, el que siguen las traducciones modernas, también de STEP Bible.